martes, junio 12, 2012

3º Día en Londres: Bloomsbury y Fitzrovia, las afueras y Camden Town



Tottenham Court Road

Nuestro hotel se encontraba en el distrito de Bloomsbury y Fitzrovia, muy cerca de algunos edificios emblemáticos, como el British Museum.

Desde comienzos del siglo pasado, Bloomsbury y Fitzrovia han sido sinónimos de literatura, arte y erudición. El llamado “Grupo de Bloomsbury” de escritores y artistas permaneció activo desde comienzos del siglo XX hasta la década de 1930; el nombre de Fitzrovia lo inventó Dylan Thomas, que frecuentaba la Fitzroy Tavern. En Bloomsbury se encuentra la University of London, el British Museum y numerosas plazas georgianas. Charlotte Street es famosa por sus restaurantes y Tottenham Court Road, por sus tiendas de muebles y de aparatos electrónicos a precios económicos.


Fachada exterior del British Museum

El British Museum domina Bloomsbury y difunde por sus calles una atmósfera intelectual, ayudado por el campus principal de la University of London. La zona ha sido residencia de escritores y artistas, y conserva su tradición como centro del mundo del libro. Casi todas las editoriales han abandonado el barrio, pero aún quedan muchas librerías.
El British Museum se construyó a mediados del siglo XIX. Es uno de los lugares más conocidos de Londres, con cinco millones de visitantes al año.
El Museo Británico, la exposición pública más antigua del mundo, se estableció en 1753 para albergar las colecciones del médico Sir Hans Sloane (1660-1753), que también participó en la creación del Chelsea Physic Garden. A las piezas de Sloane se han ido añadiendo donaciones y adquisiciones procedentes de todo el mundo, hasta completar una colección que abarca desde la Prehistoria hasta el presente.
Robert Smirke diseñó el cuerpo central del edificio (1823-1850), pero la gran atracción arquitectónica es el Great Court, con la Reading Room, la famosa sala de lectura, en el centro.
El inmenso tesoro del museo abarca dos millones de años de historia y cultura. Las 94 galerías, que se extienden 4 kilómetros, cubren civilizaciones desde el Antiguo Egipto y Asiria hasta el Japón moderno.

Hombre de Lindow

De las reliquias existentes de la Gran Bretaña prehistórica destacan la Mold Cape, una capa ceremonial de oro de la Edad del Bronce hallada en Gales; una cornamenta usada por los cazadores hace 9.000 años, y el Hombre de Lindow, un hombre sacrificado en el siglo I d.C. cuyo cuerpo estuvo junto a una turbera en Cheshire hasta 1984; la piel de su cuerpo se conservó gracias a los ácidos de la turbera. Se exponen también magníficas obras de metalistería celta, el tesoro de plata Mildenhall y piezas romanas. El mosaico de Hinton St Mary (siglo IV d.C.) muestra la representación más antigua que existe de Cristo en Gran Bretaña.
En el Museo Británico se exponen otros tesoros de Europa. El espectacular tesoro del barco Sutton Hoo, nave funeraria de un rey anglosajón del siglo VII, está expuesto en la sala 41. Su hallazgo en 1939 revolucionó los conocimientos sobre la vida y rituales anglosajones. Entre los objetos destacan un casco y un escudo, cuencos colgantes celtas, los restos de una lira y joyas.
También se pueden ver instrumentos científicos y relojes de pared y de pulsera. Entre ellos destaca un reloj de Praga de hace 400 años, que está diseñado como un galeón y que se movía con la música e incluso disparaba sus cañones. Se encuentra aquí el famoso ajedrez de Lewis (siglo XII) y una galería con los tesoros del barón Ferdinand Rothschild (1839-1898).
La colección moderna del museo incluye cerámica Wedgwood, cristal y una serie de láminas de la Rusia revolucionaria.
Numerosas galerías están dedicadas a las colecciones de Asia occidental, que abarcan un período de 7.000 años de historia. Las piezas más célebres son los relieves asirios del siglo VII a.C., procedentes del palacio del rey Asurbanipal, en Nínive. Igualmente interesantes son dos toros con cabeza humana del Jorsabad del siglo VII a.C. y un obelisco negro del rey asirio Salmanasar III. Además hay piezas de la antigua Sumeria, parte del tesoro de Oxus (que permaneció enterrado más de 2.000 años) y una colección de tablillas de arcilla con escritura cuneiforme, algunas con pictografías del año 3.300 a.C. Llama la atención un cráneo hallado en Jericó en la década de 1950, aumentado con cal y conchas, que perteneció a un cazador que habitó en la zona hace unos 7.000 años.

Momias egipcias

Entre las esculturas egipcias figuran la cabeza en granito rojo de Amenofis III y una estatua colosal de Ramsés II.

Piedra Rosetta

También está expuesta la piedra Rosetta, utilizada por Jean-François Champollion (1790-1832) para descifrar por primera vez los jeroglíficos egipcios. Un extraordinario conjunto de momias, joyería y arte copto se exponen en el museo, además de los instrumentos que empleaban los embalsamadores para preservar los cuerpos antes de que fueran enterrados. Una de las salas alberga cuadros de la capilla-tumba perdida de Nebamun.

Las colecciones griega y romana incluyen uno de los tesoros más famosos del museo: las esculturas del Partenón. Estos bajorrelieves del siglo V a.C. formaban parte de un friso de mármol que decoraba el Partenón, el templo de Atenea en la Acrópolis de Atenas. La mayor parte se destruyó en una batalla de 1687, y casi todos los que se salvaron fueron traídos entre 1801 y 1804 por el diplomático inglés Lord Elgin y vendidos a Gran Bretaña. Otras piezas destacables son el monumento de las Nereidas y las esculturas y frisos del mausoleo de Halicarnaso. El precioso jarrón de Portland (siglo I a.C.) se encuentra en la sección del Imperio Romano. Este jarrón se realizó en Italia o Egipto a comienzos de la era cristiana. En 1845 un visitante lo rompió en 200 piezas, que pudieron ser ensambladas de nuevo.
En la colección china destacan su fina porcelana y los antiguos bronces Shang (1500-1050 a.C.). Son particularmente impresionantes las vasijas ceremoniales de bronce de la antigua China, con formas de enigmáticas cabezas de animales. Las cerámicas chinas incluyen desde delicadas teteras hasta la maqueta de un estanque de casi mil años de antigüedad. En la galería de Sir Percival David la cerámica china abarca desde el siglo X hasta el XX.

También se encuentra aquí una de las mejores colecciones de escultura religiosa asiática fuera de la India, de la que destacan unos bajorrelieves esculpidos que antaño cubrieron las paredes del templo budista de Amaravati y que ilustran la vida de Buda. La sección coreana alberga grandiosas obras del arte budista.
El arte islámico incluye una tortuga de jade hallada en un depósito de agua. De la colección japonesa destaca una clásica casa de té.

También se exhibe en el museo una interesante colección de esculturas, tejidos y arte gráfico africanos. Los célebres bronces de Benin están colocados entre modernos grabados, pinturas, dibujos y coloridos tejidos.
Rodeando la Reading Room de la antigua British Library, la Great Court –con un presupuesto de 100 millones de libras- se inauguró para coincidir con el nuevo milenio. Diseñada por Norman Foster, está cubierta por un ligero techo de cristal que la ha convertido en la primera plaza pública cubierta de Londres.
Reading Room

La Reading Room ha sido restaurada de acuerdo con su diseño original, así que los visitantes recuperan el ambiente que Marx, Gandhi y George Bernard Shaw encontraron tan agradable. Sin embargo, desde el exterior apenas es reconocible; ocupa una construcción de múltiples alturas que sirve de apoyo a la cubierta y que contiene un centro educativo, galerías para exposiciones temporales, librerías, cafés y restaurantes. Una parte de la Reading Room es una sala de investigación para los que desean información sobre las salas del museo.

Museum Street está llena de pequeños cafés y librerías de viejo y tiendas de grabados y antigüedades.
Pizza Express ocupa una encantadora y poco modificada lechería de la época victoriana.
En la zona se encuentra la iglesia de St George’s Bloomsbury. Fue diseñada por Nicholas Hawksmoor, discípulo de Wren, y completada en 1730. Se construyó como lugar de culto para los prósperos residentes del recién creado Bloomsbury, entonces de moda. La torre, imitación de la tumba del rey Mausolus (el mausoleo original se hallaba en Turquía) y rematada por una estatua de Jorge I, fue durante mucho tiempo objeto de burla por el excesivo heroísmo con el que se representaba al rey. En 1913 se celebró aquí el funeral de Emily Davison, la sufragista que se lanzó bajo el caballo de Jorge V.
Silician Avenue es una pequeña y escondida calle peatonal de 1905 con columnatas que evocan la arquitectura romana.
Placa del Grupo de Bloomsbury

Bloomsbury Square es la plaza más antigua de Bloomsbury y luce una estatua del político Charles James Fox (1749-1806). Fue construida en 1661 por el conde de Southampton, propietario del terreno. No se conserva ninguno de los edificios originales y su sombreado jardín central está rodeado por un denso tráfico.
La plaza ha tenido famosos residentes; una placa rinde homenaje a los miembros del “Grupo de Bloomsbury”, que vivieron en la zona a comienzos del siglo pasado. Formaban el grupo, entre otros, la escritora Virginia Woolf, el biógrafo Lytton Strachey y los artistas Vanessa Bell, Duncan Grant y Dora Carrington. En esta zona se encuentran sus distintas placas conmemorativas.
Russell Square era parte de la finca del duque de Bedford. Es una de las plazas más grandes de Londres; se trata de un lugar bastante animado, con una fuente, un café y mucho tráfico alrededor. En ella se encuentra el mejor hotel victoriano que sobrevive en la capital: el Russell Hotel, de Charles Doll. Inaugurado en 1900, es una maravillosa construcción de terracota roja, con columnatas en los balcones y querubines en las columnas principales. Esta exuberancia continúa en el vestíbulo, revestido de mármol policromado.
El poeta T. S. Eliot trabajó en la esquina oeste de la plaza de 1925 a 1965, donde estaban las oficinas de la editorial Faber and Faber.
Ahora ofrece una deliciosa sombra en los días calurosos. La estatua del duque de Bedford recuerda al quinto duque, Francis Russell (1765-1805). Por su amor a la agricultura, está representado con una oveja y un arado.
Casas de Bloombury

Cerca de Russell Square, en una casa adosada del siglo XIX vivió el novelista Charles Dickens durante tres de sus más productivos años (de 1837 a 1839). Hoy la casa alberga el Charles Dickens Museum. En esta casa escribió Oliver Twist y Nicholas Nicklevy, además de terminar Los documentos póstumos del club Pickwick. Aunque Charles Dickens vivió en muchas casas de Londres, ésta es la única que se conserva.
En 1923 la adquirió la Dickens Fellowship y ahora es un interesante museo que conserva las habitaciones principales en el mismo estado que cuando el escritor vivía en ellas. Otras han sido adaptadas para exponer objetos relacionados con él: documentos, retratos, muebles de sus otras casas londinenses y las primeras ediciones de sus novelas más conocidas. Los recuerdos más emotivos son los de Mary Hogarth, la cuñada del escritor, que murió a los 17 años, un mes después del traslado de la familia a esta casa.

En 1722, el capitán Thomas Coram, marino y naviero retirado, regresó de las Américas y prometió fundar un hogar para niños abandonados. Horrorizado por la pobreza que invadía las calles de Londres, Coram se propuso cambiar el destino de los niños proporcionándoles escuelas y alojamiento en casas privadas. Con la ayuda de un amigo, el artista William Hogarth, Coram trabajó sin descanso hasta reunir los fondos para el proyecto. En 1739, con el apoyo de Jorge II, construyó el Foundling Hospital. Hogarth donó numerosos cuadros al hospital y otros artistas le imitaron, creando así la primera galería de arte de Gran Bretaña. Se animaba a los más ricos a admirar las obras de arte y visitar así a los niños del hospital con la esperanza de que realizaran donaciones. El hospital, situado en Lambs Conduit Street, se derribó en la década de 1920, pero se salvaron dos salas del siglo XVIII, que se reubicaron en el número 40 de Brunswick Square, actual localización del museo. En la planta baja se cuenta la historia de miles de niños acogidos en el Foundling Hospital. La excelente colección del siglo XVIII de pintura, escultura, muebles y objetos de decoración se expone en la primera planta.
Junto al museo, en Guilford Street, se halla Coram’s Fields, un parque de recreo del centro de Londres. Es un lugar muy popular entre los niños y muy adecuado para las familias que visitan esta zona de museos. Los adultos deben ir acompañados de niños para entrar en el recinto.
Queen Square fue una plaza construida en honor a la reina Ana y, pese a ello, en la plaza se alza la estatua de otra reina: Carlota. Su esposo, Jorge III, residió en la casa de un médico de la zona, tratándose la enfermedad hereditaria que le condujo a la locura antes de morir en 1820.
Originalmente el lado norte de la plaza se dejó abierto para que sus habitantes pudieran disfrutar de la vista de Hampstead y Highgate. Hoy está rodeada de hospitales y conserva algunas casas georgianas al oeste.
Bedford Square es una plaza georgiana. Las puertas están enmarcadas con piedra artificial.
Senate House (1932) es la sede administrativa de la University of London, con una valiosa biblioteca.


En Euston Street se encuentra la British Library. El edificio más importante de Londres del siglo XX alberga la colección nacional de libros, manuscritos y mapas, así como la British Library Sound Archive. Diseñado en ladrillo rojo por Sir Colin St John Wilson, abrió en 1997 tras casi 20 años de obras, con un gran coste, pero ahora es causa de admiración.
En la biblioteca se conserva una copia de casi todos los libros impresos en el Reino Unido –más de 16 millones- y pueden ser consultados por cualquier persona con la entrada de lector. Además hay galerías de exposiciones abiertas al público. Se exponen microfilmados algunos de los ejemplares más preciados de la biblioteca, como los Evangelios de Lindisfarne, una Biblia de Gutenberg y una primera edición en folio de Shakespeare. Una espectacular torre de cristal, que atraviesa seis plantas, alberga la biblioteca de Jorge III.


St Pancras Station

St Pancras International es la terminal de Londres de los servicios de Eurostar que conectan con el continente. Es la más espectacular de las tres estaciones situadas en Euston Road, gracias a la extravagante fachada de estilo gótico victoriano con ladrillo rojo, del antiguo Midland Grand Hotel, inaugurado en 1874 como uno de los hoteles más suntuosos de la época. En 1935 era demasiado caro de mantener y se convirtió en espacio de oficinas. Amenazado de demolición en la década de 1960, el poeta John Betjeman hizo una campaña para salvarlo (hay una estatua de él en su interior). Tras quedar abandonado a principios de la década de 1980 y vacío durante 20 años, se ha restaurado magníficamente como hotel de cinco estrellas, además de apartamentos y áticos.

St Pancras

La iglesia de St Pancras Parish Church es una señorial iglesia clasicista de 1822, que fue construida por William Inwood y su hijo Henry, entusiastas ambos de la arquitectura ateniense. El diseño se basó en el Erecteion de la Acrópolis de Atenas, e incluso el púlpito de madera descansa sobre pequeñas columnas jónicas. En cambio, el alargado interior posee una sobriedad muy propia del estilo religioso. Las cariátides de la fachada norte eran originariamente más altas, pero tuvieron que ser recortadas en su parte central para que cupieran bajo el tejado que habían de sostener. El laberinto de pasillos y salas de la cripta de la iglesia en ocasiones alberga exposiciones de arte.
Cogimos varios trenes de cercanías hasta Fulham Broadway, la parada más cercana al estadio del Chelsea F.C., el famoso Stamford Bridge.
Stamford Bridge

El estadio del Chelsea tiene una historia tan variada y única como el propio equipo. Stamford Bridge se inauguró oficialmente el 28 de abril de 1877. Durante los primeros 28 años de su existencia fue utilizado casi exclusivamente por el London Club Atlético como un espacio para encuentros de atletismo y no como campo de fútbol.
En 1904 la tierra cambió de propietario cuando Mr H.A. (Gus) Mears y su hermano, Mr JT Mears, después de haber adquirido previamente la tierra adyacente (que en aquel momento era una gran huerta), obtuvieron los derechos para establecer el estadio para un equipo de fútbol, que tenía una superficie de 12,5 acres.
Seguidores del Chelsea F.C.

Stamford Bridge fue diseñado por Archibald Leitch, y originalmente tenía una grada de 120 yardas de largo en el lado este para 5000 espectadores. El resto de los lados se mantenían abiertos debido a los miles de toneladas excavados por la construcción del metro. En su inicio, se había diseñado para tener una capacidad para 100.000 espectadores, y en su momento fue el segundo estado más grande del país, después del Crystal Palace.
Stamford Bridge

En su origen, el estadio se le ofreció al Fulham FC, equipo que rechazó la oportunidad. Entonces nació el Chelsea Football Club, en 1905, que se instaló en el nuevo estadio de Stamford Bridge.
El nombre y el lugar de Stamford Bridge provienen por haber acontecido allí una de las más famosas batallas del reinado del rey Harold en 1066 contra los vikingos. Sin embargo, la denominación exacta parece ser que no proviene de esa batalla. Según los mapas del siglo XVIII, la zona mostraba una corriente de agua llamada “Stanford Creek”, que corría a lo largo de la ruta ferroviaria actual y pasaría tras la grada este del estadio en dirección al Támesis. Cuando este arroyo cruzaba Fulham Street, aparece el puente conocido como “Little Chelsea Bridge”, y que originalmente fue llamado Sanford Bridge (el puente de arena Ford), mientras que otro puente cercano, sobre el arroyo del Camino Real, se denominaba “Stanbridge” (puente de piedra). Es posible que estos dos nombres se unieran, formando el de “Stanford Bridge”, denominación que adoptó el estadio en el siglo XIX.
Había partido de fútbol a eso de las tres de la tarde. La zona era un hervidero de gente que volteaba la bandera azul del Chelsea, con policías a caballo y el furor que precede a un partido.
Wembley Stadium

Desde allí nos fuimos a las afueras a visitar el nuevo estadio de Wembley. Para una entusiasta de Queen, el emplazamiento donde Queen dio su macroconcierto en el 86 era algo mágico. Lo que ocurre es que cuando llegamos sólo pudimos ver las instalaciones externas, ya que a esa hora ya se había cerrado al público. Es un estadio impresionante.
La historia de Wembley en fotografías

El antiguo Wembley era el estadio más famoso de toda Inglaterra y uno de los más conocidos a nivel internacional. El nuevo estadio pertenece a la Selección Inglesa de fútbol.
Tras la demolición en 2002 del viejo Wembley, el nuevo diseño fue realizado por Norman Foster. El nuevo estadio, con una capacidad para 100.000 espectadores, terminó de construirse en 2007. El coste del proyecto rondó los 757 millones de libras esterlinas (unos 1097 millones de euros).
Wembley Park 

El estadio está conectado con las estaciones de metro de Wembley Park (donde nosotros nos bajamos) y Wembley Central.
La construcción del nuevo Wembley es parte del proyecto para las Olimpiadas de Londres de 2012, que albergará tanto partidos de fútbol femenino como masculino y las finales de ambos.
Camden Street

Desde allí cogimos otro tren hasta el barrio londinense de Camden Town, famoso por albergar mercados callejeros de gran variedad y uno de los más extravagantes de todo Londres. Sin embargo, estaba anocheciendo, era Semana Santa y aquello era zona de fiesta, ya que contaba con infinidad de bares y discotecas, restaurantes de comida rápida y los comercios estaban cerrados.
Discoteca en Camden Town

Camden Town es conocida como la capital del rock alternativo de Gran Bretaña.

Sin esperarlo

Esta mañana le he visto. Ha sido un encuentro inesperado. Volvía del centro de salud, después de haber tramitado las gestiones para que me envíen una nueva tarjeta sanitaria, y con el resguardo en la mano me he puesto a leerlo al comprobar que él venía con el coche. 
Para más inri, él iba demasiado despacio cuando he cruzado la calle. He mirado seriamente hacia su coche. 

Y entonces me han invadido todos los recuerdos de hace un mes. Duele todo demasiado.

Un mes exacto. Esta mañana he tramitado DNI y carné de conducir. Y ya vuelvo a tener documentación, que ya era hora.

lunes, junio 11, 2012

El mes más largo

Esta noche se cumple un mes exacto desde que discutí con él. Ha sido uno de los meses más largos que recuerdo, quizás porque su ausencia se hace demasiado grande, demasiado insoportable. A veces me da la sensación de que todo ocurrió hace unos años y otras veces le recuerdo como un viejo amigo, siempre teniendo en cuenta que sólo por mi parte le veo como un amigo.
A veces me entra un siniestro vacío que me entristece y otras veces me siento demasiado enfadada como para dedicarle unos minutos recordándole. Y es que los recuerdos siempre me lo traen con aquella dulzura angelical con la que yo le conocí.

Ahora... simplemente debo no escribir más, porque siento cierta tristeza.

Quizás...

Hoy se me ha hecho tarde. He tenido que ir a la oficina a ultimar unas cosillas y eran más de las once de la noche cuando me marchaba. Creo que quien iba detrás podía ser él, pero sólo al dar la vuelta he visto el perfil y el color de su coche por el espejo retrovisor. He sentido un pequeño nudo en el estómago. ¿Sería él...? La verdad es que no importa mucho. Si nos cruzamos de esa manera es como si no nos viéramos.

Creo que mañana podré permitirme llegar una hora más tarde a la oficina. Al fin, aunque me pase un rato por la oficina, ya es como si estuviera de vacaciones.

Le echo de menos. ¿Por qué no hace algo... por una vez?

domingo, junio 10, 2012

Unas palabras para Diana

Hay personas con las que convivimos durante un corto trecho de nuestra vida y siempre se nos quedan grabadas, aunque hayamos perdido el contacto varios años después.
Entonces, un tiempo después, te encuentras con alguien que te dice algo como "¿te acuerdas de...? Pues murió hace unos meses".
Te entran esos escalofríos y recuerdas. Vuelves a la vida del internado. Ves la cara de aquella joven, un curso posterior al tuyo, que sonreía con tanta facilidad, que destacaba por su altura, por su voz grave y... sobre todo por su claridad a la hora de decir las cosas.
33 años. Que era una niña.

Desde que ayer me lo dijeron, me llegan ráfagas de recuerdos de ella. Una mancha en un brazo que originó un cáncer. Y de repente ella ya no está. Es para que se nos ponga la piel de gallina.

sábado, junio 09, 2012

Tanto de él

Esta tarde comienza una tarde que se convertirá en noche sin apenas darnos cuenta. Esta tarde volvemos a tener una boda, aunque esta será un tanto diferente. Serán demasiadas horas, pero en otro ámbito.
Pensaba que iba a hacer más calor, pero veo que no. Aun así, mi vestido es de verano. Quizás pase frío, quizás no.
Me preocupa la noche. Temo encontrarme con él. En estos momentos, comenzar una conversación con él sería impensable, aparte de que me costaría mucho acercarme a él.
Sigo enamoradísima. Continúo soñando con él cada noche, a veces me encuentro triste y otras veces me siento como si no hubiera ocurrido nada. Pero ha ocurrido. 

Continúa la duda: ¿me pongo medias o no? El día está algo nublado.

viernes, junio 08, 2012

Miedo a...


Esta semana se me está haciendo larguísima. Además, estoy nerviosa por el sábado. Creo que le veré y no sabré qué hacer. Cuando esta tarde ha pasado delante de mí no podía quitarle los ojos de encima. Ese perfil tan conocido, tan dulce, tan noble.
A veces imagino despierta una conversación con él, con las circunstancias actuales. Y no me veo. Cuando pienso en él siento que el corazón se me encoge. Es cierto que tengo miedo a encontrarme con él.
Lo que ocurre es que estoy enamorada. Y en el momento actual eso duele demasiado.

jueves, junio 07, 2012

Cuando el amor pesa


Lo que ocurre cuando intentas no pensar en una persona es que la imagen de esa persona aparece constantemente en cualquier parte. Y lo peor es que es agradable y reconfortante que me acuerde de él. Pero, habitualmente, por las noches vuelvo a esa tristeza que se hizo eco dentro de mí desde hace unas semanas. Creo que este último mes ha sido el más largo de mi vida.
¿Cómo puedo seguir queriéndole tanto después de todo lo que ha pasado? Duele pensar en él, pero a veces me reconforta.
Creo que no daré mi brazo a torcer, que esta vez tiene que ser él quien dé un paso. Y si no, nos perderemos mutuamente el uno al otro. Creo que en realidad necesitamos un poco del otro, pero al final es posible que nos terminemos perdiendo. Eso duele muchísimo.
Debería ir a dormir.

miércoles, junio 06, 2012

Una letra perfecta

Hoy he visto, por primera vez, una letra perfecta. Tan perfecta y correcta como su dueño. Y esa letra me decía que la persona que ha escrito es una persona cuidadosa, tranquila, perfeccionista. 
Si tuviéramos hijos juntos, tendrían una letra magnífica. Como él. Si algún día, en el futuro, volviera a hablar con él, le diría que le cambio su letra. Me encanta.

Situaciones caóticas


Hay situaciones que son sumamente caóticas. Me pregunto si él me habrá reconocido por mis palabras, aunque no pusiera mi nombre. Yo creo que sí.
Duele demasiado. ¿Qué es lo que ha cambiado para que, de la noche a la mañana, nos hayamos convertido en dos extraños? Duele tanto que sería mejor dejarlo aquí para que no me sienta triste.

martes, junio 05, 2012

Y ahora... ¿quién le dirá...?

Cierra los ojos durante un momento y te olvidarás de todos los males.

Durante un momento he cerrado los ojos, he dejado la mente en blanco y… ha aparecido él. Con esa dulzura tan propia de él. No debería escribirlo, porque siento un dolor demasiado intenso. No entiendo que siga apareciendo en mi mente justo cuando intento dejarla en blanco. Y aparece esa persona tan dulce que conocí hace casi tres años, con esa mirada angelical que contiene toda la belleza del mundo.
- Y ahora… ¿quién te dirá lo guapo que estás?
- Y ahora… ¿quién te mirará a los ojos derrochando un amor tan grande?
- Y ahora… ¿quién te susurrará que eres la persona más dulce, que a ti sólo se te puede querer, que eres la perfección convertida en hombre…?
Siento que los ojos se me rasgan, porque entonces he recordado nítidamente su voz: cuando me explicaba algo de su trabajo, cuando me escribía remotos lugares donde él ha estado, cuando me desbordaba con su infinita sabiduría.
Recuerdo esa voz aterciopelada, sensual, viril… Y entonces le echo de menos. Echo de menos escucharle. A veces pienso en que descuelgo el teléfono y le digo: “Haz algo, haz algo para acabar con esta situación”. Pero sé que no lo haré. Porque algo se ha roto dentro de mí. Sigo confiando en él, con todo lo que conlleva esa confianza que sólo brindamos a unas pocas personas, aunque no nos consideren amigos, pero ya no me fío de él, porque me ha causado un dolor demasiado intenso como para volver a fiarme de alguien que sé que podría volver a causarme dolor.
Mi error… fue quererle demasiado. No idealizarle, no. A veces he pensado que podría tenerle idealizado, pero en realidad no es así, pues mis ojos miran como miran los ojos de una persona que está enamorada. Es tan sencillo como eso. Se llama amor, y ahora es más una losa muy pesada cuando antes disfrutaba amándole.
Me gustaría ser capaz de acabar con esta situación. Nunca antes había querido tanto a alguien. ¿Y para qué…?
¿Dónde ha quedado la música, aquellas notas que me hacían vibrar hace tan sólo unos meses? ¿Dónde se ha perdido esa magia que él me regalaba cada mañana, en cada café, con cada mirada? ¿Dónde se encuentran los colores que ya no brillan a mi alrededor?
¿Qué es el amor sin la persona amada…?

lunes, junio 04, 2012

Duele demasiado


Hoy estoy triste. Tengo unas intensas ganas de llorar. En cada momento del día estaba él. En las palabras que se ha llevado el viento al encontrarme con dos de sus amigos. Cuando escribía un email que no he firmado yo. Cuando cruzaba la calle. Cuando sentía la pesadez de un lunes vacío.
Porque los días sin él son vacíos. Por mucho que me pese decirlo, lo siento así. Es como si me faltara algo y esa ausencia es demasiado insoportable.
Hoy tengo ganas de llorar. ¿Por qué siempre me equivoco de persona y me termino enamorando de quien no debo?
Debería parar antes de que termine explotando de dolor. No sería la primera vez.

Duele… Duele demasiado y desconozco la forma de sentir que duela un poquito menos de lo que duele ahora.

Qué realidad

A veces, las dedicatorias de los libros nos llegan intensamente, como ésta que da comienzo a un libro de un célebre escritor japonés:
"Es un mundo circense, 

falso de principio a fin, 
pero todo sería real 
si creyeses en mí".
(It's only a Paper Moon, E.Y. Harbour & Harold Arlen)

Me parece una cita magistral, aunque con las reminiscencias del eco de alguien a quien no me apetece recordar y, sin embargo, está tan presente en mí. Porque cuando he leído esas palabras me he acordado, inevitablemente, de él. Me imaginaba que se las susurraba al oído, que le miraba a los ojos, esos ojos que aún no he olvidado que son angelicales, nobles, sabios.
A veces me pregunto si él también pensará en mí, de vez en cuando. No lo creo, la verdad. Se ha mostrado indiferente durante tres años, así que ahora imagino que nada cambiará.
A mí me gustaría acordarme de él menos de lo que le recuerdo, más bien porque todos los días hay algo que me lleva a pensar en él. 

Creo que debería irme con Murakami.

domingo, junio 03, 2012

R y Julie

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Este libro me ha durado un suspiro, pues lo compré el jueves y el viernes ya había empezado a leerlo, quizás porque el corazón de la portada ejercía sobre mí cierta atracción irresistible. Al final, reconozco que es de ser algo masoca, en mis circunstancias actuales, ponerse a leer una novela que toque el amor, aunque sea fantasía. Pues inevitablemente me acordaré de él… 
Tampoco me gustan los zombies. Yo creo que de las bestias del inframundo y/o del mundo fantástico son los seres que más rechazo producen en mí. Lo que hace este libro es enternecer a uno de esos seres hasta el punto de que nos termine agradando. 
R y Julie es un guiño moderno al clásico Romeo y Julieta, aunque con un matiz diferente al final. 
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R es un zombie: no tiene recuerdos, no tiene sentimientos y vive en un avión destartalado en un aeropuerto invadido por otros seres como él. El mundo es un caos, es todo gris. En la ciudad se enseña a luchar contra los zombies, mientras todo es caos y destrucción. Pero R es un zombie peculiar, pues aparte de que se ha conservado mejor que el resto, a veces sí que llega a sentir. Adora comer cerebros que le traen recuerdos e historias de otras personas. Su mejor amigo, si es que puede llamarse así, es M. Un día deciden ir de caza y se adentran en una habitación de jóvenes donde un joven está hablando al resto. Cuando R ataca a Perry se ve invadido por sus recuerdos, en los que se encuentra Julie, la chica que está acurrucada en un rincón de la habitación. Su instinto le lleva a protegerla y se la lleva a su avión. Allí la protegerá durante unos días. Ella no le entiende, pero cuando ella está a punto de ser devorada, R comprende que tiene que sacarla de allí y llevarla a su casa. 
La casa de Julie se encuentra en un estadio preparado contra los zombies. Estos seres medio muertos no saben lo que se esconde detrás de los altos muros de hormigón, pero R tiene que ver a Julie, así que decide ir a buscarla, sorteando todos los controles. 
La vida en Citi Stadium viene a convertirse en peligrosa cuando R no puede soportar su instinto de hambre y devora a un policía, con lo que cunde la alarma. Cuando Julie y R se den un beso R volverá a la vida… 

Evidentemente es una novela juvenil. Pero la manera de escribir del autor es bastante fresca, con lo que sus palabras te atrapan.
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Viendo las estrellas

Acabo de ver las estrellas. El hueco que hay entre la chancleta y el pie ha pillado un cable que tengo en el suelo y he caído de rodillas. Tengo las dos rodillas magulladas y el segundo dedo del pie no sé con qué se ha dado, que al ser una terminación nerviosa me ha hecho ver las estrellas. Y las dos rodillas raspadas (no sé con qué). 
Hace unos minutos que ha pasado, pero he pasado un momento malo.

La voz de los recuerdos que anhelan ser olvidados

Anoche apareció la voz de los recuerdos que anhelan ser olvidados.
A las dos cruzaba SD con el coche. Lo único que pensé fue que él estaría en cualquier rincón de cualquier bar de allí. Pero yo me iba a casa, con mi cuñada. Con mis pensamientos anegados en lágrimas que ya no quieren ser desgastadas.
Anoche lloré cuando llegué a casa. Sentía que algo se ha roto últimamente dentro de mí. Pedí un deseo que nunca se cumplirá. Miré un cielo que ya no tiene estrellas. Siento que la vida pasa junto a mí y soy incapaz de sentir nada, ni frío ni calor, ni amor ni dolor. Sólo siento un cansancio, más emocional que físico, y siento la desesperanza, un vacío inmenso dentro de mí.
No quiero sentirme triste. No quiero estar así. ¿Hasta cuándo durará esta desazón?

sábado, junio 02, 2012

Pequeños grandes árboles

Aún recuerdo cuando plantamos los árboles. En estos últimos años han pegado un buen estirón.
Hoy he estrenado la piscina. En realidad ha sido el perro. He llegado con tal sofoco a casa que, aunque se está llenando aún no he aguantado sin tirarme a lo profundo. Quedarán unas tres o cuatro horas para que termine de llenarse.
Habitualmente suelo respetar las horas de la digestión, pero me entraba el sueño, el perro no sabía ni dónde ponerse del calor, y acabo de darme otro chapuzón. Me gusta demasiado el agua.
Esta noche tenemos despedida en Ezcaray.
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El fruto del dolor

El final del círculo de crecimiento de un árbol es el fruto. Ese fruto que colorea en ciertas estaciones y que, en determinado momento, ha madurado tanto que está preparado para recolectarse.
El dolor también tiene sus frutos. Ahora que no deseo verle, me lo cruzo cada dos por tres. Sigo dolida, muy dolida, y enfadada. 
Y, sobre todo, sigo muy enamorada. De no ser así, no sufriría tanto. Me da la sensación de que para él tampoco es una situación agradable. Mira, se queda mirando, creo que espera algo de mí, pero a mí ya no me sale saludarle, más bien me sale mirar a otro lado, y en ese preciso instante siento en mis entrañas una terrible punzada de dolor.
Esta tarde estaba muy atareada, no en vano he llegado a casa a las once de la noche. Pero ha habido momentos en que he necesitado salir. En esos dos momentos le he visto. La primera vez tomaba un café en una terraza. Ha pasado con el coche, con la ventanilla abierta, y ha mirado. Yo también le he mirado. Miro, pero no veo. A veces me da la sensación de que podría echarme a llorar en cualquier momento, esta situación es demasiado dolorosa y demasiado insoportable.
Después ha pasado de nuevo, he reconocido su coche a través del reflejo del escaparate que estaba observando. Cuando me he dado la vuelta y he empezado a caminar, estaba allí, tan cerca y tan lejos a la vez. Mis ojos se desviaban, sin quererlo ni desearlo, hacia donde estaba él. Después... el olvido, la nada, la tristeza y el vacío.

Nadie sabe de qué color es el dolor hasta que no lo siente en su interior. 

viernes, junio 01, 2012

La paz de la noche

Hacía tanto calor esta noche que después de cenar sólo se me ha ocurrido salir al jardín a leer bajo la luz cenicienta de una farola. Quería terminar un libro, pero era a veces tan tedioso, que mi mente ha empezado a volar.
De repente, me encontraba conduciendo, en una hora intermedia entre las dos y las tres de la tarde. Él de nuevo. ¿Podría haber sido diferente si le hubiera saludado al menos? Creo que no hubiera cambiado nada. El daño ya esta hecho, no hay manera de borrarlo. Y, sin embargo, mi negativa a saludarle, mi ladeo de cabeza hacia otro lado... me han dolido. El hecho de negarle el saludo me ha dolido.
Lo que da una idea de lo fuerte que es todo aquello que aún siento por él. Hoy no quiero sentirme triste. Soñaré con él de nuevo. Los sueños no podrá arrebatármelos nadie, pero al despertar también me clavan punzones dolorosos en el corazón.
Esta noche se estaba bien en el jardín. Era una noche para disfrutar.

El temblor del héroe

El Premio Nadal de este año no es del estilo de los anteriores. Para ser una novela que sobrepasa las 200 páginas me ha parecido tediosa y un poco intragable, excepto en las últimas 50 páginas. Porque finalmente entiendes todo el rollo inicial, aunque te esperas un desenlace de esa tónica.
Tampoco había leído hasta ahora nada de Álvaro Pombo, que es un renombrado literato, pero sin embargo nunca nada de él había caído en mis manos.

El temblor del héroe trata de la desviación de una persona, la consiguiente denigración del individuo y lo insoportable de la vida arruinada que lleva al punto final: el suicidio como única salida. Para ello es necesario hablar de los cuajados protagonistas del libro.

Román es un profesor de filosofía retirado, que nunca sale de casa. Se dedica a pasar el tiempo, a veces en la compañía de sus antiguos alumnos, Elena y Eugenio, que son traumatólogos y están casados, pese a que en el último año ha mantenido una relación sentimental con Elena, sin llegar a algo serio, algo más de índole platónico que físico.
Entonces aparece en la vida de Román un joven periodista, Héctor, que desea hacerle una entrevista para su sección: los inactivos, que habla de las viejas glorias (héroes) que han caído en el olvido. Héctor le presenta a Bernardo, a quien Román alquila la vivienda del piso inferior.
Bernardo es también un profesor retirado, un pederasta que se aprovechó sexualmente de Héctor cuando éste tenía trece años, pero Héctor no se considera una víctima, sino que creó un vínculo de afecto con Bernardo que dura hasta el momento actual. Cuando Román se entera de esta historia, Bernardo le produce rechazo, además de que le considera un charlatán y un cantamañanas, ya que se burla de él al no pagarle las mensualidades del alquiler. Como quiera que Héctor es el aval, decide salir de chapero por las calles de Madrid para asumir la deuda de Bernardo. Así es como conoce a Eduardo, un hombre mayor y deprimido que sólo busca compañía, pero Eduardo le da grima a Héctor, que termina asesinándole en su propia casa. Cuando se da cuenta de que ha asesinado a un hombre, se suicida tirándose a las vías del metro.
El que no entiende la relación de los amigos de la víctima es el comisario que lleva el caso. Sabe que le ocultan algo sobre Héctor, pero no quiere insistir más.

jueves, mayo 31, 2012

Ese instante doloroso

Definitivamente debo cambiar algo de los jueves: la hora de regreso o el sitio para aparcar. Como siempre me lleva un rato encontrar un sitio para aparcar, debería venir un cuarto de hora antes. A veces desafiamos al destino y ocurre algo que hace unos meses hubiéramos disfrutado y ahora no queremos que ocurra. Por que ha tenido que aparecer justo en ese preciso instante? Además le he visto de refilón, entonces he vuelto a mirar, y una vocecita dentro de mi me susurraba: Que guapo está... De blanco, esa camisa le queda genial. El miraba pero me he negado a saludar, así que he vuelto los ojos hacia otro lado. Entonces ha ocurrido algo. Dentro de mi algo se ha removido. Algo me golpeaba el estomago. He sentido un dolor muy intenso. Entonces he sentido que me dolía demasiado mirar para otro lado, he pensado que quizás debería haberle saludado, porque este dolor es demasiado insoportable. He sentido que se me rasgaban los ojos, pero entonces he recordado que estoy enfadada. Y, pese al enfado, sigo sintiendo, eso es inevitable. Por que diablos tiene que estar tan guapo justo el Dia en que me cruzo yo con el? Ahora que lo pienso, el tampoco ha saludado, solo se ha quedado mirando.

Pequeñas punzadas de dolor

Hoy he recordado unas palabras que escribí hace mucho tiempo. Versaban sobre él y sobre las verdaderas obras de arte. No me apetece buscar aquello, pero me sentí orgullosa de haberlo escrito. Ahora me da la sensación de que me costaría escribir sobre él algo en ese sentido.
Quizás no me costara tanto, lo que me cuesta es ponerme a escribir sobre él porque no tengo ninguna gana. En cierto modo, a veces echo de menos aquellos (lejanos) momentos perfectos.
Esta mañana podía haber hablado con él si hubiera querido. Pero ni siquiera me lo he planteado. He sentido una punzada cuando he visto su email. Tendrá que ser así.
Sigo queriéndole muchísimo, pero ojalá me hubiera olvidado de él al día siguiente.

miércoles, mayo 30, 2012

Tarde al sol

Estar aquí es para disfrutar. Cuando baje el sol iré un rato a la ermita, donde se tiene que estar maravillosamente bien.
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El mal dormir

Hoy estoy sumamente cansada. Creo recordar que anoche me desperté en varias ocasiones. Antes no me despertaba en mitad de la noche, sino que dormía de un tirón. A veces creo que se ha roto algo demasiado frágil. Me cuesta dormir por las noches y me desvelo de madrugada, y muchos días, con las primeras luces del alba, ya tengo los ojos abiertos.
Hoy creo que me quedaré dormida enseguida.

Duele...

Al menos, mañana por la tarde podré descansar.

martes, mayo 29, 2012

Una estrella por cada persona

Una vez escuché que siempre hay una estrella brillando en el cielo para cada uno de nosotros. Mi estrella debió haberse apagado hace mucho tiempo, o quizás se apagó hace tan sólo unas semanas.
Cuando miro las estrellas, es inevitable pensar en no hace muchos meses, cuando miraba al cielo y pensaba en él. ¿Qué se ha roto en las últimas semanas? Creo que era algo demasiado frágil. Y duele, a veces duele, pero no me permito pensar en ello, porque pensarlo duele demasiado. Duele el corazón.
Se hace tarde y no quiero soñar con él. Pero soñaré con él, seguramente una vez más. 

lunes, mayo 28, 2012

Lo más crudo de la soledad

Esta noche la soledad se presenta con toda su crudeza. De repente, me he encontrado llorando. Sin más. Por todo y por nada.
Acabo de tomar  una decisión. Puesto que en los últimos años he volcado todas mis energías a amar y, al final, no ha servido para nada... a partir de ahora dirigiré esa energía a escribir, al menos eso sí que me sirve de algo. Cuando caduque el amor que siento en estos momentos, he decidido que el amor ya no hará acto de presencia en mi vida. ¿Para qué? ¿Para que vuelvan a hacerme daño? ¿Para que vuelvan a romperme el corazón?
Cada boda es un recordatorio de ese sentimiento de soledad. Por eso anoche estaba tan distante. Aunque luego... Lo cierto es que luego pasan infinidad de cosas desesperadas. Recuerdo cuando alguien me miró, cuando nos cruzamos de frente. "Cuando te conocí eras una niña", me dijo. Yo no recordaba ni su nombre. Nos tomamos un cubata en la barra y me dijo algo al oído. Entonces recordé a otra persona, y en ese momento se me desplomó el mundo. Salí al jardín con unas intensas ganas de llorar. Aguanté, porque al final estábamos de fiesta.
¿Quién dijo que un clavo se quita con otro clavo? Eso no es cierto. Al menos a mí no me funciona. Ahora que me he hecho eco del libre albedrío, me resulta imposible dejar que nadie se me acerque. Tendré que olvidar, tendré que curar las heridas... para ¿quién sabe cuándo? volver a empezar de cero. Aunque en estos momentos no quiero que vuelva el amor a mi vida. Las energías que desprende el amor las volcaré en la escritura. Es más enriquecedor... y menos doloroso.

domingo, mayo 27, 2012

No como siempre


"No te veo como siempre", hubo quien me dijo anoche cenando. Yo misma, aunque intente disimularlo, soy consciente de que me encuentro apagada, aunque intente disfrutar de cada momento. A veces siento como si me hubieran arrancado el corazón y otras veces los pensamientos cargados de tristeza duelen demasiado. Me cuesta mucho sonreír, aunque intento hacerlo casi a diario, pero en la mirada se me nota cierta desilusión por todo. Porque en realidad me siento desilusionada. 
Por cuánto tiempo... el tiempo lo dirá.

La noche para disfrutar

Ayer quiso el destino que yo me dejara en el bar el libro que siempre llevo a la peluquería. Allí se encontraban mis amigas, por lo que estuve un rato hasta que caí en que había salido para cinco minutos e iba camino de los veinte. 
Como quien dice, acababa de comenzar el día, que se preveía largo. Largo e intenso. Disfruté mucho, porque ayer era para disfrutar.
Hoy me encuentro cansada, la verdad.

Hubo momentos en que pensé en alguien en quien no debería pensar... En realidad, me recuerdo preguntándome qué estaría haciendo en ese preciso instante... 

Bodorrio

Acabamos de llegar a casa. La boda ha estado genial. Vengo algo tocada, aunque tampoco tanto como pensaba. Ha ido todo bien. Debería dormir, que es tarde.
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sábado, mayo 26, 2012

Pedacitos de él

Hoy le he visto al menos una vez. Y digo "al menos" porque la segunda vez no sé si era él. Creo que sí, pero no estoy segura. Al principio, caminaba por la calle en dirección a la peluquería cuando ha pasado. No creo que él me haya visto, pero yo a él sí, de repente he mirado y allí estaba, en el coche, con la ventanilla abierta, demasiado cercano, tan distante a la vez.
He intentado recordar que me resulta indiferente. Pero no es así. Sigue sin serme indiferente. 
He seguido caminando, pensando en ese momento, en ese pedacito de él. Tan distante. Y en el paso de cebra estaba hablando con una persona cuando he mirado hacia uno de los coches que esperaba. Podría ser, ya que en ese momento he mirado en otra dirección. Podría ser, pero no estoy segura. 
Entonces he sentido un nudo en el estómago. He recordado el dolor lacerante de las últimas semanas. El enfado progresivo que siento. Las lágrimas al anochecer. Las estrellas que ya no me cuentan historias. Los sueños insípidos, pese a que sigue apareciendo él. Como un mazazo.
Siento tanto amor... que duele demasiado.


I can read your mind and I know your story 
I see what you're going through 
It's an uphill climb, and I'm feeling sorry 

But I know it will come to you 
 Don't surrender 'cause you can win 
In this thing called love.

Trámites

No tengo muchas ganas de boda mañana, y mucho menos en Logroño, que además tengo que dormir allí.
Acabo de solicitar fecha para renovar el DNI. Hasta el 12 de junio. Me va a dar algo. En plena semana de vacaciones, también he contactado con el centro médico para que me tramiten todo para el carné de conducir para ese mismo día. Qué incordio.
Así que no puedo irme al balneario hasta después. Pero me urge tener hechos los carnets antes de irme.