domingo, julio 28, 2019

Reír rejuvenece

Esta tarde me he echado unas buenas risas que me han venido de lujo. Y es que hay días que sólo quieres desaparecer.
Hay que imaginar una de esas comidas familiares en que hay una ingente tropa de personas alrededor de una mesa redonda más gigante aún. Todos podemos vernos la cara, como el Rey Arturo y sus caballeros de la Mesa Redonda. Familias políticas de mis hermanos con las que me llevo bien, pero que dan pie a una sobremesa de horas.
Al final he optado por escapar a la seguridad de mi casa. Pero en vez de leer he hecho lo que siempre ignoro: hablar en un grupo de whatsapp donde no conozco a nadie en persona y hablo con ellos desde hace años. De ahí han salido carcajadas, un viaje en el mes de septiembre que no tenía previsto y una conversación que me ha dejado un buen sabor de boca.
Yo, que huyo de los grupos de whatsapp...

No hay comentarios: