martes, octubre 30, 2007

Hablar bien es gratis

Me repatea que la gente hable o escriba mal deliberadamente. Es algo que me saca de mis casillas. ¿Qué sería de nuestro idioma si no lo cuidamos? Además desde hace muchos años se tiende a copiar frases hechas sacadas de los medios de comunicación, generalmente de la televisión. Y también los periodistas tienen sus errores. Que algo suene bien no quiere decir que esté bien dicho.
Yo no puedo pedir a una persona que no ha estudiado que me hable bien, porque obviamente no ha tenido la oportunidad de aprender a hacerlo. Y tolero con bastante facilidad errores lingüísticos que se han producido porque no se sabe. Lo que no puedo permitir es que me lleguen mensajes al móvil que no comprendo, o mejor, no quiero comprender. La jerga que se utiliza en los móviles es horrible, no puedo con ello.
Intento hablar bien en la medida de lo posible. Sé que tengo mis errores, como todo el mundo. Pero aprendo con ellos. Recuerdo cuando decía el condicional en vez del subjuntivo, hasta que lo corregí. Antes yo no había escuchado lo contrario, pero es un uso regional, independientemente de que esté bien o mal dicho. En León usan el perfecto en vez del imperfecto. A mí eso sí que me sonaba rarísimo. Pero no me molesta, porque al fin y al cabo son errores lingüísticos que se han aprendido desde la más tierna infancia y cuesta corregirlos. Suenan mal fuera de las provincias en que se dicen, igual que ahora a mí me suena mal el condicional cuando voy a mi tierra.
Lo que no soporto es que se hable mal adrede, que no se cuiden las formas. Deberíamos aprovechar lo que tenemos, ya que la nuestra es una lengua muy rica y variada. Y siempre se puede aprender con ella.
No es como el inglés, que a mi modo de ver es bastante explícito y no tiene mucha dificultad. Ni como el alemán, que es una lengua bastante descriptiva. Cuando se ven esas palabras tan inmensas, realmente son conjuntos de palabras que se van uniendo, que van describiendo poco a poco. Por ejemplo, para decir "linterna" nosotros solo usamos una palabra, pero ellos dicen "Taschenlampe", que viene a significar "lámpara de bolsillo". En otras situaciones nosotros utilizamos una frase completa para lo que ellos dicen con una de sus inmensas palabras.
Yo siempre he dicho que el alemán era para mí como un juego, y esto de que sea tan descriptivo influye en que piense así.
Ahora bien, volviendo al principio, nuestra lengua nos enriquece, y es hermoso escuchar a una persona que habla bien. Que hablar es gratis y no cuesta ningún esfuerzo usarlo bien.

El delirio de las nubes

Por el sendero que era cántico fúnebre
de recuerdos,
Ella va perdiendo las letras
que abren los cerrojos del amor.
Los cerrojos que encajaban en la a, en la m y…
… Y qué más da,
si ella ha perdido la llave de hablar.

lunes, octubre 29, 2007

Amar hasta la locura

¿Quién no ha experimentado un amor tan fuerte que sea incapaz de detenerlo y/o controlarlo?
Todos tenemos la oportunidad de un gran amor en nuestra vida. Yo la tuve y pasó. No hay vuelta de hoja.

Yo tengo un amor platónico. No es una estrella de rock ni un actor de cine. Es una persona anónima, que no sale en medios de comunicación, es un completo desconocido, incluso para mí. Es platónico por el hecho de que él y yo solo hemos intercambiado palabras, miradas y poco más. Nunca ha ocurrido nada.
Sé que solamente sería feliz junto a esa persona, que jamás querré a nadie tanto como le quise a él, pero tampoco puedo estar más de cinco minutos a su lado, porque siempre terminamos discutiendo.
Sé lo que es amar a alguien hasta llegar a idolatrarle, y por culpa de ese platonismo insatisfecho se terminó convirtiendo en idealización. Creo que con el paso de los años (aproximadamente diez) en mi mente se creó una imagen completamente errónea de esa persona.
No sé qué le pude ver entonces. No es guapo, no tiene un cuerpazo, tiene unas greñas más largas que yo y conmigo es muy arrogante, quizás porque ve ese brillo en mi mirada. Sin embargo, es una de las pocas personas de este mundo que me desborda por completo, que hace que me ponga nerviosa, incluso a temblar sin poderme controlar, que hace que diga las cosas al revés, y por tanto termino diciendo lo que no quiero decir...
Sé que es amor, no puedo calificarlo de otra manera. Hace ya más de un año que decidí no volver a dirigirle la palabra. No soporto su arrogancia, y no soporto mirarle a los ojos y ver cómo desnuda mi interior dejándome sin defensas.
Verdaderamente creo que no es real, que solo miro una imagen en un espejo, un reflejo de alguien que no existe, una imagen deformada de alguien que yo veo diferente a como es en realidad. No hablar con él simplemente significa que no puede descubrir nada de lo que llevo dentro. Él sería capaz de dejarme el corazón en tal estado de deterioro que sería imposible recomponerlo, por eso decidí alejarme de él.
Pero le sigo queriendo, es algo superior a mí. Intento quitármelo de la cabeza, pero son muchos años, no es fácil. Intento descubrir qué es lo que tiene esa persona tan atrayente y tan admirable.

En este tiempo he tenido parejas, y en el fondo de mí sabía que todas esas relaciones estaban destinadas al fracaso, que un día acabarían, porque solo una persona podría darme la felicidad que yo quería y necesitaba. Por eso, nunca di de mí más de lo necesario, aun así di mucho, di siempre más de lo que recibí. Y cuando acababa todo no sentía tanto dolor como debería haber sentido, porque la imagen de una persona se aparecía ante mí, aunque está claro, no era mérito suyo, no es algo que tenga que agradecerle ni nada, simplemente es una imagen idealizada. Quizás en este sentido tener un amor platónico era una ventaja porque las lágrimas y el dolor enseguida se vieron sustituidas por medias sonrisas. Y por orgullo.
A medida que se llevaban un trozo de mí aprendí a ser más orgullosa, aprendí que no debía dar tanto porque podía quedarme vacía por dentro. Entonces construí un muro infranqueable, un muro que sería muy difícil traspasar, un muro que no podía abrirse desde fuera sino desde dentro.
Mientras esa persona siga ahí nunca podré ser feliz con nadie. Pero por mucho que intente olvidarle, quitármelo de la cabeza... me resulta imposible.
Esa puerta del pasado está atrancada para siempre, porque nunca dejará de ser un amor platónico. Y es una puerta que jamás volverá a abrirse. ¿Qué hay detrás? Una eterna llama, una llama que me dio luz y cordura en momentos de oscuridad y locura. Una llama que no se extinguirá nunca, porque al fin y al cabo el hecho de tener un amor platónico es un sentimiento bello, aunque en ciertos momentos me resultara doloroso.

Soy consciente de que si esa persona hubiera bajado del aura platónica que lo rodeaba finalmente me hubiera decepcionado. Por eso prefiero que no desaparezca la imagen -aunque sea idealizada- que tengo de él.

domingo, octubre 28, 2007

La bruja de Portobello

Lo bueno de los libros de Paulo Coelho es que al final te dejan con una sensación insólita de paz con nosotros mismos. Además, al ser libros breves, a modo de cuentos largos, y de lectura fácil, cuando te das cuenta ya has cruzado el umbral de la última página.
Éste es un libro atípico dentro del marco de historias que acostumbra a escribir el autor. En principio da la sensación de que es una historia real, puesto que todos los capítulos se refieren a una persona, Athena, desde el punto de vista de quienes estuvieron cerca de ella, tal y como ellos la veían. Por tanto, el perfil y la personalidad de la protagonista se crean a partir de las palabras de terceras personas: madre adoptiva, madre real, primer marido, alumnas, maestra, sacerdote de los primeros años, dueño de un restaurante, periodista enamorado hasta la médula...

Sherine Khalil nació en Rumanía en plena dictadura de Ceaucescu, en el seno de una mujer gitana que se había acostado con un payo, e inmediatamente fue rechazada por su pueblo. Liliana, la madre gitana, deseaba un mundo mejor para su hija así que la llevó a un centro de adopción.
Siento un bebé, una pareja pudiente de Beirut que no podía tener hijos la adoptó. Desde muy pequeña la niña veía cosas que estaban vedadas para el resto del mundo. Así es como tuvo una visión sobre la sangre en que se iba a sumergir el Líbano muy pronto. Sus padres, en vez de ignorar las visiones de la criatura, se dejaron llevar por sus palabras y se exiliaron en Londres. Sherine, a la que todo el mundo llamaba Athena, tenía un don especial y ella lo sabía.
Comenzó la universidad, donde conoció a su primer marido y, con solo 20 años, decidió tener un bebé, al que pondría de nombre Viorel (de origen rumano). Con unas condiciones pésimas, Athena se refugió en una iglesia católica. Los problemas continuaron y terminó divorciándose de su marido. El sacerdote le niega la Comunión y Athena se siente más rechazada y sola que nunca.
Se pone a trabajar en un banco y se da cuenta de que la música le dota de una energía especial. Muy pronto esa energía se contagia al resto de empleados del banco y es llamada por el director general para ocupar un puesto en Dubai. Ella sigue los pasos que la invitan a seguir adelante y superarse a sí misma y como habla un árabe fluido se dirige con su hijo al desierto. Un emir se fija en ella y la contrata para vender terrenos en el desierto, mientras ella conoce a un beduino que le enseña caligrafía, pero sobre todo aprende a tener paciencia. Allí ganará suficiente dinero para tomarse unas largas vacaciones.
Entonces se da cuenta de que tiene espacios en blanco del pasado que debe rellenar. Se marcha a Rumanía, justo cuando acaba de caer el gobierno de Ceaucescu, para encontrar a su madre, para buscar sus orígenes. Allí conocerá a Edda, una escocesa que se convertirá en su maestra. También conocerá a un periodista que se enamorará de ella.
Con Edda aprenderá muchas cosas sobre Gaia, la madre tierra, y empezará a comprender el origen de todas las cosas, el contacto intenso y cercano del ser humano con la naturaleza.
De nuevo en Londres se convertirá en una "maestra" para un grupo de actores de teatro. Sus adeptos crecen tanto que el pequeño grupo que comenzó en Portobello Road llega a los medios de comunicación. Un intolerante sacerdote la acusa de adoradora de Satanás, y ahí comienzan los problemas. Lo peor de todo es cuando su causa se lleva a los tribunales y está a punto de perder la custodia de su hijo, persona a quien más quiere en el mundo.
Su novio, un detective de Scotland Yard, se ocupará de su "muerte". Un cuerpo desfigurado aparece en Hampstead y la policía dice que se trata de Athena, la bruja de Portobello. Pero la verdadera Sherine vive escondida con su hijo, y feliz, porque alguien está continuando con sus enseñanzas y porque ahora ha encontrado la tranquilidad y vuelve a ser un personaje anónimo.

Saintes-Maries-de-la-Mer

El pequeño pueblo provenzal de Saintes-Maries-de-la-Mer es para los gitanos lo que La Meca para los musulmanes. Todo gitano que se precie de serlo debe acudir al menos una vez en la vida a la romería de la Virgen Negra, Santa Sara, patrona de los gitanos.
El pueblo se transforma cada 24 de mayo gracias a los viajeros que llegan de todas las partes del mundo. Los miles de gitanos se agolpan en torno a su Virgen Negra para gritarle "Santa Sara" e instalan sus caravanas por toda la comarca de Camargue. Los relicarios con los supuestos restos de las santas, Marie-Salomé y Marie-Jacobé, se bajan desde la Capilla Alta y se exponen ante el numeroso público mientras cantan el Ave María.
La estatua de Santa Sara, que se encuentra en la cripta, sale en procesión, entre oraciones y cantos litúrgicos. El pueblo gitano y los peregrinos siguen por todo el pueblo a su Virgen hasta el mar, donde se efectúa la bendición.

Iglesia fortificada de Saintes-Maries-de-la-Mer

Espacios en blanco

En la vida de todo ser humano hay innumerables espacios en blanco. En principio todos deberían rellenarse, pero no siempre ocurre. Muchos además ni se lo proponen. Sin embargo, rellenarlos significa encontrar la felicidad plena, sentirse satisfechos con lo que la vida nos ha ofrecido y posiblemente nos lleve a buscar más espacios en blanco.
Y así ocurre en ese espacio entre el final de una palabra y el comienzo de otra, en el momento en que estamos dejando de escuchar una nota musical y va a sonar la siguiente, entre un toque de tambor y otro, entre una pisada y otra... No son simples pausas, sino verdaderos espacios en blanco que hacen que la vida no sea continua, pero son demasiado pequeños para que les prestemos atención.

"El último rey de Escocia"

Nicholas Garrigan (James McAvoy) es un escocés que acaba de terminar sus estudios de Medicina y decide marchar a un país remoto donde su ayuda sea imprescindible. Elige Uganda, en el corazón de África.
Son los años 70, momento en que Idi Amin (Forest Whitaker) se convierte en presidente de Uganda, mediante un golpe de estado. Dice que quiere cambiar el país, pero su idea de cambio es muy diferente como hace creer en un principio. Su gobierno es militar y provoca terror.
El joven doctor Garrigan ha elegido la zona rural de Uganda para practicar su medicina, pero el destino cruza casualmente los caminos del presidente y del médico.
Amin decide contratarle como médico personal, pero aparte será también consejero. El contacto estrecho del médico con la familia del presidente hace que surja el amor con una de las esposas de Amin, Kay (Kerry Washington). Garrigan es tratado como un hijo, y eso le involucra cada vez más en la política del país. Descubre que los seguidores de Obote, el enemigo acérrimo del presidente, provocan atentados en todo el país, y sobre todo contra el presidente. La gente empieza a desaparecer, la situación se convierte en insostenible y Garrigan desea salir de allí, pero no encontrará ayuda en la embajada británica, que le pide que asesine al presidente.
Se estima que durante el gobierno de Idi Amin murieron asesinados unos 300.000 ugandeses.
Garrigan intentó asesinar al presidente y lo pagó caro, pero consiguió salir del país, para contar el régimen de terror de Uganda al mundo.

La película está bien, aunque hay escenas muy violentas.

sábado, octubre 27, 2007

Un tazón de caldo

Una señora de 70 años estaba sentada en la mesa de un restaurante Self Service. Coge un tazón y le pide al camarero que se lo llene de caldo. Poco después, se da cuenta de que se ha olvidado el pan. Entonces se levanta, coge un bollo y cuando vuelve a la mesa hay un hombre de color sentado allí, que está comiendo tranquilamente.
La mujer no se inmuta pero lo primero que piensa es que no se dejará robar. Se sienta en la mesa, parte el bollo en pedazos, comienza a meterlos en el tazón de caldo y mete la cuchara en el recipiente. El negro, complaciente, le sonríe sin decir nada. Toman una cucharada cada uno hasta que terminan la sopa. Después, el hombre de color se levanta hacia la barra y vuelve con un abundante plato de pasta y con dos tenedores. La mujer y el hombre comen del mismo plato sin mediar palabra.
Al final se despiden y salen del restaurante. El hombre se aleja sonriente. De repente, la mujer lleva su mano al bolso y se da cuenta de que no lo tiene. Está a punto de gritar "¡Al ladrón!" cuando se le ocurre mirar al restaurante y encuentra su bolso colgado de una silla, junto a una mesa donde hay un tazón de caldo lleno. Y se da cuenta de que se ha equivocado de mesa al sentarse y que el hombre ha compartido con ella su comida.

"Prejuzgar a alguien o hacer juicios de valor antes de tiempo, bien esa por el aspecto de una persona, por el color de su piel o por cualquier característica diferenciadora... es peligroso y hasta delicado. El aspecto externo de una persona no siempre va de la mano con lo que lleva dentro".

El Caballero Galen (Héroes de la Dragonlance. Segunda Trilogía III

Galen sigue siendo tan Comadreja como lo era tres años antes, cuando llegó como escudero de Sir Bayard Brightblade al Castillo di Caela. Pero con la aventura que le espera dejará de ser el niño que era para convertirse finalmente en un adulto responsable.
Durante estos años, Brightblade le ha enseñado a combatir, aunque Galen sigue escondiéndose y huyendo si tiene la mínima oportunidad. A pesar de esto, ha llegado su gran día. Grandes caballeros de toda Solamnia han llegado al Castillo di Caela, toda su familia al completo está allí, gente de los alrededores espera ver a Galen en el glorioso momento en que sea investido Caballero de Solamnia.

Mientras, Galen en sus aposentos mira fijamente los ópalos engarzados en el broche que sujetará su capa y tiene una visión de un Hombre de las Llanuras que le habla desde el interior de las piedras.
Lady Enid y Sir Bayard presiden la sala; Galen entra en aquella estancia abarrotada, ante el orgullo de su padre, Sir Andrew Parthwarden, y los celos de su hermano mayor, Alfric. El único que falta en aquel gran comedor es Brithelm, su querido hermano místico, que ha creado una abadía en las montañas de Vingaard.

Cuando se ha convertido en Caballero, numerosos jóvenes quieren convertirse en sus escuderos. Finalmente, y muy a su pesar, escoge a Alfric para que le acompañe en sus correrías. Las visiones de las piedras son cada vez más frecuentes, y llega a darse cuenta de que el hombre tuerto de las Llanuras, Firebrand, ha secuestrado a su hermano Brithelm, al que desea intercambiar por los ópalos.
Galen le confiesa las visiones a Sir Bayard y éste, incrédulo, decide acompañarle, más que nada porque no le gusta la inactividad del castillo. Todos se preparan para ir a las montañas en busca de Brithelm, pero unos días antes Bayard cae del caballo y se rompe una pierna.
Será Galen el que encabece la expedición, junto al obeso, aunque experimentado, caballero Ramiro de Maw, que a veces llega a resultar un incordio. Con ellos irán sus escuderos y la joven Danielle di Caela, enamorada de Galen, que se escapa del castillo para acompañarles en su travesía.
Los ópalos guían al grupo en dirección a las montañas Vingaard. Cuando empiezan a subir por las laderas descubren a un malabarista itinerante que viste coloridos ropajes y va acompañado de un fiel perro. Se llama Shardos y es ciego, aunque curiosamente será su guía, generalmente en las ocasiones en que ellos no puedan ver. Varios días después se dan cuenta de que unos Hombres de las Llanuras les siguen por el valle, así que Galen y Shardos deciden acercarse a hablar con ellos.
Caminador Incansable es jefe de una de las tribus de las Llanuras que teme que el namer Firebrand consiga los trece ópalos que necesita la corona para convertirse en dueño de la vida y la muerte y hacerse con los recuerdos y la memoria de todos los Hombres de las Llanuras. El hombre le explica a Galen la importancia de unir la tribu que vive en el interior de las montañas con las demás tribus de las Llanuras, unos hombres que adoran a su namer.
Guiados por el ciego Shardos conseguirán llegar al calvero que contiene la abertura para entrar en el corazón de la montaña, pero son asaltados por hombres y Alfric pierde la vida valientemente.
En la montaña tienen que enfrentarse a los tétricos seres que viven en ella. Finalmente son apresados por los hombres del namer y éste le quita los ópalos a Galen, que por fin descubre a su hermano. Danielle es enviada de vuelta al castillo mientras los hermanos Parthwarden luchan contra la magia de la corona del namer. Por otro lado, Ramiro y Shardos guían a los que-tana al exterior, mientras la montaña se resquebraja por un terremoto. Galen mata Firebrand y entrega la corona a Caminador Incansable.

viernes, octubre 26, 2007

Reavivar ilusiones

Como dice mi hermano, cada cierto tiempo hay que reavivar ilusiones, de igual modo que se reaviva el fuego de una hoguera para que no se apague la llama.
Y las ilusiones viejas se ven sustituidas por otras nuevas que nos hacen mirar la vida y el mundo de una manera diferente.

jueves, octubre 25, 2007

Regreso a ninguna parte

Dentro de una semana estaré de nuevo en casa. Para variar no he sacado el billete, aunque no creo que tarde en hacerlo. Tengo ganas de volver.
Me consta que mi familia estará un poco menos triste que la última vez. En septiembre fui por lo que fui. Sin embargo, el cometido de este viaje es parecido, pues hace años que no voy al cementerio el Día de los Difuntos. Pero este año y los venideros haré cualquier esfuerzo para tener el 1 de noviembre una pequeña charla con mi tío junto a la fría lápida donde pone su nombre.
No sé qué flores se llevan ese día. Mañana entraré en una floristería para pedir seis rosas blancas y decirles que me las envíen a mi casa para el 31 de octubre. Rosas porque para mí es la flor perfecta, blancas por la paz, la pureza y la sencillez que inspira ese color.
Y menos mal que existe Interflora porque no me veo por los vagones del tren con las flores que descubran ante el resto de pasajeros el objetivo de esas flores. No es vergüenza. Además... no quiero que lleguen estropeadas.
Sí, tengo ganas de volver a casa, aunque solo sea para dar un abrazo imaginario a alguien.

miércoles, octubre 24, 2007

¿Por qué "lo nuestro" siempre es lo mejor?

En cualquier conversación puede resaltar un alarde de posesión que roza los niveles de superioridad. Me explico. Llámese egocentrismo, etnocentrismo, narcisismo o cualquier otro tipo de -ismo que se refiera a algo cercano a nosotros es un defecto del que nadie escapa. Siempre adoramos lo nuestro por encima de lo ajeno.
Bien sea cualquier objeto que poseamos, bien sea nuestra región y más ampliamente nuestro país, bien sea cualquier cosa de culto por la que el resto ni siente ni padece, igual que nosotros no sentimos ni padecemos por lo ajeno, resulta demasiado gratificante darte cuenta de que nada es mejor, sino solo diferente. Y desagradable ser consciente de que la mayoría de la gente no concibe esto ni aunque se lo repitas un millón de veces.
Donde esto es más evidente es con gente extranjera, que tiende a comparar su país con el nuestro y siempre, siempre, siempre dicen algo que hace alusión a algo que en su país es mejor. Y te dan ganas de contestar: "Entonces, ¿qué haces aquí? ¿Visitas España acaso porque lo que haces aquí no lo hay en tu país? (risa sarcástica)". A ver quién no se ha encontrado alguna vez con una situación de este tipo. Hay que ser un poco menos etnocéntricos -pienso yo-. Cuando yo viajo intento no comparar, prefiero disfrutar de otras tierras, otras gentes y otras culturas. E imbuirme en lo suyo, no quedarme anclada a mi país pues entonces sé que allá donde vaya nunca disfrutaré al cien por cien.
Otro caso muy frecuente es el de los objetos materiales: mi coche es mejor que el tuyo, mi casa es mejor y más hermosa, más grande, en mi visa no caben los ceros y el banco me ha llamado para que me haga la visa oro... Y te preguntas: "¿Y a mí qué? Me resbalan tu coche, tu casa y tu cuenta de ahorro". Si al fin y al cabo son cosas materiales, perecederas, para disfrute personal, para nuestro disfrute y debe ser lo mejor para nosotros, pero el hecho de que nosotros creamos que sea lo mejor no siempre significa que lo sea.
Es más importante no creerse más por cosas tan pasajeras e intentar ser mejores personas, que si bien lo otro ayuda no siempre da la felicidad.
Ah... yo adoraba cuando tenía pareja y mis amigas me decían que no les gustaba, y para mí era el mejor, sin embargo, me agradaba saber que no corría peligro de que alguna le hiciera la corte o algo peor...

martes, octubre 23, 2007

Las puertas de Thorbardin (Héroes de la Dragonlance. Segunda Trilogía II)

Chane Canto Rodado es un enano huérfano y pobre, enamorado de Jilian, hija de uno de los hombres más poderosos de Thorbardin. Chane lleva años teniendo unos sueños premonitorios que marcarán su destino. Pide ayuda al padre de Jilian para poner en marcha su empresa y descubrir el secreto de los sueños. Atizafuegos, que no le quiere cerca de su hija, paga a unos ladrones para que le roben y le abandonen en las llanuras de Dergoth.
Acosado por felinos de piel negra, llega al bosque mágico de Waykeep y sigue la senda negra acompañado de un kender llamado Chess y que no para de hablar.
Conocerán las viejas historias de la guerra de Dwarfgate, vestigios de las batallas que se vieron sometidos a los encantamientos del mago Fistandantilus. Se encuentran con un Túnica Roja, Sombra de la Cañada, que tiene una cuenta pendiente y que les va a ayudar. Y conocen a Irda, una mujer, dueña de los felinos, que guarda la gema roja pareja de la verde que está incrustada en el yelmo mágico de Grallen, hijo del rey Duncan, último rey de Thorbardin. Grallen murió en la guerra de Dwarfgate. La misión de Chane es encontrar su yelmo. La gema roja le conducirá a él.
Mientras, un viejo hechizo al que Chess llamará Zas, les habla en susurros, esperando llegar a realizarse al final.
Jilian descubre que su padre ha tendido una emboscada a su amado Chane cuando encuentra una daga de éste entre las pertenencias de Atizafuegos. Y decide salir en su busca. Así, conocerá de manos de un comerciante enano a Ala Torcida, el primer humano que ve, y que promete llevarla hasta donde se pierde la pista de Chane. Conocen a Bobbin, el único gnomo que construye objetos que funcionan y que les acompañará todo el tiempo desde un armatoste que sorprendentemente puede volar. Con ellos va un viejo amigo de Ala Torcida, un elfo que odia a los goblins.
Goblins y ogros recorren las llanuras a las órdenes de la comandante Kolanda Pantano Oscuro. La mujer busca al enano, el yelmo sagrado y la puerta secreta de Thorbardin. Sobre su pecho cuelga el negro y deforme corazón de Caliban, un mago corrupto al que busca Sombra del Pantano para terminar con él.

Reflexiones...

Lo peor de que una persona se vaya para siempre es concienciarte de que ya no volverás a verla jamás, de que ya no volverás a pasear con él por aquellos caminos llenos de fronda hacia la ermita. Sí pasearás por allí pero ya no más con él. El hecho de saber que solo escucharás sus risas en tu cabeza, que ya solamente será una risa silenciosa y evocadora.
Lo peor de que se vaya es que sabes que ya no harás cosas que antes hacías con esa persona. De que posiblemente hagas muchas cosas parecidas, pero siempre te darás cuenta de esa ausencia, siempre faltará alguien...
Lo peor de que se haya ido una persona con la que tantos momentos has compartido es saber que ya no compartirás más momentos con él, que lo que no has vivido con él en el pasado ya no podrás vivirlo en el futuro, y, sin embargo, te sientes a gusto porque sabes todo lo que compartiste y eso... eso es solo nuestro, de las personas que estuvimos con él.

Me pregunto adónde van... después...

Vecinos

Lo cierto es que mis vecinos no son muy silenciosos, a veces, incluso sus ruidos son motivo para reírse.
Enfrente tengo al señor Manolo. Es un hombre maduro, aunque vive solo, puede ser soltero o viudo o divorciado, lo que tengo claro es que no tiene pareja, o si la tiene es cubana. Una vez una mujer con acento de La Habana se equivocó en el timbre y llamó a mi casa preguntando por Manuel. Imaginé que era una prostituta a domicilio. Vamos, no creo que sea su pareja. La razón es simple: no le hubiera llamado Manuel. Manolo es Manolo. Yo le conocí y se me presentó así. Aunque ¿quién sabe?
El señor Manolo es una persona muy agradable, un buen vecino, ciertamente.
Encima de mí vive Gloria. No la conozco personalmente, aunque cuando en septiembre se mudó traía a sus amigos que hablaban por teléfono en el balcón, justamente encima de donde yo tenía desparramados mis apuntes. "Estoy en casa de Gloria" -decían casi siempre. La chica no vive sola. Al menos tiene un perro al que deja ladrando casi todas las mañanas.
Hoy estaba leyendo cuando encima de mí se oían los gemidos de la muchacha echando un polvo descomunal. Eran demasiado altos como para que la haya escuchado todo el edificio. O bien las paredes son de papel.
A su lado vive una pareja de acordeonistas, o músicos. El caso es que son profesores en el Conservatorio. Nunca los he visto.
Con la que coincido muchas veces es con la señora del piso bajo, el único piso que está en el portal. La mujer es coja y muchas veces le he ayudado con la compra porque me la he encontrado con la llave en la puerta de la calle. La mujer camina muy lentamente y a mí me cuesta muy poco ayudarla. Además es muy maja. Alguna vez que me la he encontrado por la calle me saluda. Creo que soy la nieta que siempre quiso tener. Sé que vive sola, aunque tiene una mujer de la limpieza de algún país de por donde calienta el sol y a veces trae a sus niños, que suelen jugar en el patio interior.
Debajo de mí hay una chica que está opositando y me la he encontrado también alguna vez en el portal. En el resto de los vecinos me pierdo.
La verdad es que me gustan estos vecinos.

Explicaciones en otro tiempo y en otro lugar

Parece que llevo más y, sin embargo, en verano hizo un año que me cambié de piso. La verdad es que me da la sensación de llevar viviendo en este piso mucho tiempo más. Recuerdo que el dueño del piso me dijo cómo se utilizaba el termostato. Fue mi tío el que, varios meses después, me lo explicó de una manera comprensible y práctica. La razón es simple: en mi casa va conectado a la calefacción y yo solo lo he puesto cuando he tenido frío. Pero mi tío me lo explicó bien, ya que el de su casa era muy parecido al que tengo aquí.
No fue la única cosa que me explicó. Explicaba bien las cosas. Y ya no puedo decirle que me explique más... He subido la temperatura del termostato y me he acordado de aquel día.

lunes, octubre 22, 2007

Frío

Tengo las manos heladas, como siempre. Mi padre siempre me las frota mientras me dice: "Manos frías... corazón caliente". Aunque ahora siento, de vez en cuando, que el corazón también se me ha congelado.
Desde una perspectiva física, lo más sencillo sería poner la calefacción, pero no sé, me da la sensación de que todavía es demasiado pronto... La cuestión es que hace más frío en mi casa que en la calle, y no lo entiendo. Debería ser al revés.
Desde una perspectiva más espiritual no creo que sea tan sencillo abandonar ese frío que alberga dentro de mí. Quizás es que yo misma lo aliento a que no desaparezca... en una especie de intento por no olvidar nada.
Sin quererlo ni desearlo, me siento algo cómoda en este frío que ha llegado sin buscarlo. Y me alivia el hecho de saber que es algo temporal.

domingo, octubre 21, 2007

"El buen pastor"

Es una película demasiado larga. La he visto porque el director es Robert de Niro, aunque creo que debería haberla acortado un poco, que da la sensación de que se está repitiendo todo el tiempo. Pero el argumento no está mal.
El reparto también está bien, demasiado atrayente.

La película trata sobre la creación de la Central Intelligence Agency (CIA). Edward Wilson (Matt Damon) es un patriota que da prioridad a la confianza, al deber, al secretismo y a la confidencialidad. Aprendió el valor de la discreción y del honor siendo un niño, al suicidarse su padre. En 1939, mientras estudia en la Universidad de Yale, le invitan a unirse a una sociedad secreta llamada Skull and Bones.
Su inteligencia, su reputación y su fe en los valores americanos le convierten en el perfecto candidato para ser un agente secreto. Comienza a trabajar en el Office of Strategic Services (OSS), la agencia precursora de la CIA, durante la Segunda Guerra Mundial.
Edward Wilson y sus compañeros crearon la agencia de espionaje más poderosa del mundo. Es uno de los miembros fundadores de la CIA. Poco a poco, su idealismo deja paso a un carácter cada vez más suspicaz, que coincide con la época de la Guerra Fría. Sus métodos acaban siendo adoptados como procedimientos estándares y se convierte en uno de los agentes más importantes de la agencia mientras combate sin tregua al KGB. Su trabajo pesa más que su familia. Ni siquiera por su esposa Margaret (Angelina Jolie) ni por su hijo (Eddie Redmayne) se apartará de la agencia que se ha convertido en su vida.

sábado, octubre 20, 2007

20 de octubre

Hoy hace ya unas décadas mi abuela paterna daba a luz a dos mellizos. Cinco años después el corazón se le pararía dejando un marido solitario y desesperado con cuatro varones demasiado pequeños para valerse por sí mismos.
Mi abuelo cayó en una profunda depresión, mientras mi padre y hermanos corrían a su libre albedrío. Poco tiempo después, se sucederían unas segundas nupcias en una especie de matrimonio de conveniencia, pues mi abuelo y su segunda esposa no se conocerían hasta el día de la boda, aunque llevaban mucho tiempo carteándose.
Hoy debería ser un día de celebración pero se ha convertido en un día triste pues una de las personas que nació tal día como hoy hace ya tanto tiempo ya no está con nosotros; ya se ha reunido con su madre, con la que tan poco pudo disfrutar en vida, y con su padre, al que tanto admiraba.
De ser otra época solo tendría que llamarle para hablar con él, pero si marcara su número ahora solo oiría el vacío, solo escucharé el silencio.
Los recuerdos se vuelven a agolpar ferozmente: las últimas llamadas en verano, cuando me decía que no se sentía del todo bien; el primer cocido madrileño que probé, que mi tío pidió por mí en una de las ocasiones que fui con él a Madrid; un viaje entero a Salamanca, en el que nos dio tiempo a hablar de todo; las idas y venidas de los hospitales; siempre sonriendo y bromeando, como si lo que tenía dentro fuera simplemente algo pasajero, algo que podría curarse; las cenas en su bodega, donde nos pillaba in fraganti; los perros de caza; el orgullo de pasear con su sobrina cuando se encontraba bien; los recuerdos que yo siempre le traía cada vez que viajaba, recuerdos que ahora acumulan polvo; cuando hacía prácticas con su coche en la época en que me sacaba el carné de conducir; los partidos del Barça...
Mis padres irán hoy al cementerio. Allí le dejarán una flor que se irá marchitando lentamente, como le ocurrió a él.

Hoy es el primer cumpleaños sin ti y se te echa mucho de menos. Felicidades, tío.

Kaz, el minotauro (Héroes de la Dragonlance. Segunda Trilogía I)

Han pasado cinco años desde la guerra contra la Reina de la Oscuridad en la que Huma expulsó a Takhisis al mundo de las tinieblas, dando su vida y la de su amada a cambio. Kaz, su leal compañero, lleva desde entonces recorriendo Krynn e intentando poner un ápice de verdad en las historias, leyendas y rumores que corren por todo Ansalon sobre los héroes de la guerra.
Kaz encuentra en el sur un compañero, un kender de nombre Delbin, que se convertirá en alguien inseparable y, pese a la extrañeza de que dos seres tan dispares se junten, terminarán cogiéndose un gran afecto.
El Gran Maestre, Oswald, ha puesto precio a su cabeza y los cazarrecompensas recorren Krynn buscando al famoso minotauro, al que se le tacha de traidor. No son los únicos que le buscan. También los minotauros, a las órdenes de un ogro, le buscan para juzgarle por cobarde y asesino.
En el camino, Kaz libera a un Caballero de la Corona, Darius, que se convertirá en un compañero de viaje. Una sacerdotisa de Mishakal, Tesela, se unirá a ellos, después de curar las heridas del minotauro. En el río, cuando todos le creen ahogado, es salvado por un elfo mago muy sabio, Sardal Espina de Cristal. Después de sanarle, el elfo le regala un hacha mágica y Kaz reanuda su camino hacia el alcázar de Vingaard, al norte.
A medida que se va acercando el territorio está cada vez más desolado. En un pueblo medio abandonado se vuelve a encontrar con sus amigos y entran furtivamente en el alcázar. Allí conocen a otro elfo, un ladrón de magia negra traidor, que está siendo utilizado por Galan Dracos. Kaz consigue encontrar a Oswald que parece perder la razón por momentos y se da cuenta de que todo lo que había hecho el Gran Maestre era por culpa del elfo maligno. Un pequeño ejército de caballeros, al mando de Bennett, llegan justo después. El mago se les escapa con la esfera de poder y un grupo de caballeros salen en busca de Sombra de Cuervo. Serán Kaz y Delbin quienes acaben con el elfo y con Galan Dracos, que consigue entrar en el cuerpo del elfo. Sardal muere. Después Kaz tendrá que luchar por su honor contra el cabecilla de los minotauros, grupo que ya está dividido en dos partes ideológicamente diferentes cuando Kaz vuelve a encontrárselos de nuevo.

viernes, octubre 19, 2007

"París, je t'aime"

"Allí sentada, sola, en un país extranjero, lejos de mi trabajo y de toda la gente que conozco, me asaltó un sentimiento. Era como si recordara algo que nunca había conocido o que siempre había esperado. Pero no sabía qué era. Tal vez fuera algo que hubiera olvidado o algo que me hubiera faltado toda la vida. Sentía al mismo tiempo alegría y tristeza, pero no demasiada tristeza porque me sentía viva. Sí, viva. Ése fue el momento en que empecé a querer a París y también fue el momento en el que sentí que París me quería a mí".

Es cierto que hay diferentes tipos de amor y que París es la ciudad del amor por excelencia. A pesar de lo que pueda parecer esta película no es una película en sí misma, ni trata del mismo tema pasteloso que nos terminaría dando arcadas al final. Esta película parece más un experimento, pues son breves historias que acontecen en diferentes barrios de París y que no tienen que ver una con otra. Además, todas cuentan con diferentes directores de cine y cada uno aborda el amor desde un punto de vista. Más me recuerda a una antología de cuentos de distintos autores que, si bien son independientes unos de otros, tienen algo en común. Aquí lo que todas las historias comparten es el amor, escogido desde un punto de vista cualquiera. Así, descubrimos el amor de pareja, de diferente o distinto sexo; el amor de madre por su hijo, el amor fantástico e irreal de un vampiro; el amor de un padre por su hija emancipada y que sigue tratando como a la niña de sus sueños; el amor platónico que termina en la muerte; el amor al trabajo; el amor pasajero por la persona con la que siempre has vivido y ahora la vas a perder; el amor entre dos personas de diferentes culturas; la soledad de una persona que todavía no ha conocido el amor; los matrimonios maduros que arriesgan mucho para salvar su vida en común que parece no funcionar; los mayores divorciados que han rehecho sus vidas pero se siguen queriendo...
Un abanico de perspectivas para todos los gustos...
De las 18 historias la que más profundamente me ha llegado ha sido justamente la de Isabel Coixet: un hombre está a punto de dejar a su esposa porque tiene una amante más joven de la que cree estar profundamente enamorado, pero antes de abrir la boca su mujer le dice que tiene cáncer en fase terminal. Él abandona a la amante y se dedica por completo a cuidar de su esposa, por lo que se vuelve a enamorar de ella en sus últimos días de vida.

"Hay veces en que la vida te pide un cambio, una transición, como las estaciones. Nuestra primavera fue maravillosa, pero ahora que ya ha terminado el verano, hemos dejado pasar nuestro otoño y ahora de repente hace tanto frío, tanto frío que todo se está congelando a nuestro alrededor. Nuestro amor se ha dormido y la nieve lo ha tomado por sorpresa, pero si te duermes en la nieve no oirás la llegada de la muerte".

De perros y otras historias

Mi vecina de arriba tiene un perro. Entiendo que vivir sola te haga buscarte una compañía que a veces se hace necesaria. Yo también me planteé, el año pasado, tener un perro, pero antes sopesé las consecuencias y, por supuesto, las ventajas y desventajas.
Ese perro concretamente debe ser un perro grande, por la forma de ladrar. Me da mucha pena. Por las mañanas se queda solo en casa, así que sus ladridos son constantes desde las 8 de la mañana hasta las 2 de la tarde. El animal sufre y le oigo llorar. Se me pone la piel de gallina sabiendo que el animal se pasa tantas horas solo.
Hablaré con el casero en noviembre. La pena que me da el perro de la vecina se ve desplazada por el dolor de cabeza cuando a media mañana no puedes seguir escuchándole ladrar y tienes que ponerte unos cascos. Lleva dos semanas así y yo tengo clases por la tarde, así que por las mañanas le escucho.
Tanta pena me ha dado hoy que le he metido una nota en el buzón, pero... me he equivocado de buzón y va dirigida entonces a la pareja de acordeonistas que están en el otro piso. Se me ha ido la pinza. No me gusta enviar notas pero es que el animal me da mucha pena.

De oscuridad y estrellas

Recuerdo una noche de verano a los 16 años. Recuerdo que todos nos fuimos a tirarnos en medio de la nada porque esa noche hubo una lluvia de estrellas fugaces. Era una noche perfecta. Simplemente perfecta.
Ahora cuando miro al cielo veo una única imagen que forman las estrellas. Busco algo y no sé el qué... Me gustaría revivir aquella noche estival, con personas que apenas veo ahora pues sus caminos encontraron otros rumbos, con gente a la que hace años que no veo porque ya no veranean en mi pueblo y apenas se dejan ver.
Aquel verano fue simplemente perfecto: estrellas fugaces, largas caminatas de noche por los montes cercanos, una gran amistad, historias de miedo... Era como Verano Azul pero sin playa y Chanquete. No volvió a repetirse aquel verano.

Ahora vamos a los bares, no nos paramos a contemplar el firmamento y si vamos al monte es en coche y, si puede ser, en pareja. De vez en cuando seguimos jugando a las cartas, pero ya no hay un juego de moda, como aquel verano en que nos dio por jugar al "macarra", o aquel otro en que echábamos un "cuadrado" o un "chúpate dos". Muy de vez en cuando juego al "mus", y ése, solo ése, es el único juego de cartas que nunca me ha terminado de aburrir.

jueves, octubre 18, 2007

Cambios...

Todo está cambiando. El mundo cambia continuamente, bien sea a gran escala como en cosas más pequeñas y concretas. Por ejemplo, en internet siempre hay alguna página en la que no puedes entrar por mantenimiento o porque están cambiando ciertas cosas para que funcione mejor. Actualizaciones, actualizaciones, actualizaciones...
Cuando te marchas de viaje siempre habrá algún edificio en esa ciudad que no puedas ver porque lo están reformando o que una parte esté restaurándose. ¿Qué es la Alhambra sin los Leones del Patio de los Leones? Es el primer edificio que me ha venido a la cabeza ya que me fastidió. El problema de las restauraciones es que nunca llegan a tiempo para cuando las han acordado finalizar, así que podemos estar durante años sin ver... el monasterio de San Millán de Suso. Se reabrió al público hace dos o tres años tras su vasta restauración que duró muchísimo tiempo. Enseguida seguro que lo volverán a arreglar.
Hace unos años dedicaba bastantes horas a recolocar mil veces mi habitación, de tal manera que las paredes cambiaban de pósters cada dos por tres y los muebles se movían con frecuencia. Menos mal que las alfombras tapan el parqué de casa porque está rayado por mi habilidad para cambiar las cosas de lugar en tantas ocasiones. Un día dejé de colgar pósters y grapé postales en todo el gotelé. Quedaban bien en la pared... hasta que me pintaron la habitación. Finalmente decidí dejar todo como estaba y me di cuenta de que las paredes blancas y con pocos adornos dan sensación de amplitud. Así, en Salamanca, casi toda la pared tiene inmensos huecos en blanco donde no me apetece colgar nada. Simplemente lo he dejado todo como está, incluso los muebles.
Cambios... siempre han de ser a mejor, y sino más vale no hacerlos. Y los necesitamos: cambiar de aires, de gente, de ciudad, de rutinas, de pensamientos...

A ti, que pasas a diario por aquí

Porque no importa que haga sol, que llueva o que las nubes no nos dejen ver los adoquines de la calle. Porque no importa que yo un día no me pase por aquí. Lo que importa es que tú entras y lees cada día, tu constancia, el hecho de que creas en mí...
Porque no importa que un día no me salga la inspiración, que no tenga ganas de escribir y desconozca qué decir... Ya que tú estarás ahí, como un crítico que adora en secreto y ríe en silencio. Porque con cada palabra mía tú conoces de mí un poco más. Sí, esto es para ti, el que sabe que estoy pasando por una época de desesperanza, de tristeza, de compasión... porque sigues paulatinamente mis palabras. Porque yo sé que seguiré contando cosas pues siempre hay algo que decir, solo porque quiero que lo leas tú.
A la persona invisible, que lee y no dice nada, que admira y seduce, que ríe y llora conmigo: Gracias.

No es para nadie en concreto, pero sí que pensaba en alguien especial, alguien que no sabe nada.

miércoles, octubre 17, 2007

"El secreto de los McCann"

Walter (Haley Joel Osment) tiene 14 años cuando su madre le envía todo el verano con unos tíos a los que nunca ha visto. En medio de la llanura de Texas una destartalada casa le da la bienvenida a Walter. Multitud de perros, un cerdo y otros animales de granja le persiguen allá donde va.
Garth (Michael Caine) y Hub (Robert Duvall) McCann son unos excéntricos jubilados que han estado desaparecidos durante 40 años. Se rumorea hasta que tienen escondido muchísimo dinero, pero nadie sabe dónde. Los vendedores ambulantes rondan a diario la vieja casa, acuciados por el rumor, aunque son despachados a tiros.
Al principio, a Walter le cuesta acostumbrarse a sus tíos, pero muy pronto comprenderá que son más sensatos de lo que parece a simple vista y que ellos solo viven intensamente, pues les cuesta asumir que ya son viejos.
Un día encuentra una foto antigua de una mujer, Jasmine, y comienza a investigar su historia, y su tío Garth le cuenta sus viajes por Europa y África, una historia que parece no ser cierta, sin embargo...

"A veces las cosas que pueden no ser ciertas son aquéllas en las que el hombre más necesita creer, como que básicamente la gente es buena, que el honor, el valor y la virtud lo son todo, que el poder y el dinero no significan nada, que el bien siempre triunfa sobre el mal, que el amor... ése nunca muere. Da lo mismo que sea verdad o no. Debemos creer en todo eso porque son las cosas que realmente valen la pena".

martes, octubre 16, 2007

Las cosas ya no son como eran

El sábado mi tío hubiera cumplido un año más. Mi madre teme ir al cementerio, pero lo hará, junto con mi padre. Yo seguiré felicitando a mi tío todos los años, aunque ya no pueda llamarle por teléfono, pero para mí seguirá siendo el 20 de octubre un día para recordar. Éste es el primer cumpleaños que no está con nosotros... Hoy he vuelto a pensar en él...
Una llamada me ha vuelto a emocionar. No quiero que me hablen de herencias, me gustaría no tener que ir a escuchar el testamento y que fuera el verdadero propietario quien disfrutara de todo lo que ha dejado aquí, y nosotros poder seguir contando con su presencia... Todavía se me encoge el corazón.
Hay días en que todavía se me caen las lágrimas. Al principio era necesario que hablara, después pensaba en instantes concretos, ahora... si paso mucho tiempo pensando llega un momento en que da la sensación de que un cuchillo me lacera por dentro, y sin embargo no lo siento...

Pequeñas anécdotas

Un día, hace muchos meses, creé un foro*. La afluencia de gente es cada vez mayor. En ese foro nos reunimos vecinos y forasteros de mi pueblo, como si siguiéramos tomando café en la terraza de uno de los bares. Es un lugar de reunión, de encuentro, de visita. Me alegra el hecho de que la gente se registre y participe. A mí me hace sentirme en mi pueblo, como si siguiera allí...
De todas formas, lo que más me aporta en todo lo que he probado de internet es transmitir conocimientos. La curiosidad que siento por cualquier cosa que tenga que ver con Alemania no solo me enriquece a mí... Y eso me satisface.
Hoy tenía dentista a la una del mediodía. Yo tengo apuntada la cita para el día 18, así que no he ido. Sin embargo, tras una llamada de la clínica me han dado otra vez cita para la semana que viene.
No suelo ir a casa en ningún puente antes de la Navidad, pero en dos semanas estaré allí.

*Era evidente que no lo iba a poner :D

domingo, octubre 14, 2007

"Domino"

Domino Harvey (Keira Knightley) es hija de una ex modelo que en el pasado ocupaba las portadas de las revistas con más glamour y de un actor fallecido al que se sentía muy apegada. Creció en un mundo de riquezas del que muy pronto se aburrió. Cuando su madre enviudó la envió a un internado.
Expulsada de la universidad y con un futuro tambaleante, un golpe del destino hace que cambie su mundo de princesa por algo completamente diferente. Quiere ser una cazarrecompensas. Muy pronto se alía a Ed Moseby (Mickey Rourke) y a Choco (Edgar Ramírez). Y le gusta ese trabajo.
Toda la película es un flashback donde Domino cuenta su historia a una agente del FBI. Diez millones de dólares han desaparecido y nadie sabe dónde están. La cazarrecompensas narra la historia tal cual, sin omitir nada, dando nombres, citando lugares, habla de sus experiencias... compone las piezas de un dominó que el FBI necesitaba para cerrar el caso.
Finalmente es puesta en libertad.

sábado, octubre 13, 2007

"La vida de los otros"

"Fue un día del azul septiembre cuando, bajo la sombra de un ciruelo joven, tuve a mi pálido amor entre los brazos, como se tiene a un sueño calmo y dulce. Y en el hermoso cielo de verano sobre nosotros contemplé una nube: era una nube altísima, muy blanca.
Cuando volví a mirarla ya no estaba". (Brecht)

Pocas veces una película puede transmitir un sentimiento tan profundo... Simplemente genial.

Corre el año 1984 en la RDA. A diferencia de sus vecinos occidentales, los alemanes del Este tienen poca libertad de expresión y de pensamiento. La censura está a la orden del día. La Stasi (la policía secreta) vigila a todos los intelectuales sin excepción, requisando documentos y textos y sometiendo a los hombres de letras a duros interrogatorios.
Es la vida de los otros... puesta en manos de los agentes secretos. De éstos, Hauptmann Gerd Wiesler (Ulrich Mühe), HGW, es famoso por sus métodos coactivos y por su dureza en los interrogatorios. Su superior, Anton Grubitz (Ulrich Tukur), le envía a una misión especial: vigilar a un poeta, camarada, y a su novia, actriz de teatro.
Georg Dreyman (Sebastian Koch) siempre ha escrito a favor del régimen. Sus textos están limpios y es el único que no está vigilado, a pesar de que se codea con gente de otras ideologías. Su novia es una actriz de moda, Christa-Maria Sieland (Martina Gedeck). Los dos están muy enamorados.
HGW sabe que no está limpio y se instala en el ático del escritor para vigilarle día y noche. Sin embargo, la misión que le ha sido encomendada quedará en un segundo plano en el momento en que HGW empiece a admirar a la pareja, cuando se dé cuenta de la inocencia en que viven, y finalmente cuando decida protegerlos.

Sentimiento de pérdida

Nunca había imaginado que los días podían ser tan largos. Hay jornadas, como hoy, en las que todo es mucho más intenso. Hay momentos, como anoche, en que me emocioné al hablar con mi hermano.
No es el final de un gran amor, no es dar la espalda a una amistad, no es una despedida de alguien que se marcha lejos... porque para todos esos adioses siempre hay una llamada, una carta... y es factible un nuevo encuentro. Es otro sentimiento más fuerte, aquél que dentro de ti se resiente a aceptar lo que es ley de vida, el sentimiento que rechaza el olvido, el mismo que te hace llorar con los recuerdos.

jueves, octubre 11, 2007

Un mes

Mañana cumplirá un mes y parece que ha pasado un año.
A veces me da la sensación de que todo lo soñé, que aquella fatídica llamada de madrugada, el tren (de cuyo viaje ni me enteré), los días en casa, las horas en el tanatorio, mi tío como si pareciera que fuera a despertar de un momento a otro, la misa de despedida y una flor sobre el ataúd... todo eso parece que simplemente forma parte de una pesadilla que he soñado.
Sin embargo, sé que pasó, que estuve allí, aunque ya no podía tocarle, y solo podía verle detrás de un cristal, sé que ocurrió...
A medida que pasan los días todo vuelve a la normalidad. Siempre hay un detalle, un objeto, cualquier nimiedad que me recuerda a diario a mi tío.
Por mucho que lo intente, no consigo hacerme a la idea de que ya no esté.
Ya no es solo la impresión de que parece que ha pasado un año, sino que realmente ha pasado un año condensado en tan solo un mes. Veo las cosas de otra manera, desde un punto de vista diferente.
Mañana volveré a revivir todo como si fuera ayer, y sin embargo, parece tan lejano...

lunes, octubre 08, 2007

Escucha el silencio

El problema de no tener que madrugar es que nunca llega la hora de acostarse. Pero es relajante escuchar el silencio, sobre todo en una noche de domingo. Son las horas más tranquilas de la semana. Todo el mundo duerme... menos yo.
Escucho el silencio porque no se oye ni siquiera un ruido. El murmullo del silencio es muy tranquilizante. Se respira paz esta noche. Temo que algo perturbe esta serenidad.

Domingo, 10h. de la noche en Gran Vía

Lo que hace octubre especial es que siempre hay gente en todos los sitios. Se nota que aumenta el número de estudiantes porque cuando sales a por pan es una odisea encontrarlo, porque vas a una bocatería y hay fila, en contraste con los últimos meses, donde apenas había gente.
Los domingos solo ceno, pero tengo que comprar el pan. No puedo comer sin pan, aunque a veces lo he hecho. Es una costumbre que hace que en ocasiones tenga que tirar barras enteras que no he tocado.
Sabía que en el kiosko de al lado de mi casa no iba a tener pan, y mucho menos a las 10h. de la noche. Así que he pensado que sería bueno no cocinar e ir al turco de Gran Vía, que suele haber poca gente, esto es, dos o tres personas. ¡Cuál ha sido mi sorpresa cuando he visto la fila! Y decididamente he cruzado la calle para entrar a comprar pan al 24 horas. Siempre hay... menos esta noche. Ya pasaba del pan, cenaría algo rápido o lo que fuera, cuando esperaba al semáforo y veo a mi lado a una chica con una barra de pan. Nunca he deseado tanto algo. Será que siempre queremos lo que se nos hace difícil de conseguir. Le he preguntado dónde y he vuelto, finalmente, con mi baguette.
Gran Vía es una calle céntrica que está llena de hamburgueserías, pizzerías y restaurantes de comida rápida. Estaban todos llenos. Esto, por lo general, solo ocurre los domingos. Colegios mayores y residencias universitarias no sirven comida los domingos, y se nota, vaya que sí.

domingo, octubre 07, 2007

"Diarios de la calle"

"En Estados Unidos una chica puede ser coronada princesa por su belleza y su estilo, pero a una princesa azteca se la escoge por su sangre para que luche por su pueblo, como ya hicieron su padre y su abuelo contra aquellos que dicen que somos menos que ellos, que no somos iguales en belleza y bendiciones.
Era mi primer día de clase y estaba esperando a que mi padre me llevase al autobús cuando vi la guerra por primera vez. Se llevaron a mi padre por vengarse. Era inocente pero se lo llevaron porque mi pueblo lo respetaba. Decían que mi pueblo era una banda porque luchamos por nuestro país.
Cuando me iniciaron en la vida de las bandas me convertí en la tercera generación. Te pegan para que no te hundas. Son mi familia.
En Long Beach todo depende de qué pinta tengas. Si eres latino, asiático o negro pueden acribillarte en cuanto sales a la calle. Luchamos entre nosotros, nos matamos unos a otros por la raza, el orgullo y el respeto. Luchamos por lo que es nuestro. Se creen que ganan zurrándonos ahora, pero pronto caerán todos. Ha estallado la guerra".
Del Diario de Eva

Películas que te hacen llorar... deben llegarte demasiado profundo parara que, de alguna manera, te sientas identificada con algo que en ella ocurre. O simplemente ves algo que te parece demasiado fuerte... O lo que sea. Con esta película lloré en numerosas ocasiones. Pensaba que sería algo del estilo de "Mentes peligrosas" o "El sustituto". Después descubrí que se basa en un hecho real y que los Freedom Writers existen en realidad y publicaron su libro.

Erin Gruwell (Hilary Swank) es una profesora novata que va a comenzar a dar clases de literatura en un instituto de Long Beach. Lo que ella no sabe es que en esa clase se reúnen los alumnos más conflictivos: inmigrantes, pobres, desahuciados, los que han estado en reformatorios, jefes de bandas callejeras...

"Mi hermana me enseñó cómo es la vida para un negro. Haz lo que tengas que hacer: putas, drogas... lo que sea. Aprende bien los colores, las banderas de las bandas; lo que puedes decir en una esquina no puedes decirlo en otra; aprende a estar callado, por una mala palabra la puedes palmar".
Del Diario de André.

Al principio ella no sabe qué hacer con estos chicos. Con llamar su atención tendrá suficiente. Así que se involucra en una actividad social que poco puede imaginar cómo termina. En principio consigue unir a los muchachos, de tal manera que en la clase no existe el color de la piel ni ideologías de ningún tipo. Les inculca unos valores, les hace saber lo que significa la educación y hace por ellos lo que jamás pensaría una profesora.

"Si me miras a los ojos verás a una chica cariñosa. Si me miras la sonrisa no verás nada malo. Si me levantas la camisa verás los moretones. ¿Qué he hecho yo para cabrearle tanto?".
Del Diario de Gloria.

"Con 16 años he visto más fiambres que un forense. Cada vez que salgo por la puerta me arriesgo a que me peguen un tiro. Para el resto del mundo solo es un muerto más en una esquina. No saben que era mi amigo".
Del Diario de Jamal.

"Durante la guerra de Camboya, el campo de refugiados dejó a mi padre sin dignidad. A veces intenta pegarnos a mi madre y a mí. Siento que tengo que proteger a mi familia".
Del Diario de Cindy.

"He perdido a muchos amigos en esta guerra no declarada. Pero para los soldados y para mí merece la pena. Jugarte la vida esquivando balas, apretando gatillos, merece la pena".
Del Diario de Markus.

Sin ayudas del instituto, no recibe material escolar, de tal manera que se da cuenta de que la marginación también existe allí. Se busca dos trabajos para comprar libros a sus alumnos, libros que llamen su atención, y llega hasta el Delegado de Educación para que interceda por ella a la hora de hacer excursiones, pero también para dar clase a los mismos chicos en los cursos superiores. Sus alumnos encuentran en clase la familia que nunca han tenido en las calles.
Lo que jamás hubiera sido posible se hace realidad: una mexicana y una camboyana, antes rivales, convertidas en amigas; líderes de bandas de negros haciendo un hueco al único blanco de la clase.

"En cada guerra hay un enemigo. Vi cómo mi padre le daba una paliza de muerte a mi madre, y vi cómo la sangre y las lágrimas le corrían por la cara. Me sentí inútil y asustada, y furiosa al mismo tiempo.
Todavía noto los golpes del cinturón en las piernas. Una vez no pudo pagar el alquiler y aquella noche paró en la calle y señaló a la acera. Dijo: <<Escoged un sitio>>".
Del Diario de Brandy.

Un día les da unas libretas para que escriban sus diarios. Aquí comienza una experiencia personal que Erin comenta con su padre, y con las historias de cada alumno se involucra mucho más con ellos. Los libros que reciben ya no serán las viejas y ajadas versiones reducidas que el instituto siempre les ha dado. Ellos reciben libros nuevos. Y leen a Ana Frank, sintiéndose de alguna manera identificados con ella. Los muchachos nunca han oído hablar del Holocausto nazi y esa es la primera historia que les llega hondo.
Los diarios de estos muchachos se publicaron en un compendio que ha dado la vuelta al mundo. Su profesora les dio la oportunidad que necesitaban, les hizo ver que había otros caminos.

"Este verano ha sido el peor verano en mis 14 años de vida. Todo empezó con una llamada. Mi madre lloraba y suplicaba, pedía más tiempo, como si intentase dar su último aliento. Me abrazó con todas sus fuerzas y lloró. Sus lágrimas cayeron por mi camisa como balas, y me dijo que nos desahuciaban. No paraba de pedirme perdón. Pensé: <<Ya no tengo casa, tenía que haber pedido algo más barato por Navidad>>.
En la mañana del desahucio un fuerte golpe en la puerta me despertó: la policía venía a hacer su trabajo. Miré al cielo, esperando que pasara algo.
Mi madre no tiene familia que la apoye, ni dinero. ¿Por qué molestarme en venir a clase y sacar buenas notas si soy un "sin techo"? El autobús para delante del instituto y me entran ganas de vomitar. Llevo ropa del año pasado, unos zapatos viejos y el pelo sin cortar. Creía que se reirían de mí, pero en cambio me saludan unos amigos de mi clase del año pasado, y recuerdo que la señora Gruwell, la loca de mi profe del año pasado, es la única persona que me dio esperanzas.
Hablando con los amigos sobre las clases del año pasado y las excursiones, empiezo a sentirme mejor. Miro mi horario y la primera profesora es la señora Gruwell en el aula 203. Entro en la clase y es como si todos los problemas de la vida ya no fueran tan importantes. Estoy en casa".

sábado, octubre 06, 2007

Pisando la hojarasca de octubre

De los meses fríos, octubre es el que más me gusta. Todavía queda algún día perdido de sol que te regala una tarde luminosa, propicia para pasear.
Adoro pisar las hojas recién caídas, mientras aireo mis pensamientos al ritmo del sonido del viento. Piensas en otros meses de octubre y te das cuenta de que éste tiene algo diferente. Éste y los que vendrán... que para otros nunca llegarán.
Aunque anochece antes, es relajante caminar por las calles cuando encienden las primeras farolas, mientras abandonas tras de ti la huella de tus pasos a través de las hojas.
Sigues caminando, a pesar de que la brisa te hace una caricia fría en la cara, y ni siquiera la sientes...

"The Messengers"

Ver una película de miedo no es solo pegarse sustos de vez en cuando. Es necesario crear un ambiente idóneo. No recomendaría esta película. Tiene muchas situaciones similares a "El resplandor": pasillos, el hacha "rompe-puertas", hombre que enloquece repentinamente... Aunque sí que te pegas unos sustos.

La familia Solomon deja su agradable hogar de Chicago para terminar en una granja abandonada donde plantarán girasoles.
Jess (Kristen Stewart) es una adolescente -problemática para sus padres- que siente energía negativa en aquella casa aislada, rodeada de cuervos. Sabe que su hermano pequeño, Ben, que no puede hablar, también siente y ve algo extraño. Los únicos que no se dan cuenta de lo que ocurre en la casa son los padres.
John Corbett (John Burwell) aparece un día buscando trabajo y ayuda en la plantación de girasoles.
Pero Jess es atacada por un fantasma. Sus padres no la creen y piensan que ella misma se está lesionando. Entonces acude a Bobby (Dustin Milligan) y ve una noticia sobre los anteriores inquilinos de la casa y reconoce al hombre: John. Ahora entiende las visiones: la familia que John asesinó ha venido a cobrar su deuda. Los Solomon están en peligro.

viernes, octubre 05, 2007

El Caballero de Solamnia (Héroes de la Dragonlance. Primera Trilogía III)

Galen Pathwarden es el segundo hijo de un Caballero de Solamnia, maltratado por su hermano mayor, Alfric, e incomprensible con su hermano menor, un eremita dedicado al estudio y a la magia, Brithelm. La característica de los dos hermanos mayores, destinados a ser caballeros, es principalmente su cobardía.
Pero la vida en la Casa del Foso cambia radicalmente con la llegada de un Caballero de Solamnia de gran renombre: Bayard Brightblade.
Una noche un hombre de negro, el Escorpión, soborna a Galen para que le robe la armadura a Sir Bayard, convirtiéndose así el joven en un esclavo del siniestro hombrecillo.
Finalmente las peripecias del Escorpión hacen que sea Galen el elegido como escudero de Sir Bayard, que, recuperada su armadura, se dirige al Castillo di Caela, donde se celebra un torneo y el ganador obtendrá la mano de la única heredera, Enid di Caela.
Durante el camino se ven acosados por todo tipo de seres que, aún ellos no lo saben, son enviados por el Escorpión. Así, se enfrentan a los temibles sátiros que no dejan de perseguirles, y hablan con los centauros. Uno de éstos, Agion, les acompañará a lo largo de un pantano, hasta que muera a manos de un temible ogro. Con todas estas aventuras no consiguen llegar a tiempo al torneo.
Pero la profecía dice que será una Espada Brillante (Brightblade) quien despose a la última heredera de la casa di Caela. Sin embargo, el torneo lo gana de manera dudosa un siniestro hombre que se hace llamar Gabriel Androctus. Se cuenta que una vez Sir Benedict, el hijo mediano de los di Caela, asesinó a su hermano mayor para obtener el castillo y la herencia, pero fue desposeído por el crimen cometido. Y Benedict vuelve al castillo, generación tras generación, para hacerse con lo que cree suyo.
Brightblade descubre la traición de Galen y quiere mandarle a casa desde el Castillo di Caela, adonde llegan días antes del banquete de bodas. Galen descubre que el Escorpión, Gabriel Androctus y Sir Benedict son la misma persona. Éste rapta a Enid y un grupo de caballeros salen en su busca. Encuentran un castillo igual al de la familia di Caela y se enfrentan a muertos vivientes, pero finalmente acaban con Sir Benedict. Enid y Bayard celebran sus esponsales varios días después y Galen se convierte en legítimo escudero de Brightblade.

jueves, octubre 04, 2007

La vida es un viaje demasiado hermoso

La vida es un viaje demasiado hermoso como para desperdiciarla.
¿A quién no se le ha pasado alguna vez por la cabeza la idea de quitarse la vida? O incluso ¿cuál es la manera más rápida de morir? El suicidio como alternativa solo es viable para los cobardes, aunque para quitarse la vida hay que tener un gran poder de decisión.
Que yo nunca he pensado en suicidarme, pero sí en el suicidio como tal. Pero si hay algo en lo que puedo pararme a pensar durante horas es en cómo debe ser ese paso final. Debe ser horripilante saber que te vas, que quizás mañana no veas salir el sol de nuevo.

miércoles, octubre 03, 2007

Un minuto al día

Anathema: One last goodbye
No hay ni un solo día en que termine dedicando como mínimo un minuto a aprender a echar de menos.
Se me hace difícil no hacerlo.
Y termino llorando irremediablemente. Ni siquiera ha pasado un mes y parece que he vivido toda una vida. Cuántas personas nos dejan o dejaremos a lo largo de nuestro camino... Y cómo duele.
Es inevitable no pensar al menos un momento al día en la persona que se fue.