lunes, noviembre 19, 2018

Alba y los cazadores de arañas

Hoy no podía llevar un libro pesado conmigo, así que he cogido uno que tenía en casa desde hace mucho tiempo y que no había leído. Sabía que era un libro juvenil y me lo iba a pulir de una sentada. Y como la historia es demasiado corta no me ha dado tiempo siquiera a saborearla.
Está muy bien escrito, pero hay que tener en cuenta que a mí me resulta algo aburrido, ya que el público para el que va dirigido es un público muy joven, y a mí me sabe a poco.

Jerónimo tropieza con una pelirroja en unos grandes almacenes, y ella le insulta. Sin embargo, Jerónimo ha comprobado que la bolsa que lleva la joven se movía, y como socio de Greenpeace cree que puede ser un animal, así que la persigue por toda la ciudad hasta una nave industrial, donde vigila, pero le encuentran y en su interior descubre animales raros en peligro de extinción.
Cuando escucha el nombre de Héctor, cree haber leído una antigua noticia en el periódico La Voz que hablaba sobre este hombre, así que pese a ser domingo se persona en el archivo del periódico, donde conocerá a Zacarías, un joven de su edad que se encuentra estudiando matemáticas durante el verano, que además es el hijo del director del periódico.
Jerónimo y Zacarías comienzan a hablar y deciden investigar qué es lo que ocurre con estos animales, pero Zacarías dice que tienen que llamar a Alba, la más inteligente compañera de clase que tiene. Lo primero que se le ocurre a la joven es llamar a la policía, pero éstos se ríen de ellos, así que los tres jóvenes siguen investigando por su cuenta, y siguen los pasos de Katia y Eric el Mago, así como de Christian el Holandés y Héctor Baltimoree. Los tres jóvenes desenmascarán una trama que trafica con animales salvajes en peligro de extinción y que les llevan a la finca de Eric, donde les hacen pelear, mientras numerosos empresarios del país "disfrutan" de la pelea, y los otros se hacen de oro con el dinero que sacan de estas peleas.

EL AUTOR:

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Daniel Múgica nació el 4 de abril de 1967 en San Sebastián, ciudad en la que vivió hasta la edad de once años y desde la que se trasladó a Madrid, donde ahora reside. Según confiesa, su corazón está en el norte, aunque su vida y sus amigos en Madrid. Desde su infancia ha tenido afición a escribir y a leer todo lo que ha caído en sus manos. En 1988 publicó su primera novela, En los hilos del títere. Con Uno se vuelve loco ganó el Premio Ateneo de Sevilla 1989. En 1991 publicó el libro de relatos Mar Calamidad. En 1993 llevó a escena la obra de teatro La habitación escondida, y publicó la novela La mujer que faltaba. Es colaborador habitual de prensa. También ha escrito guiones para la televisión y dirigido cortometrajes.

EL LIBRO: 

Título original: Alba y los cazadores de arañas
Autor: Daniel Múgica
Editorial: Anaya (1ª edición, marzo de 1995)
Colección: La senda de los elefantes nº 1
Número de páginas: 141
ISBN: 9788420765648

Valoración: 7/10

RETOS:

domingo, noviembre 18, 2018

Mi sobrina pequeña y su dibujo

Mi sobrina pequeña ha prometido un dibujo y vaya si lo ha hecho. Ahora no sé cuánto tiempo me llevará quitarme el rotulador del brazo.
La primera figura es ella, después ha hecho un garabato diciendo que es si firma, luego me ha dibujado a mí y finalmente ha vuelto a firmar.
He tenido que retirar el brazo.

Gratas sensaciones

Sigo leyendo antes de ir a Logroño a comer. Y es que leer me reporta gratas sensaciones.
Hoy es uno de esos días que miras el cielo y te envuelve una especie de tristeza. Ya se han acabado los días de sol.
Abres el grifo para llenar la cafetera y no cae una gota. Dos horas después no recuerdas que estamos sin agua desde anoche y vas a la ducha, pero sigue sin haber agua. Me he asegurado de cerrar bien los grifos. Hoy me ducharé en casa de mis padres, no me queda otro remedio.
Y mientras llega la hora de marchar y sientes el peso de un libro de mil páginas, piensas en no llevarlo, en que realmente no quieres cargar con más peso, por mucho que estés enganchada. Así que he preparado un libro de ésos que se leen en una tarde.

sábado, noviembre 17, 2018

La procesión de los santos riojanos

Esta tarde en la Plaza de Toros de La Ribera, en Logroño, se han reunido las efigies de santos y vírgenes de toda La Rioja, en un evento multitudinario, nunca visto.
De hecho, creo que es la primera vez que la Virgen de mi pueblo sale del mismo.
Hacen una misa y luego habrá una procesión por Logroño que estiman durará cinco horas.
Mi hermano pequeño me ha enviado la foto de la Plaza de Toros en estos momentos. Y yo me pregunto qué hace mi hermano ahí si nunca ha sido muy beato.
Yo he optado por no ir. Como siempre, huyo de las concentraciones multitudinarias de este tipo, y además ¿una procesión de cinco horas, con el frío que hace?

viernes, noviembre 16, 2018

Como viernes

Como cualquier viernes me encuentro a las once de la noche que me devora el sueño. No creo que esté hoy mucho tiempo leyendo.
Ya me cuesta hasta escribir.

jueves, noviembre 15, 2018

La catedral del mar (cómic)

Hace ya algunos años que leí La catedral del mar, la novela de Ildefonso Falcones con la que disfruté muchísimo. Desde entonces me hice fan del autor, y lo cierto es que nunca me han decepcionado sus novelas. Siempre quiero más.
Hoy ha llegado a mis manos el cómic de la novela, que hace poco que se ha editado. En realidad buscaba una novela gráfica y cuando he visto éste me lo he tenido que llevar.
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Muy resumido, es la historia de Bernat Espanyol desde que tiene que huir con su hijo Arnau, un bebé de pocos días, a Barcelona. Es el siglo XIV y allí es acogido por su hermana y su cuñado. En Barcelona descubre muchas penalidades. Su hijo va creciendo y conoce a Joanet. Como ninguno de los dos tiene madre, Bernat les indica que su otra madre es la Virgen María. Arnau admira a los bastaix que están construyendo la catedral de Santa María del Mar, y quiere ser uno de ellos. Sólo cuando su padre sea ahorcado se convertirá en uno de ellos. Pero Arnau es bueno, y ayuda a los débiles. Tras la peste, a quien echan la culpa es a los judíos, por lo que salva a tres niños judíos y a su esclavo. El padre de los niños y el esclavo le ayudarán a convertirse en cambista, lo que le enriquecerá. Eso le servirá para ayudar a la ruina a sus primos, que tan mal le trataron. Y ellos, en venganza, le acusan ante la Inquisición.

Me lo he pulido mientras esperaba a comenzar la reunión de mi comunidad, lo que me ha hecho desconectar durante un rato de todo.

LOS AUTORES:

Ildefonso Falcones de Sierra, casado y padre de cuatro hijos, es abogado y ejerce en Barcelona. La catedral del mar, su primera novela, se convirtió en un éxito editorial mundial sin precedentes y fue publicada en más de cuarenta países.
Además, recibió varios premios, entre ellos el Euskadi de Plata 2006 a la mejor novela en lengua castellana, el Premio Qué Leer al mejor libro en español del año 2006, el Premio Fundación José Manuel Lara a la novela más vendida en 2006, el prestigioso galardón italiano Giovanni Boccacio 2007 al mejor autor extranjero y Premio Fulbert de Chartres 2009.
Su segunda novela, La mano de Fátima (2009) ha sido galardonada con el Premio Roma 2010.
Con más de siete millones de ejemplares vendidos en todo el mundo, Ildefonso Falcones se ha consagrado como uno de los autores españoles más difundidos.
En su última novela, Los herederos de la tierra (2016), el autor regresa a la atmósfera de su obra más emblemática, La catedral del mar, para ofrecernos la novela más esperada por muchos de sus lectores.


Tomeu Pinya nació en Palma de Mallorca en 1982. A los catorce años comenzó a hacer caricaturas e ilustraciones para las portadas de la revista escolar del Colegio Lluís Vives, donde cursó estudios hasta su ingreso en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Barcelona, en la especialidad de Dibujo. Residió en el C.M.U. Penyafort, donde coordinó varios ciclos cinematográficos y de conferencias, así como la revista colegial. Posteriormente, ingresó en segundo ciclo en Comunicación Audiovisual en la Universidad Pompeu Fabra, donde se especializó en guión.
Terminados sus estudios, empezó a trabajar como dibujante de storyboards publicitarios e ilustrados, mientras realizaba su primer cómic, Un pueblo blanco, que finalizó en 2009. Realizó la serie Neuras para la revista Esquitx, con guión de Carlos Aguilar, y dibujó Trifàsic para el diario El Mundo - El Día de Baleares, con guión de Carlos Jover. Durante este tiempo, también realizó las ilustraciones para el juego de mesa basado en los Derechos Humanos Tirant pel Dret, creado por la organización ESPLAC, y colaboró regularmente con la revista Al Abordaje, de la CGT.
En 2010, Astiberri publicó su libro La marea de San Pedro. Ese mismo año fue galardonado con uno de los premios populares del Saló del Còmic de Barcelona, en la categoría Autor Revelación.


EL LIBRO:

Título original: La catedral del mar
Autores: Ildefonso Falcones (texto) y Tomeu Pinya (ilustraciones)
Editorial: Random Cómics (1ª edición, en octubre de 2018)
Número de páginas: 184
ISBN: 9788417247058

Valoración: 8/10

RETOS:

Café con libros

Hoy me he acercado a la librería de Ezcaray y me he agenciado dos libros, uno de ellos es la versión en cómic de una novela que leí hace unos años.
También estaba pendiente del periódico porque hoy viene un reportaje sobre las quintadas (donde aparece la mía), pero un señor no lo soltaba. Así que ya lo veré luego.

Ponerse de acuerdo en la Comunidad y lo que conlleva

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Colonia, Alemania

Mañana tengo reunión en mi Comunidad, y tras haber revisado las cuentas he comprobado que liquidaremos saldos positivos (eso espero). No todo, pero sí la mitad, y es bastante como para disfrutarlo en un viaje. Si eso ocurre es probable que me marche de viaje en la semana que tengo de vacaciones en Navidad. Sólo de pensarlo me estoy frotando las manos. Hay un lugar que me enamoró, que ya conozco y no me importaría regresar. Y es que he pensado en un lugar que viva de verdad la Navidad. En Alemania en Navidad todas las ciudades colocan desde el mes de noviembre mercados navideños impresionantes, y es que allí el espíritu festivo navideño se vive de otra manera. De todas las ciudades alemanas que conozco, y son unas cuantas, hay una que visité y que me costó abandonar, que no es otra que Colonia (Köln, en alemán). 
Lo que recuerdo de esa ciudad es estar en el tren y cruzar el Rin por un puente gigante de hierro y llegar a una estación muy moderna, legado indiscutible de que la Renania siempre ha sido fructífera económicamente. Recuerdo salir de la estación y encontrarme con la impresionante catedral gótica, y tener el hotel a dos pasos... 
Colonia tiene vida, y me imagino que en Navidad no será menos.
Antes de Colonia he pensado en Berlín, y si me apetece sol marcho a Canarias. Pero Colonia, aunque ya lo conozco, me apetece para cambiar de aires. Y es que parece que no cambio de aires lo suficiente si no subo a un avión. 
De hecho, si mañana la reunión sale como creo, por la noche estaré preparando el viaje. Ya he mirado vuelos y tengo esa suerte de que los primeros vuelos que me salen son de Tap Portugal. Creo que en verano dije que no volvería a subir a aviones de esa compañía, no vaya a ser que me dejen otra noche disfrutando del amanecer en cualquier aeropuerto europeo. 
No quiero hacerme ilusiones, que ya se sabe lo que ocurre con las Comunidades: a veces el resultado no es el esperado, así que mejor pensarlo pero sin ilusionarse... No entendería que mis vecinos no quieran devolver saldos positivos, si al final se trata de repartir el dinero que se ha ingresado de más en los últimos años, pero nunca se sabe... Nunca se sabe.
En cuanto a mí, quizás mañana piense diferente. Pero de momento, la idea ahí está.

miércoles, noviembre 14, 2018

Leyendo

Se agradece que esta tarde no tengo ninguna obligación, porque me he despertado con malestar y por la tarde ha ido a más.
Como dicen que el mejor médico es uno mismo para mí está claro que he cogido frío en el estómago o que es una gastroenteritis, y es que no se puede ir con las camisas al aire.
Así que me he tapado la tripa y he estado leyendo... una nueva novela que ya me tiene enganchada.
A estas horas de la tarde me encuentro mucho mejor.

martes, noviembre 13, 2018

Las siete muertes de Evelyn Hardcastle

Cuando recibí este libro no sabía lo que podía esperarme, y ahora, cuando lo he acabado, tengo que reconocer que hay momentos en que se me ha hecho muy pesado. La idea es interesante, no deja cabos sueltos, pero no me ha llenado y, por ende, tampoco lo recomendaría. 
Aiden Bishop se despierta en el cuerpo de otra persona, en la mansión venida a menos de los Hardcastle. Cada vez que se duerme, al despertar se encuentra en el cuerpo de diferentes anfitriones. Para salir de allí tiene que seguir las pistas con el fin de descubrir quién mató a Evelyn Hardcastle. 
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Médico de la peste

Diecinueve años atrás, los Hardcastle perdieron a su hijo Thomas asesinado por un hombre, que fue a la cárcel. Después, a su hija Evelyn la enviaron a París y su otro hijo Michael se quedó en Hardcastle. El matrimonio quiere hacer una fiesta con los mismos invitados que había diecinueve años atrás.
Sin embargo, Bishop (alfíl) es un intruso y sólo recuerda a Anna. Enseguida comprende que el médico de la peste que le acecha con su máscara de porcelana está ayudándole, y que nadie en esa mansión es lo que parece.
La novela comienza con un plano y unos dibujos de la mansión, donde aparecen distribuidas las habitaciones de todos los invitados. Pero Bishop y Anna no son los únicos que pugnan por escapar de Hardcastle ni Evelyn es la única que muere asesinada. 

Éste subgénero recibe el nombre de whodunit, que viene a significar algo a "¿quién lo hizo?". Se trata de un subgénero de misterio donde el meollo del asunto, como su propio nombre indica, es descubrir al culpable de un crimen. Normalmente hay un investigador en el libro que hace sus avances, pero el autor siempre deja pistas aquí y allá para que el lector pueda ir adivinando y sacando sus propias conclusiones.

Yo no he adivinado quién es el asesino, pero es que nunca lo adivino. Sólo puedo decir que aquí las apariencias engañan, tanto como para que Hardcastle termine siendo una especie de prisión para grandes criminales que van dando vueltas de unos anfitriones a otros. Y Bishop está ahí por voluntad propia.
Como no me ha gustado mucho, tampoco me apetece seguir hablando de esta novela.

EL AUTOR:

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Stuart Turton es escritor y periodista. Ha trabajado en Shanghái y Dubái, y ganó el Premio de Relato Breve Brighton and Howe. Las siete muertes de Evelyn Hardcastle es su primera novela, una obra que se ha convertido en un best seller alabado por la crítica gracias a su inteligente trama.

EL LIBRO:

Título original: The Seven Deaths of Evelyn Hardcastle
Autor: Stuart Turton
Traductor: Lorenzo F. Díaz
Editorial: El Ático de los Libros (1ª edición, en octubre de 2018)
Número de páginas: 485
ISBN: 9788416222810

Valoración: 6/10

RETOS:

lunes, noviembre 12, 2018

Algunos lunes

Hoy he salido de casa a las nueve de la mañana y no he llegado hasta las diez y media de la noche.
Obviamente vengo cansadísima.
Creo que el tiempo altera a la gente y me da la sensación de que muchos buscan bronca. Casi he tenido que separar hoy a dos personas que casi llegan a las manos.
Todo se arregla con una cerveza mientras en la calle llovisqueaba.
De todas formas mañana terminaré a las tres y me pondré en modo off para el resto de la tarde. Unos días por otros.

domingo, noviembre 11, 2018

Hablando de fantasmas

Hoy mi sobrina mayor me ha entregado dos cartas, la pequeña nada (ha dicho que me está haciendo un dibujo). Yo les he llevado pegatinas. En cierto momento las pegatinas de mi sobrina mayor han desaparecido (seguro que las ha guardado y no recuerda dónde) y como no aparecían, le he dicho: "Pues quizás hay fantasmas".
La que he liado: la mayor ha echado a correr de miedo y la pequeña no me ha dejado sola ni un segundo.
Mi cuñada me ha amonestado diciendo que cómo les digo a mis sobrinas que hay fantasmas.
Luego han puesto "Solo en casa" y se han olvidado de los fantasmas.

El veranillo de San Martín

Dice mi padre que hoy es San Martín y la temperatura es más agradable, como indica el dicho del "veranillo de San Martín". Así que hemos buscado de dónde viene el dicho, y resulta que el santo partió su capa en dos para cubrir a un mendigo desnudo que se estaba muriendo de frío. Y desde entonces y en conmemoración de tal generosidad el otoño deja paso a unos días de temperatura más agradable antes de que comience el más crudo invierno.

sábado, noviembre 10, 2018

El tragaluz

Hace años que leía a Buero Vallejo, y tengo en casa sus obras más importantes. Junto a Lorca, es uno de los autores dramáticos que más admiro. Y es que sus obras siempre me dejan pensando. Sus escenas están cargadas de símbolos, y como hace días que recuerdo la imagen del tren, he optado por releerlo. Recordemos que Buero Vallejo marcó un punto de inflexión en el teatro del siglo XX, al romper las reglas de cómo se venía haciendo e introducir nuevos aspectos.
Una novedad que llega con él son los escenarios simultáneos, esto es, que en el mismo escenario se encuentran recreadas varias escenas completamente diferentes y que se pueden ver a la vez, simultaneando unas y otras, según estén actuando los artistas en una u otra.
Otra novedad que introduce es la aparición de la cuarta pared, es decir, la pared invisible del proscenio, que es donde se encuentra el público. En El tragaluz el elemento que da título a la obra se encuentra en esta cuarta pared, de tal manera que los actores, cuando miran por el tragaluz se ponen frente a la grada de butacas. Así que el espectador lo tiene que imaginar, y ese tragaluz y las sombras que se perciben se encuentra reflejado en la pared del fondo mediante una silueta con barrotes y el reflejo de las personas que pasan. Este efecto reflejo es significativo en esta obra.
También el tragaluz nos recuerda a otros autores, que cabe resaltar. Por un lado, y como similitud más obvia, nos recuerda al Mito de la Caverna de Platón, ya que los que se encuentran dentro en esa especie de caverna únicamente ven las sombras de fuera. También hacen guiños a El Quijote, ya que los que están en ese sótano, en "el pozo", a veces ven gigantes en vez de molinos de viento, es decir, que uno ya ha perdido la cabeza y bien podrían perderla el resto. Finalmente ese tragaluz me recuerda al gran ojo que todo lo ve, ese Gran Hermano, que George Orwell nos describe en su novela 1984, sobre todo porque en realidad el espectador y esos investigadores del futuro vienen a ser como ese ojo que está viendo una historia acaecida mucho tiempo atrás, sin que los propios personajes de la obra se sepan observados.
En otro orden de cosas, los dos hermanos y sus deseos de venganza de uno y otro nos recuerdan a los bíblicos Abel y Caín, sensación que se acrecienta cuando uno de los dos hermanos pierde la vida por las palabras pronunciadas por el otro. Aunque, desde mi punto de vista, ni uno es tan malo ni el otro es tan bueno. El enfrentamiento de los hermanos entra en ebullición cuando descubren que uno se ha enamorado de Encarna y el otro la ha convertido en su amante, es decir, todo por una mujer.

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Escena del estreno en 1967 en el Teatro Bellas Artes de Madrid. Vistas del sótano, con El Padre (Francisco Pierrá), Vicente (Jesús Puente) y Mario (José María Rodero)

En la obra aparecen en varias ocasiones dos personajes, Él y Ella, que son los hilos conductores del drama. En vez de una voz en "off" tenemos a dos personajes del futuro, de un futuro muy lejano, que aparecen caminando por las gradas, hablando de una manera extraña, ya que les cuesta encontrar las palabras con las que se hablaba en el siglo XX. Se presentan como dos investigadores de un siglo futuro que han realizado un experimento. Este experimento ha estudiado a una familia de la posguerra, que vive en un sótano en Madrid, "ciudad que fue capital de un país que se llamaba España". Esta familia vive las penurias de "los vencidos", y mientras descubrimos su drama interior desde dentro del sótano, descubrimos que a través del tragaluz hay una vida más alegre que la de esta familia. La madre intenta siempre sonreír y espera con ansias las visitas de su hijo mayor, Vicente. El padre ha perdido la razón y pasa las horas recortando figuras de revistas y postales, mientras pregunta la cuestión clave de la obra: "¿Quién es ése?". Y Mario ayuda, desde casa, en la editorial que gestiona su hermano. En la primera parte, las visitas de Vicente son muy espaciadas y siempre llega con prisas, pero en la segunda parte esto cambiará, descubriendo el espectador que las visitas son más numerosas por el sentimiento de culpa que tiene Vicente con respecto a su familia.
Por otro lado, Vicente dirige una editorial que va a ser absorbida por un grupo editorial mayor. Con él trabaja Encarna, una joven a la que no se le dan bien las letras. Encarna no tiene a nadie y no le queda más remedio que acostarse con Vicente para intentar ascender (y también para conservar su puesto de trabajo). Sin embargo, descubrimos que dos días a la semana Encarna queda con una amiga del pueblo, que no es tal, sino que es Mario, del que se está enamorando, pero este hermano no puede aportarle la estabilidad que le podría dar Vicente. Y aunque Mario le pide en matrimonio, ella sólo se quiere casar con Vicente.
En las conversaciones de los diferentes personajes, descubrimos que al final de la guerra Vicente subió a un tren por una ventana, y que el resto de la familia se quedó en el andén. Vicente no pudo bajar de ese tren, aunque Mario sabe que le empujaban para que bajara. Dos días después murió de inanición su hermana Elvirita, recién nacida. Mario culpará a su hermano al llevar éste colgadas al cuello las bolsas de leche de la hermana, y también le culpa porque este hecho desembocó en que El padre perdiera la razón.
Mario comprende que su hermano es un canalla cuando recuerda que no es como lo cuenta Vicente, cuando comprende que se siente culpable y cada vez va más veces a visitarles, y cuando descubre que Encarna se ha quedado embarazada y su hermano no se quiere casar con ella, porque "no es nadie".
Cuando Mario se lo restriega por la cara, Vicente pide quedarse a solas con el padre, y entonces aflora el sentimiento de culpabilidad. Es entonces cuando el padre le reconoce y "le castiga" a su manera.

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Postal de tren antiguo

La imagen del tren me parece uno de los elementos más importantes de la obra. El tren se oye a lo lejos cuando un personaje se encuentra pensando o recordando, pero además es el tren quien une a la familia en su trauma del pasado. También es el tren en el que Vicente subió y prosperó, mientras que el resto de la familia, que no subió al tren y quedó atrás, no logró superar la pobreza y se encuentran viviendo en un sótano que sólo tiene un tragaluz por donde ven sombras.
Para mí es una de las mejores obras de teatro que he leído nunca. Ya sólo me falta verla representada.


EL AUTOR:

Antonio Buero Vallejo nació el 29 de septiembre de 1916 en Guadalajara. Su padre Francisco, capitán del ejército y profesor de Cálculo en la Academia Militar de Ingenieros, era natural de Cádiz; su madre Mª Cruz era de Taracena (Guadalajara).
Desde muy temprana edad se aficionó a la lectura gracias a la completa biblioteca que tenía su padre, lo que le permitió el acceso a textos literarios y dramáticos. Aficionado a la música y a la pintura y el dibujo, desde los cuatro años dibujaba incansablemente, porque quería ser pintor.
Estudió Bachillerato en Guadalajara, y en 1932 recibió el primer premio de un concurso literario para alumnos de Segunda Enseñanza y Magisterio de Guadalajara, por la narración El único hombre, que no fue editado hasta 2001. En esa época comenzó a redactar unas Confesiones que posteriormente destruyó.
En 1934 se trasladó a vivir a Madrid con su familia, y allí ingresó en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando. Aunque le seguía interesando la pintura, seguía leyendo sin parar, y asistía asiduamente al teatro. Aunque no militaba en ningún partido, empezó a acentuarse su sensibilidad por la política y se empezó a sentir cercano al marxismo. Al comienzo de la Guerra Civil, pensó en alistarse como voluntario para ir al frente, pero terminó desechando esta idea por la oposición de su familia. En la guerra su padre fue detenido y fusilado en diciembre de 1936.
Buero Vallejo participó en la Guerra Civil en el banco republicano, motivo por el que estuvo en la cárcel. Cuando salió, se concentró en el teatro, en el que nunca dejó de imprimir una profunda denuncia social y política, que le valió incluso la imposibilidad de estrenar algunas de sus obras.
Durante la Guerra, trabajó el el taller de propaganda plástica de la F.U.E., hasta que cuando movilizaron a su quinta fue destinado a un batallón de infantería. Cuando terminó la contienda fue condenado a muerte, pero la pena le fue conmutada ocho meses después. Tras peregrinar por diversas cárceles (en la de Conde de Toreno realizó un famoso retrato de Miguel Hernández, con quien intimó mucho), recibió la libertad condicional en 1946, pero fue desterrado de Madrid.
Buero Vallejo fijó su residencia en Carabanchel Bajo, aunque se pasaba la mayor parte del día en la capital. Se hizo socio del Ateneo y comenzó a publicar dibujos en revistas para conseguir ingresos, pero su afición pictórica fue desplazada por su afición a la escritura. A través de la narrativa reflejó los pensamientos de su último año de cárcel, pero pronto abandonó este género por el teatro.
El tema de la ceguera, que siempre lle había interesado, se convirtió en el centro argumental de su primer drama, En la ardiente oscuridad, redactado en una semana en agosto de 1946. Dos años después escribió Historia despiadada y Otro juicio de Salomón.
En 1949 recibió el Premio Lope de Vega por Historia de una escalera y el Premio de la Asociación de Amigos de los Quinteros por Las palabras en la arena. Historia de una escalera, obra que marcó un hito en nuestro teatro de la posguerra, se puede calificar como el drama de frustración social visto a través de tres generaciones de la clase media baja.
Su labor como dramaturgo se amplió, y comenzó a estrenar de forma constante sus obras en varios teatros de Madrid. El tema común que vincula toda su producción es la tragedia del individuo, analizada desde un punto de vista social, ético y moral. Los principales problemas que angustian al hombre se reflejan en la mayoría de sus obras. La crítica ha clasificado su obra como teatro simbolista, de crítica social y drama histórico.
En los años 60, Buero Vallejo consiguió estrenar algunos títulos, pero seguía teniendo problemas con la censura. En 1963 se le propuso incorporarse al Consejo Superior de Teatro, pero renunció a ello. Encabezados por Bergamín, firmó, junto a otros cien intelectuales, una carta dirigida al Ministro de Información y Turismo solicitando explicaciones sobre el trato dado por la policía a algunos mineros asturianos. El Ministerio publicó la carta en la prensa con una respuesta, y aunque no se adoptaron medidas públicas contra los firmante, hubo una especie de condena al silencio por parte de la prensa. Buero Vallejo no podrá estrenar hasta 1967 pese al interés que suscita su obra La doble historia del doctor Valmy (1964), que no se pudo representar en España hasta 1976.
Con motivo de las dificultades económicas, Buero Vallejo se vio obligado a viajar a Estados Unidos, donde comenzó a dar charlas sobre el teatro en varias universidades.
En los inicios de la democracia aumentaron en España los ataques al autor, incluso con anónimas amenazas de muerte, aunque la admiración internacional hacia él fue en aumento.
Fue miembro fundador de la Unión de Ex Combatientes de la Guerra de España y de la Asociación de Ex Presos y Represaliados de la Guerra Civil. También fue miembro de número de la Real Academia Española, donde ocupó el sillón X.
En 1986, perdió a su hijo menor, el actor Enrique Buero Rodríguez, que falleció en un accidente de tráfico. A su memoria le dedicó Lázaro en el laberinto. El día del estreno se le concedió el Premio de Literatura Castellana Miguel de Cervantes; era la primera vez que este galardón se le entregaba a un dramaturgo.
En 1987 se celebró en Murcia el Simposio "Buero Vallejo (Cuarenta años de teatro)", que contó con la participación del autor, así como diversos estudiosos de su teatro y directores de sus obras.
Entre los diversos premios que recibió, cabe destacar el Premio Nacional de las Letras Españolas (1996), otorgado por primera vez a un autor teatral.
En 1997 publicó su última obra, Misión al pueblo desierto, que se estrenó en Madrid dos años después.
Buero Vallejo falleció el 29 de abril de 2000 en una clínica madrileña, donde había sido ingresado tras sufrir un infarto cerebral.

EL LIBRO:

Título original: El tragaluz
Autor: Antonio Buero Vallejo
Editorial: Espasa Calpe (23ª edición, en noviembre de 1996)
Colección: Austral nº 302
Número de páginas: 169
ISBN: 9788423973026

Valoración: 9/10

RETOS:

Nuevo libro

Tenía reservado el último libro de Julia Navarro desde unos días antes de que viera la luz, pero hasta ayer no fui a por él. Menos mal que esto es pequeño.
Seguramente lo empezaré pronto. Lo que he leído en la contraportada me llama...

viernes, noviembre 09, 2018

Don Juan Tenorio


Esta noche iba buscando una obra de teatro de Buero Vallejo, que tengo varias, pero mis ojos han topado con Don Juan Tenorio, y he pensado en que no era mala idea. Reconozco que durante años me he provisto de bastantes obras clásicas, muchas de las cuales no tengo leídas. Lo cierto es que me apetecía leer una obra de teatro, y la de Zorrilla no estaba mal. Además, todo el mundo conoce la historia, e incluso algunos de sus versos más famosos. Todo el mundo conoce al mito de Don Juan, y me han bastado unos minutos para buscar en mi memoria que nunca lo he leído y que no estaría mal. Se lee de una sentada.

Don Juan Tenorio se divide en dos partes diferenciadas por un espacio temporal de cinco años, y tanto una como la otra transcurren en una noche. En realidad es una historia de amor atípica, y quizás ahí derive su importancia en los siglos futuros. 
Zorrilla pertenece al Romanticismo y, como tal, esa historia de amor debía conllevar dolor, muertes y horrores. De hecho, la escenificación del cementerio lleno de estatuas es muy propia de la corriente romántica. Además, todo lo realista que tiene la primera parte se convierte en fantasía en la segunda parte del libro. 

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Ilustración de Don Juan Tenorio

Don Juan Tenorio es un joven seductor, un calavera, un apostador nato, natural de Sevilla. La acción transcurre en 1545, últimos años del emperador Carlos V. Cuando las apuestas tienen que ver con mujeres, el rival de Tenorio puede darse por perdido. Eso también le ha dado una fama de bandido, pícaro y seductor, y los padres que tienen hijas adolescentes andan preocupados. Así que ha pasado un año desde que Don Juan apostó con Don Luis Mejía a ver quién iba a matar más hombres y enamorar a más mujeres en el plazo de un año, por lo que pasado el tiempo marcado, los dos hombres aparecen embozados en la hostería de Buttarelli, sin saber que su apuesta ha corrido de boca en boca y que algunos hombres les esperan para comprobar si sus dineros cambiarán de bolsillo o lo multiplicarán. 
Don Juan gana la apuesta y cuando Don Luis le reta a seducir a su prometida Ana de Pantoja, con la que contraerá matrimonio al día siguiente, Don Juan no duda en aceptar, y además le reta para seducir a una novicia. 
En una misma noche Don Juan seducirá a Ana de Pantoja, haciéndose pasar por Don Luis mientras éste se encuentra secuestrado en su propia bodega, y enamorará, a través de la la dueña Brígida, a Doña Inés de Ulloa. Doña Brígida viene a hacer la función de alcahueta, es la criada de Doña Inés, pero no duda en ponerse de parte de Don Juan, entregándole incluso una llave para que pueda acceder al convento de las Calatravas de Sevilla. 
Cuando Doña Inés le ve aparecer, se desmaya, momento en que aprovecha Don Juan para llevársela a su quinta, al otro lado del Guadalquivir. 
Sin embargo, en la hostería se encontraban, además de los amigos, Don Diego Tenorio -padre de Don Juan- y Don Gonzalo de Ulloa -padre de Doña Inés-. Don Gonzalo tiene la función de Comendador, por lo que comprende que su hija se encuentra en grave peligro y comprende que tiene que sacarla del convento antes de que vaya a buscarla Don Juan. 
Pero en la casa de Don Juan, aparecen todos: Don Luis para vengarse porque Don Juan ha seducido a su prometida Ana de Pantoja, y el Comendador, en busca de su hija. Don Juan apenas puede intercambiar unas palabras con Doña Inés, y atiende a los dos hombres "engañados", pero éstos se alían contra él, por lo que Don Juan los mata a los dos y sale huyendo.

Raimundo de Madrazo. Retrato de María Guerrero en Doña Inés. 1891.jpg
La actriz Ana Guerrero en el papel de Doña Inés

Cinco años han pasado y un embozado entra en un panteón donde antes se encontraba la mansión de los Tenorio. Allí sólo hay una persona: el escultor, que acaba de terminar la estatua del último fallecido, Don Diego Tenorio. El embozado le pregunta al respecto y decide quedarse allí. Cuando comprende que allí también está la estatua de su amada Doña Inés, comienza a torturarse por haberla abandonado a su suerte, ya que ella murió de amor, y entonces aparece la sombra de Doña Inés. Poco rato después aparecen los amigos y les invita a cenar a su casa, pero también invita a la estatua del Comendador. Sus amigos le toman por loco, y es que ellos no pueden verlos ni escucharlos, sólo puede hacerlo Don Juan. 
Y es que Doña Inés y Don Juan terminarán juntos en la eternidad. Porque al volver a Sevilla, Don Juan ha venido a saldar cuentas, pero hay otros que las saldan con él, mandándole a la tumba junto a su amada Doña Inés.

"¡Ah! ¿No es cierto, ángel de amor,
que en esta apartada orilla
más pura la luna brilla
y se respira mejor?".

EL AUTOR:

José Zorrilla (Valladolid, 1817 - Madrid, 1893) es el principal representante del romanticismo medievalizante y legendario. En 1833 ingresó en la Universidad de Toledo como estudiante de Leyes, y en 1835 pasó a la Universidad de Valladolid. José Zorrilla publicó sus primeros versos en el diario vallisoletano El Artista.
Tras abandonar su carrera universitaria, se trasladó a Madrid donde alcanzó la fama tras leerse versos suyos en el entierro de Larra (1837). Ocupó el cargo de éste en la redacción de El Español, donde publicó la serie de poemas titulada Poesías (1837), que sería el primero de ocho volúmenes que terminó en 1840. Su éxito poético se renovaría en 1852 con un poema descriptivo, Granada, que quedó inacabado. En 1839 se casó con Matilde O'Reilly, quedándose viudo poco después.
Escribió numerosas leyendas, entre las que destacan Cantos del trovador (1840-1841), Vigilias de estío (1842), Flores perdidas (1843), Recuerdos y fantasías (1844), Un testigo de bronce (1845), en las que resucita a la España medieval y renacentista y que constituyen lo más perdurable de su producción. Entre esas leyendas, las más relevantes son A buen juez mejor testigo, Margarita la Tornera y El capitán Montoya
En 1837 Zorrilla inició su producción teatral con Vivir loco y morir más, y alcanzó su primer éxito con El zapatero y el rey (1840), a la que siguieron El eco del torrente (1842), Sancho García (1842), El molino de Guadalajara (1843), El puñal del godo (1843), Don Juan Tenorio (1844) y Traidor, inconfeso y mártir (1849). En estas obras trata temas tradicionales o del Siglo de Oro. También escribió tragedias a la manera clásica, como Sofronia (1843).
En 1846 viajó a Burdeos y París, donde conoció a Alejandro Dumas, George Sand, Teófilo Gautier y Alfred de Musset, que impregnarían en él su huella. En 1865 marchó a México, donde fue protegido del emperador Maximiliano I, que lo nombró director del Teatro Nacional.
Cuando regresó a España, Zorrilla se casó con la actriz Juana Pacheco, viajó a Roma e ingresó en la Real Academia (1882). De estos años son Recuerdos del tiempo viejo (1880-1883), La leyenda del Cid (1882), El cantar del romero (1883) y Mi última brega (1888). Fue coronado como poeta en el Alcázar de Granada por el Duque de Rivas, en representación de la Reina regente.

EL LIBRO:

Título original: Don Juan Tenorio
Autor: José Zorrilla
Editorial: Espasa Calpe (17ª edición, en abril de 1990)
Colección: Austral nº 51
Número de páginas: 178
ISBN: 9788423918515

Valoración: 9/10

RETOS:

jueves, noviembre 08, 2018

Como jueves

Los jueves son diferentes. Hoy he repartido kodamas en la oficina. Y mis compañeras me miraban diciendo qué eran. Y yo: "Son los espíritus de los bosques. ¿No habéis visto La princesa Mononoke? ¿No sabéis quién es Hayao Miyazaki?".
Así que he buscado entre las películas hasta que he encontrado La princesa Mononoke y El viaje de Chihiro.
Mañana serán fans del Studio Ghibli y querrán más películas. Hubo una época en que yo las vi todas, aunque creo que alguna me quedó en el tintero.

Paseando por Ezcaray

Este domingo se celebran las Jornadas Micológicas de Ezcaray. Yo he estado algunas veces, generalmente sin saberlo.
De todas formas, a mí me encanta pasear por Ezcaray, pese al frío.

No se ve el San Lorenzo

Al fondo queda la Sierra de la Demanda, y el monte más alto en esta parte de La Rioja, el San Lorenzo, se encuentra rodeado de nubes.
Cuando se ve bien la estampa es magnífica.

miércoles, noviembre 07, 2018

Gente que se acerca

A veces me pregunto qué está ocurriendo últimamente para que se me acerque gente que hace unas semanas eran casi desconocidos.
Yo no hago nada. Creo que desprendo energía positiva.
Hace unos días fui a una farmacia. Es la misma gente de siempre, y la persona que me atendió me llenó las manos con sobres de prueba para recuperar energías. Dos días después me la encontré por la calle y estuvimos hablando. La semana pasada vino a buscarme a la oficina para tomar un café. Nos hemos intercambiado los teléfonos y he conocido entonces su nombre. Tal cual se ha acercado me da la sensación de que comienza una amistad de ésas que duran toda la vida.
Hoy me llama alguien por teléfono. Es una persona que está en la junta de la Asociación Cultural de mi pueblo y con el que no he hablado casi nada. De hecho, sólo hemos coincidido en una reunión. Y me ha sorprendido por sus ansias de ayudar. Me cae bien, la verdad. Es una pena que sólo vayamos a coincidir un año en la junta.
De repente alguien da un paso y es un grado más para conocer a otra persona.
Esto viene a que parece que últimamente tengo un cartel en la frente que pone "acércate". Supongo que el truco es ser amable siempre. Últimamente me río de todo, que necesito reír pese a todo. Y eso que noviembre es un mes más bien tristón.

Velázquez en las redes sociales

Se ha puesto de moda en las redes sociales lo de colgar imágenes de arte para contrarrestar otras imágenes no tan agradables o el exceso de selfies.
Otra persona es quien te dice el artista y sólo hay que poner una imagen de ese artista. A mí me han nombrado a Velázquez, pintor que adoro.
Aunque hay lienzos suyos que me gustan más, he elegido Los borrachos o El triunfo de Baco porque me recuerda un momento especial en mi colegio. Se trataba de hacer una pequeña representación por grupos y los actores terminaban recreando el cuadro. Los que representaron "Los borrachos" aún me hacen reír con el recuerdo.
Pero, sin duda, mi preferido es Las meninas. Recuerdo haberlo dibujado con pinturas de palo en EGB y mi dibujo fue expuesto. Cuando lo vi por primera vez en el Museo del Prado no quería marcharme de la sala.
También me gustan mucho Las hilanderas o La fragua de Vulcano.
Y si tengo que agradecer algo al arte, y en concreto a Velázquez, es que me pusieron en contacto con la mitología.
Mañana me toca designar a mí al menos a seis artistas (que no sé si tienen que ser únicamente pintores), la cuestión es traer belleza a las redes sociales. Ya tengo mis favoritos: Picasso, Salvador Dalí, Van Gogh, Gustav Klimt, Gauguin, Leonardo da Vinci, El Greco, Vermeer. Lo difícil es asignar cada uno a cada persona.

martes, noviembre 06, 2018

No es día...

Mi tía-y madrina- se encuentra ingresada desde esta madrugada. Es la tercera vez que le dan quimioterapia y la están dejando sin fuerzas.
Anoche se cayó en su casa y hoy la han ingresado.
Aún le queda una sesión y es terrible. Yo sólo quiero que le den una tregua para que empiece a recuperarse.
Me he quedado intranquila. No es un buen día.

La sirena varada - Los árboles mueren de pie

Conocí a Alejandro Casona muy joven, con doce años cuando nos mandaron juntarnos por grupos, buscar una obra de teatro y representarla. Fue un fragmento de La dama del alba y tanto gustó, que el profesor de literatura nos hizo representarla para los más pequeños del colegio. Recuerdo que yo había de abuelo y no se me daba mal. En aquella primera obra que representé me enamoré del teatro, y poco después me apuntaba a todas las obras de teatro en las que podía participar. Una obra de teatro es diferente cada vez, y el público no ve la misma obra en cada representación. Tiene algo de finito y efímero. Representé con posterioridad muchos personajes de otras obras de teatro, pero Alejandro Casona tiene una manera tan dulce de escribir que no lo olvido nunca. No puedo olvidar aquellos primeros pinitos con el teatro. 

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Margarita Xirgu (Sirena) y Pedro López Lagar (Ricardo) en una imagen del estreno en 1934 en el Teatro Real de Madrid

La sirena varada.- Esta comedia en tres actos comienza en un caserón donde se ha trasladado el excéntrico Ricardo, un señorito que en un principio dice cosas sin sentido... hasta que aparece en escena su amada Sirena, una mujer que se cree venida del mar. Ricardo y Sirena se aman, parece que estamos viviendo en un mundo de fantasía, hasta que se invierten los papeles y comprendemos que el que parecía loco (Ricardo) no está tan loco y que la que parecía llegada de un mundo fantástico (Sirena) está totalmente trastornada.
Otros personajes que cabe destacar son Don Florín, un médico amigo de Ricardo, que al principio no cuaja con Sirena, y que finalmente es quien la trata. También se encuentra Samy, que es el padre de Sirena, y que, al igual que ella viene de un mundo de fantasía. Y es que ni Samy ni Sirena vienen del mar, sino de un circo, de donde el temible empresario Pipo viene a buscarlos. 
En la casona además se encuentran el criado Pedrote, el fantasma que no da miedo y Daniel, un pintor que se tapa los ojos para no tener que ver lo que hay a su alrededor.
Y es que nada es lo que parece ni lo que esperábamos.

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Imagen de la representación de 1963 por Lola Cardona (Marta-Isabel) y  Luis Prendes (Mauricio) en el Teatro de Bellas Artes de Madrid

Los árboles mueren de pie.- Comienza esta obra mostrándonos una institución especial, una institución para el alma que trata de traer un pedazo de felicidad a las personas. Allí coinciden dos recién llegados: un hombre mayor, el señor Balboa, y una joven solitaria y triste, Marta-Isabel. En cierto momento les dejan solos allí, donde ven pasar una serie de personas disfrazadas que forman parte de una gran farsa. La joven está a punto de marcharse y entonces aparece el Director. Este hombre joven le explica que el día anterior la siguió y supo que estuvo a punto de quitarse la vida, pero él le tiró un ramo de flores por la ventana y una nota que decía "Mañana", una palabra de esperanza. Cuando el Director le explica que ellos intentan curar las almas a las personas, vuelve a entrar la Secretaria con Balboa, y el hombre cuenta la historia de su vida: de cómo su nieto Mauricio marchó a Canadá y va a volver después de veinte años, pero en estos años él ha estado escribiendo cartas a su esposa Eugenia para hacerla feliz, y se ha inventado una vida para el nieto, aunque éste se ha convertido en un verdadero mafioso. El barco en el que venía ha naufragado, pero Balboa quiere continuar la farsa con un nieto de carne y hueso que ha venido con su mujer, y la muchacha y Mauricio son los que se harán pasar por los jóvenes venidos de Canadá.
Pero en medio de la farsa aparece el verdadero nieto, que la abuela reconoce. El Otro viene a pedirles dinero y no le importa dejarlos en la calle si tienen que vender la casa donde viven, y la única persona capaz de echarle es la abuela, ya que comprende que el nieto ajeno y su esposa falsa le han brindado una felicidad que nunca les podrá brindar el verdadero Mauricio.

En las dos obras hay varios elementos dignos de mención: la luz, que muchas veces nos indica desde dónde tiene que venir; los ojos de las personas (en una el hombre que se pone una venda en los ojos es en realidad un hombre ciego; en la otra, la abuela reconoce al verdadero nieto en los ojos); y sobre todo la fantasía. A mí me ha encantado eso de que haya una institución que se dedica a dar felicidad al alma.

EL AUTOR:

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Alejandro Rodríguez Álvarez, más conocido como Alejandro Casona (Besullo, 1903 - Madrid, 1965) fue un comediógrafo y autor de teatro de ingenio y humor que mezcló sabiamente fantasía y realidad. Es por ello que se considera a su obra neosimbolista, ya que procura la evasión, aunque conservando el tono experimental. Su producción, poéticamente rica, no empleó en absoluto la construcción del verso.
Cursó estudios en las Universidades de Oviedo y Murcia y en la Escuela Superior de Magisterio de Madrid. Se inició en el mundo teatral dirigiendo una compañía de aficionados, el Teatro de las Misiones Pedagógicas, formada por alumnos del instituto del Valle de Arán, donde era maestro. La enseñanza constituyó una importante faceta en la primera etapa de su vida, ya que fue nombrado inspector de Enseñanza Primaria durante la República, y publicó su primera obra de teatro infantil, El pájaro pinto
Después de una breve incursión en el campo de la poesía con el libro La flauta del sapo (1930), en 1932 publicó Flor de leyendas, colección de leyendas clásicas y medievales que le valió el Premio Nacional de Literatura, y en 1934, año en que decidió dedicarse por completo a la dramaturgia, La Sirena varada, por la cual recibió el Premio Lope de Vega.
Su obra rompió los moldes estilísticos establecidos en el teatro predominantemente naturalista de la época, e introdujo materiales nuevos para conformar sus personajes, tales como la investigación psicológica y la fantasía. La gran preocupación del autor fue dotar en todo momento de una dimensión poética a su teatro. Antes de la Guerra Civil, publicó dos obras: Otra vez el diablo (1935) y Nuestra Natacha (1936), pieza en la que predomina la temática sobre inquietudes políticas de reforma social.
Al comenzar la Guerra, se trasladó a México, donde publicó Prohibido suicidarse en primavera (1937), en la que introdujo uno de sus temas favoritos, "la casa de los sueños", como lugar en el que las ilusiones y la realidad de confrontan. Se estableció definitivamente en Buenos Aires, donde cosechó un gran éxito internacional. En el exilio maduró su expresión y dominó los recursos teatrales propios en la línea emprendida por él.
Allí vieron la luz Las tres perfectas casadas (1941) y La dama del alba (1944), tal vez su obra más representativa, en la que el tema de la muerte está tratado con hondura delicada y notable gravedad. Le siguieron La barca sin pescador (1945), La molinera de Arcos (1947), Los árboles mueren de pie (1949), La llave en el desván (1951), Siete gritos en el mar (1952), La tercera palabra (1953), Corona de amor y muerte (1955) y La casa de los siete balcones (1957). Retablo jovial (1962) es la recopilación de cinco farsas en un acto compuestas durante sus años de instituto: Sancho Panza en la Ínsula, Entremés del mozo que casó con mujer brava, Farsa del cornudo apaleado, Fablilla del secreto bien guardado y Farsa y justicia del Corregidor
En 1963 volvió a España, donde estrenó su última obra, El caballero de las espuelas de oro (1964), sobre la figura de Francisco de Quevedo. 
Carente en ocasiones de auténtica fuerza dramática, sus valores teatrales y literarios, así como poéticos y humanos, lo destacan como uno de los grandes autores de la escena española e iberoamericana del siglo XX.

EL LIBRO:

Título original: La sirena varada - Los árboles mueren de pie
Autor: Alejandro Casona
Editorial: Espasa Calpe (8ª edición, en junio de 1991)
Colección: Austral nº 121
Número de páginas: 183
ISBN: 9788423919215

Valoración: 8/10

RETOS:

lunes, noviembre 05, 2018

Suena el timbre y...

Cuando suena el timbre de la puerta de casa sin esperar efectivamente a alguien no sé a qué atenerme. Generalmente son comerciales, aunque a veces son... testigos de Jehová.
Hoy me han preguntado qué opino sobre la pérdida de un ser querido. Cortésmente les he explicado que mi punto de vista no lo iba a compartir con dos desconocidos.
Me han dado ganas de decirle a ella (que tenía modales de monja) y a él (que parecía uno de los apóstoles del retablo de mi pueblo) que les acompañaba a la calle. Yo respeto los ideales de todo el mundo, pero no me parece bien que unos desconocidos intenten indagar sobre las pérdidas de personas queridas en la puerta de mi casa sin haber sido invitados.
Como no me apetecía bajar tantas escaleras, les he dicho que tenía mucho que hacer. Vamos, que lo mejor es no dar cuerda a esta gente.

domingo, noviembre 04, 2018

La octava vida (para Brilka)

Cuando compré este libro no sabía lo que me esperaba. Lo cierto es que lo he disfrutado muchísimo. Generalmente son pocas las veces que comienzo un libro de mil páginas y su historia no me atrape de una manera que me termina haciendo perder la noción del tiempo.
Diez días después de haberlo iniciado lo he terminado, y me he quedado con esa sensación agridulce del final, cuando quiero más pero no hay más páginas.
Digamos que lo comencé y tuve que buscar en un mapa dónde se encontraba Georgia (no el estado de Estados Unidos, sino el ahora país que formó parte de la URSS). Porque en esta novela he conocido la historia de una familia georgiana que ha vivido los acontecimientos más importantes del siglo XX.
Así, la novela se distribuye en siete capítulos que corresponden con siete personas de una misma familia, aunque contada desde diferentes generaciones, de ahí que descubramos a toda la familia desde diferentes miembros de la misma. Al final queda en blanco el último capítulo, el de Brilka, que es el octavo, y también el que nos hace un guiño hacia el título de la novela. Pero aunque esos siete capítulos que componen el libro desde diferentes personajes y diferentes generaciones, en realidad es una única voz la que da forma al libro, porque es Niza la que cuenta la historia, aunque su parte es el séptimo capítulo. 
A medida que iba leyendo, en muchas ocasiones, me ha tentado tomarme una taza de chocolate caliente. Y es que el chocolate caliente tiene un papel muy importante en este libro. De hecho, el tatarabuelo es fabricante de chocolate, poseedor de una receta secreta del chocolate más puro, que puede ser fatal para quien lo tome. 

Corre el año 2006 en Berlín cuando Niza se encuentra acostada con su amante Amman, y recibe una llamada desde Georgia: su madre le dice que su sobrina Brilka ha desaparecido en Ámsterdam, que vaya a buscarla. Niza hacía años que había huido de su país y, aunque es su familia, todo ello le resulta ajeno. Encuentra a su sobrina en un andén de una estación de tren austríaca y la lleva a su casa, pero tía y sobrina no se entienden. La joven ha ido a buscar los derechos de las canciones de Kitty, y también respuestas, le dice a su tía que se marchó de Georgia y no han sabido nada de ella. Y le pide que le escriba la historia de su familia.
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Tiflis, Georgia

Niza comienza sus páginas con el fabricante de chocolate, un hombre que tiene mucho éxito en su chocolatería gracias a una receta secreta. Así nos encontramos en los felices años 20, cuando en un pueblo georgiano un chocolatero saca adelante a su familia gracias a esa receta secreta. De su primer matrimonio tiene tres hijas, y sólo al nacer Anastasia-Stasia decide que será la pequeña quien reciba el secreto de la receta. Pero con tres hijas pequeñas, a la muerte de su primera mujer, se vuelve a casar y tiene una hija más, Christine.
Stasia y Christine son dos de las mujeres -aunque en realidad es un libro lleno de historias de mujeres- más importantes de toda la novela.
Stasia se casará, por mandato paterno, con un oficial del ejército rojo que se irá al frente y abandonará durante toda su vida a su familia, por lo que Stasia, con sus dos hijos -Kostia y Kitty- dependerá primero de su padre y más tarde de su hermana.
Christine, por su parte, ha heredado una belleza espectacular, tanto que contrae matrimonio con un hombre muy rico, muy mayor para ella, pero del que terminará enamorándose. Ese hombre, Ramas, está en el círculo del Pequeño Gran Hombre, el que ideó las purgas rusas, Lavrenti Beria, que se prendará de Christine.
La bella Christine se muda a una enorme casa a Tiflis, adonde se trasladarán también su hermana Stasia y sus sobrinos. 
Kostantin-Kostia es un joven que intenta seguir los pasos de su padre, y con él vivimos el sitio a Leningrado, donde él se encuentra proveyendo a la ciudad a través de la Carretera de la Vida, mientras dentro de la ciudad se encuentra Ida, su gran amor. 
Kitty, por su parte, se enamora de Andro, el hijo de una mujer antisistema que ha sido recogida por la familia. Pero Andro es obligado a aceptar la ideología alemana y desaparecerá, mientras Kitty es torturada y hacen que pierda el hijo que lleva dentro, dejándola estéril para toda su vida. 
El único que puede salvarla es su hermano, que pertenece al servicio secreto soviético, y opta por sacarla del país. Kitty llegará a Londres, donde comenzará a cantar y se convertirá en una cantante pop famosa, mientras el mejor amigo de Kostia, Alania, le va informando mediante llamadas telefónicas de lo que ocurre en su patria. 
Kostia es un hombre prosoviético y con mucho poder, tanto que cuando llegue al Ministerio se construirá una dacha cerca de Tiflis, donde crecerá la siguiente generación: su hija Elene y sus nietas Daria y Niza. 
Pero por más énfasis que ponga para educar a Elene, ésta se rebelará y tendrá una hija con dos hombres antisistema.
Con Daria y Niza conoceremos la independencia de Georgia. Pero también ese sentimiento de impotencia de un país que intenta despegar y no lo consigue, que siempre está en guerra, que siempre tiene revueltas, hambre y miseria, y a los rusos respirando fuertemente por la espalda.

Posiblemente haya mucho de autobiografía. Me ha encantado conocer un país que no conocía, como es el caso de Georgia. Y he disfrutado con todos y cada uno de los personajes. Es muy recomendable, pero para leer en ebook, que en papel es pesado.

LA AUTORA:

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Nino Haratischwili nació en Tiflis, Georgia, en 1983 y vive en Alemania desde 2003. Además de novelista, es también dramaturga y directora de teatro. La octava vida (para Brilka), su tercera novela, está siendo traducida a varios idiomas y se ha convertido en el título revelación del año. Entre los galardones que ya ha recibido destacan el Premio Anna Seghers y el Literaturpreis des Kulturkreises der deutchen Wirtschaft, ambos en 2015, y el Premio Bertolt Brecht de 2018. Además, la obra ha sido aclamada por los dos principales medios en alemán, Der Spiegel y Frankfurter Allgemeine Sonntagzeitung, como la mejor novela del año.

EL LIBRO:

Título original: Das achte Leben (Für Brilka)
Autora: Nino Haratischwili
Traductor: Carlos Fortea
Editorial: Alfaguara (1ª edición, en septiembre de 2018)
Número de páginas: 1002
ISBN: 9788420433240

Valoración: 9/10

RETOS:

Atardeceres

Hay domingos que llego a casa y sólo pienso en relajarme hasta que llegue el lunes.
Estoy terminando un libro y la tarde invita a leer con calma.

Disfrazados

Halloween es un acontecimiento que nunca me ha gustado, pero no porque se haya contagiado de USA que antes se contagió de los celtas, sino por todo el significado que conlleva, todo el tema de los muertos y demás... es un tema que no me gusta y eso hace que nunca celebrara Halloween hasta el año pasado.
Mis sobrinas me han terminado convenciendo y ahora nos disfrazamos todos y cada vez hay más gente.
Y cada vez están más currados los disfraces.
Lo hemos pasado bien.

sábado, noviembre 03, 2018

Halloween con retraso

Hoy celebramos Halloween en mi pueblo. Como el año pasado, vuelvo a disfrazarme sólo porque me lo han pedido mis niñas.
Yo les he comprado unas cajas y se las he llenado de cosas, y sobre todo de pegatinas. Pero si no hay cartas no hay cajas. Supongo que tienen que aprender a ganarse los premios.
Me he encontrado con una amiga en una tienda y me ha dicho que podría volver a ganar el disfraz adulto. Le he dicho que no tengo muchas expectativas, ya que no creo que mucha gente de mi pueblo haya visto Saw. Y además no llevo triciclo.
De momento voy a retirarme a leer un rato.

viernes, noviembre 02, 2018

Un viernes como otro cualquiera

Hoy ha sido un día agotador, y eso que esa un día que quedaba colgado ahí y mañana vuelve a ser sábado. Claro que después de cuatro sábados trabajando... mañana me toca relax.
Me quedan unas trescientas páginas para acabar el libro actual y no quiero... Me está gustando mucho.

jueves, noviembre 01, 2018

Somos lo que somos

Somos lo que somos porque un día ellos fueron. Estamos aquí gracias a ellos.
Nuestros antepasados, cuyos restos reposan ya en la eternidad.
En el cementerio donde están mis abuelos maternos me he encontrado en la más absoluta soledad, en un silencio inexpugnable. En paz.
En el cementerio donde se encuentra mi familia paterna me he echado a llorar. Siempre me ocurre por la ausencia de mis tíos.
Hoy es un día de recuerdos. Dolorosos recuerdos.

Noviembre

No me gusta este mes que empieza. Siempre he pensado que es el mes más aburrido y triste del año.
Sin embargo, ha amanecido con sol, después de que ayer estuviera lloviendo sin cesar.
He visto el sol y entonces he decidido pasarme por los cementerios. No me gustan los cementerios, pero hoy iré a dos.
No me gustan los cementerios porque me dejan una sensación de vacío, una sensación de lo efímero que es la vida. Lo único bueno es que también llegan los recuerdos, y a medida que pasa el tiempo esos recuerdos son cada vez menos dolorosos porque forman parte de nosotros. Mientras existan los recuerdos, las personas que se fueron nunca se han ido del todo.