sábado, septiembre 29, 2012

Tanto de él

Mañana me espera un día larguísimo, pese a que es sábado. 
Y son las dos de la mañana. No importa. Mañana a esta hora estaré, seguramente, cerca de él.

Me pregunto cuál es esa fuerza que me ha llevado a llamarle esta tarde, sabiendo que iba a cogerme el teléfono él, a volverle a llamar una segunda vez, para que finalmente tuviera que pasar con el coche. Guapísimo. 

Hacía días que no le veía. Es tan adorable. 

Está lloviendo sin parar. Mañana tendré que echarme una siesta antes de marchar por la tarde. No quiero ni pensar el día que me espera mañana. Tedioso. Es mejor no pensarlo.

Ahora, sin embargo, es un buen momento para sumergirse en el mundo de los sueños.

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