He tocado el cielo con las yemas de los dedos, me he arrastrado por el barro en las circunstancias más adversas, incluso he volado sin alas en las situaciones más inimaginables. Pero por muchos extremos que busque nunca he abrazado felicidad tal como la que ahora me inunda.
Me pregunto si le veré hoy. Es jueves. Los jueves el azar siempre nos lleva por caminos que se terminan cruzando.
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