miércoles, octubre 25, 2023

Viaje a Italia: Florencia a rasgos generales


Florencia es una de esas ciudades que tenía pendientes, que quería visitar pero no encontraba el momento. Pero el momento llegó. Casi un mes después, puedo decir que Florencia es arte y gente. Pues hay mucha gente por todos los sitios, la cantidad de gente es desmesurada, nada que yo haya visto antes y he visitado ciudades populosas, como Nueva York, Tokio, París o Londres. Florencia, en cuestión de gente, las supera a todas. En ese sentido es muy agobiante. Pero el agobio de gente en cualquier rincón de la ciudad tiene su contrapeso: el arte. Florencia tiene arte por todos los lados: en la calle, en los museos, en el río... Allá donde mires todo es arte. 


En Florencia vimos maravillas, verdaderas maravillas. De esas maravillas que hasta entonces sólo habías visto en los libros de historia o arte. De esas maravillas que te emocionan, que consiguen que te salgan las lágrimas o se te pongan los pelos de punta. Es verdaderamente impresionante.


Cuando llegamos nos impactó el Duomo, tan inmenso, con una estructura descabellada, gigante, con una decoración infinita. Y al lado, con la misma decoración, se encontraban el baptisterio y el campanario. He de decir que no entramos en la catedral, ni tampoco subimos al Duomo ni al Campanile. Nos negábamos a subir tantas escaleras. La entrada a la catedral es gratuita, pero después de comentar lo de la gente, cualquiera se puede imaginar hasta dónde llegaba la fila de gente para entrar en cualquiera de los días que estuvimos.


Pasear por Florencia es un lujo para los sentidos. No sabes adónde mirar, mientras un músico callejero canta a capella cualquier canción que te llega hondo, o mientras el suelo se encuentra "enmoquetado" por cientos de láminas de la ciudad, esperando que alguien se lleve esas imágenes florentinas que quedarán para siempre inmersas en sus retinas.


Una única fila esperamos y la espera mereció la pena. Pero en el resto de sitios optamos por comprar las entradas por internet y elegir una hora para librarnos de las filas. 

Ponte Vecchio

Pasear junto al Arno es una delicia, pero cuando te acercas al Puente Vecchio ya no hay quien pare, pues vuelve a estar saturado de gente. Y aun así disfrutamos de los atardeceres, de las piezas artísticas, de las obras monumentales, de la música, de los aperoles, de la comida.

Piazza della Repubblica

Florencia (Firenze en italiano) es la capital de la Toscana. Tiene casi 400.000 habitantes. Fue la capital de Italia entre 1865 y 1871 durante la Unificación Italiana, en la Edad Media fue un importante centro cultural, económico y financiero. Su época de mayor esplendor se produjo tras la instauración del Gran Ducado de Toscana, bajo el dominio de los Médici.


En el siglo XIV se originó aquí el movimiento artístico del Renacimiento, y es considerada una de las cunas mundiales del arte y la arquitectura. También es una de las ciudades más hermosas del mundo. Su centro histórico fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1982.


martes, octubre 24, 2023

Breo

Hacía mucho tiempo que no leía una novela de Francisco Narla y una vez más ha vuelto a introducirme en sus páginas de una manera bestial. Aquí excava en los orígenes celtas de Galicia y nos encontramos con una magnífica novela donde los corderos celtas vencieron a la gran Loba (Imperio Romano).

Breo es un joven que se dedica a la pesca y vive solitario en una cabaña, cerca de un castro donde le consideran un descastado. Le tratan como un chico sin familia y sin antepasados, y él calla y sólo habla con Cerno, un perro lobero que le acompaña desde pequeño. Sin embargo, Breo es hijo de Turainos, el hombre que unificó las tribus celtas para enfrentarse a Roma. 

Pero la vieja hechicera sabe quién es, y sabe que está construyendo una barca para huir de allí. Tana quema la barca y se lo lleva de allí, le explica quién es y comprende que él quiere huir de los suyos porque ha recordado que su padre fue traicionado y que mataron a su familia y quemaron el castro donde vivían.

Es el siglo I y Nerón en Roma disfruta de sus bacanales, pero entonces recibe un mensaje donde le dicen que el joven con el lobero desafiará a Roma. No le queda más remedio que enviar al asesino Sila para que acabe con el muchacho. 

Sila llega a Lucus (Lugo) y se toma el poder por su mano, acabando con los centuriones al mando, busca a Breo, con quien se enfrenta en un principio, pero ahora ha huido y no sabe dónde han ido.

Castro de Fazouro (Lugo)

Mientras Breo se marcha con Tana, el castro de Fazouro ha sido atacado por los romanos y los que no han muerto han sido hechos prisioneros. Niske, la hija del jefe Abulus, junto a varios hombres, mujeres y niños de su castro llegan a Lucus, donde son encerrados. Su destino son las minas. 

Breo y Tana llegan a un lugar secreto entre las montañas, donde se encuentran los rebeldes de los castros, un centurión que ha desertado y un africano loco. Allí, aunque no sabe luchar, consigue convencerles para atacar a Roma. Pero lo tienen que hacer con cabeza, por lo que consiguen un cargamento de uniformes romanos y entran en las celdas de Lucus, donde consiguen llevarse a los prisioneros. Niske y Breo se han enamorado, mientras Sento es el bardo que contará la leyenda de Breo. Sin embargo, Breo sigue pensando cuál será su siguiente paso frente a Roma, porque no se pueden enfrentar a hombres entrenados. Entonces traza un plan: Niske y Sento tendrán que ir de castro en castro para convencer al resto de tribus celtas lo importante que es unirse y lugar contra la Loba, mientras los demás se preparan para destruir las minas de oro (se supone que son Las Médulas), con el fin de liberar a los esclavos y desafiar a Roma. 

Es una historia preciosa.

EL AUTOR:



Francisco Narla, nacido en Lugo en 1978 y afincado en un pequeño pueblo del corazón de Galicia, Friol, es aviador y escritor. Pero son sus aficiones las que lo definen: arquero, pescador con mosca, aficionado a los bonsáis, apicultor y casi cualquier cosa sobre la que pueda leer en un libro. Ha publicado poesía, relatos, ensayos técnicos y novelas. Ha colaborado con radio y televisión y también es conferenciante habitual en foros universitarios.

Como novelista, ha sido traducido a varios idiomas y ha copado los primeros puestos de las listas de ventas con títulos como Assur, Rōnin, Donde aúllan las colinas o sus más recientes éxitos: Laín. El bastardo, novela con la que fue galardonado con el I Premio Edhasa de Narrativas Históricas (2018), Fierro (2019) y Balvanera (2022).

Página web del autor.

EL LIBRO:

Título original: Breo

Autor: Francisco Narla

Editorial: Edhasa (1ª edición, en mayo de 2023)

Número de páginas: 617

ISBN: 9788435064194

Valoración: 8/10

RETOS:

* Reto 100 libros.

* Reto "Leemos España provincia a provincia": Lugo.

* Reto Genérico: Novela histórica.

lunes, octubre 23, 2023

Fito. Y por supuesto la luna

Regalé esta novela gráfica a mi novio porque adoramos a Fito. Recuerdo con mucho cariño los conciertos a los que fui, cuando era Platero y tú. Hay pocas canciones que no sepamos, aunque es cierto que con Fito y los Fitipaldis, ya no lo he seguido tanto. Supongo que marcó una época de mi vida, y por eso me quedé en Platero. 

Además, Fito es alguien que me ha caído siempre bien. Estaba yo en Madrid en octubre de 2021 cuando pasé por Gran Vía. Había un cantante que reproducía canciones de Fito. Tenía mucha gente alrededor, yo estuve un rato escuchándolo y después seguí mi rumbo. Unos días después me llegó un vídeo de ese mismo cantante, pero no estaba solo. Fito también pasó por allí y se puso a cantar con él... Quizás no coincidí con él por cuestión de minutos. Aunque reconozco que le he visto en vivo muchas veces, allá por los finales años 90. Las canciones de Platero tenían algo, algo pegadizo que terminaba aprendiéndose todo el mundo. Y es que hubo una época que todos lo cantábamos. Fito siempre será alguien que trasladaba a música vivencias de nuestro día a día, de nuestra temprana juventud. Era un icono e imagino que sigue siéndolo hoy en día.

El libro comienza en 1999. Fito está en un pueblo de Segovia donde va a dar su primer concierto como Fito. Platero aún no ha desaparecido, pero los parroquianos le reconocen, se acercan a él y le piden autógrafos. Y empieza a recordar su vida: su nacimiento y bautizo como Adolfo Cabrales, la separación de sus padres, la mili, cómo compró su primera guitarra, su trabajo de camarero en La Palanca, sus primeros compases, el nacimiento del grupo Platero y tú y el comienzo de una vida de giras. 

Así llegamos al momento en que ha comenzado la novela. Con un Fito que va a dar su primer concierto independiente de Platero y todo lo que ha llegado después, todos los discos de platino que ha conseguido, sus colaboraciones con otros cantantes famosos, su gira con Calamaro, su concierto en la planta de oncología de un hospital, su vida familiar, su desenganche de las drogas, la época en que no tenía inspiración... pero siempre con su guitarra al lado, siempre tocando, siempre cantando, siempre componiendo.

El libro está escrito por dos escritores de música (o músicos literarios), pero cada capítulo tiene diferentes ilustradores. Lo cierto es que es una gozada leerlo.

LOS AUTORES:


Kike Babas (Madrid 1970) ha pasado, en sus casi tres décadas de carrera, por prensa (ha colaborado en la mayoría de las revistas musicales del país), radio (la emisora municipal de Madrid y otras) y televisión (Canal Plus). Además ha ejercido de biógrafo y videorrealizador de varias de las más famosas bandas de Rock Rstatal (antes de la de Manu Chao, ha escrito libros sobre Leño, Rosendo, Siniestro Total, Los Enemigos, Reincidentes y otros). Aparte, tiene su propia carrera como escritor y músico con varios libros y discos publicados.


Kike Turrón (Madrid, 1970) es un periodista, escritor y músico español. Empezó a editar fanzines en los años 90, autoediciones que contenían sus propios relatos y empezó a colaborar con otros fanzines del momento, aportando entrevistas a grupos, críticas de directos y similares, siempre relacionadas con el punk y el rock, sobre todo en España. De ahí pasó a publicaciones menos underground (El Tubo, Ruta 66), con mayor tirada y mejor difusión.

Junto a Kike Babas fundó el grupo de poesía punk King Putreak, con la intención de musicar sus propios poemas. El grupo se separó tras cuatro años de conciertos y un disco publicado. Con el paso de los años, comenzará a trabajar en el terreno videográfico, trabajando para grupos como Pereza, Barricada, Marea y Manu Chao, entre otros. 

Como periodista ha colaborado con publicaciones como elasombrario.com, BAO, Zona de Obras, Rock Estatal o manerasdevivir.com. En su faceta como escritor, ha publicado las biografías de varios grupos y artistas musicales, como Los Enemigos, Siniestro Total y Rosendo Mercado. También ha firmado biografías de los grupos Boikot y Reincidentes, siempre en colaboración con Kike Babas. Ha publicado dos libros de relatos y ha participado en obras como Simpatía por el relato y Resaca Hank  Over: Un homenaje a Charles Bukowski. Ha escrito prólogos de cortesía para la obra Fitografía (2017) de Fito Cabrales y para la caja recopilatoria De escalde y trinchera, de Rosendo Mercado, así como la biografía de Manu Chao Manu Chao ilegal... persiguiendo al Clandestino (2019).

EL LIBRO:

Título original: Fito. Y por supuesto la luna

Autores: Kike Babas y Kike Turrón

Editorial: BAO (1ª edición, en octubre de 2023)

Número de páginas: 224

ISBN: 9788409530984

Valoración: 9/10

RETOS:

* Reto 100 libros.

* Reto "Leemos España provincia a provincia": Segovia.

* Reto "Pecera 50": Una biografía.

domingo, octubre 22, 2023

De Venecia a Florencia, pasando por Bolonia


Cuando planeamos nuestro viaje a Italia barajamos pasar un día en Bolonia, aunque finalmente nos decantamos únicamente por Venecia y Florencia y visitar otras ciudades cercanas si nos apetecía.

Estación de tren de Venecia

Sabíamos que teníamos que coger los billetes en Trenitalia, que viene a ser el homólogo italiano a la Renfe española. Como ya desde el primer día teníamos ubicada la estación de tren al subir a un vaporetto que surca todo el Gran Canal, no nos costó mucho coger un vaporetto desde Giudecca.

En la estación sacamos dos billetes, es decir, que teníamos que hacer transbordo, ya que no había plazas en los trenes de alta velocidad. El trasbordo había de ser en Bolonia y allí coger un regional.

Estación de tren de Bolonia

Nada más salir de Venecia nos tuvieron parados en una estación de la ciudad, ya en la península, que se llamaba Venecia Mestre. Explicaron que alguien había fallecido en el tren. El caso es que allí estuvimos tres cuartos de hora y éramos conscientes de que íbamos a perder el siguiente tren. En fin, gajes del oficio.

Llegamos a Bolonia y sacamos otros billetes hasta Florencia, pero eso requería que comiéramos en la inmensa estación de tren de Bolonia. 

A la hora de coger el tren tuvimos que cruzar toda la estación hasta unas vías perdidas de la mano de Dios y cuando llegó el tren ni siquiera estaba anunciado y casi lo perdemos. Pero finalmente subimos y llegamos a Florencia.

Estación de tren de Florencia

Florencia... qué lugar. Lástima que haya tanta gente en todos los sitios. Pero qué de arte en cada rincón...

Venecia: las plazas

Venecia tiene una gran cantidad de plazas, además de la de San Marco. Estas pequeñas plazas, allí llamadas campo/i, suelen tener alguna iglesia y están llenas de terrazas donde te puedes tomar tranquilamente un aperitivo.

Campo di Santa Maria Formosa

Como nos gusta callejear, llegamos a Santa Maria Formosa, una plaza con una iglesia espectacular. Allí nos tomamos un café y decidimos seguir caminando.

La última tarde en Venecia estuvimos en una tranquila plaza con edificios avejentados pero donde había una tranquilidad insólita, que era el Campo Sant'Angelo.

Campo San Bartolomeo

Una plaza preciosa es el Campo San Bartolomeo, con un trasiego terrible de gente, al encontrarse junto al Puente de Rialto. Se llama así por la iglesia del mismo nombre y en el centro tiene la estatua de Carlo Goldoni, que fue un ilustre dramaturgo veneciano.

Atardecer en Venecia


Nos pilló un precioso atardecer junto a la Galleria dell'Accademia, en el Gran Canal.


A un lado se veían unas enormes nubes de tormenta, y hacia el otro lado se veía el trasiego marítimo del Gran Canal.


Después cogimos un vaporetto para llegar hasta San Marcos y nos pusimos a callejear.


Sin duda, las imágenes de los atardeceres venecianos son de una belleza sin igual.


Venecia: las tiendas de la ciudad


Venecia es una ciudad llena de tiendas. En la Plaza de San Marcos hay una cantidad de comercios dedicados plenamente a objetos artesanales.


Me fascinó la cantidad de tiendas de cristal de Murano. Y es que es un cristal muy vistoso, pero lo moldean de tantas y tan variadas formas que llama muchísimo la atención.


Otro tipo de tiendas que también se repetía mucho es la de las máscaras de carnaval. Había de todos los colores y todos los gustos, y obviamente con mucho encaje dorado.


También es típico veneciano el papel de aguas, una especie de papel rugoso hecho allí, que es de una textura magnífica.


Había muchas tiendas con material de escritura, pero no actuales, sino artísticos: plumas, sellos de imprenta, lacre, marcapáginas de papiro... Estas tiendas me encantaban.


También había tiendas de pintores locales, pero terminaré con las chocolaterías, que tenían paredes de chocolate líquido o fuentes de chocolate con los monumentos de la ciudad. Aquí también vendían licores, pasta, aceite y un largo etcétera de productos típicos italianos.


Venecia: la gastronomía

Dos aperoles frente a la Galleria dell'Accademia de Venecia

Sin duda, Italia es magnífica por su gastronomía, sobre todo a quien le guste la pasta. Nosotros adoramos la pasta y el tiramisú. 

La primera comida en Venecia fue en una terraza junto al canal de Giudecca, con unas vistas magníficas. Aún no habíamos llegado al hotel y nos sentamos en la Trattoria do Mori. 

Espagueti con salsa en su tinta y espagueti a la amatriciana

En Venecia es muy típico comer espaguetis con sepia en su tinta. Así que mi novio eligió este plato mientras yo me decanté por los espaguetis a la amatriciana. 

Café y tiramisú

De postre pedimos café y tiramisú. Que estaban exquisitos.

Pizza de alcachofas, jamón, champiñones y aceitunas negras

Otro de los días, cerca de la Plaza de San Marcos, en un pequeño restaurante que tenía tres mesas en la calle, pedimos una pizza que nos supo riquísima.

En Venecia son típicos los cichetti (especie de bocaditos de cualquier alimento sobre pan), y aunque entramos en muchos sitios donde los ponían, nosotros preferíamos comer otras cosas.

Carpaccio con rúcula y parmesano

Yo en dos ocasiones comí carpaccio de carne de vacuno, con rúcula y parmesano. En Burano no me gustó mucho, pero en la Trattoria di Nino me encantó.


Para beber, el primer día pedimos unas Peroni, cerveza típica italiana, pero no nos gustó mucho, así que optamos por el aperol.

Desayuno en el hotel de Venecia

Desayunábamos en el hotel pan tostado con mermelada, mantequilla y algo de fruta, para empezar el día con mucha energía.


Y bebimos mucho mucho café. Mucho capuccino.

sábado, octubre 21, 2023

Los puentes de Venecia

Gran Canal con Puente de Rialto al fondo

Venecia, construida sobre una laguna, necesita puentes para que crucen los viandantes de un lado a otro, pero también para que pasen por debajo la cantidad de embarcaciones que recorren la ciudad de un lado a otro, no sólo las góndolas.

Ponte dei Sospiri

Así, tenemos los famosísimos puentes de Rialto y Suspiros, que siempre tienen gente por todos los lados, también hablé del Ponte dell'Accademia, de madera.



Pero requieren especial atención otros que no son tan famosos, pero tienen pequeñas historias detrás: el Ponte dei Tre Archi fue muy retratado por los artistas, vadea el canal de Cannaregio y fue construido por el ingeniero Andrea Tirali, apodado "el tirano", por sus empleados; el Ponte degli Scalzi es un elegante puente de siete metros sobre el Gran Canal y debe su nombre al monasterio cercano de los Pies Descalzos; el Ponte dei Pugni era el puente donde en el siglo XVIII se organizaban peleas a puñetazos, unas pisadas grabadas en la piedra indicaban la posición del inicio del combate, pero los contendientes solían acabar en el canal; el puente sin parapeto y del Diavolo, no tienen parapeto para agarrarse; el Ponte delle Tette se llama así porque en 1400, con el incremento de las prácticas sodomitas, se animó a las prostitutas de la ciudad a exhibir sus prendas femeninas en las ventanas sobre el Puente de los Pechos; Tre Ponti no son tres sino cinco puentes encadenados; el Ponte della Costituzione o de Calatrava se encuentra en el Gran Canal y tiene forma de un casco de góndola moderno.


Finalmente hay que hablar del Ponte della Libertà que une Venecia con el resto de la península. Se inauguró en 1933 y tiene una longitud de 3,6 kilómetros.

Ponte dell'Accademia


Venecia: las góndolas


No nos subimos a una góndola porque preferimos ver Venecia de otro modo. Quizás influyó la travesía en vaporetto que dimos el primer día por el Gran Canal, pero cuando ya descubrimos lo carísimo que es ir en góndola, preferimos verlas de lejos. Tampoco nos entusiasmaba, la verdad.

Pero sí es cierto que me gustaba observarlas balancearse por los grandes espacios de agua y deslizarse lentamente por los canales pequeños, y me apetecía hablar algo de esta embarcación.


La emblemática y elegante góndola veneciana surca los canales de la ciudad desde el siglo XI, aunque no adoptó su silueta actual hasta finales de 1400. A diferencia de las 405 góndolas que recorren hoy las aguas, a finales del siglo XIX lo habían 10.000, época en la que los puentes eran menos y estaban más espaciados y las góndolas hacían el servicio de ferri entre las islas, costumbre que se mantiene para cruzar el Gran Canal con los traghetti.

Hoy siguen construyéndose y reparándose en varios astilleros, como el San Travaso en Dorsoduro. El proceso es costoso y complejo; se necesitan ocho clases diferentes de madera para fabricar las 280 piezas que, ensambladas, componen esta embarcación asimétrica de 11 metros de largo y 1,42 metros de ancho, y cuyo coste ronda los 25.000 euros.


En la proa la góndola tiene un adorno de hierro (ferro) que pesa 30 kg y compensa el peso del gondolero. Se añade a los más de 350 kg que pesa la góndola. 

En principio se pintaban de colores vivos, pero el Senado decretó que para evitar el exceso de ostentación debían de ser todas negras.