
Tengo las manos heladas, como siempre. Mi padre siempre me las frota mientras me dice: "Manos frías... corazón caliente". Aunque ahora siento, de vez en cuando, que el corazón también se me ha congelado.
Desde una perspectiva física, lo más sencillo sería poner la calefacción, pero no sé, me da la sensación de que todavía es demasiado pronto... La cuestión es que hace más frío en mi casa que en la calle, y no lo entiendo. Debería ser al revés.
Desde una perspectiva más espiritual no creo que sea tan sencillo abandonar ese frío que alberga dentro de mí. Quizás es que yo misma lo aliento a que no desaparezca... en una especie de intento por no olvidar nada.
Sin quererlo ni desearlo, me siento algo cómoda en este frío que ha llegado sin buscarlo. Y me alivia el hecho de saber que es algo temporal.
Desde una perspectiva física, lo más sencillo sería poner la calefacción, pero no sé, me da la sensación de que todavía es demasiado pronto... La cuestión es que hace más frío en mi casa que en la calle, y no lo entiendo. Debería ser al revés.
Desde una perspectiva más espiritual no creo que sea tan sencillo abandonar ese frío que alberga dentro de mí. Quizás es que yo misma lo aliento a que no desaparezca... en una especie de intento por no olvidar nada.
Sin quererlo ni desearlo, me siento algo cómoda en este frío que ha llegado sin buscarlo. Y me alivia el hecho de saber que es algo temporal.
2 comentarios:
Ya refresca bastante el tiempo. Currando hoy he pasado bastante frio en las manos por lo que sera conveniente ir sacando los guantes del armario.
Al final no pondré la calefacción hasta principios de noviembre, hace mucho frío por las noches, pero se puede aguantar, al menos de momento :D
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