
Todo está cambiando. El mundo cambia continuamente, bien sea a gran escala como en cosas más pequeñas y concretas. Por ejemplo, en internet siempre hay alguna página en la que no puedes entrar por mantenimiento o porque están cambiando ciertas cosas para que funcione mejor. Actualizaciones, actualizaciones, actualizaciones...
Cuando te marchas de viaje siempre habrá algún edificio en esa ciudad que no puedas ver porque lo están reformando o que una parte esté restaurándose. ¿Qué es la Alhambra sin los Leones del Patio de los Leones? Es el primer edificio que me ha venido a la cabeza ya que me fastidió. El problema de las restauraciones es que nunca llegan a tiempo para cuando las han acordado finalizar, así que podemos estar durante años sin ver... el monasterio de San Millán de Suso. Se reabrió al público hace dos o tres años tras su vasta restauración que duró muchísimo tiempo. Enseguida seguro que lo volverán a arreglar.
Hace unos años dedicaba bastantes horas a recolocar mil veces mi habitación, de tal manera que las paredes cambiaban de pósters cada dos por tres y los muebles se movían con frecuencia. Menos mal que las alfombras tapan el parqué de casa porque está rayado por mi habilidad para cambiar las cosas de lugar en tantas ocasiones. Un día dejé de colgar pósters y grapé postales en todo el gotelé. Quedaban bien en la pared... hasta que me pintaron la habitación. Finalmente decidí dejar todo como estaba y me di cuenta de que las paredes blancas y con pocos adornos dan sensación de amplitud. Así, en Salamanca, casi toda la pared tiene inmensos huecos en blanco donde no me apetece colgar nada. Simplemente lo he dejado todo como está, incluso los muebles.
Cambios... siempre han de ser a mejor, y sino más vale no hacerlos. Y los necesitamos: cambiar de aires, de gente, de ciudad, de rutinas, de pensamientos...
Cuando te marchas de viaje siempre habrá algún edificio en esa ciudad que no puedas ver porque lo están reformando o que una parte esté restaurándose. ¿Qué es la Alhambra sin los Leones del Patio de los Leones? Es el primer edificio que me ha venido a la cabeza ya que me fastidió. El problema de las restauraciones es que nunca llegan a tiempo para cuando las han acordado finalizar, así que podemos estar durante años sin ver... el monasterio de San Millán de Suso. Se reabrió al público hace dos o tres años tras su vasta restauración que duró muchísimo tiempo. Enseguida seguro que lo volverán a arreglar.
Hace unos años dedicaba bastantes horas a recolocar mil veces mi habitación, de tal manera que las paredes cambiaban de pósters cada dos por tres y los muebles se movían con frecuencia. Menos mal que las alfombras tapan el parqué de casa porque está rayado por mi habilidad para cambiar las cosas de lugar en tantas ocasiones. Un día dejé de colgar pósters y grapé postales en todo el gotelé. Quedaban bien en la pared... hasta que me pintaron la habitación. Finalmente decidí dejar todo como estaba y me di cuenta de que las paredes blancas y con pocos adornos dan sensación de amplitud. Así, en Salamanca, casi toda la pared tiene inmensos huecos en blanco donde no me apetece colgar nada. Simplemente lo he dejado todo como está, incluso los muebles.
Cambios... siempre han de ser a mejor, y sino más vale no hacerlos. Y los necesitamos: cambiar de aires, de gente, de ciudad, de rutinas, de pensamientos...
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