
No soporto a esas personas que juzgan a otras por lo que parecen y no por lo que son y ni siquiera conocen.
No soporto a aquéllos que critican porque sí, a veces intentando crear o cambiar la opinión que tú tienes de otros.
Por eso pienso que todo el mundo se merece oportunidades, porque si han fallado a alguien alguna vez posiblemente tuvieran sus motivos, pero eso no significa que su personalidad corresponda realmente con la imagen que te han dado.
Tampoco soporto a los superficiales, los que aparentan más de lo que son, los que dan prioridad a las cosas materiales... y cuya personalidad cae por los suelos a la primera de cambio.
No soporto a ciertas personas, pero para que yo no llegue a soportar a alguien antes habré tenido que llegar a su fondo.
No soporto a aquéllos que critican porque sí, a veces intentando crear o cambiar la opinión que tú tienes de otros.
Por eso pienso que todo el mundo se merece oportunidades, porque si han fallado a alguien alguna vez posiblemente tuvieran sus motivos, pero eso no significa que su personalidad corresponda realmente con la imagen que te han dado.
Tampoco soporto a los superficiales, los que aparentan más de lo que son, los que dan prioridad a las cosas materiales... y cuya personalidad cae por los suelos a la primera de cambio.
No soporto a ciertas personas, pero para que yo no llegue a soportar a alguien antes habré tenido que llegar a su fondo.
2 comentarios:
Yo he conocido a gente muy superficial.
El caso del que me acuerdo es de unas compañeras de clase. A mi me respetaban pero porque soy el sheriff hahaha, nah hablando en serio, las tias esas miraban por encima del hombro a todo dios y criticaban mucho a la peña por ir vestidos de una manera determinada o por cuestiones asi de superficiales, y la verdad que no mola la gente asi.
Siempre es mejor conocer a una persona que sepa dar mas importancia a otros aspectos menos banales, porque en definitiva siempre son mejores personas.
Hace poco puse punto final a una amistad porque la otra persona era superficial. Me harté tanto de sus "tonterías" que terminé por no cogerle el teléfono ni contestarle a los mensajes. Ante mi silencio parece que se ha dado cuenta de mi indiferencia. Y quizás recapacite.
Aunque ya es tarde.
La gente así es difícil que cambie y yo no tengo ganas de ir sermoneando a nadie. Cada cual sabe lo que tiene que hacer. Yo lo sé y actúo en consecuencia.
Tarde o temprano la vida nos pone a todos en nuestro lugar.
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