Tengo los pies reventados y los hombros colorados. No entiendo que me haya quemado si estaba nublado, pero esta brisa gallega es lo que tiene. En cuanto a los pies... no es de extrañar. Según mi teléfono he caminado 16 kilómetros: desde Riazor por toda la costa hasta la Torre de Hércules, pasando por el Acuario Finisterre y Domus, para encontrarme con la magnificencia del puerto y la Plaza de María Pita, recorrer la Calle Real (zona comercial) y desembocar en el Castillo de San Antón. Entonces he decidido coger un autobús de vuelta a Riazor. Y me dirigía a la Casa de las Ciencias, pero he optado por regresar al hotel.
Lo de los pies tiene solución: mañana a caminar por la playa un rato.
1 comentario:
16 kilómetros??! Eso si que es bastante. Yo caminé 10 no hace mucho y todavía lo recuerdo je.
El paisaje ayuda claro...
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