miércoles, febrero 18, 2026

En el lado salvaje

Ésta es una novela que tenía muchas ganas de leer, es una novela dura, una novela que llega muy adentro, una novela que marca. Hay momentos en que me he sentido agobiada y hay otros momentos en que no daba crédito con lo que estaba leyendo. Y, sin embargo, es muy recomendable, aunque toque la fibra sensible.

Antes de nada, comentar que toca temas como la drogadicción, la desestructuración familiar y la prostitución, mientras que en otro bloque hay que colocar las muertes de las jóvenes cuyos cuerpos aparecen en el río, en homenaje a las seis muchachas desaparecidas y/o muertas en el año 2015 en Chillicothe (Ohio), "las Seis de Chillicothe", crímenes que hoy aún siguen sin resolver.

El título nos lleva al lado salvaje, que viene a ser el mundo de drogas y prostitución en el que viven las jóvenes, primero porque lo han visto en su propia familia, donde inyectarse heroína es algo normal, y luego porque se juntan con jóvenes de la misma índole. 

Es un libro donde se empodera a la mujer. La protagonista Arcade, quien cuenta la historia en primera persona, es una mujer fuerte, que siempre quiere dejar de estar en ese lado salvaje, así que le cuenta a su hermana gemela Daffy "el lado bonito de las cosas", y de esa forma sobreviven. Las dos mujeres que viven en su casa, su madre y su tía, son también heroinómanas y se prostituyen para conseguir dinero para drogarse, por lo que las niñas han visto una situación atípica que para ellas se ha terminado normalizando con el paso de los años. La abuela Milkweed, la persona segura a la que se aferran, hasta que es atropellada por un coche.

Las figuras masculinas nos hacen dudar de todo: el padre que promete pero termina muriendo de sobredosis sin cumplir sus promesas, el policía que viola a las niñas cuando sólo tienen diez años, el hombre que atropella a la abuela y va a pedirles perdón, el mantenedor sordo del Blue Hour que colecciona lágrimas, el tatuador malencarado que trafica y colecciona serpientes a las que luego parte en pedacitos. Y luego todos los que pagan por sexo, un público de johns que la mayor parte de las veces no tienen nombre.

Arc, Daffy, Sage Nell y Thursday son cuatro amigas que se drogan con heroína cuando tienen que celebrar una fiesta. Son adictas y, cuando no tienen dinero para droga, terminan prostituyéndose. Sólo Thursday vive en una caravana, donde sus padres le llevan comida y dinero, aceptando su situación, pero deseando que vuelva a casa. Están celebrando el cumpleaños de las gemelas junto al río cuando se encuentran el cuerpo sin vida de Harlow, una joven como ellas, pero nadie investiga.

Arc y Daffy vuelven a casa, tienen heterocromía, los ojos azul y verde, pero al revés. Arc siempre está cavando, dice que busca el caballo de su madre, mientras Daffy colecciona muestrarios de bulbos y escribe poesías por las paredes y el suelo, también en el interior de la camioneta. Arc recuerda que, cuando el policía las violó, tuvieron que huir de la casa porque ni su madre ni su tía Clover estaban en condiciones de protegerlas.

Daffy tuvo una fiebre con nueve años. Arc se metió a la cama con ella.

Sage Nell es la siguiente que aparece en el río. Las jóvenes se acercan a Violet, que fue capaz de desintoxicarse porque tiene una hija a la que quiere recuperar. Entonces deciden ir a la clínica de desintoxicación; allí también va Thursday porque ha encontrado un motivo para dejar la droga: está embarazada. Allí conocen a Indigo, una joven que adora las matemáticas y con la que conectan muy bien.

Cuando salen no tardan en volver a inyectarse. Aparecen los cuerpos de Indigo y de Violet. Thursday y Daffy desaparecen y Arc se dedica a buscar a su hermana, hasta que John Theresa, el que atropelló a su abuela, le abre los ojos y le dice que siempre era ella la que veía, por lo que tiene que regresar a casa, hablar con su tía y descubrir ese desdoblamiento de la personalidad.

Cuando Arc decide abandonar Chillicothe y empezar una nueva vida en otro lugar, se encuentra con quien no debe... Incluso el río se ha convertido en un personaje de la novela.

LA AUTORA:



Tiffany McDaniel (Estados Unidos, 1985) es novelista, poeta y artista visual. Su debut narrativo, El verano que lo derritió todo, una novela gótica rural sobre el diablo aterrorizando en Ohio, llamó ya poderosamente la atención en el mundo anglosajón y fue galardonada en 2016 con el Premio Not the Booker que concede The Guardian, y con el Ohioana Readers' Choice. Betty, su segunda novela, inspirada en la historia de su madre, se ha convertido en un bestseller internacional y ha sido incluida entre los mejores libros del año en medios como The Guardian, Le Monde o Lire, además de recibir numerosos premios, como el Nautilus Gold Book, el FNAC de Novela, el América a la Mejor Novela o el de los Libreros de Quebec. En el lado salvaje, traducida ya a varios idiomas, es su última novela. 

Profundamente lírica y oscura, la obra de McDaniel aborda siempre temáticas feministas, ecologistas y de cultura indígena norteamericana.

Página web de la autora.

EL LIBRO:

Título original: On the Savage Side

Autora: Tiffany McDaniel

Traductor: Ignacio Gómez Calvo

Editorial: Sensibles a las Letras (2ª reimpresión, en julio de 2025)

Número de páginas: 520

ISBN: 9788418918827

Valoración:8/10

RETOS:

* Reto 100 libros.

* Reto Genérico: Misterio.

* Reto "Todos Locos": Adjetivo en el título.

* Bingo de Autoras: Autora que haga autoficción.

* Reto "Leyendo al mundo": Libro de terror moderno.

* Reto de Neus: Famoso.

* Bingo Lectivista: Trauma y recuperación.

* Reto "Pecera 50": Un libro en el que todas las protagonistas sean mujeres.

De regalos

Quedan seis días para el cumpleaños de la más pequeña de la casa. Cumple doce. Y en mi casa están nuestros regalos y los de mis padres.
Esta tarde he pasado un ratito envolviendo regalos.

martes, febrero 17, 2026

Viaje a Nápoles y la Costa Amalfitana: Hotel Vergilius Billia


Muy cerca de la estación central de Nápoles, en la Via Giuseppe Pica, se encuentra un hotel de cuatro estrellas donde nos alojamos en nuestra estancia napolitana. 

El hotel, en general, está muy bien, aunque le pusimos una mala nota en Booking. Basta que falle una única cosa para que nos tengamos que marchar enfadados de Nápoles, y efectivamente en recepción dijimos que íbamos a poner un comentario negativo.

Reservas un hotel de cuatro estrellas con desayuno, pero en el desayuno hay una única persona para recoger, poner mesas, reponer alimentos, lo que se termina convirtiendo en un verdadero caos, porque el día de marchar, antes de ir al aeropuerto, bajamos a desayunar y nos encontramos con que no había casi nada, no reponían, casi tuvimos que suplicar un café y tuvimos que esperar a que el camarero nos diera una mesa que estaba limpiando en ese momento. Mientras, cerca en el mostrador del bar del hotel, dos tíos con pajarita se encontraban de brazos cruzados. 

Cuando reservamos habitación con desayuno también la pagamos y, teniendo en cuenta que teníamos que ir al aeropuerto, tampoco podíamos esperar mucho más. 

No era un restaurante grande, el problema es que había una única persona para hacer todo, y no daba abasto. La recepcionista me dijo que había llegado un grupo grande... y yo: "Ya, pero nosotros hemos pagado un desayuno que apenas hemos tomado, y casi nos vamos sin desayunar".

Recepción del hotel

Otra de las cosas que no me parecieron bien es que tuvimos que dejar las maletas en una consigna -previo pago- frente al hotel hasta las tres de la tarde que nos daban la habitación. No entiendo que en un hotel, llegando dos horas antes, no puedan guardarnos las maletas (este pasado fin de semana en Palencia, si hubiéramos llegado antes, nos las hubieran guardado sin problema).

En fin, dejando aparte el desastre de desayuno del último día en Nápoles, el hotel en general está bien. Buscamos la ubicación junto a la Stazione Centrale Garibaldi, que estaba a tiro de piedra. 


El hotel había sido reformado no hace mucho, y lo cierto es que a mí la habitación me agobiaba un poco, y eso era porque tenía los techos muy altos y las paredes, con una especie de pintura amarmolada oscura, parecía que se me echaban encima. El baño era gigante, lo que era de agradecer.

Otra historia era abrir las ventanas, que daban a un patio interior donde veíamos cenar a los vecinos en sus casas con fachadas desconchadas y los cables por cualquier sitio.


Y luego estaba la Biblia, que nos dejaban abierta por una página, pero en un atril junto a la recepción también había una Biblia abierta con el Salmo del día. Y es que en Nápoles soy muy religiosos.

Con P de Palencia

De Palencia trajimos varias cajas de palentinos. Había muchos dulces típicos pero éste con la letra ha sido un éxito. Porque sabe de lujo.
Se trata de un hojaldre en forma de P espolvoreado con azúcar glas. Merece la pena probarlo.

lunes, febrero 16, 2026

El gran terremoto

Este librito que se lee en un rato narra la problemática de la falla de Cascadia, en el Noroeste del Pacífico, que se une a la falla de San Andrés, que recorre California de norte a sur y la falla del océano. Varios sismógrafos ya advirtieron que si las tres fallas chocaban podía producir un terremoto de escala 9, aunque ése no es el mayor peligro, sino el tsunami que viene después, los incendios, las explosiones, los derrumbes... y la mayor parte de los americanos que viven en esa parte de Estados Unidos no están preparados.

Tuvo tanto éxito ese reportaje que no sólo ganó el Premio Pulitzer en 2015, sino que tuvo que escribir una segunda parte donde hablaba de la preparación para los ciudadanos si hubiera un terremoto.

Ha sido interesante.

LA AUTORA:



Kathryn Schulz (1974) es una periodista y escritora estadounidense. Ha publicado el ensayo En defensa del error (2015) y las memorias Una estela salvaje (2022). Es redactora de The New Yorker, y en 2015 obtuvo el Premio Pulitzer y el National Magazine Award por su reportaje "El gran terremoto" (Libros del Asteroide, 2025). Fue crítica de libros de la revista New York, editora de la revista digital de medioambiente Grist y reportera y directora de The Santiago Times, de Santiago de Chile, donde cubría temas medioambientales y de derechos humanos. Vive con su familia en Maryland.

Página web de la autora.

EL LIBRO:

Título original: The Really Big One

Autora: Kathryn Schulz

Traductora: Teresa Bailach Arrate

Editorial: Libros del Asteroide (1ª edición, en 2025)

Número de páginas: 78

ISBN: 9788410178465

Valoración: 8/10

RETOS:

* Reto 100 libros.

* Reto "Autores De la A a la Z", ocupando la S.

* Reto "Todos Locos": Libro de una autora publicado en año impar.

* Reto "Viajando por el mundo": Estados Unidos.

* Bingo de autoras: Autora cuya obra haya sido rescatada o reeditada hace poco.

* Reto "Pecera 50": Un libro que hayas comprado en una ciudad distinta a la tuya.

* Reto "La vuelta al mundo en libros": Estados Unidos.

domingo, febrero 15, 2026

Nuevas lecturas palentinas

Ayer entramos una librería en el centro de Palencia y nos trajimos algunos libros. La señora que nos atendió nos hubiera vendido el doble.
Me gustó mucho esa librería.

sábado, febrero 14, 2026

En Palencia

Decidimos celebrar fuera el día de San Valentín y mi novio eligió Palencia. Mientras hemos salido de casa con agua nieve y viento, en Palencia hace sol y el cielo está despejado.

viernes, febrero 13, 2026

Offshore

Después de cinco años de crisis, el dinero empieza a aflorar misteriosamente en Grecia y los ánimos empiezan a subir, los griegos vuelven a coger sus coches y a salir a comer a restaurantes.
Éste es uno de los libros más tristes de la serie, porque si el periodista Sotirópulos se había jubilado en el libro anterior, aquí vuelve a aparecer investigando y escribiendo en un blog, pero lo que menos esperaba es que terminara así…
Un administrativo de Turismo sobre yates de lujo aparece ejecutado en su casa, atado a una silla y con un tiro entre ceja y ceja.
Mientras en la policía ponen a un nuevo subdirector general que en realidad es un burócrata que quiere estar informado de todo, por lo que Guikas y Jaritos son llamados a explicar los casos una y otra vez.
Un armador griego con la sede de su naviera en Londres aparece asesinado y su hijo traslada la naviera a Grecia.
Aparecen los culpables de uno y otro asesinato, confiesan, para Kostas es demasiado fácil, y sabe que hay gato encerrado. Y entonces aparece Sotirópulos para echarle un cable diciendo que investigue los cargueros del armador griego hundidos en Tailandia y Odesa.
El subdirector cierra la investigación pero Kostas sigue investigando.
Y es entonces cuando pegan un tiro a Sotirópulos y el comisario Kostas sigue preguntándose sobre su investigación. Al periodista le han robado su ordenador y un inmigrante irakí se autoinculpa, pero el comisario sabe que miente.
Cerrado el caso el Kostas sigue investigando y el subdirector le suspende de empleo y sueldo.
Entonces la ex mujer de Sotirópulos se pone en contacto con él porque su ex le dio un pincho USB pocos días antes de que le asesinaran. Es la prueba definitiva de que a Kostas le han quitado del medio para que no investigue.
Y entonces un misterioso personaje se reúne con él y le explica de dónde viene el dinero griego y por qué se cometieron esos asesinatos.

EL AUTOR:



Petros Márkaris (Estambul, 1937) estudió ciencias económicas en Viena y en Stuttgart, y posteriormente se trasladó a Atenas, donde reside. Colaboró como guionista con el cineasta griego Theo Angelópoulos en películas míticas como La mirada de Ulises. Autor de ensayos en torno a la crisis griega, entre ellos La espada de Damocles, es célebre por la serie de novelas policíacas protagonizadas por el comisario ateniense Kostas Jaritos, tituladas Noticias de la nocheDefensa cerradaSuicidio perfectoEl accionista mayoritarioMuerte en EstambulCon el agua al cuello, Liquidación finalPan, educación y libertad y Hasta aquí hemos llegado. En el volumen de cuentos La muerte de Ulises, Márkaris deleitó a sus lectores con tres casos policíacos y otros relatos de candente actualidad sobre los complejos dramas derivados de la emigración forzosa.

EL LIBRO:

Título original: Offshore
Autor: Petros Márkaris
Traductor: Ersi Marina Samará Spiliotopulu
Editorial: Tusquets (1ª edición, en marzo de 2017)
Colección: Andanzas nº 650-10
Número de páginas: 286
ISBN: 9788490663851

Valoración: 9/10

RETOS:

Reto Genérico: Misterio.
* Reto "Todos Locos": Libro que tenga al menos tres muertes violentas.
* Reto "Leyendo al mundo": Dos libros del mismo autor que sean de diferente género.
* Reto de Neus: Primavera.
* Bingo Lectivista: Que te obligue a cuestionarte algo o cambiar de opinión.
* Reto "Pecera 50": Un libro con más de 25 capítulos.

jueves, febrero 12, 2026

Viaje a Nápoles y la Costa Amalfitana: Nápoles II


Hoy voy a hablar de Spaccanapoli, la larga calle llena de tiendas, bares, iglesias y saltimbanquis. Siempre llena de gente. Estuvimos al menos dos veces recorriendo esta calle, y nunca te cansabas porque siempre había callejuelas donde te podías desviar. Es una calle llena de vida en el centro de Nápoles.


La recta calle de Spaccanapoli era una de las tres arterias principales del Nápoles grecorromano: vista desde arriba, parece dividir la ciudad por la mitad. En el barrio atravesado por esta vía se fundó a principios del siglo XIII la Universidad de Nápoles, ubicada en San Domenico Maggiore, donde enseñó Tomás de Aquino. 

Iglesia de Santa Chiara

A finales del siglo XIII, tras la construcción del Castel Nuovo, el centro administrativo de la ciudad comenzó a alejarse de esta zona en dirección a la costa. Aun así, se mantuvo la actividad comercial en los alrededores de la Piazza Mercato y se construyeron iglesias y conventos en el antiguo centro, como Santa Chiara. 

En esta zona hay una cantidad ingente de iglesias, pero sin duda alguna la más imponente es Santa Chiara. Fue mandada construir por Roberto de Anjou en 1310 y sirve de mausoleo para los reyes angevinos.

Iglesia de Gesù Nuovo

Casi enfrente se encuentra la iglesia de Gesù Nuovo, con una impresionante fachada de "picos". En realidad se trata de sillares en forma de diamante que originariamente formaba parte de un palacio del siglo XV. Un siglo más tarde, el edificio fue adquirido por los jesuitas, que lo reformaron pero decidieron mantener la fachada original.

Piazza del Gesù

Cuando la ciudad se expandió en torno a la recién construida Via Toledo, en el período del virreinato español, la zona que hoy ocupa la Piazza del Gesù se convirtió en nexo entre el Nápoles antiguo y el moderno. 

Estatua del dios Nilo

En la ajetreada Via Nilo se encuentra la imponente estatua de mármol del dios Nilo, encargada por los alejandrinos que comerciaban en la ciudad grecorromana para honrar al dios egipcio del Nilo. La obra se perdió después de que los mercaderes abandonaran Nápoles y, cuando fue recuperada en el siglo XV, le faltaba la cabeza. En la época se interpretó que los querubines reclinados junto al dios -representación de los numerosos afluentes del río- eran bebés amamantados por su madre, y la escultura fue bautizada como el Cuerpo de Nápoles, la maternal ciudad que alimenta a sus hijos. La estatua ha conservado ese nombre a pesar de que en el siglo XVII se le añadiera una cabeza barbuda.

En el siglo XIX, tras una epidemia de cólera, se intentó modernizar la ciudad y se demolieron las barriadas pobres para construir Corso Umberto I. 

Saliendo de Spaccanapoli al Corso Umberto I

Corso Umberto I es una amplia avenida conocida por los napolitanos como Rettifilo y comunica la estación central de trenes (Stazione Centrale) con el centro de la ciudad. Se construyó a finales del siglo XIX, tras una epidemia de cólera. La idea de descongestionar las ciudades era muy popular en la época, como refleja el Plan de Reforma Urbana. Sin embargo, se criticó que el proyecto simplemente había escondido los barrios pobres, además de destruir numerosos tesoros arquitectónicos. El rey Umberto I, del que tomó nombre la calle, fue igualmente criticado por izquierdistas y anarquistas, y acabó asesinado por un anarquista.


Algunos barrios rejuvenecieron y otros, como el histórico Forcella, permanecieron relativamente intactos. En la actualidad, gran parte de la zona parece detenida en el tiempo, cautivando a los visitantes que pasean por las bulliciosas calles peatonales, repletas de animados locales de comida, tiendas independientes y algunos de los monumentos más fascinantes de Nápoles.

miércoles, febrero 11, 2026

Viaje a Nápoles y la Costa Amalfitana: Nápoles I

Spaccanapoli

Para mí visitar Nápoles era algo primordial desde hace años, pero pocos días antes de visitar la ciudad me frenaba un poco la visita porque había gente que nos había dicho que era una ciudad un tanto peligrosa, que no podía llevar mi cámara profesional por las calles de Nápoles porque podía quedarme sin cámara, que te podían birlar la cartera en un visto y no visto, y que había lugares de la ciudad por los que era mejor no pasar, sobre todo de noche.

Calle Giuseppe Pica, desde la entrada del hotel, al fondo la estación

Así que busqué con lupa un hotel que estuviera en una zona cómoda, que por la noche no hubiera peligro para salir o regresar, y ese hotel estaba cerca de la estación Garibaldi, de hecho me había recorrido la calle desde el hotel hasta la estación gracias a google.maps. 


En Nápoles estuvimos únicamente dos días, por lo que nos faltaron muchas cosas de ver, aunque aún recuerdo la imagen desde el aire cuando el avión aterrizaba. Una de las cosas que no visitamos fue Lungomare, el paseo marítimo, que hubiéramos conocido si hubiéramos cruzado el golfo de Nápoles en barco desde Sorrento. 

Tienda de recuerdos junto a la escalinata de una iglesia

También intentamos entrar en la Capilla de San Severo con el fin de ver la célebre escultura del Cristo Velado, donde el velo está tan magistralmente esculpido que no parece de mármol. Y no pudimos entrar porque las entradas para ese día se habían agotado y nos marchábamos al día siguiente.

Spaccanapoli

Pero nos metimos en el Barrio Español, un barrio conflictivo hasta hace relativamente poco tiempo, donde un turista ni viajero se atrevía a entrar hace tan sólo una década. Hoy en día está poblado de inmigrantes con puestos de pescados al aire libre, pero nadie te molesta. Y cuando miras para arriba ves los tendederos de lado al lado de la calle... imagen mítica de Nápoles.

Interior de una tienda

Nápoles es famosa porque allí se inventó la pizza, y las más solicitadas son la margarita y la marinera, que tienen contados ingredientes, pero están riquísimas. Y además en Nápoles hay un tipo de pizza especial, que es la pizza frita.


La ciudad es caótica, con los edificios poco cuidados y decadentes, los tendales de balcón a balcón cruzando las calles, mucha suciedad y basura, pero a la vez tiene un aire bohemio que hace gozar al visitante. Con sus drogadictos desdentados intentando sacarse unos euros vendiendo cornos napolitanos, sus músicos callejeros en cualquier rincón de la ciudad, la cantidad ingente de iglesias y templos, algunos incluso con tiendas junto al acceso de la iglesia; el mesonero en medio de Spaccanapoli que, para vender más aperoles que el resto de bares que tenía al lado, se ponía a cantar y así atraía a los paseantes. Nápoles es una ciudad para permitir expandirse a los sentidos, con su colorido, sus olores, sus sabores, sus ruidos y canciones.


Y luego está Maradona. Allí Maradona está en cada pared, en cada tienda de recuerdos, en cada rincón, en cada restaurante. Allí Maradona es Dios. Y digamos que a mí no me caía en gracia, pero mientras estuve allí observé y callé. 

Hubiéramos necesitado una semana más para Nápoles. Volveremos, sin duda alguna. Y, por cierto, ¿sensación de peligro? En ningún momento.

Tienda de deportes, Via Toledo (aquí le compré la camiseta oficial del Nápoles a mi hermano)


martes, febrero 10, 2026

La espera

La espera es un libro precioso que da unas pinceladas sobre la vida de los lobos. Se basa en una experiencia real del autor, que como jefe de redacción de una revista le propusieron ir a Riaño (León) a avistar lobos. 

Pasa unos días allí y no consiguen ver lobos, pero habla de la mitología, literatura y cine que nos crean imágenes (buenas o malas) sobre los lobos, también sobre las regulaciones como especie protegida y las disputas que se tienen sobre ello, sobre el embalse de Riaño, una obra de gran envergadura que sepultó a nueve pueblos bajo sus aguas. Entonces, mientras su mujer embarazada espera en Barcelona, él decide regresar antes de marchar, y es el último día cuando consiguen ver una manada de lobos, y la sensación es magnífica.

EL AUTOR:



Mario Trigo (Torrelavega, 1980) es traductor. Durante siete años fue jefe de redacción de la revista de cultura viajera y crónica periodística Altaïr Magazine y se ocupa también de ilustración y diseño dedicados al mundo editorial y periodístico.

Página web del autor.

EL LIBRO:

Título original: La espera

Autor: Mario Trigo

Editorial: Garbuix Books (1ª edición, en febrero de 2026)

Número de páginas: 176

ISBN: 9788419393708

Valoración: 9/10

RETOS:

* Reto 100 libros.

* Reto de Neus: Nuevo.

* Reto "Pecera 50": Un libro ambientado en un bosque.

lunes, febrero 09, 2026

Viaje a Nápoles y la Costa Amalfitana: Hotel Villa Fiorita

Vistas desde el hotel

Sorrento está en un acantilado, así que mientras el centro concentra los bares y restaurantes, lugares de ocio, tiendas y demás, con algunos hoteles que valen un riñón, la mayoría de viajeros se desplaza a hoteles a la montaña. La mayoría de los hoteles disponen de autobuses gratuitos para sus huéspedes. La parada céntrica está junto al Hotel Cesare Augusto y en el propio hotel te dan un plano con las horas de ida y vuelta, lo que es muy cómodo.

Entrada al hotel

Nuestro autobús era compartido con el Hotel Nido y con el Hotel La Vue d'Or, y el nuestro era el que más alto estaba de los tres. Pero era una comodidad no tener que preocuparse de taxis ni de autobuses urbanos.


Villa Fiorita tenía unas vistas espectaculares de Sorrento y del golfo de Nápoles, también contaba con una piscina a la que no fuimos (porque teníamos otras prioridades), un desayuno variado y una habitación bastante amplia. 


Lo que le faltaba es un ascensor, aunque había una especie de botones que nos llevaba las maletas. 

Lo cierto es que la estancia fue muy agradable. Pese a las escaleras.

Viaje a Nápoles y la Costa Amalfitana: Sorrento III


Llegó el último día en Sorrento y nos daba mucha pena. Aunque era una ciudad relativamente pequeña, esa calma que nos brindaba se iba evaporando porque teníamos que ir a Nápoles para terminar allí nuestro viaje.


De Sorrento recuerdo la plaza Tasso y el jaleo de cafés y restaurantes, las tiendas llenas de limones de todas las formas abiertas hasta medianoche, la charla con las señoras argentinas que conocimos en Pompeya y que al día siguiente marchaban a Florencia, porque su odisea era por toda Italia. De Sorrento recuerdo los paseos y asomarse a la curva, la tienda de Navidad con bolas de recuerdo de la ciudad, los autobuses al hotel, arriba y abajo. 


Y recuerdo que, miráramos desde donde miráramos, veíamos el mar desde las alturas. 


Casi todas las noches fuimos a cenar a un restaurante que se llamaba Capri Blue, donde una camarera encantadora nos informaba sobre los lugares que teníamos que ver. Cada noche nos preguntaba dónde habíamos estado y se la notaba que había viajado mucho. Ella nos recomendó la Capilla San Severo en Nápoles (donde no pudimos entrar, porque cuando la encontramos sólo había entradas para el día siguiente y ese día nos marchábamos) o Ravello (que no fuimos por falta de tiempo). 


Nos faltaron muchas cosas de ver en la Costa Amalfitana, porque tiene lugares paradisíacos, pero lo cierto es que no teníamos muchos más días, así que tuvimos que elegir unos sitios y descartar otros. 

Regresamos en el tren Cincunvesuviano hasta Nápoles que iba llenísimo de gente. Mucho más que cuando vinimos.

Se acerca San Valentín

Hoy ha llegado el regalo de San Valentín para mi novio.
Nos hace mucha ilusión celebrar San Valentín, aunque todos los días lo celebramos. Pero desde que estamos juntos, cada celebración es única.

domingo, febrero 08, 2026

Hasta aquí hemos llegado

Sigo leyendo la serie del comisario Kostas Jaritos, que me tiene atrapada.
Nos encontramos en plena crisis griega. Andreas Makridis, un alemán de origen griego, aparece muerto en su despacho. Está claro que es un suicidio, pero es reivindicado por un grupo que se hace llamar "Los Griegos de los Años Cincuenta".
A su vez, Katerina recibe una paliza por unos integrantes del grupo neonazi Amanecer Dorado cuando iba a entrar a un juicio con unos inmigrantes africanos, ante la impasibilidad de los paseantes y sobre todo del guardia de los juzgados.
Después del suicido de Makridis, comienza una ola de asesinatos, reivindicados todos por Los Griegos de los Años Cincuenta, con disparos de un arma de la guerra y con textos colgados en internet: un director de una academia en un barrio pobre, un hombre que sobornaba a otros empresarios para convencerles de hacer de enlace con el papeleo de la administración pública, dos agricultores de Kalamata.
Todo apunta a unos octogenarios que están cumpliendo venganza, pero los asesinos matan a gente tanto de derechas como de izquierdas, y entonces la hermana de Makridis le envía unas cartas de su hermano, que quería poner un parque eólico en una isla y se encontraba cada vez con el muro de la burocracia, deprimiéndose cada día un poco más, y entonces contrata albaneses para que le ayuden. Y entonces Kostas comprende que el nexo común entre todos son los albaneses de segunda generación, es decir hijos de inmigrantes albaneses que han nacido en Grecia, y buscan mejorar… igual que lo intentó Makridis.

EL AUTOR:



Petros Márkaris (Estambul, 1937) es famoso por la serie de novelas policíacas protagonizadas por el comisario griego Kostas Jaritos: Noticias de la nocheDefensa cerradaSuicidio perfectoEl accionista mayoritarioMuerte en Estambul y la exitosa Trilogía de la Crisis -compuesta por Con el agua al cuello, Liquidación final y Pan, educación y libertad-, a las que le siguen Hasta aquí hemos llegado, Offshore y Universidad para asesinos. Por ellas ha merecido, entre otros, el Premio Negra y Criminal, el Prix Point du Polar Européen, el Premio Arcebispo Juan de San Clemente y, en Barcelona, el Premio Pepe Carvalho 2012. En La muerte de Ulises, Márkaris deleita a sus lectores con tres casos policíacos y otros relatos de candente actualidad sobre la emigración forzosa, y en Próxima estación, Atenas, ofrece una guía muy personal por la capital griega.

EL LIBRO:

Título original: Τίτλοι Τέλους
Autor: Petros Márkaris
Traductor: Ersi Marina Samará Spiliotopulu
Editorial: Tusquets (3ª edición, en agosto de 2019)
Colección: Andanzas nº 650-9
Número de páginas: 282
ISBN: 9788490660713

Valoración: 9/10

RETOS:

* Reto Genérico: Misterio.
* Reto "Todos Locos": Europa Sur.
* Reto "Pecera 50": Libro que tenga al menos una página en blanco.

Viaje a Nápoles y la Costa Amalfitana: Positano y Amalfi

Vistas desde la iglesia de Santa Maria dell'Assunta, Positano

Cuando preparábamos el viaje a Nápoles y Sorrento, teníamos claro que uno de los lugares que queríamos visitar era Positano, uno de los pueblos más bellos de la Costa Amalfitana. Como el tren acababa en Sorrento, sólo había dos posibilidades: ir en coche en autobús por una carretera llena de curvas bordeando la costa o coge un barco. Cuando el primer día acudimos a las taquillas de Marina Grande en Sorrento, descubrimos que había barcos que iban a los dos sitios, pero había que madrugar, de ahí que el primer día cogiéramos un barco a Capri y dejáramos Positano y Sorrento para el día siguiente.

Con sus coloridos pueblos aferrados a los acantilados y sus tranquilas islas bañadas por el sol, la costa de Amalfi enamora a viajeros y artistas. 

Positano

La primera parada fue Positano, un pueblo de casas de colores suspendidos sobre el mar, un lugar paradisíaco y lleno de viajeros, de tiendas y bares. En 1953, John Steinbeck escribió que Positano "es un lugar de ensueño que parece imaginario cuando estás en él y adquiere realidad cuando te marchas". 

Calle en Positano

La localidad cubre la colina, en cuya cima se encuentran las casas más antiguas, decoradas con estucos barrocos. La calle que desciende al mar, Via Pasitea, atraviesa el corazón de Positano. 

Iglesia de Santa Maria dell'Assunta, Positano

Cerca de la playa se alza la iglesia de Santa Maria dell'Assunta, cuya cúpula está cubierta de azulejos amarillos, azules y verdes. Entramos en la iglesia, aunque su fachada no llama mucho la atención, y por dentro es una iglesia sencilla. A medida que nos íbamos alejando podíamos ver la cúpula, que llamaba poderosamente la atención. En la plaza de la iglesia había esculturas modernas y coloridas y unas vistas preciosas del mar. Y como el día acompañaba con un enorme sol, se disfrutaba mucho la visita.

Aperol junto al mar, Positano

La bajada termina en Marina Grande, una playa bordeada de bares y restaurantes. Desde aquí zarpan embarcaciones hacia las ensenadas inaccesibles por tierra y las islas de Li Galli. Junto a la playa nos tomamos unos aperoles, que creo recordar que fueron los más caros no sólo de este viaje sino de todos los viajes que hemos hecho a Italia. Aunque el lugar y las vistas eran magníficas...

Despidiéndonos de Positano

Poco antes de comer, cogimos un segundo barco que nos llevó hasta Amalfi, algo más grande que Positano y que a mí me gustó mucho más. Amalfi, la que da el nombre a la costa...

Vistas de Amalfi

Ubicado entre las montañas y el mar, Amalfi es un destino popular por su bello entorno y su original arquitectura. Fue una poderosa república marítima -en el siglo XI compitió con los puertos de Venecia y Génova-, pero poco se conserva de su historia comercial.

Duomo di Sant'Andrea, Amalfi

El Duomo di Sant'Andrea, la catedral de Amalfi, fue fundado en el siglo IX y reconstruido en estilo románico en el siglo XI. La fachada y el atrio datan de finales del siglo XIX, aunque las puertas de bronce se fundieron en torno al año 1000 en Constantinopla. 

Tienda de papel en Amalfi

Amalfi es una ciudad famosa por la producción del papel. La fabricación de papel llegó a Italia desde Oriente por los puertos de Amalfi, y en 1220 el rey Fernando II solicitó que todos los documentos oficiales se imprimieran. Amalfi estableció fábricas de papel en el Valle de Mullini, lo que atrajo a clientes como Mozart y el Papa. 

Calle en Amalfi

En Amalfi comimos junto al mar, y recuerdo que la comida estaba exquisita. Luego nos dimos un paseo recorriendo sus callejuelas llenas de tiendas, muchas dedicadas a la producción del papel, y como no podía ser de otra manera, nos trajimos un lienzo de papel amalfitano, que luego encuadramos y hoy preside el pasillo de mi casa. Amalfi es una ciudad más grande y se disfruta mucho más.

Fue un día precioso, porque los lugares que visitamos son magníficos.