jueves, agosto 30, 2007

El fútbol se viste de luto

Demasiado estremecedor e inesperado... Todo el mundo tenía esperanzas de que saldrías de ésta; sin embargo, no pudo ser...

22 años, una carrera profesional brillante, un futuro prometedor, pero todo acabó en el momento en que el joven jugador del Sevilla se desvaneció el sábado en el estadio. Varios días después, el mundo del deporte lloraba la pérdida de uno de los suyos. Pero la triste noticia fue más allá, pues el fallecimiento de Puerta ha conmocionado a todo el país.
Desde aquí, muchos ánimos a la familia, suerte a ese hijo que nacerá en breves y que ya no podrá conocer a su padre. Ánimo al Sevilla, para que sigan ganando tantos títulos como hasta ahora, a pesar de ese vacío, para que sigan subiendo como en las últimas temporadas. Y a ti, Antonio, estés donde estés, espero que hayas encontrado la paz.

Va por ti

miércoles, agosto 29, 2007

"The Return"

Joanna Mills (Sarah Michelle Gellar) tiene una vida laboral próspera porque su trabajo se le da bien. Pero su vida personal es un caos. Acosada por un ex novio que no la deja en paz, distanciada de su padre y con unas visiones, un día vuelve a la tierra donde nació, Texas.
Desde que su padre y ella tuvieron un accidente de coche, ella veía cosas que pertenecían a otra persona. Pero entonces ella todavía no lo sabe. Ve a un hombre que siempre le dice lo mismo, escucha interferencias en el móvil y en la radio. Sin embargo, no puede explicárselo. Al volver a Texas, tiene un sueño donde entra en un bar de color rojo. Su amiga le dice que ha tenido que estar en ese bar y se pone a buscarlo entre sus revistas y papeles y en un anuncio descubre que se trata de un pueblo texano, llamado La Salle.
Busca alojamiento en aquella ciudad de mala muerte, decidida a descubrir por qué ha tenido una visión de un bar tal y como es, y está segura de que nunca ha entrado ahí. Perseguida por su ex novio, Terry Stahl (Peter O´Brien) la defiende. Al principio, ella cree que es el mismo hombre que ve en sus sueños. A pesar de que la dueña del hotel le dice que no se acerque a Terry porque ha estado en la cárcel, ella va a darle las gracias. En su casa, con casi todo abandonado, ella oye voces más profundamente. Y ve una réplica casi exacta de su dormitorio de infancia. En el establo también descubre un dibujo que ella pintó cuando era pequeña. Empieza a desenterrar demasiadas cosas y Terry no puede soportarlo. Empieza a recordar que Annie, su novia, fue terriblemente violada y asesinada, que tuvieron un accidente cuando la llevaba al hospital y que el pagó por un asesinato que no había cometido. Entonces echa a Johanna de su casa. Ella para en un desguace a comprar algo para el camino y entonces descubre en unas fotos al hombre que ve en sueños. Es el hombre del desguace. Después ve el coche y él comienza a perseguirla. Pero Terry la salvará.
El coche de Terry había chocado con el del padre de Johanna hace unos años, y algo, dentro de Annie, habíase adueñado de Johanna, de tal forma que ella descubriera lo que le había ocurrido a Annie.

lunes, agosto 27, 2007

Hay personas

Enya: Only Time

Hay personas que nos hablan
Y ni les escuchamos;
Hay personas que nos hieren
Y no dejan ni cicatriz;
Pero hay personas que simplemente
Aparecen en nuestras vidas
Y nos marcan para siempre.

domingo, agosto 26, 2007

El rostro eterno. ¿Quién era este hombre?

La Sábana Santa, Sindone en italiano, entraña un misterio que sobrepasa los límites científicos y, en menor medida, religiosos. Expuesta al público en contadas ocasiones (en las llamadas Ostensiones), no nos queda más remedio que contemplar el famoso sudario a través de fotografías, anhelando que el Comité de Ostensión de Turín nos abra de nuevo la férrea caja que guardia la célebre sábana.

La Sábana Santa es un lienzo de espiga de lino, tejido en forma de sarga o de "cola de pescado", de más de cuatro metros de largo. El material del que está hecho se utilizaba en la Judea del siglo I. Sobre una sola cara se presenta misteriosamente la impronta frontal y dorsal de un hombre en el rigor mortis. Este hombre es una tenue imagen muy detallada de un varón adulto, corpulento y barbado, de 1,81 metros de altura.
La imagen no atraviesa el lienzo. En la otra cara no se distingue la formación. Tan solo una mínima parte del tejido entrelazado parece estar afectado por una tonalidad más oscura con la que se ha formado la silueta.
No han aparecido cerdas de pincel, trazos de pintura ni material orgánico para la conformación de la imagen.

El hombre que aparece en la Sindone tiene restos de sangre en las muñecas, espalda, pecho (donde hay una herida abierta), abdomen, cabeza, nuca y pies. Este material, más oscuro que la imagen del cuerpo, ha sido analizado por diversos científicos desde 1950, y fue definido como sangre humana venosa y arterial. En 1982, varios doctores forenses llegaron a la conclusión de que la sangre que aparece es del grupo AB. Nadie sabe si fue añadida posteriormente al resto de la imagen.

El hombre de la Sindone es una persona de complexión atlética que ha sufrido latigazos por todo el cuerpo y tiene una incisión en un costado donde ha manado abundante sangre y líquido seroso. Esta incisión le rompió el pericardio. No hay roturas en las piernas del reo, algo que era común en las crucifixiones del siglo I.
El casquete de espinas que llevaba el ajusticiado le rompió la arteria cervical a través de la nuca y de ella manó la sangre arterial que goteó por la espalda.
Los antebrazos del hombre de la Sábana Santa están agujereados por un objeto punzante que atraviesa las muñecas al nivel del llamado "espacio de Destot". Los antebrazos son extremadamente largos. Ante la posibilidad de una crucifixión en el "espacio de Destot", unas cuantas horas de tormento podían extender el hueso con cierta facilidad. Las palmas de las manos están intactas. Lo más habitual era atar a los reos con sogas.

Las muestras endémicas de los pólenes sustraídos del lienzo y analizados por expertos son pólenes propios de la Judea del siglo I, así como de Turquía, Francia e Italia, lugares donde supuestamente estuvo la sábana. Aunque el polen más abundante del lienzo es el mismo que se conserva en los estratos sedimentarios de hace 2000 años en el lago Genezaret (Palestina).
Las pruebas efectuadas desde 1972 con cadáveres humanos, moldes incandescentes y diversas sustancias químicas no han dado resultado. Casi todos los especialistas concluyen que la efigie está provocada por una especie de "chamuscamiento" o radiación de origen desconocido (algunos hablan de una reacción de tipo atómico).
En 1988, Michael Tite, del British Museum, fue el encargado de elaborar una polémica prueba con el método del carbono 14. La datación de un trozo del lienzo resultó ser comprendida entre los años 1260 y 1390. Los críticos alegaron que no se limpió convenientemente la sábana.
El procesador de imágenes VP8 de la NASA actuó, en 1978, durante 120 horas sobre la Sindone, bajo las órdenes de 44 científicos multidisciplinares. El resultado del escáner mostró una imagen tridimensional, donde no existían trazos de dibujo ni direccionalidad.
En 1996, varios doctores de la Universidad de Turín descubrieron unas marcas en el ojo derecho que se corresponderían con una moneda tipo Lepton Simpulum, puesta en circulación entre los años 29 y 32 de nuestra era.
Las primeras imágenes de la Sindone, obtenidas en 1898 por el fotógrafo Secondo Pía, demostraban que la imagen del cuerpo aparecía al modo de negativo fotógrafo natural. Esta circunstancia fue corroborada posteriormente por fotógrafos profesionales.

La creencia popular atribuye la imagen al cuerpo inerte de Jesús de Nazaret después de la crucifixión. Sin embargo, los Evangelios no mencionan la presencia del Santo Sudario con la imagen de Jesús ya grabada en él. La primera referencia a un lienzo prodigioso donde se reflejaba la estampa de Jesús proviene de Edessa (en Turquía), donde los documentos históricos, en el año 544, afirman que "llegó una imagen no hecha por la mano del hombre". En 944, la Sindone se traslada a Constantinopla, donde se desplegaría y mostraría al público por primera vez. En el año 1204 el lienzo viaja a Francia, donde pasaría a engrosar las propiedades del duque Luis de Saboya en 1453. Finalmente, la Sábana Santa se trasladó a la ciudad de Turín el 14 de septiembre de 1578.

Actualmente, la ciencia no ha logrado reproducir todavía la imagen latente sobre el viejo lienzo. Las investigaciones continúan, con la figura de Jesús de Nazaret como telón de fondo.
Ahí queda el enigma.

Domingos

Estatua de Unamuno, ubicada enfrente de la casa donde vivió y murió
Hace un tiempo odiaba los domingos, aunque lo veo como un día necesario. Todavía hoy me quedan vestigios de aquella pseudo-olvidada aversión. El caso es que necesitaba que me diera el aire, lo que no esperaba era terminar rodeada de domingueros, y aquí es habitual verlos por el centro días como hoy y en fiestas de guardar. Se han acabado los días de piscina así que también se observa un número creciente de gente en las calles.
En una tarde como hoy es preferible no pasar por los albores de la Plaza Mayor, y si cabe en la recta que la une con el Huerto de Calisto y Melibea, detrás de la catedral. Esa recta, la Rúa Mayor, está plagada de personas y terrazas, de mimos y músicos errantes...
Después de la torrencial lluvia de anoche, con su respectiva y terrorífica tormenta, y a pesar de que el día amanecía nublado, por la tarde había un insoportable bochorno.
No sé por qué hemos terminado en la Rúa, quizás porque la riada de gente nos transportaba hacia allí, o simplemente porque caminábamos sin dirección a ninguna parte. Unas luces intermitentes han llamado nuestra atención. La curiosidad, no solo nuestra sino de todo el mundo, hacía que todos los domingueros nos acercáramos como moscas a la miel hasta el camión de bomberos. No se veía fuego, no olía a chamuscado, pero los bomberos y la policía daban órdenes sin cesar. Sin embargo, había demasiada tranquilidad. La escalera estaba plegada en el camión y no había mangueras. Pero la luz intermitente seguía latiendo en el corazón de la calle. El camión de bomberos ha terminado convirtiéndose en un objeto de feria que toda la gente paraba a contemplar, más que nada porque ocupaba casi todo el ancho de la calle. Y ese contraste es digno de mención.
Esta tarde me recuerda que están próximas las fiestas. Porque faltan las casetas, pero el ambiente de hoy y de las Ferias no se diferencian mucho.

Patatas a la riojana

Es inevitable no añorar las patatas que se han repartido hoy en mi pueblo. Como todos los años y a elegir entre patatas con carne y con chorizo, la gente de mi pueblo y alrededores se reúne en los amplios parajes verdes que se ubican en torno a la ermita. Es un día sin igual. Pero me da la sensación que el tiempo no dejará disfrutar del paradisíaco paisaje y muchos, como ha ocurrido en muy contadas ocasiones, cogerán sus patatas y se las llevarán a casa para degustarlas resguardados del poco deseado tiempo.
Tampoco las charangas irán cantando de mesa en mesa ni por la noche las jotas creo que tengan una gran afluencia de público. Y es que parece que estamos en octubre...

sábado, agosto 25, 2007

"Wicker Park"

¿Alguna vez te has enamorado de alguien que has visto por la calle o en cualquier lugar corriente y has sentido que no había nadie más? ¿Lo volviste a ver después?
A mí me pasó en Munich. Me enamoré con solo verle frente a mí, en la acera de enfrente, en una estrecha calle cerca de la estación de tren. Hablaba por el móvil y de repente me sentí obligada a escuchar su voz, así que crucé... No le volví a ver, pero a veces me he acordado de él. Era perfecto: el rostro, la indumentaria, el físico, su voz, sus manos... En conjunto era alguien que podría llevarte a la fantasía más extrema.

"A veces, cuando ves a alguien de lejos desarrollas una fantasía. Cuando lo ves de cerca deseas no haberlo hecho jamás".

Esta película fue, sin duda, un error. Buscaba "Retrato de una obsesión", pero se me bajó ésta, cuyo título en español es "Obsesión". No voy a mentir: no es una buena película, aparte de que para lo que nos cuenta deseas que termine mucho antes; sin embargo, el final se hace esperar. Lo peor es que los momentos del pasado, frutos del recuerdo, se mezclan con momentos del presente y, para cuando te das cuenta de por dónde ibas, te encuentras totalmente perdid@.

Matthew (Josh Hartnett) vive en Chicago. Es un fotógrafo que trabaja en el barrio de Wicker Park, en medio del cual hay un parque que le trae recuerdos. En la actualidad, está a punto de pedirle la mano a Rebecca, hermana del jefe para la agencia de publicidad que ha contratado un trabajo suyo. Debe ir a China pero una voz del pasado le trae a la realidad...
Esa voz que escucha al otro lado de la pared es la de Lisa (Diane Kruger), la novia que tenía hace dos años y que, de repente, desapareció. No volvió a saber de ella hasta ese día en el restaurante. En la cabina donde estaba Lisa encuentra la tarjeta de un hotel y acude a buscarla. No está en la habitación de hotel, pero encuentra una noticia que le llevará hasta el apartamento de Lisa. Pero, cuando la joven vuelve a casa, Matthew se encuentra con otra chica que también se llama Lisa.
Matthew ha visto los zapatos que le envió a Lisa cuando se conocieron. El mejor amigo de Matthew, Luke (Matthew Dillard) tiene una tienda de zapatos y allí entró Lisa a comprar unos zapatos. Allí prepararon la primera cita en Wicker Park. La que se hace pasar por Lisa se llama realmente Alex (Rose Byrne) y es una vecina de Lisa, que la está ayudando a huir de un psicópata que no la deja tranquila. Se lía con Luke, al que usa para acercarse a Matthew, del que está completamente enamorada, tanto que está haciendo lo imposible para que Matthew y Lisa se separen definitivamente. Sin embargo, Matthew le lleva unos zapatos, iguales a los de Lisa, y descubre que le ha engañado, así que la sigue y coinciden los tres: Matthew, Luke y Alex. Luke tiene que darle una noticia a Matthew: Lisa le ha llamado y le está esperando en Wicker Park, pues después volará a Londres. Matthew no llega al parque, pero sí al aeropuerto.

Raistlin, crisol de la magia (La forja de un Túnica Negra II)

Raistlin se ha convertido en un ávido aprendiz de mago que viste una ajada túnica blanca. En la feria de Solace, monta un puesto con su hermano Caramon donde hace trucos de prestidigitador, de momento no puede ni sabe usar conjuros y hechizos mágicos.
En medio del espectáculo, aparece su maestro Theobald que le recrimina su actitud, pero en medio de la reprimenda un kender le roba los saquillos y se los pasa a Sturm. Así es como los hermanos Majere conocen a Tasslehoff Burrfoot, que les invita a su casa, o a la casa del enano Flint, donde el pequeño kender se autoinvitó a alojarse. El aprendiz de mago, tras pensar en la cara de su maestro después de que le robara los saquillos, acepta, y esa noche se reúnen en casa del enano los amigos. Flint decide enseñar a luchar a Sturm y a Caramon, aunque no sabe a qué atenerse con Raistlin.
Poco después llega Tanis, que vuelve de Qualinesti, acompañado de Kitiara, a la que se ha encontrado por el camino. Se convertirán en amantes y Kit se irá a vivir con el semielfo.
Los amigos de Solace en su juventud: Tanis el Semielfo, Raistlin, Caramon, Kitiara, Sturm; delante, Tasslehoff y Flint
Todos juntos fraguarán los cimientos de una gran amistad, que les reunirá en el futuro ante las negras previsiones que los magos vaticinan.
Los años pasan y Raistlin sigue acudiendo a la escuela de Theobald, pero enseñando sus conocimientos a pequeños rapaces mientras el verdadero maestro se echa la siesta.
Entonces Flint les anuncia que debe acudir a Haven para la Feria que se celebra en torno a Yule. Todos los amigos deciden acompañarle. Nada más entrar en la ciudad solo oyen hablar de Belzor y deciden visitar el templo donde la suma sacerdotisa, Judith, realiza milagros. La única pega es que no pueden entrar hechiceros.
Mientras, Raistlin, ansioso de conocimiento y poder, visita la única tienda de magia de la ciudad, dispuesto a comprar libros de hechicería. La casa se encuentra cerrada, pero ante su insistencia Lemuel le abre la puerta. Le hace sabedor de que ha tenido que cerrar la tienda por la presión de los clérigos y seguidores de Belzor, y que ha decidido mudarse a otro lugar.
Kitiara y Tanis, amantes
Raistlin, acompañado de Kit, Caramon y Sturm, y después de haberse despojado de su túnica para no albergar sospechas de su condición de mago, o de aprendiz, acude al templo de Belzor, donde, bajo los efectos de la adormidera, descubren el engaño de la sacerdotisa Judith, la viuda Judith que durante una temporada vivió en Solace e intentó engañar a la madre de los gemelos e incluso a ellos mismos. Los clérigos se rodean de cobras que están encantadas bajo el influjo de la flauta, mientras Judith crea la ilusión de una cobra gigante y habla a los conversos con meros engaños para aprovecharse de ellos y sacarles sus ahorros. Raistlin se da cuenta de que todo es un conjuro mágico y decide vengarse.
Urde un plan al que todos se suman, y vuelve a casa de Lemuel a consultar hechizos para combatir a Judith. Sabe que no debe hacer conjuros mientras es tan solo un aprendiz, pero también sabe que no puede permitir que los falsos clérigos sigan engañando con esa farsa a los campesinos de Haven.
Esa noche se levanta en medio del espectáculo donde crea una ilusión de Tasslehoff ante todo el público que ha acudido al templo. Después decide ir a buscar a los conversos, entre los que se encuentra Kitiara, pero cuando acude con Caramon hasta la lujosa estancia donde habita Judith, se la encuentran muerta, junto a una daga que los hermanos reconocen como propiedad de Kit. Raistlin recoge la daga y entonces llegan los guardias de la ciudad y deciden que es un asesino, así que le meten en prisión.
En la oscura celda, acompañado por kenders, se oyen los murmullos de una multitud que quiere llevar al hechicero a la hoguera. Mientras, Caramon corre hasta el recinto ferial para dar cuenta de lo que ha ocurrido. Allí habla con Kit, que alega que Raist debe ir a la hoguera porque se convertirá en un mago poderoso y es mejor acabar con él cuanto antes. Caramon no puede creer lo que oye, a pesar de que la mujer, al final le dice que era todo una broma. Tanis urde un plan.
Raistlin es sacado de la celda sin muchos miramientos y le llevan hasta el templo de Belzor, donde los clérigos, seguidores y habitantes de la ciudad preparan una pira. Aparece Sturm para intentar parar esa locura, pero es reducido por un grupo de hombres. Atado a un poste, Raist cree que ha llegado la hora de su muerte, cuando oye una vocecita a sus espaldas que le está cortando las ataduras. Es Tasslehoff. Los amigos acaban de aparecer para defender a Raistlin a capa y espada. En el caos, muchas personas que antes querían ver al hechicero quemado en la hoguera se vuelven contra los clérigos, poniendo fin a la falsa religión de Belzor. Lemuel ya no tendrá que marcharse de la ciudad.
Después del enfrentamiento, Flint decide volver a Solace. Poco después llega la peste. Raistlin acompaña a una bruja de la ciudad a curar a los enfermos. Caramon se postra en cama demasiado pronto, pero gracias a su gran fortaleza física enseguida se recupera. En cambio, la madre de Sturm perece. Después de que pase la cruda enfermedad, habiendo dejado muchas nuevas tumbas en el cementerio, Sturm decide viajar al norte, a Solamnia, para informarse sobre su padre, para saber si ha muerto o sigue vivo. Kitiara decide acompañarle pues sabe que un tal Ariakas está reclutando mercenarios. Caramon y Raistlin también deciden marchar con ellos. El enano ha decidido visitar a los Enanos de las Colinas, mientras Tanis decide ir de visita a Qualinesti. El problema es que no saben quién se llevará al kender. Tasslehoff, sin embargo, ha decidido visitar Kendermore.
Unos golpes llaman a la puerta. Es Theobald. Lleva un pergamino donde a Raistlin se le insta a visitar la Torre de Wayreth, acompañado de su hermano Caramon, para pasar la Prueba por la que todo mago debe pasar para ser reconocido como tal.
Los amigos deciden reunirse dentro de cinco años en la posada de El Último Hogar.
Caramon intenta detener a Raistlin durante la Prueba en la Torre de la Alta Hechicería de Wayreth, ante un atónito Fistandantilus
A pesar de su corta edad, Raistlin será la espada que use Par-Salian para luchar contra las hordas del Mal que se están reuniendo en el norte. La prueba es dura para Raist, que se encuentra con el poderoso Fistandantilus y entra en su alma. Lucha contra elfos oscuros que le hieren de gravedad e incluso asesina a Caramon, convertido en ilusión, porque éste también puede hacer magia. Raistlin ha pasado la Prueba, pero ha sido alto el precio que ha debido pagar: su piel se ha vuelto de un color dorado, que realmente es un escudo que le protegerá; tendrá achaques de tos constantes que le debilitarán; sus pupilas se han convertido en sendos relojes de arena que verán cómo se aja, pudre y muere todo ser vivo que hable con él. Convertido en un Túnica Roja, portará el Bastón de Mago, uno de los elementos mágicos más poderosos, el que empuñó el célebre Magius, hechicero guerrero que acompañaba a Huma en sus batallas.

Schmerz

Si tuviera que expresar lo que llevo dentro, este blog terminaría ardiendo por el fuego de mis entrañas.
Me da la sensación de estar caminando en una absoluta oscuridad tan penetrante como impredecible. Sientes movimientos a tu alrededor, escuchas los sonidos y, aunque te parezcan extraños en principio, recuerdas que ya has pasado por esto más veces...

En una estación de tren.

Tras la puerta de un bar que se cierra a su espalda.

En las últimas palabras de una carta que se leían empañadas.

Entre las aguas tormentosas de tu mente.

En una calle por la que no volviste a pasar...

Signos... Estamos rodeados de signos que nos predicen hasta lo impredecible. Una canción se mece dentro de mí...


El sol seguirá saliendo... mañana

viernes, agosto 24, 2007

Cohete de fiestas

He aquí un grupo de jóvenes que van vestidos con un buzo negro y naranja. Somos nosotros. Más allá otro grupo lleva un buzo de idéntica factura, pero en morado y amarillo. En el centro están los más jóvenes con el amarillo y negro... Los de la Peña llevan sus camisas azules con grandes letras blancas...
A pesar de la lluvia, el cohete ha salido silbando hacia la oscuridad del firmamento. Es el chupinazo.

La locura desfasa la plaza del Ayuntamiento, donde todos, jóvenes y mayores, derrochan el champán sin detenerse a mirar a quién le cae encima. Las risas se hacen eco en la plaza, mientras, alejados, los matrimonios observan el espectáculo, esperando que no les caiga ni una gota de champán, que ahora salta, descontrolado, por los aires. Acaban de empezar las fiestas.

Es como si estuviera allí, como si pudiera revivir ese instante que llena de frenesí las venas, que nos dota de esa espectacular energía que hace que nuestro cuerpo aguante esos intensos días de fiesta que todavía están por llegar...

jueves, agosto 23, 2007

"Déjà vu"...

Déjà vu (ya visto) o paramnesia describe la experiencia de haber sido testigo previamente de una situación nueva.

¿Quién no ha pensado alguna vez: "esto ya lo he vivido"?

Si tengo que poner una nota a esta película le daría un 10. Hacía tiempo que no veía algo que mereciera la pena. Ésta es una película que te hace pensar, con un final completamente inesperado.
Como nota interesante, la película está dedicada a todas las víctimas que perecieron y sufrieron a causa del huracán Katrina que asoló el Estado de Louisiana en agosto de 2005.

Una bomba hace saltar por los aires un ferry de la Marina estadounidense en Nueva Orléans mientras navega por el Mississippi. Los marineros estaban celebrando una fiesta en el barco, rodeados de familias enteras. En total hay 543 víctimas mortales.
Doug Carlin (Denzel Washington) es un agente federal que se acerca, anonadado, al lugar del accidente y comienza a investigar. Todavía no se ha hecho una idea concreta de la inmensidad del crimen que se ha perpetrado. Con su compañero Larry Minuti de vacaciones, debe aliarse con el FBI para descubrir al responsable. Entonces se pone a trabajar en un equipo informatizado de agentes, bajo la dirección de Andrew Pryzwarra (Val Kilmer).
Algo no le cuadra. El cadáver de una joven, Claire Kuchever (Paula Patton), aparece en el río, carbonizado, antes de la explosión. Después de dar el pésame a su padre, consigue la llave del piso de la chica donde descubre una pistola y restos de sangre, que le llevan sobre la pista de que ha sido asesinada en su casa y que es obra de la misma persona que ha hecho explotar el ferry.
En una sala llena de ordenadores, los agentes del FBI le explican a Doug que están reestructurando lo que ha pasado desde cuatro días antes, que es algo que no puede dar marcha atrás y desde ahí llegarán al momento antes de la explosión, para descubrir al asesino. Pero la mente calculadora de Doug sabe que le ocultan algo. De repente, saca un láser del bolsillo y lo enfoca hacia Claire. Ella ha visto la luz. Entonces Doug exige que le expliquen lo que está ocurriendo. Pueden ver el pasado, pero no pueden cambiarlo. "Todo transcurre como un río que sigue su curso, pero si encuentra un obstáculo podría desviarse y correr por un cauce paralelo, con la posibilidad de que su primera ruta desaparezca". Doug se da cuenta de que sería posible avisarse a sí mismo del atentado y les convence para enviar una nota que no llega a tiempo. Quien la encuentra es su compañero Minuti y se dirige hacia el asesino, que no tendrá reparos en dispararle y prenderle fuego, aún vivo.
Desde la sala del FBI todos ven lo que está ocurriendo, o más bien, lo que ocurrió hace tan solo unos días. Y también ven la cara del asesino que, identificado y detenido, confiesa su crimen, pero en vez de sentirse arrepentido se cree un héroe. El FBI cierra el caso. Pero Doug no está contento. Cree que con esa máquina del tiempo todavía se puede hacer algo más: no permitir que el barco estalle. Así que decide viajar al pasado, sabiendo que puede morir, pero al menos habrá intentado no solo salvar la vida de la chica sino las de todos los viajeros del ferry. Transportado directamente a un hospital porque el "viaje" le produciría una parada cardíaca, es reanimado y se pone en contacto con Claire. Se da cuenta de todo lo que ha visto en casa de ella, de que todo está ocurriendo tal y como acontecerá unas horas después: sus huellas en el piso de Claire, las letras del frigorífico formando unas simples palabras: "Sálvala", la sangre, la pistola, la ambulancia, el vestido de Claire... Parece que todo iba a ocurrir tal y como estaba predestinado, pero consiguen llegar al ferry y al coche donde está la bomba, que lo arrancan, hundiéndolo en las aguas. Claire se salva, pero Doug no consigue salir y el coche estalla en el río, lejos del barco.
Claire está en el muelle porque alguien la va a tomar declaración de lo que ha ocurrido. Entonces aparece Doug, que no la conoce.
"Y el curso del río sigue paralelo hasta que uno de los cauces desaparece".


"Yo tengo un destino, un propósito. Satán razona como un hombre, pero Dios piensa en la eternidad. ¿Acaso debo postrarme ante un mundo que tiene los días contados? Porque yo pasaré a la eternidad y seré recordado. Es el destino. Una bomba tiene un destino, un destino predeterminado en manos de su creador, y el que intente cambiar ese destino será destruido, y todo aquel que intente pararlo solo conseguirá que eso pase".

miércoles, agosto 22, 2007

Raistlin, el aprendiz de mago (La forja de un Túnica Negra I)

"Esto será mi vida, porque es lo único importante en ella.
Este instante lo es todo, porque he nacido para él.
Y si fracaso, moriré, porque para mí no existe nada más".
(Raistlin Majere)

Raistlin es un niño de seis años que vive en Solace. Su aspecto enfermizo le convierte en blanco de las risas de los otros niños, crueldad que se ve silenciada por su hermano gemelo, respetado por su gran fortaleza. Y es que nadie diría que son gemelos. El inocente y bonachón Caramon, con un físico saludable, contrasta inevitablemente con la debilidad de Raistlin. El enfermizo muchacho no participa en juegos de guerra, pero se inventa trucos para que su hermano siempre termine ganando. Y es que es un niño demasiado inteligente y precoz para su corta edad.
Los dos hermanos están al cuidado de su hermana de trece años, Kitiara, o más bien, hermanastra. Ella cuida de ellos, mientras Gilon Majere, por su oficio de leñador, para muchas jornadas fuera de casa, y mientras Rosamun, su madre, tiene unas visiones que están más allá de la realidad, y por la que todo el mundo la tacha de loca. Kitiara necesita huir de Solace, marcharse a buscar a su padre, un Caballero de Solamnia que las abandonó, a ella y a su madre, cuando Kit era todavía un bebé. Pero antes de marcharse debe ocuparse del futuro de Raistlin, ya que sabe que Caramon no tendrá problemas para salir adelante.
Entonces ve su oportunidad. Un día visita Solace un mago, un rico sastre de Port Balifor que no lleva su Túnica Blanca, pero que sus numerosos saquillos a la cintura le identifican como el hechicero que es. Antimodes es un mago al que le gusta viajar por todo Krynn. En sus viajes ha conocido a todo tipo de personas y ahora tiene una misión que le ha encargado su gran amigo Par-Salian: debe observar a niños que serán futuros magos para poder reclutarlos. De momento no ha tenido suerte porque los hechiceros no están bien vistos en Krynn. La descarada muchacha le busca en la posada El Último Hogar y le explica sus inquietudes respecto a su hermano. Antimodes descubre que Raistlin había hecho trucos de ilusionista, pero observa que hay un fuego interior en el muchacho que le está consumiendo. Descubre su frialdad, su ambición y, finalmente, pagará sus estudios en una escuela que está bajo la dirección de Theobald, a ocho kilómetros de Solace. Los Majeres, aunque pobres, no quieren caridad y Antimodes debe ocultar quién es el que está pagando los estudios del joven Raistlin.
El muchacho recorrerá con su hermano los ocho kilómetros que le separan de su casa diariamente, excepto en invierno, que se quedará en la escuela hasta que pasen las nieves. Un granjero ha contratado a Caramon para que le ayude y deben cruzar a diario el mismo camino que lleva a Raistlin a la escuela.
Raistlin será objeto de guasa entre sus compañeros. Theobald no es un buen maestro, pero les enseña las cosas más básicas, y pega a sus alumnos. Pero el muchacho no se amedrenta ante la vara de avellano, hasta que finalmente, más sagaz, les da un susto a sus compañeros y profesor, con el objetivo de que Theobald no vuelva a ponerle una mano encima.
Han pasado siete años y comienza la primavera. Caramon le espera en la salida y escucha al resto de muchachos cómo llaman Taimado a su gemelo. Quiere dar la vuelta al carro, pero Raistlin se lo impide. Él se vengará a su manera.
En su casa encuentra a su madre mucho mejor, casi recuperada, con la ayuda de la viuda Judith, una mujer que profesa una nueva religión que adora a un tal Belzor. Sabe que nadie da nada gratis y termina escuchando una conversación en la que la viuda le está diciendo a su madre que debe convertir a toda su familia a esa religión.
Caramon y Raistlin tienen 16 años. El aprendiz de mago está de vacaciones y vuelve con su hermano en el carro cuando un niño se les acerca para decirles que su padre ha tenido un accidente. A punto de morir Gilon, la viuda Judith se deja ver el plumero y los habitantes de Solace le piden que se marche. La madre volverá a empeorar y, pese a los cuidados de Raistlin, termina muriendo. Dos nuevos vallenwoods se han plantado junto a las tumbas. Vuelve Kitiara e intenta convencerlos para que vayan con ella, pero los hermanos se quedan en su hogar.
Cuando Raistlin vuelve a la escuela debe pasar la prueba elemental. Junto a Josh y Gordon, dos compañeros, acude al laboratorio de Theobald, donde los tres muchachos descubrirán si tienen aptitudes para la magia. En un pergamino deben escribir: "Yo, Magus". Gordon conseguirá dejar la escuela, después de que su pergamino no se ilumine, y las letras de Josh enseguida toman una tonalidad rojiza. Sin embargo, las de Raistlin, a pesar de haberlo escrito bien, no se iluminan. Entonces implora a los dioses de la magia que le ayuden, y éstos se le aparecen y hablan con él, para preguntarse si está seguro de que cumplirá su promesa: "Daré mi vida por la magia". En ese momento, su pergamino empieza a arder, dejando solo cenizas. Raistlin se ha convertido en un aprendiz de mago y ahora podrá empezar a escribir sus primeros trucos.

"El alma de un mago se forja en el crisol de la magia. Eliges entrar en el fuego voluntariamente. Las llamas podrían destruirte; pero, si sobrevives, cada golpe de martillo servirá para moldear tu ser, cada gota de agua extraída de ti dará temple y fortaleza a tu alma".

martes, agosto 21, 2007

Tiahuanaco: ¿La ciudad más vieja del mundo?

Pregunté a los nativos si estos edificios habían sido construidos en época de los incas y se echaron a reír, afirmando que habían sido creados mucho antes y que, según los relatos transmitidos por sus antepasados, todo cuanto se veía había aparecido súbitamente de la noche a la mañana”. (Pedro Cieza de León)
En mayo de 1958, Roger Delorme, un periodista francés que venía de La Paz, descubrió en una explanada arenosa las ruinas de una ciudad: Tiahuanaco. Este hombre conocía la historia inca y las tradiciones de los valles andinos. Había visitado Cuzco, Pachacamac, Ollantaytambo y se había quedado admirado por las colosales construcciones de piedras gigantes. Las antiguas ciudades incas, Machu Picchu en concreto, le habían impresionado sobre todo por la majestuosa armonía a pesar de sus dimensiones. Pero en Tiahuanaco, frente a las piedras y estatuas dispersas a lo largo de muchos kilómetros, frente a la Puerta del Sol, Delorme experimentó una influencia indescriptible, superando así todas las emociones que había sentido en otros lugares. Tiahuanaco guardaba un extraordinario secreto que el espíritu humano no podía definir. El periodista permaneció varias semanas en el altiplano boliviano, a 4000 metros de altitud, intentando dar un sentido lógico y científico a las parábolas, imágenes y petroglifos que surcaban aquella región. En los alrededores, personajes monolíticos en piedra, con grandes orejas y manos de cuatro dedos, contemplaban con su mirada vacía al visitante que intentaba descubrir su mensaje.
El origen de Tiahuanaco se pierde en los milenios. Los incas, durante la conquista de Perú, afirmaban que siempre habían conocido la ciudad en ruinas. Los aymaras, la raza más antigua de los Andes, decían que era la ciudad de los primeros hombres de La Tierra y que había sido creada por el dios Viracocha antes del nacimiento del sol y las estrellas.
Los rostros de bocas profundas y ojos redondos se abren paso entre los muros como si de un parto se tratase. Sus cráneos han quedado al otro lado, deformados, violentos, como si quisiesen advertir al viajero con su mensaje. Son dioses inmóviles, gigantes que se han convertido en un desafío a la lógica y al tiempo.
El análisis detallado de las figuras de la Puerta del Sol y su colocación ratifica que fue construida para recrear un efecto concreto de sincronía con el astro rey. Investigadores y científicos llegaron a la conclusión de que la puerta fue erigida cuando la oblicuidad de la elíptica se situaba en 23º 8’ 48’’, datos que coinciden exactamente con una fecha remota: 15.000 años antes de Cristo.
Sea como fuere resultan extraños muchos de los animales grabados en las piedras, puesto que es una fauna impropia de los Andes. Muchos de estos seres podrían haberse extinguido con el paso de los siglos.
También es inexplicable cómo a esta altitud, con el cuerpo humano al límite de su esfuerzo físico, y sin conocimiento de la rueda, se trasladaron estas gigantescas y pesadas piedras y cómo es posible que trabajaran los bloques con tal limpieza de corte. Son muchas las incógnitas sobre esta misteriosa ciudad, cuya cultura se desconoce. Sin embargo, sus huellas están ahí, imperturbables ante el paso del tiempo.
El enigma sigue vigente en esta extraña ciudad perdida. No hay rocas en las proximidades, así que cabe preguntarse de dónde sacaron los materiales utilizados en la construcción de la ciudad y con qué medios se transportaron estas piedras monumentales hasta aquí. Los misteriosos constructores no disponían de animales de tiro y no conocían la rueda ni el hierro.

¿Por qué se abandonó la ciudad, cuyos edificios aparecen inacabados?

Collas: Los guerreros de la muerte

A orillas del lago Titicaca, en tierras bolivianas y muy cerca de la frontera con Perú, se izan las chulpas, torres funerarias del complejo de Sillustani. Se trata de unas moles que se elevan en las cimas montañosas, cerca de la destartalada ciudad de Puno, formadas por inmensos bloques y que terminan rompiendo la línea del horizonte.

Aquí se asentó el antiguo reino de los collas, los más sanguinarios guerreros que conocieron los Andes. Eran hombres feroces, entregados a sus dioses, que exigían sacrificios de sangre. Sus tumbas se encuentran a unos 4000 metros de altura, donde el aire llega cansinamente a los pulmones del hombre desacostumbrado a las alturas andinas.

Las junturas de las chulpas son extraordinarias. Los perfectos bloques sillares se unen entre ellos con gran maestría. ¿Cómo lograron los collas realizar estas magníficas obras de ingeniería, a esas alturas, y con las canteras más próximas a cientos de kilómetros?

Durante el funeral del guerrero colla, tras envolver al cadáver con una tela gruesa donde se señalaban los ojos y la nariz, se mataban a mujeres, niños y criados. Era su modo de iniciar su rumbo a la muerte. Estas torres, activas hasta el siglo XI, fueron testigos directos de escenas dramáticas, en las que familias y generaciones eran sacrificadas en vida para penetrar en estas tumbas verticales, donde hoy solo se escucha silbar al viento.

A lo largo de todo el paraje de Sillustani se producen anomalías magnéticas. De una forma extraña a la que los científicos han intentado encontrar una explicación, sin éxito, las brújulas se vuelven locas y los relojes se paran. El complejo funerario cuenta con un enorme poder magnético, difícil de comprender.

Los restos óseos de los collas muestran que éstos tenían por costumbre deformarse el cráneo hasta parecer auténticos extraterrestres. Las cabezas apepinadas al límite representaban la cercanía a la realidad espiritual. Unidos a férreos vendajes desde la niñez, conseguían un resultado aterrador. Muchos de los cráneos están agujereados. Son los resultados de trepanaciones* realizadas en vivo. Algunos de estos trépanos los hacía el propio guerrero sobre su cráneo, agujereando la tapa de los sesos hasta quedarse muy cerca de la membrana que protege el cerebro. El bombeo de la sangre probablemente les producía una especie de éxtasis místico que les haría viajar hacia otras realidades o aumentar su agresividad. Muchos cráneos tienen ocho o diez agujeros, algunos con capas calcáreas de hueso regenerándolos, muestra inequívoca de que el guerrero sobrevivía a estas perforaciones.

Así combatían y vivían los collas, una de las estirpes más extrañas que habitó América, una etnia que construyó edificios imposibles a 4000 metros de altura y que disponía de una tecnología quirúrgica sorprendente.
*La trepanación es una escisión, mediante cirugía, de un fragmento de hueso del cráneo, en forma de disco, para llegar al interior de la cavidad craneal. Antiguamente se realizaba para eliminar enfermedades craneales.

Caracola de mar

He perdido mi caracola de mar.
Me gustaría acercármela al oído
no para escuchar el mar
sino para oír tu voz.
He dejado de escucharte,
te alejas a medida que pasan las horas
como el oleaje en una brutal resaca.

He perdido mi caracola de mar
y ya no podré escucharte...

lunes, agosto 20, 2007

"El precio de la leche"

En la gran mayoría de películas que vemos el amor siempre aparece, bien adquiriendo protagonismo, bien en sus modos más pastelosos, quizás apartándose a un segundo plano, o quizás apenas perceptible. Si nos paramos a pensar en todas las películas que hablan de amor no acabaríamos nunca. Una simple mirada basta para hacernos partícipes de esa relación implícita entre dos seres humanos, aunque después no se diga nada al respecto.
Bien, esta película es de amor, pero está tratada de una manera muy especial. Viene a tratar más bien el sentido de ese amor, su significado, sobre todo porque ya se nos deja claro desde el principio que los dos protagonistas se quieren con locura, pero a veces... se pone a prueba ese amor. Tan seguros estamos de lo que tenemos que terminamos dudando y, en el peor de los casos, perdiéndolo.

Rob (Karl Urban) y Lucinda (Danielle Cormack) son dos amantes que viven en una cabaña que se cae a pedazos en medio de un prado, el inmenso prado donde pastan sus vaquitas.
No importa fregar la vajilla mientras están desnudos en una bañera al aire libre, no importa estar alejados de la civilización si tienen todo el campo para ellos solos. No importa carecer de elementos imprescindibles. Y menos importa todavía que, durante la noche, les hayan robado el edredón. Se tienen a ellos mismos y con eso basta. También tienen a las vacasy a Nigel, un perro que padece agorafobia y siempre está tapado con una caja de cartón.
Lucinda vive para su amado y Rob vive para la muchacha. Nunca han planeado tener hijos. Sin embargo, Lucinda tiene un extraño hobby: colecciona zapatitos de niño y los guarda en una maleta que Rob tiene prohibido tocar.
Su mejor amiga se llama Drosófila. Vive en una caravana en medio de ninguna parte y aconseja a Lucinda sobre su amor, un amor que pondrá a prueba en el momento en que Rob le entregue un anillo de compromiso. Drosófila le recomienda a Lucinda que debe hacer enfadar a su novio. Y la ingenua Lucinda sigue los pasos marcados por su amiga. Pero enfadar a Rob resulta difícil. Cuando él le levanta la voz, enseguida le pide perdón hasta que ¡¡vende sus vacas!!

Una noche, unos indígenas les roban el edredón mientras duermen. Lucinda le dice a su novio que habrán sido los Jackson, que cuando era pequeña y pasaba algo extraño en la noche su madre siempre le decía que habían sido los Jackson. Han desaparecido todos los edredones de la zona. Un día, caminando por la carretera, Lucinda pasa junto a una casa donde una anciana sacude un edredón... ¡su edredón! Y se lo pide, pero la anciana no quiere dárselo. Y cuando se hace de noche se propone espiarla, pero se encuentra con los numerosos y fornidos sobrinos de la anciana, que está durmiendo bajo una enorme montaña de edredones.
La viejecita se despierta y le dice a Lucinda que si quiere el edredón deberá darle algo a cambio, tendrá que sacrificarse y cambiárselo por lo que ella considera más valioso. Y ella le entrega las vacas de Rob.

Rob se enfada de verdad y abandona a Lucinda. Faltan pocos días para la boda. El perro guía a Lucinda hasta donde se encuentra su novio y dejando las marcas de los zapatitos de niños le cuida mientras está fuera de casa. Él cree que son los Jackson, los que hacen cosas inexplicables por la noche, y además son muy pequeños.

Lucinda va a ver a la anciana para pedirle las vacas. De nuevo la anciana le dice que tiene que sacrificarse y darle lo más valioso para ella. Es la segunda oportunidad. Lucinda le entrega un colgante de su bisabuela, pero entonces la anciana le quita el anillo de compromiso: ¡eso es de verdad lo más valioso! Pero Lucinda no quería desprenderse del anillo porque entonces perdería a Rob.

Rob despierta en medio del prado rodeado de los mugidos de sus vacas. Cree que todo ha sido una pesadilla. Cuando Lucinda lleva la maleta con los zapatitos de niño, se la entrega a Drosófila para que se la dé a Rob. Sin embargo, la supuesta amiga no lo hace. Solamente quería que se enfadaran y separaran para quedarse con el novio. Lucinda espera la vuelta de Rob, pero éste sigue enfadado y termina celebrándose una boda india, pero Rob se casa con Drosófila. Lucinda no lo puede soportar. Con ayuda de los sobrinos de la anciana, intenta hacerle ver a Rob que está equivocado, pero entonces se da cuenta de que está cambiado, que ese no es "su Rob" y le echa de su casa. Rob vuelve a la caravana de Drosófila, parada junto a un lago y decide nadar dejando a Drosófila en la orilla. Del lago empiezan a salir zapatos de niño y Rob encuentra la maleta en el fondo. Entonces se da cuenta del error y de las mentiras de Drosófila.
Entonces decide ir a pedir perdón a Lucinda y, en el camino, se encuentra con la viejecita, que le da el edredón, al que ha cosido la alianza de compromiso. Cuando él se presenta, ella le dice que es la señora Jackson...

Chauchilla: Los centinelas de la Muerte

A 35 kilómetros hacia el interior del desierto de Nazca (Perú) existe un lugar donde el MIEDO se escribe con mayúsculas. Los oriundos no osan acercarse a aquel cementerio de centinelas tétricos que miran con su máscara terrorífica hacia el visitante, más allá de la vida y del tiempo. Mucho menos se les ocurriría desviarse de la Carretera Panamericana, sobre todo si conducen de noche, y eso que hay testigos vivos que han visto platillos y extraños seres desproporcionados que les han atraído hacia aquel cementerio casi sin darse cuenta del suelo que pisaban. Peor suerte corrieron los huaqueros (ladrones de tumbas) que intentaron profanar aquel sacrosanto lugar, pues terminaron encontrando la muerte sin explicación alguna. Y es que ningún ladrón de tumbas se atreve a acercarse al desierto poblado de Chauchilla con la intención de buscar el supuesto tesoro que podrían guardar los horripilantes centinelas.
El poblado maldito alberga los restos humanos de los nazcas, vestidos con esos mantos primorosamente trenzados, conservando sus largas melenas negras, portando sus amuletos sagrados, junto a tinajas decoradas con sencillos dibujos, tal como las dejaron el día en que todos ellos murieron. Ante la carestía de lluvias, todo sigue igual. Una imagen macabra para el visitante.

Cuentan las antiguas crónicas que un destacamento dirigido por el conquistador Jerónimo Luis de Cabrera llegó hasta este lugar remoto después de muchas batallas entre indígenas y españoles. Tras la fundación de Villa Valverde, partió una histórica expedición con Pedro de Valdivia a la cabeza en dirección sur, hacia Chile. Varios soldados de esta expedición se adentraron en las tierras estériles para explorar. En el Valle del Ingenio fueron los nativos quienes les confesaron sus peores temores: había un lugar desierto que estaba maldito. La aldea, convertida en una macabra necrópolis, fue bautizada como Cahuache Chauchia, y se la consideraba como "castigada" por los dioses, que convirtieron a sus habitantes en estatuas de sal -según la leyenda popular-. Este relato, transmitido de padres a hijos, decía que a todos se les habían podrido las carnes al mismo tiempo y que sus esqueletos habían quedado tal y como estaban aquel día. Las investigaciones de los españoles en Chauchilla fueron nulas y terminaron por alejarse de aquel extraño lugar.
El emplazamiento se mantuvo intacto y en silencio hasta 1901, en que el arqueólogo Max Uhle atravesó el desierto con su equipo en busca de "los cuerpos malditos". Tras los primeros análisis de esqueletos, ropajes y enseres, los especialistas dataron los vestigios: 2200 años.
Las labores de desenterramiento fueron descubriendo una ciudad de muros de adobe. En habitáculos cuadrados aparecían los cuerpos de niños y mayores, de brujos y ancianos, de mujeres y hechiceras, junto a vasijas llenas de arenisca blanca. Los arqueólogos fueron eliminando la tierra y terminaron comprobando que aquellas personas habían sido sorprendidas por algún tipo de alud o temporal.
Por las fechas podían asegurar que aquellos cuerpos eran los constructores de las Líneas de Nazca. Más tarde se comprobó que muchos de los dibujos de la pampa apuntaban a este enclave, quizás ocultando un secreto inconfesable que se escondía bajo las capas de arena.
Los hallazgos de los científicos corrieron rápidamente por la región y muchas personas, sedientas por la fiebre del oro, acudieron a Chauchilla para verificar los rumores de que las momias eran centinelas de un fantástico tesoro de la época prehispánica. Los saqueadores y huaqueros, sin embargo, detuvieron sus deseos de raíz. Según contaban los más viejos, el poblado donde el tiempo parecía haberse detenido con decenas de cuerpos sepultados era demasiado espectral para profanarlo. Había algo negativo que era como una barrera física que detenía a aquellas gentes tan pías.
Pocos fueron los que intentaron robar algo a aquellos extraños centinelas y pagaron cruelmente su osadía.
Ahora solo los forasteros se atreven a visitar aquel apartado y desierto enclave, y durante el día recorren las piedras de aquella necrópolis que abre muchas preguntas y ofrece muy pocas respuestas.

Lo que queda patente es que hay en Chauchilla algo invisible, quizás escrito en el aire de aquel siniestro lugar, que aconseja no profanar el frágil sueño de los muertos.

Clavos

Después de haberme enfadado con el timbre dos veces, he leído este cuento, con el cual me he identificado enormemente. No es que me enfade con el timbre, es que tengo una vecina mayor que no para de llamar cuando la llave no le abre abajo. Y parece que siempre llama a mi piso. Y todos los días igual; si me pilla en casa haciendo algo el timbre termina sulfurándome, sobre todo si estoy concentrada estudiando o como me haya tumbado justo para echarme la siesta. Si estoy dormida evidentemente el timbre no me despierta.
El caso es que lo he pensado después y me he sentido terriblemente culpable. Vale que el timbre me desconcentre, pero es una señora mayor y reconozco que a mí a veces también me cuesta abrir la puerta con mi llave.
Justamente después ha caído esta historia en mis manos. Igual tengo que empezar a clavar clavos.

Ésta es la historia de un muchacho que tenía muy mal carácter. Un día, su padre le dio un saco de clavos y le dijo que clavara uno en la verja del jardín cada vez que perdiera la paciencia y se enfadara con alguien.
El primer día clavó 37 clavos. Durante la semana siguiente se concentró en controlarse y, día a día, fue disminuyendo la cantidad de clavos nuevos en la verja. Había descubierto que era más fácil controlar su carácter que clavar clavos. Llegó un día en que dejó de clavar clavos nuevos en la verja. Entonces fue a contárselo a su padre.
Su padre le dijo que era el momento de quitar un clavo por cada día que no perdiera la paciencia. Los días pasaron y, finalmente, el chico pudo decir a su padre que ya no quedaba ningún clavo en la verja.
El padre condujo al muchacho hasta la verja y le dijo: "Hijo mío, te has comportado muy bien, pero mira todos los agujeros que han quedado en la verja. Ya nunca será como antes. Cuando discutes con alguien y le dices cualquier cosa ofensiva, le dejas una herida como ésta. Por eso hay que intentar tener paciencia cuando se pierde la paciencia".

Nazca: El lugar más misterioso del mundo

Las inmensas líneas que surcan el desierto de Nazca, donde no llueve desde hace más de cuatro siglos, sigue siendo un enigma todavía hoy. Son unas líneas que, observadas desde el suelo, no parecen nada. Son unos dibujos para ser vistos desde el aire. Así, a ambos lados de la Carretera Panamericana, en una región que sufre constantes terremotos, se perfilan las misteriosas figuras que nadie entiende por qué están ahí. Los habitantes de la zona, supersticiosos por naturaleza, creen ver ovnis y extrañas luces de vez en cuando, pero no pueden hablar. Tampoco pueden decir nada los pilotos que planean sobre la gran llanura y llevan viendo esas enigmáticas imágenes durante toda su vida. No se puede caminar por esa parte de la región puesto que el Estado lo tiene prohibido. Sin embargo, todo el mundo sabe que esas extrañas líneas están ahí, y todos se hacen preguntas.
Colibrí: Con sus 110 metros, estaría representando la constelación del Águila
Hace 2500 años surgió una civilización preincaica que pobló la zona, los nazcas. El nombre del lugar, llamado en principio Nanazca, significa "lugar de pena y sufrimiento". ¿Es posible que aquella civilización protohistórica estuviera más evolucionada de lo que creemos? ¿O quizás los dibujos de la región responden a un intento de comunicación con extraterrestres? Lo que está claro es que estas figuras siguen siendo un gran enigma.
Líneas de Nazca, vistas desde el aire
En verano de 1927, el arqueólogo Toribio Mejía Xesspe descubrió una franja que atravesaba el suelo y se perdía en el horizonte. Las piedras habían sido cuidadosamente apartadas para dejar ver la tierra interior, dando lugar a las líneas blancas que resaltan entre la arena roja del desierto. Ni huracanes ni terremotos, ni el tiempo ni la erosión han conseguido borrar las huellas de un pasado incierto. No hay respuestas, solo hipótesis.
Cóndor: Está asociado a la constelación del Cisne
El 1927 el Gobierno de Perú postergó las investigaciones de las inmensas líneas que el arqueólogo había encontrado a ras del suelo. Sin embargo, en junio de 1939, el neoyorkino Paul Kosok, profesor de Historia, sobrevoló la zona con su avioneta. Era la primera vez que se observarían las líneas de Nazca desde el cielo, tal y como se habían concebido: para ser vistas desde las alturas. Para Kosok este fenómeno representaba la demostración definitiva de que un pueblo protohistórico, con una técnica desconocida y asombrosa, se dedicó durante años a la magna obra con la finalidad de estudiar los misterios de aquel cosmos infinito, repleto de dioses y demonios, al que miraban con devoción y miedo.
Árbol: Representaría a la constelación de Andrómeda
Años después sería una alemana la que abandonara su cátedra de la Universidad de Hamburgo para trasladarse a la pampa. Maria Reiche había oído los rumores de las representaciones de dioses que se encontraban en aquel caluroso desierto y se trasladó a Nazca para estudiar con detalle las fastuosas imágenes. Limpió impurezas de las líneas, midió, calculó y publicó un inmenso catálogo que causó conmoción e incertidumbre en la comunidad científica internacional. A partir de entonces, el Gobierno de Perú se propuso ayudarla. Tanta estupefacción causó su investigación que en 1994 esta zona arqueológica fue proclamada Patrimonio de la Humanidad. Cuatro años después moría la que llegó a conocerse con el sobrenombre de la "Dama de la Pampa".
Pero Maria Reiche no publicó todos los dibujos que había encontrado. En su catálogo faltan las imágenes más enigmáticas: figuras antropomorfas, rostros, un astronauta... líneas que tanto Gobierno como científicos intentaron mantener ocultas durante muchas décadas.
Astronauta: Con sus 30 metros, podría asociarse a la constelación de Boyero
Esta imagen una de las más misteriosas de todas, puesto que representa a un ser, provisto de casco ovalado a modo de escafandra, ojos redondos, cuerpo robusto rematado en dos botas anchas y un brazo en alto que saluda a los cielos...

domingo, agosto 19, 2007

Semillas

Había una vez un hombre que siempre cogía el autobús para ir al trabajo. Una parada después siempre subía una anciana y siempre se sentaba al lado de la ventana. La anciana sacaba una bolsa y, durante el trayecto, iba tirando algo por la ventana. Siempre hacía lo mismo y un día, intrigado, el hombre le preguntó qué era lo que tiraba.
"Semillas", respondió la anciana.
"¿Semillas? ¿Semillas de qué?".
"De flores", contestó la anciana. "Es que miro fuera y encuentro todo tan vacío... Me gustaría mirar y ver flores durante todo el trayecto, ¿verdad que sería bonito?".
"Pero las semillas caen encima del asfalto, las aplastan los coches, se las comen los pájaros... ¿Cree que las semillas germinarán en el camino?".
"Seguro que sí. Aunque algunas se pierdan, otras acabarán en la cuneta y, con el tiempo, brotarán".
"Pero... tardarán en crecer, necesitan agua...", respondió el hombre.
"Yo hago lo que puedo. ¡Ya vendrán días de lluvia!".
La anciana siguió con sus semillas y el hombre bajó del autobús para ir a trabajar. Pensó que la anciana había perdido la cabeza.

Unos meses después, cuando se dirigía al trabajo, el hombre, al mirar por la ventana, vio todo el camino lleno de flores. El paisaje estaba colorido. Se acordó de la anciana, pero hacía días que no la había visto, así que preguntó al conductor.
"¿La anciana de las semillas? Pues hace ya un mes que murió".
El hombre volvió a su asiento y siguió mirando el paisaje. "Las flores han florecido, pero ¿de qué le ha servido el trabajo? No ha podido ver su obra", pensó. De repente, oyó la risa de un niño pequeño. Una niña señalaba, entusiasmada, las flores: "Mira, papá, mira cuántas flores".

La anciana había hecho su trabajo y, al morir, había dejado su herencia a todos los que la pudieran recibir y apreciar, a todos los que la pudieran contemplar y reflexionar.
Dicen que aquel hombre, desde aquel día, lleva una bolsa de semillas que...

Quinta Era III: Conjuro de Dragones

Dhamon Fierolobo se dirige, solitario, hacia la guarida de Malystryx, la hembra de Dragón Rojo, que ha poseído su mente. El antiguo Caballero de Takhisis lleva en sus manos la alabarda mágica, objeto que la Roja quiere tener en su poder.
Mientras, en el mundo de los muertos, Goldmoon se encuentra, por fin, con su amado Riverwind y éste le pide que vuelva a Krynn, ya que no era ella la que debía morir ese día a manos de Dhamon, sino otra persona.
Por otro lado, los dragones se reúnen y rinden pleitesía a la que se convertirá en una nueva Takhisis, Malys. Para ello, deben reunir entre todos el máximo número de objetos mágicos de la Era de los Sueños y entregárselos.
Los héroes de la Quinta Era siguen los pasos de Dhamon. Deben detenerle y su encuentro con la Roja nunca debe llevarse a cabo. Pero en su cacería se tienen que enfrentar a esperpénticos dracs rojos, que echan fuego y les queman. Gracias a los conjuros mágicos de Feril, la kalanesti, consiguen encerrarse en la cueva de una montaña y mantenerse a salvo. Jaspe Fireforge, el enano, ha perdido la fe tras la muerte de Goldmoon y se siente incapaz de curar, hasta que Groller, el semiogro, es herido de gravedad, y el enano escucha la suave voz de Goldmoon, instándole a tener fe. A partir de entonces, llevará con él el Puño de E'li, el mazo élfico que le otorga una gran energía. Serán Gilthanas y Silvara los que encuentren a Dhamon, en la cueva de una montaña, junto a las sombras del Dragón de las Tinieblas que deja de atacarle cuando descubre la escama roja que el humano tiene incrustada en su pierna. Silvara como Dragón Plateado y el Dragón de las Tinieblas consiguen romper el sortilegio de la Roja sobre Dhamon, partiendo en dos la escama y mojándola con gotas de su sangre. En ese momento, Dhamon deja de ser un títere de Malys y empieza a reprocharse la muerte de Goldmoon.
Palin pasa muchas horas en la torre de Wayreth con el Hechicero Oscuro y con el Custodio de la Torre. Cree que uno de los dos puede ser su tío Raistlin, pero el Custodio le dice que él simplemente es la misma Torre de Hechicería de Palanthas, hecho hombre tras su desaparición bajo la superficie.
Caballeros de Takhisis, dracs, draconianos, goblins y hobgoblins van tras los pasos de los héroes, pues saben que intentan frustrar la ceremonia en la que, en un futuro próximo, Takhisis regresará a Krynn. Finalmente todos se juntan e intentan coger un barco para llegar al reino submarino de Dimernesti, pero en el puerto de Ak-Khurman no han ningún barco, y a lo lejos se ven los negros navíos de los Caballeros de Takhisis, que les están buscando. Interceptan a un espía y, gracias a él, consiguen una barca pesquera para llegar a los barcos. Rig traza un plan: quemar las galeras y las carracas para que no puedan perseguirlos, pero hacerse con uno de los negros barcos. Incendian todos los barcos de los Caballeros de Takhisis, soltando a los esclavos y luchando contra los Caballeros oscuros. Y se dirigen, por fin, hacia el reino submarino de Dimernesti. Los elfos marinos guardan uno de los objetos de la Era de los Sueños: la corona de las mareas. Ningún barco se acerca a su reino porque el dragón marino, Piélago, causa el terror en aquella zona del océano.
Feril lanza un conjuro para convertirse en pulpo y, más adelante, en pez. Termina presentándose ante Veylona, una elfa marina con la que le resulta difícil entenderse. Juntas van hasta la Torre de los Mares donde Feril habla con la Oradora de los Mares, Nuqala. La elfa marina le hace saber que la corona es el único objeto que mantiene alejado de su reino a Piélago y que si se la entrega se sumirían en el caos y la destrucción. Termina accediendo a cambio de que sea el dragón marino el primero en perecer a manos de Palin Majere. Feril hace la promesa. Cuando está subiendo a la superficie, el dragón la ve y comienza a perseguirla. Consigue dejarla inconsciente y entonces descubre el barco. Entre todos los tripulantes matan a Piélago, por lo que Feril ve cumplida su promesa. Veylona consigue salvar la vida de Dhamon y Feril, que han caído al fondo del mar en la lucha contra el dragón, y se marcha con ellos.
En la Torre de Wayreth, los hechiceros no se ponen de acuerdo sobre cuál será el lugar sobre el que se aparecerá la Reina Oscura. El Hechicero Oscuro cree que será en el Reposo de Ariakan, donde dice la leyenda que Takhisis se le apareció a Ariakan antes de que él creara la Orden de los Caballeros oscuros. El Custodio de la Torre cree que será en la Ventana de las Estrellas. El Hechicero Oscuro va con Palin hasta el Reposo de Ariakan y es atacado por el mago encapuchado. Palin se da cuenta de que es un traidor y que, gracias a él, perseguían a los héroes. El Hechicero Oscuro termina desapareciendo y todos son llamados a la Ventana de las Estrellas. Mientras que a lo lejos aparecen los Dragones del Bien guiados por Gilthanas y Ulin, los héroes han cruzado el campamento de Caballeros de Takhisis, draconianos, goblins y el resto de hordas del Mal mediante un conjuro de Palin. Observan a los Señores Supremos sentados en círculo. Creen que es una ardua tarea acabar con esos cinco grandes dragones y los dos más pequeños. Pero no pueden esperar a los Dragones del Bien. Deben atacar antes de que Malys se proclame como reina suprema. Gellidus es el primero al que atacan, y terminará huyendo. Onysablet, el dragón negro, sale malparado, sobre todo cuando aparece Goldmoon, que está viva. Intenta acabar con ella, pero se interpone el enano, el que debía haber muerto el día que falleció Goldmoon. Y Jaspe muere. Beryl también es atacado, aunque su fétido aliento deja grandes heridas a sus agresores. Dhamon ataca directamente a Malys, por todo lo que le hizo en el pasado. Sin embargo, es poco lo que puede hacer contra la Roja. Nadie está pendiente de Khellendros, el dragón azul, que se ha colocado en el altar donde reposan los objetos mágicos y comienza a sentir su energía. Mientras se abren las Puertas del Abismo para rescatar a Kitiara, le entrega a Dhamon la Dragonlance de Huma para que se la clave a Malys y el dragón azul desaparece entre las piedras, ordenando que dejen libres a Palin y a sus compañeros. Y desaparece entre las piedras.
Todos se alegran de la vuelta de Goldmoon, pero están entristecidos por la muerte de Jaspe, a quien entierran en Schallsea. Ampolla luce ahora el medallón de la fe, pues se ha convertido en alumna de Goldmoon.
En el mar aparece la testa roja de Malys, que ha conseguido sacarse la Dragonlance del pecho y planea la venganza.