Es pudrirse por dentro, morir lentamente, dejar crecer las malas hierbas y dejarlas hervir hasta que exploten.
Yo odié una vez, tenía suficientes razones de peso para hacerlo, pero con el paso del tiempo me di cuenta de que esa persona no se merecía ni un solo minuto de mi tiempo, y llegó la indiferencia...
Yo odié una vez, tenía suficientes razones de peso para hacerlo, pero con el paso del tiempo me di cuenta de que esa persona no se merecía ni un solo minuto de mi tiempo, y llegó la indiferencia...
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