Hacía tiempo que no me derrumbaba. A veces creo que es mejor que esté centrada trabajando, porque esta tarde todo iba bien hasta que he venido a casa. En realidad iba a ir a tomar unas cervezas, pero entonces he empezado a escuchar Nessun Dorma y he sentido que el corazón se me encogía hasta llegar a My inmortal y desmoronarme por completo.
He cerrado los ojos y los recuerdos de Chini me avasallaban, y no podía evitar que llegaran. Y entonces he sentido que ya no podía más. Y he pensado otra vez en lo difícil que es vivir sin él.
Nadie podría imaginar jamás una ausencia así. Es tan duro seguir sin él…
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