domingo, mayo 27, 2007

27 M

Se me ha pasado el fin de semana volando. Luego iré con mis padres a las urnas y después cogeré el tren de vuelta a Salamanca. Y justamente hoy hace un día extraordinario, no está nublado, ni siquiera hay nubes en el cielo.
He visto las emociones a flor de piel y me llevo un poco de todos, aunque en breves estaré de nuevo aquí.

sábado, mayo 26, 2007

Actividades que se salen de la rutina

Tengo agujetas. Si bien influye el peso de la maleta, es más lo de esta mañana.
Nunca antes había limpiado la piscina, siempre llegaba y estaba todo hecho. Pero hoy me ha tocado frotar. Y es que el borde estaba negro y el agua verde. A pesar de que en invierno está cubierta no por ello deja de ensuciarse, al fin y al cabo es agua estancada.
Así que me ha tocado arrodillarme a medida que iba bajando el nivel del agua, al final me he tumbado a frotar los bordes. Lo mejor es que llovía y el césped estaba húmedo. Si me he resfriado mañana veré los primeros efectos.
Tampoco había entrado nunca en la piscina vacía... hasta hoy.

Ahora está volviéndose a llenar y el agua está limpia y las paredes azules. Es una pena que por el mal tiempo no nos podamos bañar.

En estos momentos tengo los brazos de gelatina.

viernes, mayo 25, 2007

El Zahir

"En árabe, Zahir significa visible, presente, incapaz de pasar desapercibido. Algo o alguien con el que, una vez entramos en contacto, acaba ocupando poco a poco nuestro pensamiento, hasta que no somos capaces de concentrarnos en nada más. Esto se puede considerar santidad o locura".

Un famoso escritor se queda solo tras desaparecer su mujer sin dejarle siquiera una nota de despedida. Simplemente se ha esfumado. Él cree que le ha abandonado y, pese al dolor, sigue adelante.
Es un libro de reencuentro personal, que viene a resumirse en que para comenzar con algo nuevo en nuestra vida primero hay que terminar con lo anterior, esto es, sacar fuera todos los restos del pasado. Pero no es fácil abrir la ventana y que el viento arrase con todo lo que llevamos dentro. Sobre todo porque nos cuesta muchísimo ser conscientes de esto, quizás porque estamos inmersos en un egoísmo inconsciente que no nos deja ver más allá.
Al caso de dos años, el escritor ha empezado una nueva relación con Marie, una actriz francesa, pero su mujer siempre está presente. En esa época sale a la calle su nuevo libro, Tiempo de romper, tiempo de coser, donde habla del amor de su vida, su mujer, de la que está enamorado perdidamente, un amor que ha tenido que abandonarle para que se encuentre el momento en que se equivocó, para que descubra si la ama o no, que en definitiva es para lo que sirve esa distancia.
Su esposa se ha convertido en su zahir.
Y cuando el escritor deja de pensar en sí mismo es cuando se da cuenta de que hay alguien a quien quiere más que a su propia persona, pero su mujer se encuentra lejos, muy lejos.
En la tienda donde está firmando ejemplares de su nueva novela aparece Mikhail, un kazako que se supone que es el que ha ayudado a Esther a huir. Él le reconoce, pese a no haberle visto nunca. Primero le odiará porque le ve como un rival, finalmente se creará una amistad entre ellos que les llevará juntos hasta las estepas de Kazajstán, donde se encuentra Esther tejiendo alfombras y enseñando francés.

"En las estepas siempre usan la palabra 'azul' para describir el cielo, aunque esté gris, porque saben que encima de las nubes sigue siendo azul.
(...)
Mi pasado me acompañaría siempre, pero cuanto más me liberase de los hechos y me concentrase sólo en las emociones, entendería que en el presente hay siempre un espacio tan grande como la estepa para llenarlo con más amor y más alegría de vivir.
El sufrimiento nace cuando esperamos que los demás nos amen de la manera que imaginamos y no de la manera con la que el amor debe manifestarse: libre, sin control, guiándonos con su fuerza, impidiéndonos parar".

Yo también tengo un zahir.

jueves, mayo 24, 2007

A ninguna parte

Un día coges un tren a ninguna parte, pero sabes que ese viaje y ese tren, ese camino y el final del trayecto son muy importantes para ti, es algo que debes hacer.
Mañana cogeré ese tren. Es un viaje tranquilo, el mismo viaje de siempre y, sin embargo, diferente. Lo que cambia es el estado de ánimo. Voy contenta.
Eso es lo que hace que todo sea diferente, que la rueda de la fortuna haya dado en tan sólo unos meses una vuelta de 180º. Y mi estado de ánimo ha ido a la par.

No es tanto lo que me espera allí sino la felicidad que me aporta. No importa dónde vaya, sino quién esté.

Lo que esconde la siguiente curva

Un joven jardinero persa fue al encuentro de su señor y le dijo:
-"Señor, esta mañana me he encontrado con la Muerte y me ha hecho un gesto de amenaza. Dadme un caballo, para irme lejos; partiré a Damasco para que no pueda encontrarme".
Por la tarde, el señor se encontró de frente con la Muerte y le preguntó:
-"¿Por qué esta mañana le has hecho un gesto de amenaza a mi jardinero?"
-"No era un gesto de amenaza" -respondió la Muerte. "Era un gesto de sorpresa por encontrarlo tan lejos de Damasco, donde tengo que tomarlo esta noche".

A menudo, las decisiones que tomamos conforman la base de una nueva realidad.

Esto me hace recordar aquella historia del hombre que está a punto de coger un avión para irse a un país lejano, pero en el último momento llega tarde y pierde el avión. Vuelve a casa, enfadado consigo mismo por su impuntualidad, enciende la televisión y en las noticias hablan de un accidente aéreo en el que no ha habido supervivientes; justamente era el avión que él debía de tomar.

O simplemente no era su momento.

Dos situaciones paralelas. En el cuento el jardinero, creyendo escapar de la Muerte, acude sin embargo a su encuentro. En la historia del avión, el hombre ha burlado a la Muerte inconscientemente y se alegra por no haber ido en el avión. Nunca sabemos cuándo es nuestro momento.

Hace tres meses me enteré de que mi tío cualquier día nos puede dejar, y sin embargo sigue con nosotros, más animado y feliz que nunca. Quizás nunca había vivido tan intensamente como ahora pues sabe que cada minuto que le queda podría ser el último.
Sin embargo, hace unos días enterraron a un hombre de mi pueblo que había tenido un accidente en una carretera comarcal cerca de donde vivo.

Nunca sabemos si la Muerte nos espera en la siguiente curva o si quiere pactar una tregua. Cuando la sientes cerca y la ves por el rabillo del ojo te replanteas cosas que antes ni siquiera se te hubieran pasado por la cabeza, te das cuenta de lo efímera que es nuestra existencia, de lo corta que es la vida y de lo importante que es vivir cada día como si fuera el último. Ahora entiendo por qué los enamorados son los únicos que son conscientes del paso del tiempo, es que son los únicos que viven intensamente cada momento.
Es necesario el amor en nuestras vidas, simplemente para hacer que cada día sea especial.

V., te adoro, porque consigues que cada día sea especial. De momento eres el único que ha conseguido que me evada momentáneamente de lo terrible que se alberga en mi interior para dar paso a una luz mágica que me hace sonreír. Gracias por estar ahí.

miércoles, mayo 23, 2007

En busca del cielo...


Imagen relacionada
Érase una vez una niña huérfana llamada Neve que vivía en una cabaña con la única compañía de su gatita Emma. Juntas las dos, jugaron durante muchos años en un paraíso nevado, donde el invierno jamás llegaba a su fin y los copos de nieve caían sin cesar sobre los páramos del país del hielo.
Un día, su gatita se quedó dormida para siempre. Neve no era capaz de entender por qué sus ojitos no se abrían de nuevo...
Pasó el tiempo, y viendo que Emma no despertaba, decidió visitar un pequeño cementerio que había al pie de las montañas. En éste, los epitafios de las lápidas hablaban de un misterioso lugar adonde se marchaban todos aquellos que cerraban los ojos para siempre... El cielo.
Entonces, creyendo entender el enigma que encerraba la muerte, la muchacha dejó el cadáver de su gatita entre los brazos de un ángel de piedra y partió en busca del cielo...
Durante el viaje, fue confeccionándose un vestido digno de los más bellos querubines que poblaban los cielos, y con las plumitas que los cuervos perdían en su vuelo se hizo unas pequeñas alas de ángel.
"Si todos aquellos que nunca han despertado están en el cielo, allí encontraré a mi gatita...", se repetía Neve, mientras corría esperanzada bajo los copos de nieve.
Una noche fría, mientras del firmamento caían lágrimas heladas, Neve se tumbó en la nieve y exhausta de tanto caminar, se quedó dormida. Lentamente, los copos de nieve comenzaron a congelar su cuerpo cubriéndolo con sábanas de hielo... y entonces escuchó a su gatita maullar...
Desde aquel momento, la nieve cae dulce como el azúcar y los labios amoratados de los muertos esbozan sonrisas de felicidad.
Neve encontró a su gatita aquella noche, mientras dormía un sueño eterno, y juntas se convirtieron en los más bellos ángeles de los cielos nevados...
Dos hermosos ángeles con alitas de cuervo y vestidos morados.

martes, mayo 22, 2007

No time

Estoy con la cabeza en tantas cosas que a veces se me olvida que tengo un blog.
Además, el lunes empiezo los exámenes.

Era por decir algo. Sigo viva y tal.
Y este fin de semana estaré en casa, pero se me ha fastidiado la fiesta pues estaré estudiando. No importa. Lo que de verdad importa es que debo ir, pero eso no interrumpirá mis tareas de estos momentos, sobre todo cuando estoy de exámenes ya como quien no quiere la cosa. Y lo que de verdad importa es que estaré con mi familia, con mis amigos, con mi tío. Lo que de verdad importa es que mi tío sale del hospital esta semana, que ha pasado el bache, que han instalado un aparato de respiración asistida en su habitación, pero estará en casa.

Sobrevivo, con ganas de seguir, con ganas de ver a los míos, con ganas de que empiecen (y terminen) los exámenes.

Y respecto al tiempo, ojalá que paren las tormentas y las lluvias porque quiero darme el primer baño del año en la piscina y, a ser posible, que me dé algo el sol.

No es que no tenga ganas de escribir, es que no tengo apenas tiempo y, cuando lo tengo, estoy haciendo otras cosas.

De momento no estoy agobiada por las tres semanas que me esperan y es de agradecer, porque en breves estaré tirándome de los pelos.

lunes, mayo 21, 2007

La reina oculta

Basado en la cruzada contra los cátaros del siglo XIII promulgada por el Papa Inocencio III, la novela nos narra las intrigas de la época y nos describe a la perfección la corrupción que se había adueñado de las clases clericales. Inocencio III no sólo creía que la Iglesia debía tener el poder espiritual sino también el terrenal y, por tanto, los reyes debían rendirle pleitesía y convertirse en vasallos de la Iglesia.
Ésta es la primera cruzada contra cristianos, concretamente contra los herejes albigenses (cátaros) del sur de Francia y los nobles que les apoyaron.
Los cruzados arrasaron Béziers, Carcassonne y Narbonne en nombre de Dios, despojando a los pocos supervivientes de aquellas ciudades de sus posesiones. Se creó una época de terror en Occitania.

La novela se centra en los descendientes de Cristo, que son de Sangre Real (Sangreal - Santo Grial), de aquí que se considere que el enigmático Santo Grial vendría a ser una persona que lleve sangre real, un descendiente de Cristo, asemenjándose así a la copa en la que José de Arimatea recogió la sangre de las heridas de Jesús.
En el libro se mezclan personajes reales con personajes ficticios. Y en medio de esta variedad destaca Bruna de Béziers (personaje ficticio), último eslabón del árbol genealógico de Cristo.

Los cruzados marchan sobre Béziers, donde el señor del castillo, padre de Bruna, protege a judíos y cátaros. Ante la negativa de entregarlos al legado del Papa, el maligno Arnaldo Amalric, éste decide sitiar la ciudad amurallada y entrar gracias a la traición de habitantes de clases bajas que les abrieron las puertas.
Los ribaldos, la chusma que aspiraba a más uniéndose a la cruzada, cometieron grandes tropelías en Béziers, terminando por incendiarla y no dejar un alma viva.
La siguiente parada sería Carcasona, abastecida por dos burgos fuera de las murallas que suministraban de agua a la ciudad. Conquistados los burgos, la ciudad se rendiría.
Paralelamente a los hechos históricos, fieles a lo que pudo haber ocurrido, y siguiendo los versos del Cantar de la Cruzada escritos por Guillermo de Tudela, sobresalen tres personajes por encima del resto.
Bruna de Béziers, la Dama Grial, la última descendiente del linaje de Cristo, una mujer que cree en el amor, la única superviviente de su ciudad en el momento en que ésta cae en manos de los cruzados.
Hugo de Mataplana, trovador y juglar catalán, aparte de noble y muy unido al rey Pedro II de Aragón, que visita con asiduidad la casa de la Dama Ruiseñor, apodo con que se conoce a Bruna por su gran voz, y que termina enamorándose de ella. Además pertenece a la sociedad secreta de los caballeros de Sión.
Guillermo de Montmorency, un cruzado al servicio del legado papal que debe descubrir por qué mataron a un monje, dónde han escondidos los documentos conocidos como "herencia del Diablo" que portaba el monje y debe ayudar a su primo a asesinar a Bruna de Béziers.
Pero Guillermo será el que salvará a Bruna, disfrazada de paje, y la convertirá en su escudero. Él cree que una persona que conozca la lengua de oc (lengua que se hablaba en Occitania) puede serle de mucha ayuda en su investigación... hasta que descubre que es una mujer y que, además, es aquélla cuya cabeza quiere el legado papal. Entonces cae en los encantos del amor, decide protegerla con su vida y se apodera de él un ansia por descubrir por qué la cabeza de la mujer está en juego.
Camino de Monte Negro, al castillo de Cabaret, caen en una emboscada, donde el líder no es otro que Hugo de Mataplana, que se queda anonadado al descubrir allí a su amada Bruna.
Los dos hombres se convierten en rivales, sobre todo a la hora de conquistar el amor de Bruna, aunque ella les quiere a los dos por igual y no se decide por ninguno de los dos. Guillermo se convierte en el Caballero del Ruiseñor oponiéndose y enfrentándose a los cruzados.
Juntos terminan en Narbona, en busca de los documentos que están en poder del arzobispo, que secuestra a Bruna, a quien quiere crucificar después de que la Sangre Real dé vida a su ejército invencible de golems. Los caballeros la salvarán gracias a la ayuda de los judíos que se oponen a la resurrección de esos monstruos y del rabino que se ha aliado al arzobispo de Narbona.
Vuelven al castillo de Cabaret, donde en una trampa y al intentar salvar a su primo de la muerte, Amaury de Monfort, éste sin saber su identidad mata al Caballero del Ruiseñor.
Finalmente Bruna no se ve obligada a elegir, pero su destino es peor, puesto que Hugo le confiesa que no pueden casarse debido a que ella está predestinada al gran maestre de la Orden de Sión y rey de Aragón, Pedro II.
La joven destruirá los documentos que hablan de su descendencia para cambiar de nombre y quedarse finalmente con Hugo, de quien está plenamente enamorada.

Lluvia intensa

Me tranquiliza saber que la parte monumental de Salamanca está por encima del río, en una especie de loma que sobresale como si fuera un balcón sobre el resto de edificios de la ciudad. Y yo vivo en esa zona.
Ha llovido de una manera tan violenta que da miedo. Jamás había visto esta furia tan intensa.
Todavía está nublado y el día ha amanecido gris, pero ya no oigo las gotas golpear airadamente contra el cristal.

domingo, mayo 20, 2007

Carcassonne

En el corazón de la región francesa de Aude, a 160 kilómetros de la frontera con España, se levanta la ciudad fortificada más grande conservada en Europa. Se trata de Carcassonne. Sus torres y almenas han sido testigos mudos de la persecución de los cátaros, pues, en esa región conocida en el pasado como Occitania, perduraron durante muchos siglos los más influyentes focos de catarismo.

En la ciudad se distinguen dos partes claramente diferenciadas: la ciudadela fortificada, importante enclave medieval que jugó un papel clave en la cruzada contra los albigenses; y la villa, creada posteriormente para dar cabida al crecimiento de población.

Los primeros asentamientos en el lugar se produjeron hacia el siglo VI a. C., como datan las excavaciones arqueológicas que han descubierto restos de cabañas construidas por íberos. Estos pobladores fueron desplazados hacia el año 300 a. C. por los Volcae-Tectosages, una tribu de origen centroeuropeo.

En el año 122 a. C. la región de Narbona fue conquistada por los romanos que no tardaron en asentarse en Carcassonne debido a las condiciones estratégicas que les permitirían dominar la zona. Fueron ellos los que construyeron las primeras murallas, evitando la construcción de las torres y murallas en línea recta para reducir la efectividad de un ataque con arietes. Los muros se construyeron con capas que alternaban la piedra y el ladrillo rojo.
La situación estratégica en que se ubica la ciudad se convirtió en importante objetivo de conquista a lo largo de los siglos. Debido a esto, las fortificaciones de la plaza sufrieron continuas ampliaciones y mejoras para adaptarse a la evolución de las técnicas de guerra.

Los francos tomaron la ciudad en el año 350 y los romanos volvieron a recuperarla, reforzando las defensas. Pero en el año 436 la ciudad cayó en manos de los visigodos, durante el reinado de Teodorico.
Las técnicas constructivas desarrolladas por los romanos para sus fortificaciones fueron imitadas por los visigodos. Éstos no añadieron nada nuevo sino que se limitaron a arreglar los destrozos causados durante las batallas de los reyezuelos locales.

Entre los siglos XI y XIII se produjeron importantes obras, como el Palacio Condal y la reconstrucción de las murallas, que tras el período visigodo estaban maltrechas.
Bernard Aton Trencavel, vizconde de Albi, Nimes y Béziers, se proclamó vizconde de Carcassonne, que hasta entonces había pertenecido al condado de Barcelona.

Situada en un magnífico enclave de comunicaciones, la ciudad nadaba en la abundancia debido a los altos impuestos; a los comerciantes se les cobraba hasta la mitad del valor de sus mercancías. Esto convertía a la ciudad en un apetitoso bocado para las intrigas de los nobles y el catarismo fue la excusa ideal para conquistar la ciudad.

Los cátaros eran un grupo sectario medieval cuya finalidad era la de lograr la pureza absoluta de las costumbres. El origen de sus creencias proviene de los bogomilos, herejes búlgaros que en el siglo X negaban la Santísima Trinidad, la divinidad de Cristo y la realidad de su forma humana. Rechazaban ritos, jerarquías, el bautismo, y condicionaban el matrimonio al derecho de repudio. Las doctrinas de los bogomilos fueron perseguidas intensamente, sobre todo por Boris, rey de Serbia, hasta que se refugiaron en Bosnia. Desde allí encontraron un terreno favorable en la Europa occidental de los siglos XII y XIII.
Tenían diversas denominaciones según la zona: publicanos en el norte de Francia, patarinos en Dalmacia y norte de Italia, Ketzer en el Rhin y albigenses en el centro y sur de Francia. En este último terreno fue donde tuvieron mayor aceptación debido a la tolerancia y libertad política que encontraron, y así pudieron desarrollar su doctrina en torno al concepto del mal. Interpretan que todo lo carnal proviene del mal. Por tanto, la doctrina de Dios exige una abstinencia total y la condenación del matrimonio.
Este principio de abstinencia absoluta la seguían los puros o cátaros. Para pertenecer a este selecto grupo era necesario pasar por un rito de iniciación y purificación, llamado consolamentum. Normalmente era recibido en el momento de la muerte, pero a veces se aceleraba el proceso a través del suicidio, bien por martirio directo (el fiel aceptaba ser asfixiado o se le cortaban las venas), bien por la endura (el fiel se dejaba morir de hambre).
Como rechazo de todo lo carnal, no admitían que la perfecta bondad de Dios fuera compartida con la carne y de este modo rechazaban la divinidad de Cristo.
El rechazo a la jerarquía eclesiástica y los ritos supersticiosos encontraron un gran medio de difusión debido a la corrupción del clero de la época.
La convicción de estas creencias y la ambición sobre los bienes de la Iglesia les valió el apoyo de algunos señores feudales, como el conde de Foix y el vizconde de Béziers, vasallos del conde de Tolosa. Su negación de la propiedad privada les unió a las clases populares y a la burguesía.

Después de varias intentonas sin éxito para combatirlos, se aprovechó el asesinato de un legado pontificio para acusar al conde de Tolosa, que fue excomulgado.
El Papa Inocencio III promulgó la cruzada contra los albigenses. Simon de Monfort asumió el mando de la cruzada, reunió un ejército en el norte de Francia y en 1209 arrasaron la ciudad de Béziers, donde asesinaron a sus 20.000 habitantes, incluidos mujeres y niños.
Poco después cayeron sobre Carcassonne, sitiada durante dos semanas y vencida por los cruzados tras cortar el suministro de agua a la ciudad. Raymond Roger Trencavel fue detenido y murió de disentería en prisión. Simon de Monfort se convirtió en vizconde de Béziers y Narbona, lo que supuso un incremento considerable de sus bienes.
En el año 1240, el hijo de Trencavel sitió la ciudad intentando recuperarla, sin éxito alguno. Para evitar nuevos ataques, el rey Saint Louis reforzó las defensas de Carcassonne construyendo una segunda muralla. Las obras se reanudaron con Felipe III el Intrépido.

Tras la Edad Media, la ciudad fue abandonada, sus piedras se reutilizaron para otras construcciones y sus torres cumplieron las funciones de garajes, cuadras y talleres.

En el siglo XIX, el historiador Cros-Meyrevieille, Mérimée y el arquitecto Viollet Le Duc promovieron la conservación y restauración de la ciudad, que quedó bajo el control de la Administración de las Artes. Se restauraron la iglesia de San Nazario y las fortificaciones.

La Ciudad Medieval de Carcassonne está situada sobre un espolón al sur de la ciudad baja. Es la mayor ciudad amurallada que se conserva en Europa. En 1997 la UNESCO la declaró Patrimonio de la Humanidad.

El recinto está cerrado por una doble muralla con 52 torres. A un lado se alza el Castillo Condal, del siglo XII.
La Torre del Tesoro fue construida en la época de Felipe el Intrépido y está considerada como una de las más hermosas de la ciudad, aunque jamás guardó ningún tesoro.
Hacia el otro lado, entre dos torres almenadas, se alza la Puerta de Narbona. Sobre el arco de la puerta hay un nicho que contiene una imagen gótica de la Virgen María, realizada en el siglo XIII. Durante la Revolución Francesa la imagen fue decapitada y reconstruida posteriormente. Cuenta la leyenda que el soldado que cometió tal tropelía murió entre grandes sufrimientos.

La basílica de San Nazario es un edificio románico, construido entre los siglos X y XII, y completado en el siglo XIV con una cabecera gótica. El rosetón y las vidrieras son de los más importantes del sur de Francia. Allí están las tumbas del obispo Pierre de Rochefort y Simon de Montfort.
El Castillo Condal fue construido en el siglo XII por los Trencavel, aunque poco conserva de su estructura original debido a las numerosas reformas. Fuera del recinto fortificado se fundó en el siglo XIII la Ciudad Baja o villa de Saint Louis.
Allí viven 45.000 personas y su principal actividad sigue siendo, igual que en la Edad Media, el comercio del vino.

"Alien 3"

Los tripulantes de la nave que vuelve a casa son sorprendidos durante el sueño por uno de los alienígenas que se ha colado dentro. Ataca y asesina a todos menos a la teniente Ripley. Poco después se desprenden de la nave nodriza y vuelan a través del espacio sin despertar hasta que les encuentra un equipo de rescate de la prisión Fury 161, donde todos son hombres y se aferran a una nueva religión en los confines del mundo, una religión que peligra ante la existencia de una mujer.
Ripley se recupera poco a poco. Después de ver la nave y los cadáveres de sus compañeros, tras conectar a Bishop, sabe que no viajaban solos puesto que con ellos iba un alien, y además con sorpresa.

El alien ataca a todos sin compasión, menos a ella. Entonces Ripley se da cuenta de que en su interior está incubando un alien, y es más, se da cuenta de que está incubando una reina.

Sin armas, los presos, al mando de la oficial Ripley, se enfrentarán al alien engañándole entre los sótanos laberínticos.

Poco después llegan los de la compañía, que sólo quieren el alien. Saben que la teniente Ripley tiene uno dentro. Y ella descubre la farsa, tirándose a la caldera humeante.

Se para el tiempo

Se para el tiempo cuando estoy contigo.
Y me encanta que me reprendas, me encanta que me lleves la contraria, me encanta que me dejes sin defensas y sin argumentos, me encanta que me hagas ver las cosas de otra manera, me encanta que compartas conmigo tantas cosas...
Y me satisface que de los miles de millones de personas que hay en el mundo hayas venido a dar conmigo, a parar mi vida, a parar mi tiempo.

Gracias por enseñarme tantas cosas.

sábado, mayo 19, 2007

"Aliens 2: El regreso"

La oficial Ripley lleva 57 años vagando por el espacio cuando la encuentra un equipo de salvamento. Al explicar a la comisión de la compañía lo que le ha ocurrido a su tripulación la toman por loca y le suspenden del servicio indefinidamente. La hija que dejó hace tantos años ya ha muerto anciana ya, pero ella no ha envejecido mientras ha estado en el espacio. Además en ese período de tiempo se han instalado colonias de familias en el lugar donde ella dice que están los alienígenas.
Poco tiempo después la llaman. Han perdido el contacto con los colonos y la necesitan como consejera. Ella acepta y vuelve con un escogido grupo de marines con el objetivo de exterminar a los supuestos alienígenas.
Y entonces aparece Newt, una niña que parece ser la única superviviente de la colonia. Sin quererlo, Ripley recupera a la hija que perdió hace tanto tiempo. Y encima se enamora del cabo Hicks (guapísimo, guapísiiiiiiiiiiiiiimoo), que también se salva, por cierto.
Bishop es un androide que les ayuda a salir de aquel lugar, aunque la "reina alien" le parte por la mitad.

Tiene un matiz algo más sentimental. No es de tanto miedo como la primera, aunque hay momentos de sustos (yo me los he llevado). Y también hay cierto juego de miradas, veremos esta noche en qué desemboca.

viernes, mayo 18, 2007

Gusanos

Esta tarde, sin quererlo ni desearlo, me he echado la siesta. He dormido durante una hora y he viajado a otra dimensión, demasiado terrible comparada con la realidad.
En el sueño, o más bien pesadilla, tenía gusanos en la cabeza. ¡Qué horror! Los gusanos empezaban a viajar por todo mi cuerpo y era imposible acabar con ellos. Lo curioso es que recuerdo a la perfección una radiografía donde se ve una parte de mi cerebro (una radiografía exacta de un cerebro, posiblemente instalada en mi subconsciente después de muchos capítulos de House), una cavidad donde han anidado los gusanos. Se ven caparazones grandes ocupando esa parte, de la misma forma que el caparazón de una cucaracha, pero rugoso y de un color claro. Esos caparazones eran como cuevas de donde salían miles de gusanos.
En el momento en que encontraban la solución (un doctor que tenía una cápsula para eliminar a los bichos de mi cerebro definitivamente) me he despertado.
¡Qué horror de sueño!

Cuando las cosas no son como eran

La mirada que me atravesó hace unos meses era suplicante, de remordimiento, de arrepentimiento, pero a la vez de desprecio. ¿De desprecio a mí, mi propio tío? ¿Qué le he hecho yo? ¿Qué le ha hecho mi familia? ¿Dónde ha dejado la dignidad de antaño?
Con asiduidad recuerdo esa mirada. Mi tío C., hermano de mi padre, fue incapaz de saludarme. No era la primera vez ni será la última. Pero no tendrá más oportunidades de volverme a mirar así porque no seré yo quien me digne ni siguiera a dirigir mi vista por donde sus pasos caminan. Pasos equivocados, en cierto modo.
Y recordé una mañana, muchos años antes, cuando mis padres no estaban en casa y me dirigía con unos pantalones recién comprados para que mi tía me cogiera los bajos. Muchos podrían preguntarse por qué mi madre no lo hace. Y es que mi madre suele coser en contadas ocasiones, siempre a mano porque nunca necesitó una máquina de coser y porque generalmente tiene una modista que le cose todo. Pero cuando se pone a la tarea, aunque le cueste más, lo hace bien.
De camino a casa de mis tíos, me encontré con mi tío C. Y al verme los pantalones me echó en cara por qué no lo hacía mi madre. Entonces debí haberme echado atrás, pero no comprendí entonces lo que ahora veo con bastante claridad.
Mi tío siempre que has ido a pedir un favor te echaba en cara que si en tu casa no había tal y cual. Siempre era la misma historia de mil formas diferentes. Pero él jamás se daba cuenta que el mayor favor de su vida se lo deberá siempre a mi padre, que si él salió del atolladero donde estaba metido recién casado fue gracias a que intercedió mi padre.

Dejad que ellos sean ciegos de envidia, pero no permitáis que la ira tape vuestros ojos porque entonces perderéis la cordura.


Mi padre tenía ocho años cuando perdió a su madre. Cuatro tenían sus hermanos pequeños, mellizos, a los que siempre protegió y sacó para adelante, incluso en las peores situaciones. Convertido en hombre siendo todavía un niño, un día decidió su futuro. No quiso quedarse a vivir de la tierra y aprendió un oficio, un oficio que aprendió demasiado bien pues prosperó con creces, por encima de sus hermanos.
Uno de ellos, mi tío J., optó por trabajar para mi padre y, soltero, se aseguró el futuro. El otro, mi tío C., prefirió quedarse a vivir del sustento que le brindaba la agricultura. Se casó. Y ése fue su gran error. Mi tía es el gran veneno que cierto día entró en mi familia. Su maldad ahora es capaz de manipular a mi tío de una manera indigesta.
Cuando éramos pequeños íbamos mucho a casa de mis primos. Yo un día no quise volver. Mi tía fue capaz de levantarme la mano, lo que jamás hubieran hecho mis padres. Las veces que volví, ocasiones en que nunca más estaba más de media hora, me sentía incómoda, y enseguida estaba deseando salir de allí.
Pero el mal va haciendo mella. Mi tía empieza a meter cizaña, y ya ha conseguido lo que tanto ansiaba: romper la familia pues mi padre no se habla con mi tío C., mi tío J. no se habla con mi tío C.

Es posible que todo empezara muchos años antes. Es posible. Sé cómo es mi padre y sé cómo son mis tíos. Y mi padre ha sido un hermano ejemplar, es un padre ejemplar y estoy segura de que también es un marido ejemplar.
Un día, cuando todo explota, te das cuenta de que la envidia es cosa de muchos años atrás, ya desde que se echaron a suertes los lotes tras la muerte de mi abuelo, cuando a mi padre le tocaba el lote que mi tía ansiaba, tanto lo ansiaba que consiguió que lo echaran a suertes varias veces, siempre con el mismo resultado.

Dicen que los gemelos tienen una conexión especial, tan especial es que lo veo en mis tíos. Los dos están enfermos. Mi tío C. soporta, desde hace años, una enfermedad crónica, la enfermedad del Kron. Mi tío J., del que hablo muy a menudo últimamente, tiene cáncer.

La verdad sale a la vista por los derechos de las tierras. Mi tío le llevó las tierras a mi padre durante muchos años sin que éste le cobrara las rentas. Eran hermanos, eso lo justificaba todo para mi padre. Mi tío jamás se lo agradecería.
Hace relativamente poco tiempo que salió el tema de los derechos de las tierras por el que los derechos pertenecían a aquél que había llevado esas tierras durante X años y no al propietario. Sin los derechos esas propiedades, sobre todo a la hora de vender, estaban desvalorizadas y valían una tercera parte de lo que costaran con todos los derechos. Mi tío negó esos derechos a mi padre. Ese fue el principio del fin. No entraron a razones. En aquella época además no hacía ni siquiera un año que habían operado a mi otro tío de la garganta. Mi tía se cebó con él, le hizo sentirse culpable.
Durante los meses que mi tío J. estuvo en el hospital, mis tíos un día vieron su testamento por el cual el máximo beneficiario era mi hermano R. Eso desató la envidia, los reproches y todo lo demás.

Llega un momento en que la manipuladora esa, la única de mi familia (entre cursiva porque no la considero mi tía) que ha llegado a levantarme la mano, la que habla de más e intenta meterse donde no la llaman, la que lee testamentos ajenos sin fijarse en la letra pequeña, la que intenta cambiar las cosas... llega un momento en que me da asco.
Porque por su culpa un día dejaré de hablarme con mis primos, porque su cizaña está haciendo una herida demasiado grande y no se da cuenta de que el peor parado es su marido.
Un día mi tío C., cuando la enfermedad del Kron, acabe con él pedirá perdón... pero ya será demasiado tarde.
¡Ay, tío! ¿Qué has hecho que estás tan ciego y tan perdido?

miércoles, mayo 16, 2007

Empire State Building

El Empire State Building de Nueva York es una leyenda. Se empezó a construir durante la Gran Depresión y se erigió como icono de la fuerza y el ingenio americanos.
Es un símbolo internacional, visitado por más de 117 millones de personas que han podido maravillarse de las vistas de 80 millas a la redonda, que alcanzan Nueva Jersey, Pensylvania, Connecticut y Massachusetts.
Se construyó en 1930 con el objetivo de que fuera la estructura más alta del mundo. El Empire State Building en aquella época se consideraba la empresa comercial más grande, pero a la vez era una inversión.
La fachada es de piedra caliza de Indiana y de granito, y muchas de estas piezas están vueltas del revés para compensar la distorsión óptica de su altura.
Su construcción sólo llevó 18 meses.
Era un sábado por la mañana del mes de julio de 1945 cuando un bombardero US B-25 estadounidense chocó contra las oficinas del 79º piso, donde se ubicaban los Servicios Católicos de Apoyo de la Guerra. Murieron 14 personas. A pesar de los daños del incendio y una incisión de 20 pies, ese lunes el Empire State Building abrió sus oficinas como si no hubiera ocurrido nada.
Está decorado con enormes medallones de bronce en honor a los artesanos responsables del edificio y en el vestíbulo destaca un mosaico metálico donde se ha plasmado el edificio como centro del universo.
Fue el edificio más alto del mundo desde 1931 a 1972, año en que fue sobrepasado por el World Trade Center.
El Empire State Building se elevó sobre el solar del antiguo Hotel Astoria.
Fue declarado Símbolo Histórico Nacional el 23 de octubre de 1986.
En principio el edificio iba a tener una azotea plana, pero entonces diseñaron "un sombrero" o torre plateada de metal como puesto de zepelín. Pero sólo se produjo aquí un aterrizaje de zepelín, ya que los vientos eran demasiado fuertes a esas alturas y también porque el progreso dejaba atrás la era de los zeppelins.
En 1951 se agregó a lo más alto del edificio una antena de difusión.
Durante el proyecto de planificación se estimó el número de muertes laborales durante la construcción: un hombre por piso, un total de más de 100 obreros. Sin embargo, sólo un puñado de trabajadores perdieron la vida durante la construcción.
Poco después de la inauguración, se convirtió en la atracción turística principal y muchas personas famosas disfrutaron de la visita, incluyendo al primer ministro francés, Albert Einstein, Winston Churchill, el Papa Pío XII, Fidel Castro y la reina Isabel II. El único que rechazó la invitación de acudir al edificio fue Walter P. Chrysler.

lunes, mayo 14, 2007

Valores humanos

Si algo heredé de mi padre es la psicología con la gente, que luego se forjó con los años que he pasado fuera de las alas protectoras de mi familia.
En estos momentos si hablo cinco minutos con alguien que acabo de conocer probablemente no me equivoque mucho en la idea inicial que me pueda hacer de esa persona. No es una primera impresión. La primera impresión considero que es visual, la observación externa. Son cinco minutos de conversación. Lees en los ojos, en los gestos, en las palabras; si duda, si sonríe. Sabes si te miente, si está aparentando, si se hace una persona interesante, si intenta caerte bien.
Lees en los movimientos de las manos, en los movimientos del cuerpo. Hablar cinco minutos con alguien no se conforma con meras palabras.
Observo mucho a la gente y aunque me haga ideas aproximadas siempre me las callo, porque errar es algo innato a los humanos, y puedo equivocarme. Además siempre hay alguien cuya capa exterior es muy difícil de traspasar y entonces no sé a qué atenerme con esa persona.
Pero con todo el mundo son conciliadora. Creo que todas las personas tienen algo que aportar, que tienen un fondo bueno y unos valores humanos. Partiendo de esa base todo el mundo me cae bien... hasta que me decepcionan, descubro cosas que no van conmigo o hasta que me putean. Entonces se acabó todo lo que se daba. Y es tajante: Hasta aquí hemos llegado, tú por tu camino y yo por el mío. Suena radical. ¿Pero para qué quiero a una persona cerca de mí que me ha fallado? Aquí se corta el bacalao. Soy diplomática con ciertos individuos con quienes posiblemente nunca llegue a cruzar más de dos frases seguidas. Pero ser diplomática no es lo mismo que ser hipócrita. Si una persona me cae mal, o me ha decepcionado o me ha puteado pongo el punto final a mi relación con ella. Y le digo la verdad. Me da igual que llore, que me pida perdón, que me llame al cabo de un mes... ¿Cómo es eso de "La primera vez que me engañes será culpa tuya. La segunda, la culpa será mía"?
Considero que tengo una buena escala de valores. Que no soporto las mentiras, ni las falsedades, ni las personas que se creen más que otras; no soporto a los que se ríen del mal ajeno, ni a los que ridiculizan e insultan gratuitamente; no soporto que se tomen confianzas conmigo cuando no las he dado ni que me pongan en evidencia. De estas cosas algunas se pueden perdonar.
Pero admiro la verdad, la lealtad, la humildad, la tolerancia, la camaradería, el esfuerzo y un sinfín de virtudes.

Entonces voy a ir al meollo de la cuestión. Hace más de un mes "conozco" a una persona a la que no me queda más remedio que aguantar, por compañerismo quizás. De primeras me cayó mal. Viendo los disparates que salían de su piquito de oro, que no sé cómo no se atragantaba con ellos, opté por ignorarla.
Pasan los días y en conversaciones privadas veo que no soy la única a quien leer le resulta pesado. Y empezamos a mofarnos. No podía ser de otro modo.
No me leí enteros sus larguísimos textos llenos de gran colorido y pijotadas varias porque leer todo aquello era insufrible.
Sentía algo de compasión. Luego el silencio y la observación fueron mis consejeros y los que dictaron sentencia: Esa persona estaba mal de la olla (centro de atención, aires de superioridad, ególatra -más que egocéntrica-, victimista, irrespetuosa y maleducada, incapaz de ceder aun sin tener la razón, inventora de telenovelas, manipuladora, tergiversadora y mentirosa...). Son muchos los adjetivos con los que podía descalificarla en cuestión de minutos. Pero me daba pena, me daba pena que el mundo se le viniera encima y terminara explotando, y me daba la sensación de que tenía (y tiene) un serio trastorno psicológico. Hasta aquí pensaba que era un papel, que todo lo que hacía era para que le reconocieran un mérito infundado, porque necesitaba alabanzas de un gran público. Y creía que algo bueno debía de tener.
¡Cuán equivocada estaba! Aquella persona era (es) malvada, siniestra, cruel. Dos personas cercanas a mí se vieron afectadas por sus manipulaciones desvirtuadas de la realidad.
En mi fuero interno siempre supe que esta muchacha terminaría dando problemas. Sigo pensando que necesita un psicólogo, y quizás también un psiquiatra.

No sé por qué me ha dado por hablar del monotema de los últimos días (los que juegan a OGame habrán descubierto de quién hablo). Quizás es porque pienso que no tiene valores, que dentro de su egocentrismo no hay lugar para valorar nada que vaya más allá de su narcisismo. No escucha y si lo hace da la vuelta a la tortilla como más le conviene. No se da a razones aunque no tenga ni idea de lo que habla. Su razón es una y única, y los que le llevan la contraria no saben lo que dicen. Su verdad es pura, puramente engañosa más bien, o una "verdad" entre comillas, porque realmente es una acumulación de mentiras.
Creo asimismo que se ha intentado aprovechar de almas buenas. De mí no, porque conmigo no cuajó, pero si en vez de alardear de lo que llevaba puesto en esos momentos como la directora calientapollas de una orquesta de efebos más inteligentes que ella, si en vez de hacer eso no hubiera ido de diva, quizás sí la hubiera ayudado. Al fin y al cabo era una compañera, aunque nunca hablé con ella como tal, ni tampoco ella se dignó a hacerlo conmigo.
Ahora me pregunto cómo es posible que una sola persona movilice tanto a la peña. Insultando, claro. Creo que sucumbirá, pues aunque su ego está por las nubes, pienso que es un alma solitaria, que no puede estar tan vacía, que por mucho que se crea algo delante de la gente se tiene que hundir cuando dé la espalda a todo esto.
¡Cuánto hubiera ganado si hubiera ido con la verdad por delante!

Repito: No sé por qué me ha dado por hablar de ella. Quizás es que está de moda.

MarihuanO, si lees esto, mucha suerte. Te mereces lo mejor, y deseo de corazón que te hagan ese backup que tanto se hace esperar. Ánimo que los buenos siempre ganan. Que sepas que tienes mi apoyo incondicional para todo. Además, aparte del viaje a Canarias, te debo una (ya sabes a qué me refiero).
Semete, tú sé que lo leerás, hay personas que hablan y otras que rebuznan. A las primeras hay que tenerlas en cuenta porque podremos mantener un diálogo coherente con ellas. A las segundas no se les entiende porque no saben lo que dicen y si Dios les concedió el don de rebuznar es por algo. Esa petarda lo único que he visto que sabe hacer es rebuznar. Ya sé que no necesito decirte esto, pero es que me ha salido así.

Está claro que hay gente tan vacía y tan superficial que es incapaz de ver más allá de sus propias narices. ¡Cuánta inteligencia y cuánto tiempo desperdiciados...!

viernes, mayo 11, 2007

El dominio de Arnheim


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René Magritte, El dominio de Arnheim

Poe nos habla en esta ocasión de un conocido, Ellison, que buscaba la felicidad. Para Ellison la felicidad tenía cuatro requisitos: la salud física, el amor de una mujer, el desprecio de la ambición y la persecución constante de un objeto. Así que cuando un antepasado suyo dejó una fortuna acumulándose al pariente que siguiera vivo cuando hubieran pasado cien años, Ellison se dedicó a viajar en busca del paraíso perfecto. Y lo encontró en la ciudad de Arnheim, un lugar donde la naturaleza impresionaba de una manera fantasmal.

El quinto día

Dijo Dios: Produzcan las aguas seres vivientes, y aves que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos.
Y creó Dios los grandes monstruos marinos, y todo ser viviente que se mueve, que las aguas produjeron según su género, y toda ave alada según su especie. Y vio Dios que era bueno.
Y Dios los bendijo, diciendo: Fructificad y multiplicaos, y llenad las aguas en los mares, y multiplíquense las aves en la tierra.
Y fue la tarde y la mañana el día quinto.(Génesis, 1, 20-23)

Cuando un libro te impresiona tanto como es el caso, lo resumes demasiado para no mostrar el contenido o lo amplías de una manera detallada de tal manera que de un volumen de 969 páginas pueden salir multitud de párrafos.
Acostumbrada a libros históricos, un libro sobre biología, en concreto biología marina u oceánica y con un argumento tan vivo (nunca mejor dicho), te hace reflexionar y preguntarte sobre si la Humanidad está abocada al desastre y a su consiguiente desaparición, ya que no pensamos en las generaciones venideras, vivimos el presente y es muy posible que ni siquiera nos demos cuenta de que estamos destruyendo nuestro planeta.
Este libro es un manifiesto que señala que la naturaleza tiene sus años contados si seguimos cuidándola como hasta ahora. El autor nos brinda sus palabras de desaliento con una obra de ficción que trata de hacernos conscientes de la evidente destrucción.
Me lo aconsejó un buen amigo y tenía razón cuando me decía que me engancharía tanto que cuando llegara al final ni me habría dado cuenta. Así fue. Era consciente de que se acababa y no quería que terminara, pero el argumento ya estaba esgrimido y desarrollado. Sólo quedaba el punto final. Y al cerrarlo multitud de ideas se agolparon en mi cerebro.

Basado en una historia de ciencia ficción, el autor toca todos los males que afectan a los océanos y, de una manera tajante, los hace desaparecer. No es un libro de fantasmas, pero te hace reflexionar no ya sobre el descuido natural por parte del ser humano sino sobre la posible existencia de otros seres inteligentes. Cuando terminé también pensé en la posibilidad de que pudiéramos ver la película en la gran pantalla. Otros libros no me dan esa sensación, pero sí éste.
Podría resumirlo en que un grupo de científicos están llamados a detener el desastre que se aventura en nuestros mares, enfrentados a un ser informe y con una inteligencia superior. Pero no es mi línea, además de que consideraría que me quedo coja contando sólo eso. Ahora bien, contar de más sería cruel para todo aquél que se lo quiera leer. Y este libro yo lo recomiendo. En primer lugar, porque te hace pensar en que el ser humano no tiene por qué ser el ombligo del mundo pero nuestra lógica se limita al antiquísimo antropocentrismo (el hombre como centro del Universo) porque somos egoístas en el sentido de que sólo pensamos en el presente y en nosotros mismos. En segundo lugar, por la vasta información que nos aporta, desde agraciados documentos geográficos sobre regiones del mundo cuya existencia no conoceríamos de otra forma, pasando por información sobre la investigación y tecnología científicas que se llevan a cabo en el fondo del océano o el profundo conocimiento de los satélites que nos aportan una información privilegiada, hasta documentos sobre comunicación espacial con posibles seres del infinito mundo exterior, o las maravillosas descripciones del hábitat natural de ciertas especies marinas así como sus modos de vida (ballenas, orcas, medusas, cangrejos, seres unicelulares, etc.). Y junto a esta explosión de conocimientos el autor nos hace reflexionar sobre la posibilidad de la existencia de otros seres inteligentes conviviendo en el mismo planeta, seres cuya inteligencia es superior a la humana, que están en el fondo de los mares desde el principio de los tiempos, que tienen una peculiar manera de memorizar y recordar, pero que son conscientes del desastre natural. Ésta es la parte de ficción, en esta ocasión bien enraizada junto a la documentación informativa.

El libro comienza en enero, cuando un pescador desaparece en la costa de Perú. Será el primero de muchos otros que se acabarán esfumando en la zona, quedando sus barcas, llamadas caballitos, a la deriva, pero sin rastro de sus ocupantes. Se los ha engullido el mar, pero sus cuerpos no aparecen por ningún lado.

Trondheim (Noruega)
Unos días después, los expertos de una empresa petrolífera noruega encuentran el lecho marino plagado por unos extraños gusanos. Tina Lund recoge unas muestras para que las analice un buen amigo suyo, el prestigioso biólogo y catedrático de la universidad de Trondheim, Sigur Johanson.
El profesor analiza los gusanos y, a su vez, envía muestras a los mejores institutos y laboratorios científicos del mundo. Descubren que se trata de una nueva especie que transporta bacterias y estas bacterias acaban con los hidratos del talud continental, poniendo así en peligro las costas que, debido a esto, podrían desmoronarse.
Lo peor llega cuando un tsunami asola Europa, desde las costas de Noruega, pasando por Gran Bretaña y Francia y llegando a España. Johanson se salva puesto que tenía un helicóptero a su disposición, pero no puede nacer nada por su amiga Tina.

Tofino, Columbia Británica (Canadá)
Leon Anawak trabaja para una empresa de observación de ballenas ubicada en Tofino, en la isla de Vancouver. Es Doctor en Biología pero prefiere su trabajo al aire libre. Conoce y admira a las ballenas y aporta sus conocimientos naturales a inmensas masas de turistas que a diario navegan con él para observar de cerca a los mamíferos marinos. Pero las ballenas empiezan a tener un comportamiento extraño hasta que un día los barcos de la empresa en la que trabaja son atacados por ballenas y orcas. A estos ataques se suceden otros. No hay una explicación aparente. Empiezan a enviar robots al fondo del mar para intentar descubrir las anomalías. Lo único que ven, al principio, es un especie de rayo blanco que desaparece y, a veces, una nube azul que ilumina la oscuridad oceánica.
Anawak es un inuit, pero un día abandonó su tierra natal para no volver más. Él reniega de su pasado indio y odia a Jack Greywolf, un medio indio que intenta ser su amigo.
En el museo oceánico el biólogo conoce por casualidad a una pedante estudiante que no le dejará en paz, Alicia Delaware. A partir de ese momento no se separarán.
Un día aparece una ballena muerta en una playa. Cuando la colega de Anawak, Sue Oliviera, examina el cerebro del animal descubre una sustancia gelatinosa de color blanco que no se parece a nada que conozcan hasta el momento. Al contacto con el aire esa gelatina desaparece.

En un prestigioso restaurante francés, los bogavantes que acaban de llegar a la cocina tienen dentro una especie de gelatina que porta un veneno que empieza a extenderse como una epidemia entre los seres humanos, provocándoles la muerte. Parte de este veneno es analizado por un viejo científico de Kiel, Gerhard Bohrmann, que inmediatamente se da cuenta del desastre. Y empieza a investigar con robots especiales el fondo marino, pero ningún aparato científico y de investigación volverá a la superficie.

Lukas Bauer es un senil y despistado científico que estudia las corrientes marinas en la zona de Groenlandia. Le acompaña en su barco de investigación la periodista, especializada en los temas del mar, Karen Weaver. Tras bajar del barco la joven para investigar ciertas cosas, el buque desaparece sin dejar rastro, aunque realmente fue por una explosión de metano provocada por los seres del fondo del mar. Poco después Karen descubrirá que la corriente del Golfo ha desaparecido, algo que también llevará al desastre.

Los barcos pequeños son atacados por animales grandes, los grandes cargueros que transportan materias por el mundo sienten su fondo invadido por unos moluscos que atascan las hélices y no pueden avanzar. Si el talud continental se derrumba, no hay corrientes marinas y tampoco hidratos, el metano del fondo del mar podría explotar de tal forma que ningún humano podría librarse de la catástrofe.

Fairmont Château Whistler (Canadá)
Con muchos países en alerta, aparece en escena la comandante general del ejército de los Estados Unidos, Judith Li, que rodeará, en el Château Whistler (Canadá), de los mejores científicos y biólogos del mundo para buscar una solución al problema. Ella cree que puede manipular a todos, pero se da cuenta de que no puede leer en las mentes de todos, se huele que el profesor noruego tiene una teoría.
La CIA pone los ojos sobre Oriente Próximo creyendo que son ataques terroristas contra el mundo occidental, pero también en el Canal de Suez ha habido problemas en el mar y en el mar de China han desaparecido barcos.
Al final Johanson expone su teoría. Él cree en la hipótesis de la existencia de otro ser inteligente que habita en el fondo de los mares, un ser más inteligente que el ser humano. Puede parecer una idea descabellada en principio, pero terminan aceptándola puesto que todas las anomalías que han ocurrido han sido fruto de una mente privilegiada. No saben a qué se enfrentan pero saben que hay algo extraño en toda la serie de sucesos. Esos entes vivientes en los mares se llamarán yrr.

También los cables transoceánicos marinos son cortados en el mar. Esos cables son medios comunicativos e informativos, sin los cuales el teléfono e internet sólo podrán funcionar vía satélite. En el castillo canadiense los científicos pueden utilizar los satélites militares con la finalidad de encontrar una solución rápida.

Mientras tanto, las ciudades costeras norteamericanas se ven invadidas por cangrejos blancos que no tienen ojos y que llevan en su interior la misma sustancia gelatinosa y un virus más peligroso que el se ha extendido por Francia. La gente comienza a morir intoxicada. El presidente huye al interior y comunica directamente mediante videoconferencias con Judith Li y el subdirector de la CIA.

Cuando los científicos descubren que el ser inteligente que habita en el océano es superior a la Humanidad deciden entablar contacto con los yrr, una comunicación pacífica antes de que acaben con todo ser humano viviente, y lo harán desde un portaaviones que navega cerca de Groenlandia. Para ese contacto llaman a Samantha Crowe, una mujer que lleva años intentando comunicarse con extraterrestres del espacio exterior sin éxito alguno.
También se embarca allí Greywolf que ha hecho las paces con Anawak, tras descubrir éste que Jack dejó su elevado puesto como entrenador de delfines en la Marina cuando vio la crueldad humana aplicada a los delfines. Pero es el mejor amaestrador y en el barco científico habrá que poner sónar a los delfines. Además recomienda Anawak a Alicia Delaware, que está teniendo una relación amorosa con su recién recuperado amigo medio indio.
En el USS Independence, un portaaviones de guerra en esos momentos vacío, pero inmensamente grande y por eso seguro, se embarcan unos cuantos de los científicos, a cuya cabeza está Judith Li.
Entre ellos destaca el profesor Rubin que empieza a sumarse méritos cuando son otros los que hacen el trabajo, con el único objetivo de recibir el Premio Nobel y hacerse famoso. El resto de sus colegas empiezan a desconfiar de él. Lo que no saben es que también es de la CIA.
Mientras Crowe lanza señales matemáticas, a través de la acústica, al fondo del mar y recibe respuestas acompañadas de ataques, en el laboratorio investigan la sustancia que llevan dentro los cangrejos blancos. Descubren que los supuestos yrr son seres unicelulares que se acoplan y comunican a través de señales acústicas, descubren además que su inteligencia va uniéndose según van juntándose las células en una sustancia compacta, es decir, que los recuerdos y la memoria es el producto de su unión, por tanto se crea así una inteligencia superior, con partes del presente, del pasado y del futuro. No tienen moral pero sí aprecian la supervivencia de su especie y sobre todo del mar, así como distinguen que el ser humano es perjudicial y lleva años poniendo en peligro la naturaleza. Los yrr sólo matan a las células defectuosas que no pueden unirse al resto. Para unirse lo hacen a través de una feromona, a través del aroma que informa además cuándo una célula está enferma.
Los científicos están vigilados por cámaras. Judith Li no quiere perderse nada de sus conversaciones. Pero Johanson descubre un laboratorio secreto, le lavan el cerebro durante unas horas y sabe que Rubin está haciendo algo a espaldas del resto. Cuando empieza a recordar le pide a la comandante que le diga la verdad. Y Judith le dice que están fabricando un veneno para acabar con los yrr, sin darse cuenta que ese veneno también puede acabar con la Humanidad. Johanson ve el peligro pero Judith sólo mira los logros y méritos de Estados Unidos que, tras acabar con los entes del mar, se le condecorará como el salvador del mundo.
Cuando el profesor noruego sale del laboratorio secreto, Judith Li que ve que ya no necesita a los científicos se propone acabar con todos y montarse en los aviones suboceánicos para tirar torpedos llenos de veneno. A pesar de que mueren casi todos y que los yrr acaban con el portaaviones, tan seguro que parecía, Karen Weaver tiene una brillante idea que será una prórroga para la Humanidad, un salvoconducto a modo de aviso para que los seres humanos cuiden más su medio natural. Y así coge la caja de las feromonas y se las inyecta a uno de los cadáveres. Lo lleva al fondo del mar y abre la cabina del cadáver. Entonces cae en una especie de trance, descubre a la reina de los yrr, que se acercan hacia el cadáver humano lleno de feromonas. A partir de ahí las ondas acústicas se extienden por todos los océanos y todos los habitantes del mar dejan de atacar a los humanos, vuelven funcionar las corrientes marinas y los gusanos se alejan del talud continental. El desastre termina en agosto.

Me dejo cosas, muchísimas cosas. Aunque finalizo ya aquí. Ha merecido la pena este libro. Estoy pensando en regalárselo a una amiga por su cumpleaños, que es en dos semanas. Y es que esa amiga estudia Biología y sé que le encantará.

jueves, mayo 10, 2007

Nunavut

Existen muchas tierras desconocidas y muy lejanas que, posiblemente, sólo conoceremos a través de las historias, y que quizás únicamente se nos muestran cercanas a través de Internet.

Una de esas tierras es Nunavut. Nunca había oído hablar de ese lugar, aunque sí de sus habitantes, los inuit.
Nunavut significa “nuestra tierra” en lengua inuktitut. Está situada en el Ártico y sus ciudades de hielo se han convertido en conglomerados de casitas de madera. Los inuit ya no hacen iglúes, pero siguen viendo como algo normal ese horizonte a lo lejos al anochecer, aquel horizonte donde durante seis meses al año el sol queda prendido sin desaparecer y la noche más oscura se torna de un recio color anaranjado o grisáceo.
Los trineos de los inuit ya no van tirados por perros, y en cierto modo se debe sentir en aquel lejano lugar una tierna nostalgia de todas aquellas tradiciones que, de alguna manera, les arrebataron. Pese a haber perdido muchas de sus costumbres la artesanía inuit es conocida mundialmente.
Ellos todavía creen en unos dioses emparentados con la nieve, el hielo y los animales. Y sus numerosas leyendas siguen corriendo de boca en boca.
Nunavut es un conjunto de islas al norte de Estados Unidos, que limitan al este con Groenlandia y que se convirtieron en el tercer territorio de Canadá el 1 de abril de 1999.
Su población no llega a los 30.000 habitantes. De ellos, el 85% son esquimales.
La capital es Iqualit, situada en la isla de Baffin.
Es una tierra desconocida incluso para los propios canadienses.

EL PUEBLO QUE DESAPARECIÓ
En noviembre de 1930 un trampero canadiense de la piel caminaba hacia la aldea de Anjikuni del lago. Todo se encontraba inusualmente silencioso.
Ese silencio no era normal. Generalmente aquella aldea que vivía de la pesca era un lugar bastante ruidoso debido al bullicio de los 2.000 esquimales que la habitaban. Los botes y los kayaks se encontraban amarrados a la orilla, pero no había nadie.
El hombre se adentró en la aldea. No había ni una sola persona por las calles. Visitó una a una todas las chozas y los almacenes de pescado pero no halló a nadie.
Dentro de las cabañas se encontraban los rifles de los aldeanos. A ningún esquimal se le ocurriría viajar sin ellos. Las ollas con comida mohosa se encontraban sobre los fogones, apagados hacía bastante tiempo.
Según parecía, a la hora del almuerzo algo había interrumpido su trabajo diario. La vida y el tiempo parecían haberse detenido en ese preciso instante. No había rastros de violencia, pero tampoco de vida.
El trampero se dirigió a la oficina del telégrafo y envió un mensaje a la Policía Montada de Canadá. De inmediato se enviaron oficiales a la zona de Anjikuni.
La partida de búsqueda fue intensa pero nunca encontraron a los aldeanos.
La Policía Montada dio con los perros de los trineos. Todos los perros que habían pertenecido a los esquimales habían sido enterrados a 12 pies bajo una acumulación de nieve situada en el campo, cerca de la aldea. Habían muerto de hambre.
Se produjo entonces un escalofriante descubrimiento. En el cementerio de Anjikuni descubrieron que los sepulcros de todos los esquimales estaban abiertos y completamente vacíos. Las tumbas habían sido excavadas aun cuando la tierra helada de alrededor era tan dura como el hierro.
La Policía Montada amplió su búsqueda. La investigación cubría todo el área de Canadá y continuaría durante años.
Aunque muchos creyeron que saldría a la luz una explicación racional, en la actualidad la desaparición total de los habitantes de Anjikuni todavía está sin resolver, aún después de tantos años.
Poco antes de que el trampero que se encontró la aldea vacía y silenciosa llegara allí, un cazador y su hijo vieron un extraño destello que surcaba el cielo. Aquel destello parecía dirigirse hacia el lago de Anjikuni. Los cazadores describieron el objeto como una extraña luz que cambiaba de forma por momentos: en un instante era cilíndrica y de repente parecía una bala enorme.
Actualmente la Royal Canadian Mounted Police niega que la historia sobre la desaparición en los años 30 de una aldea inuit cerca del lago Anjikuni sea verdad. Niega que una aldea con una población tan grande hubiese podido existir en un área tan alejada.
Sin embargo, en una carta enviada en aquel momento al periódico The Toronto Daily Star confirma la historia del trampero y la desaparición de los habitantes de aquella aldea.
Podría profundizar sobre los inuit, pero entonces esto se convertiría en algo demasiado extenso.