Es la primera Nochevieja que ceno lejos de mi familia. Es algo muy extraño.
Cada uno cena en su casa porque mi hermano y yo aún no queremos exponer a nadie. Así que me toca tomar las uvas sola en mi casa.
Pero hay mucha gente que está como yo. Tomando el vermout al mediodía he hablado con mucha gente que está en la misma situación. Tiene que ser así, y más vale prevenir…
Me he tomado un Ramón Bilbao, que un vinito nunca está de más. Y ahora… a esperar.
Esperemos que 2022 sea mejor año que el que termina.
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