domingo, octubre 07, 2007

"Diarios de la calle"

"En Estados Unidos una chica puede ser coronada princesa por su belleza y su estilo, pero a una princesa azteca se la escoge por su sangre para que luche por su pueblo, como ya hicieron su padre y su abuelo contra aquellos que dicen que somos menos que ellos, que no somos iguales en belleza y bendiciones.
Era mi primer día de clase y estaba esperando a que mi padre me llevase al autobús cuando vi la guerra por primera vez. Se llevaron a mi padre por vengarse. Era inocente pero se lo llevaron porque mi pueblo lo respetaba. Decían que mi pueblo era una banda porque luchamos por nuestro país.
Cuando me iniciaron en la vida de las bandas me convertí en la tercera generación. Te pegan para que no te hundas. Son mi familia.
En Long Beach todo depende de qué pinta tengas. Si eres latino, asiático o negro pueden acribillarte en cuanto sales a la calle. Luchamos entre nosotros, nos matamos unos a otros por la raza, el orgullo y el respeto. Luchamos por lo que es nuestro. Se creen que ganan zurrándonos ahora, pero pronto caerán todos. Ha estallado la guerra".
Del Diario de Eva

Películas que te hacen llorar... deben llegarte demasiado profundo parara que, de alguna manera, te sientas identificada con algo que en ella ocurre. O simplemente ves algo que te parece demasiado fuerte... O lo que sea. Con esta película lloré en numerosas ocasiones. Pensaba que sería algo del estilo de "Mentes peligrosas" o "El sustituto". Después descubrí que se basa en un hecho real y que los Freedom Writers existen en realidad y publicaron su libro.

Erin Gruwell (Hilary Swank) es una profesora novata que va a comenzar a dar clases de literatura en un instituto de Long Beach. Lo que ella no sabe es que en esa clase se reúnen los alumnos más conflictivos: inmigrantes, pobres, desahuciados, los que han estado en reformatorios, jefes de bandas callejeras...

"Mi hermana me enseñó cómo es la vida para un negro. Haz lo que tengas que hacer: putas, drogas... lo que sea. Aprende bien los colores, las banderas de las bandas; lo que puedes decir en una esquina no puedes decirlo en otra; aprende a estar callado, por una mala palabra la puedes palmar".
Del Diario de André.

Al principio ella no sabe qué hacer con estos chicos. Con llamar su atención tendrá suficiente. Así que se involucra en una actividad social que poco puede imaginar cómo termina. En principio consigue unir a los muchachos, de tal manera que en la clase no existe el color de la piel ni ideologías de ningún tipo. Les inculca unos valores, les hace saber lo que significa la educación y hace por ellos lo que jamás pensaría una profesora.

"Si me miras a los ojos verás a una chica cariñosa. Si me miras la sonrisa no verás nada malo. Si me levantas la camisa verás los moretones. ¿Qué he hecho yo para cabrearle tanto?".
Del Diario de Gloria.

"Con 16 años he visto más fiambres que un forense. Cada vez que salgo por la puerta me arriesgo a que me peguen un tiro. Para el resto del mundo solo es un muerto más en una esquina. No saben que era mi amigo".
Del Diario de Jamal.

"Durante la guerra de Camboya, el campo de refugiados dejó a mi padre sin dignidad. A veces intenta pegarnos a mi madre y a mí. Siento que tengo que proteger a mi familia".
Del Diario de Cindy.

"He perdido a muchos amigos en esta guerra no declarada. Pero para los soldados y para mí merece la pena. Jugarte la vida esquivando balas, apretando gatillos, merece la pena".
Del Diario de Markus.

Sin ayudas del instituto, no recibe material escolar, de tal manera que se da cuenta de que la marginación también existe allí. Se busca dos trabajos para comprar libros a sus alumnos, libros que llamen su atención, y llega hasta el Delegado de Educación para que interceda por ella a la hora de hacer excursiones, pero también para dar clase a los mismos chicos en los cursos superiores. Sus alumnos encuentran en clase la familia que nunca han tenido en las calles.
Lo que jamás hubiera sido posible se hace realidad: una mexicana y una camboyana, antes rivales, convertidas en amigas; líderes de bandas de negros haciendo un hueco al único blanco de la clase.

"En cada guerra hay un enemigo. Vi cómo mi padre le daba una paliza de muerte a mi madre, y vi cómo la sangre y las lágrimas le corrían por la cara. Me sentí inútil y asustada, y furiosa al mismo tiempo.
Todavía noto los golpes del cinturón en las piernas. Una vez no pudo pagar el alquiler y aquella noche paró en la calle y señaló a la acera. Dijo: <<Escoged un sitio>>".
Del Diario de Brandy.

Un día les da unas libretas para que escriban sus diarios. Aquí comienza una experiencia personal que Erin comenta con su padre, y con las historias de cada alumno se involucra mucho más con ellos. Los libros que reciben ya no serán las viejas y ajadas versiones reducidas que el instituto siempre les ha dado. Ellos reciben libros nuevos. Y leen a Ana Frank, sintiéndose de alguna manera identificados con ella. Los muchachos nunca han oído hablar del Holocausto nazi y esa es la primera historia que les llega hondo.
Los diarios de estos muchachos se publicaron en un compendio que ha dado la vuelta al mundo. Su profesora les dio la oportunidad que necesitaban, les hizo ver que había otros caminos.

"Este verano ha sido el peor verano en mis 14 años de vida. Todo empezó con una llamada. Mi madre lloraba y suplicaba, pedía más tiempo, como si intentase dar su último aliento. Me abrazó con todas sus fuerzas y lloró. Sus lágrimas cayeron por mi camisa como balas, y me dijo que nos desahuciaban. No paraba de pedirme perdón. Pensé: <<Ya no tengo casa, tenía que haber pedido algo más barato por Navidad>>.
En la mañana del desahucio un fuerte golpe en la puerta me despertó: la policía venía a hacer su trabajo. Miré al cielo, esperando que pasara algo.
Mi madre no tiene familia que la apoye, ni dinero. ¿Por qué molestarme en venir a clase y sacar buenas notas si soy un "sin techo"? El autobús para delante del instituto y me entran ganas de vomitar. Llevo ropa del año pasado, unos zapatos viejos y el pelo sin cortar. Creía que se reirían de mí, pero en cambio me saludan unos amigos de mi clase del año pasado, y recuerdo que la señora Gruwell, la loca de mi profe del año pasado, es la única persona que me dio esperanzas.
Hablando con los amigos sobre las clases del año pasado y las excursiones, empiezo a sentirme mejor. Miro mi horario y la primera profesora es la señora Gruwell en el aula 203. Entro en la clase y es como si todos los problemas de la vida ya no fueran tan importantes. Estoy en casa".

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