La vida sigue rodando sin ti, pese a todo. Ya no me desmorono cada vez que pienso en ti, aunque sigo notando como si un puño me aprisionara el pecho y a veces siento que me asfixio.
Nadie debería pasar por algo así.
Hoy he vuelto a recordarte… Pero ya puedo recordarte sin echarme a llorar. Me entristece, claro, tu recuerdo siempre va a estar ahí, pero cada vez es más difuminado.
Quizás he empezado a asimilar que ya no estás…
No hay comentarios:
Publicar un comentario