Cuando leí que había que ir temprano a las murallas, pensaba que era por las multitudes, pero no, es por el sol.
Dubrovnik tiene tanta muralla que estás caminando una hora bajo el sol, sin sombra, y menos mal que de vez en cuando hay alguna cafetería. A mitad de trayecto he tenido que parar a tomar un zumo de naranja.
Esto es impresionante. Y hace tanto calor…
No hay comentarios:
Publicar un comentario