
Recuerdo una noche de verano a los 16 años. Recuerdo que todos nos fuimos a tirarnos en medio de la nada porque esa noche hubo una lluvia de estrellas fugaces. Era una noche perfecta. Simplemente perfecta.
Ahora cuando miro al cielo veo una única imagen que forman las estrellas. Busco algo y no sé el qué... Me gustaría revivir aquella noche estival, con personas que apenas veo ahora pues sus caminos encontraron otros rumbos, con gente a la que hace años que no veo porque ya no veranean en mi pueblo y apenas se dejan ver.
Aquel verano fue simplemente perfecto: estrellas fugaces, largas caminatas de noche por los montes cercanos, una gran amistad, historias de miedo... Era como Verano Azul pero sin playa y Chanquete. No volvió a repetirse aquel verano.
Ahora vamos a los bares, no nos paramos a contemplar el firmamento y si vamos al monte es en coche y, si puede ser, en pareja. De vez en cuando seguimos jugando a las cartas, pero ya no hay un juego de moda, como aquel verano en que nos dio por jugar al "macarra", o aquel otro en que echábamos un "cuadrado" o un "chúpate dos". Muy de vez en cuando juego al "mus", y ése, solo ése, es el único juego de cartas que nunca me ha terminado de aburrir.
Ahora cuando miro al cielo veo una única imagen que forman las estrellas. Busco algo y no sé el qué... Me gustaría revivir aquella noche estival, con personas que apenas veo ahora pues sus caminos encontraron otros rumbos, con gente a la que hace años que no veo porque ya no veranean en mi pueblo y apenas se dejan ver.
Aquel verano fue simplemente perfecto: estrellas fugaces, largas caminatas de noche por los montes cercanos, una gran amistad, historias de miedo... Era como Verano Azul pero sin playa y Chanquete. No volvió a repetirse aquel verano.
Ahora vamos a los bares, no nos paramos a contemplar el firmamento y si vamos al monte es en coche y, si puede ser, en pareja. De vez en cuando seguimos jugando a las cartas, pero ya no hay un juego de moda, como aquel verano en que nos dio por jugar al "macarra", o aquel otro en que echábamos un "cuadrado" o un "chúpate dos". Muy de vez en cuando juego al "mus", y ése, solo ése, es el único juego de cartas que nunca me ha terminado de aburrir.
2 comentarios:
Que sera lo que tienen las estrellas que despiertan en uno un sentimiento profundo y nos hacen pensar en mil cosas distintas a la vez...
Es cierto, las estrellas tienen algo especial :D
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