Éste es el quinto tomo de la historia de Ana Shirley, la de Tejas Verdes, así que es muy probable que este año termine de leer la saga. No me desagrada, pero sí es cierto que a veces son libros que están cargados de cierta ñoñería, así que de vez en cuando cojo uno.
Ana Shirley se casa con Gilbert Blythe en Tejas Verdes. Es la primera boda que se celebra en casa de Marilia y hay muchos invitados porque los novios son muy queridos. Llevaban tiempo enamorados pero debían esperar a que Gilbert terminara la carrera de médico.
Sin embargo, la joven pareja no se queda a vivir en Avonlea, sino que se trasladan a Puerto de Cuatro Vientos, donde Gilbert ha encontrado la casa perfecta para su esposa, la casa que Ana convertirá en la Casa de sus Sueños. Cerca de la ciudad de Glen pero rodeados de un paisaje marítimo, Gilbert ha tomado posesión de la consulta de un viejo doctor que acaba de jubilarse.
Allí conocerán a mucha gente: el viejo Capitán Jim, un anciano marino que cuida del faro que se encuentra en la cercanía, un hombre que escribe sus memorias y anécdotas de cuando surcaba los mares; la solterona Cornelia, una mujer que parece odiar a los hombres y a los metodistas, una señora sincera y cariñosa; Leslie Moore, una bellísima joven que tiene que cuidar de un marido que se dio un golpe en la cabeza y ha perdido el norte.
Así como es sencillo acercarse a Cornelia y al Capitán, para Ana es complicado acercarse a Leslie, ya que la joven ha tenido tantas tragedias en su vida que se ha convertido en una persona infeliz que incluso odiará a Ana por su felicidad. Hasta que llega el joven escritor Owen Ford y se aloja en casa de Leslie. Owen ha venido a buscar inspiración y Ana le acercará al Capitán Jim para que reescriba sus memorias y las publique como libro. Mientras, Leslie y Owen van enamorándose.
En este volumen vemos a una Ana que llega a dar a luz a una niña, Joy, que tiene los pulmones flojos y no dura más que un día. Es el primer momento en que Ana dejará a un lado su alegría habitual para sentir la pérdida. En ese alumbramiento Ana está a punto de perder la vida también. Cuando se recupera Leslie se confiesa y abre su corazón, acercándose a Ana.
Y Gilbert cree poder curar a Dick Moore mediante una operación de trepanación, resultando que... cuando despierta y cobra la consciencia dice que se llama George Moore y que su primo Dick murió en La Habana.
El libro termina cuando Ana y Gilbert tienen un bebé y deciden trasladarse a una casa más grande en la ciudad de Glen.
LA AUTORA:
Es en 1898, al regresar a Cavendish para cuidar de su abuela, cuando comienza a escribir los relatos que darían lugar a su mayor creación: la serie de Ana Shirley (ocho libros que narran su vida, desde la niñez hasta la edad madura). El primero de ellos, Ana, la de Tejas Verdes (Anne of Green Gables), publicado originalmente en 1908, narra la llegada de la inteligente y deslenguada Ana -a la que el propio Mark Twain consideró la niña imaginaria más encantadora que se había creado desde la inmortal Alicia de Carroll- a su hogar adoptivo en Avonlea, un pueblecito (ficticio) situado al norte de la Isla del Príncipe Eduardo. Tejas Verdes, la propiedad de Marilla, su madre adoptiva, será el centro de su universo infantil y el lugar donde, al fin, podrá sentirse parte de una familia.
EL LIBRO:
Título original: Anne's House of Dreams
Autora: L. M. Montgomery
Traductora: Elena Casares Landauro
Editorial: ToroMítico (1ª reimpresión, en septiembre de 2020)
Número de páginas: 277
ISBN: 9788415943327
Valoración: 8/10
RETOS:
* Reto Cazacapítulos: Libro de autora.
* Reto "Viajamos con los libros": Canadá.
* PopSugar Reading Challenge: Un libro que tiene menos de 1.000 reseñas en Amazon o GoodReads.
* Reto 100 palabras 100 portadas: Boda.
* Reto Genérico: Novela juvenil.
2 comentarios:
Leí el primero el año pasado y sí, un poquito ñoño, pero me gustó. Seguiré con esta saga. Me alegra que te esté gustando.
Besotes!!!
Hola,
yo empecé a leerlos en el confinamiento, pero leo uno y luego pasan meses hasta que lea el siguiente. Es un poco ñoño, pero entiendo que también puede ser un estilo propio de la época, por lo que tampoco lo tengo mucho en cuenta. Lo cierto es que la personalidad risueña de Ana me agrada y me hace sentir bien.
Besos!!
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