martes, octubre 23, 2007

Vecinos

Lo cierto es que mis vecinos no son muy silenciosos, a veces, incluso sus ruidos son motivo para reírse.
Enfrente tengo al señor Manolo. Es un hombre maduro, aunque vive solo, puede ser soltero o viudo o divorciado, lo que tengo claro es que no tiene pareja, o si la tiene es cubana. Una vez una mujer con acento de La Habana se equivocó en el timbre y llamó a mi casa preguntando por Manuel. Imaginé que era una prostituta a domicilio. Vamos, no creo que sea su pareja. La razón es simple: no le hubiera llamado Manuel. Manolo es Manolo. Yo le conocí y se me presentó así. Aunque ¿quién sabe?
El señor Manolo es una persona muy agradable, un buen vecino, ciertamente.
Encima de mí vive Gloria. No la conozco personalmente, aunque cuando en septiembre se mudó traía a sus amigos que hablaban por teléfono en el balcón, justamente encima de donde yo tenía desparramados mis apuntes. "Estoy en casa de Gloria" -decían casi siempre. La chica no vive sola. Al menos tiene un perro al que deja ladrando casi todas las mañanas.
Hoy estaba leyendo cuando encima de mí se oían los gemidos de la muchacha echando un polvo descomunal. Eran demasiado altos como para que la haya escuchado todo el edificio. O bien las paredes son de papel.
A su lado vive una pareja de acordeonistas, o músicos. El caso es que son profesores en el Conservatorio. Nunca los he visto.
Con la que coincido muchas veces es con la señora del piso bajo, el único piso que está en el portal. La mujer es coja y muchas veces le he ayudado con la compra porque me la he encontrado con la llave en la puerta de la calle. La mujer camina muy lentamente y a mí me cuesta muy poco ayudarla. Además es muy maja. Alguna vez que me la he encontrado por la calle me saluda. Creo que soy la nieta que siempre quiso tener. Sé que vive sola, aunque tiene una mujer de la limpieza de algún país de por donde calienta el sol y a veces trae a sus niños, que suelen jugar en el patio interior.
Debajo de mí hay una chica que está opositando y me la he encontrado también alguna vez en el portal. En el resto de los vecinos me pierdo.
La verdad es que me gustan estos vecinos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo encima tengo a una familia bastante agradable con un Huski que varias veces se me cuela en casa de la que sube por el portal. Otro piso mas arriba, en el tercero, vive un amigo de mi hermano mayor, Rufo lo llamamos, y anda bastante salido todo el dia, aunque es muy buena gente. Otro piso mas arriba, en el cuarto, hay una chavala que no esta mal y que vive con la madre. Rufo me comento en alguna ocasion que a ver cuando subiamos el y yo y nos las montabamos a ambas, yo a la hija y el a la madre. En el tercero izquierda hay una señora que esta medio pasada de la cabeza y vive sola. En una reunion de vecinos dijo que uno de mis amigos se dedicaba a vender droga por las calles, lo cual provoco en mi una buena risa. En el cuarto izquierda, justo encima de la tia loca y al lado de la vecina cachonda viven los patateros. Ese mote viene porque el padre trabaja de transportista, llevando entre otras cosas, patatas.

Del bloque puedo decir que yo y mi hermano somos los mas ruidosos, sobre todo cuando hacemos fiesta, aunque nos llevamos bien con casi todos los vecinos.

K dijo...

Aquí no hay reuniones de vecinos. Al ser pisos de alquiler la gente cambia con mucha frecuencia...
Qué diferencia. En mi pueblo, los vecinos no están arriba ni abajo. Tengo las casas de la Araceli y a la Tere que son demasiado cotillas. La Araceli, que tuve una gata con ese nombre en su honor, siempre aparece en nuestro portal para darnos la negra noticia de que ha muerto alguien. La Tere es peor, que lo grita todo desde su balcón. Enfrente justamente tengo el Consultorio Médico, donde se reúnen pequeños grupos de gente y si pones la antena te enteras de las noticias más frescas. Y al médico casi siempre va gente mayor así que hay cantidad de cuentos.
Unos doscientos metros más allá está Titanic. Es un balcón que termina en esquina tal como era la barandilla del barco donde Kate Winslet y Leonardo di Caprio volaban... Por supuesto, desde aquel balcón se ve todo porque la Angelines pasa horas eternas en aquel rincón mirando para todos los lados.
Prefiero mi casa, claro, al menos no se escuchan los ruidos de los vecinos tan horriblemente cerca. Pero los rumores mientras que sacuden las alfombras en cada casa... ufff es terrible lo rápido que corren. Lo que tienen los pueblos je :D