Hoy hemos celebrado el 7° cumpleaños de Paula, mi sobrina, mi ahijada, la niña que me mira y se ríe. Después de todos los regalos me miraba agradecida y no sabía qué decirme.
Pero la que más ha disfrutado es Andrea, que se ha sentado con una muñeca y se ha puesto a jugar en silencio. Por cada regalo que le daba la pequeña a la mayor les decía que se dieran un beso.
Y es que como yo no tengo hermanas adoro esa complicidad que tienen mis sobrinas.
El cumpleaños está llegando a su fin y mañana me contarán cómo han pasado la tarde...

No hay comentarios:
Publicar un comentario