jueves, abril 30, 2009

Un descanso... s'il vous plaît

Casi se me olvida actualizar hoy el blog, aunque por fin llega el merecido descanso que tanto he ansiado esta semana. 
Es curioso, porque la siguiente semana también tendré macropuente y, aprovechando las fiestas de Santo Domingo de la Calzada, iré a Madrid a hacer un curso. 
He pasado una semana criminal, sobre todo por el catarro de los últimos días. Al estar mal físicamente también me he sentido de peor humor, pero ya todo ha pasado. Quedan reminiscencias, pero son minucias. Además, a nada que tienes algo llega el típico gracioso de turno preguntando si has estado últimamente en México.
Yo quería descansar este fin de semana, pero no me va a ser posible. Mañana tenemos la tradicional romería con un kilómetro y medio caminando (y otro kilómetro y medio de vuelta). Sólo con pensar en los zapatos me estreso. Lo soportaré. Sólo espero que no llueva, que parece que no para.
Después de la procesión, llega lo mejor. Ya ando quitando el polvo al buzo de fiestas. Como no me gusta el último, me pondré otro anterior que no está en pésimas condiciones, debido quizás a que me he perdido muchas fiestas en los últimos años.
Me siento algo nerviosa, porque aprovechando la ocasión sé quién va a venir y sé con quién me voy a tropezar, después de ocho meses. Si por mí fuera le evitaría, pero no me voy a marchar de mi pueblo en plena fiesta mayor. En fin... mañana a estas horas... ¡fiesta!

miércoles, abril 29, 2009

El subidón

Después de varios días sin ver al 'pelos' hoy han aparecido sus acompañantes en la cafetería, pero ¡no estaba él! Seguro que le han dejado en la oficina donde estén (aún no me he enterado). Lo cierto es que pensaba que habían estado trabajando en Santo Domingo temporalmente y que luego se habían marchado, aunque parece ser que sólo habían cambiado de cafetería. 
Cuando he visto a uno de ellos, antes de entrar, me ha pegado un subidón... De repente me he sentido más contenta, no sé por qué, si estoy feliz de todas formas, aunque físicamente no he estado estos días al 100%. El catarro va remitiendo y el 'pelos' volverá a la cafetería mañana o la próxima semana.
Empieza mayo y suben las temperaturas. Mayo es un mes de fiestas: 1º de mayo, 12 de mayo (fiestas del Santo), San Isidro..., fiestas de las que yo no he gozado mucho en el pasado y que ahora me tocan de cerca. Ya veo que junio enseguida se nos echa encima.

martes, abril 28, 2009

¿Hoy?

Tengo tal catarro que hoy he evitado el pc a toda costa, excepto a última hora de la tarde ya que, debido a que tenía que tener preparado un documento importante para mañana, no me ha quedado más remedio que escribirlo.
La cuestión es que esta mañana estaba fatal. Nunca he ingerido tan rápidamente tantos caramelos y chicles de menta. Lo peor eran los ojos, que se me han hinchado de una manera horrible y veía todo distorsionado.
Me he permitido la licencia de comer rápido y más temprano que los demás, para echarme la siesta hasta las 17.30h., hora en que he vuelto a Santo Domingo a acabar lo que tenía pendiente.
Parece ser que los frenadoles hacen su efecto, porque me siento mejor.
Hoy sólo tengo ganas de dormir y esperar levantarme con mejor cara mañana por la mañana.

El catarro me lo ha pegado mi hermano pequeño. 

lunes, abril 27, 2009

El San Lorenzo por las mañanas

Todas las mañanas, a eso de las ocho, si el día acompaña, disfruto del paisaje que acompaña el camino. Hasta que la semana pasada ya no pude aguantar sin esa imagen del San Lorenzo enseñoreándose en el horizonte. Allí es donde está Valdezcaray, la única estación de esquí de La Rioja.
Espero que deje de estar nublado, porque en los últimos días no he tenido muchas ocasiones de ver un paisaje tan espléndido.

No hay que olvidar que en Salamanca no había mucho monte y que, al no haberlo tenido durante años, ahora lo disfruto en gran medida.

domingo, abril 26, 2009

Moto GP: Gran Premio de Japón

No puedo decir mucho de la carrera de Motegi porque no me levanté a verla (a las 8.00h.), ya que el día anterior vine tarde, además de algo cargada. Y luego, la repetición me la contó mi hermano. Sé que hubo doble doblete (valga la redundancia), por las Fiat Yamaha de Lorenzo (1º) y Rossi (2º) y por los españoles (Lorenzo y Pedrosa).
Me alegro por Dani Pedrosa, que parece haberse recuperado. Aunque esperaba que hubiera ganado Valentino (como siempre), que además salió desde la pole.
El próximo fin de semana nos tocan más de cerca (Jerez) y no sé si podré ver la carrera. Por supuesto, seguiré apoyando a Valentino Rossi.

sábado, abril 25, 2009

Tercer aniversario

El 26 de abril de 2006 me volqué por completo en el comienzo de una etapa que aún está vigente -y espero que dure mucho más-. Entonces empecé este blog, con el que a veces me sorprendo pues es lo único que no me cansa de estos mundos interneteros. Me obligo a escribir día a día, aunque sólo sea un párrafo o una línea. Me obligo a ser constante, a seguir caminando y mejorando...
Me parecen lejanos aquellos días. Desde entonces he conocido a mucha gente y he perdido a otros tantos. Es curioso lo rápido que pasan a veces ciertas personas por nuestra vida. En el momento preciso piensas que siempre estarán ahí, pero...

Que sirvan estas palabras para impulsar el río de ideas para que siga fluyendo un poco más...

viernes, abril 24, 2009

Media hora más tarde

Esta noche puedo dormir media hora más, que, aunque parezca que no, la necesito. Es obvio que también entramos media hora más tarde. 
Sólo deseo que llegue la hora de comer el sábado para poder descansar un poco, para poder coger un libro y perderme entre sus páginas, entre sus historias... olvidarme de todo lo demás.
Ansío disfrutar de estos días de sol, que se agradecen, aunque sólo te dé el sol cinco minutos y sólo puedas verlo desde el otro lado del cristal.
Pero mañana es viernes ¡por fin! Necesito ese pequeño respiro que me brinda el fin de semana.

jueves, abril 23, 2009

23 de abril

Mañana es el día del Libro, el día de San Jordi (o San Jorge) y el día de Castilla y León. Me va a resultar extraño no pasearme por aquella Plaza Mayor, por los innumerables puestos de libros llenos de gente y no regresar a casa con bolsas de lecturas pendientes. Porque siempre hay alguna lectura pendiente.
En cambio... iré a las 18.30 h. al Centro Cultural de Cajarioja, donde hacen diversas actividades en conmemoración al día del Libro. Pero tendrá que ser más rápido. Será la única licencia que me tome mañana, teniendo en cuenta el día que me espera:
7.45 h. Diez minutos conduciendo en ayunas hasta Santo Domingo. Me gustan los paisajes a esa hora de la mañana, cuando el día aún está despertando, con la lentitud de lo que está por llegar, de lo que aún no ha empezado.
8.00 h. Suculento desayuno en la Cafetería de abajo, leyendo La Rioja (si nadie me la quita antes). Por supuesto, no soy la única persona que va a desayunar a esas horas.
8.30 h. Se encienden los ordenadores, el teléfono empieza a sonar. Tengo que salir varias veces. Lo que es cierto es que siempre había rechazado las agendas, pero ahora debo tener una, aunque sólo sea para no dar plantón a las personas con las que hablo cada día.
12.00 h. Momento-café para ver al "pelos", que hoy no le he visto.
15.00 h. Tengo cita en la peluquería, lo que equivale a decir que no comeré en casa.
18.30 h. Cajarioja, que está a dos puertas, lo que es de agradecer.
20.00 h. Reunión.
Calculo que llegaré a casa antes de las 22.30 h., o al menos así lo espero. Las horas que no se nombran son laborales.
Por hoy, creo que puedo ir a leer un poco, mientras la gata, Simoneta, acerca su velludo cuerpo a mi mano porque, ahora que tiene la barriga llena, sólo quiere que la acaricien.

miércoles, abril 22, 2009

El tren que va a pasar*

La vida es como un tren a punto de pasar. En ocasiones tenemos que subir y no mirar atrás; otras, nos vemos obligados a despedir a los que se van. La despedida en una estación es una de las imágenes más tristes que existe. Mi madre siempre dice que nunca hay que decir adiós, porque da mala suerte, porque, en un futuro, siempre puedes volver al lugar del que te despediste o puede ocurrir que te reencuentres con la persona a la que dijiste adiós en el pasado. 
Nunca se sabe si mañana cogerás el tren.


*La metáfora del tren, expresada en otros términos, me la describió hace ya algún tiempo un maño al que aprecio mucho.

Y al caer la tarde...


Aprovecho un momentito para enseñar el portátil recién adquirido con el que paso casi todo el día y, sin embargo, aún no ha recorrido los innumerables caminos de iNet. El teclado que se ve es de donde escribo, que a veces me resulta un estorbo y otras, sin embargo, como ahora, me resulta de gran comodidad.
Aunque ha salido nublado, al final hay sol, lo que es de agradecer.

martes, abril 21, 2009

El teléfono

Mi primer móvil apareció una noche navideña en un envoltorio de bellos colores. Era un Siemens que me sustrajeron un par de meses después. Entonces se estilaba aquello de llevarlos de tarjeta. Entonces hablaba mucho con mis amigas y ni siquiera soy capaz de tantear respecto al dinero que podía gastarme al mes.
Después empezó a aburrirme. Lo llevaba en el bolso como quien lleva los klinex, el tabaco o las llaves de casa. A veces se me olvidaba encima de la mesilla y, como en las leyes de Murphy, siempre que no lo tenía encima, al regresar tenía varias llamadas y/o mensajes. Me acostumbré a llevarlo en el coche -nunca se sabe-. Pero podría vivir sin móvil.
Odio el teléfono. Y, cosas de la vida, ahora me paso colgada a la línea de teléfono durante horas. Porque lo tengo que hacer, que si no... sería capaz de enviar un sinfín de correos electrónicos que suplieran a las llamadas. Pero bien cierto es que hablar es más rápido que escribir. Así que me resignaré y seguiré colgada del teléfono en los próximos meses. Que no me importa, sólo que esta situación me resulta irónica.

Además, hay llamadas que se disfrutan. Dejando aparte la gente que te conoce o con la que tienes que lidiar casi a diario, las más interesantes son las que haces a desconocidos, porque nunca sabes por dónde te van a salir. Las peores (¡con diferencia!) son aquellas a organismos oficiales, no porque sean unos "bordes", sino porque te sale un contestador durante media hora. Al final, siempre te encuentras con gente maja, agradecida e interesante.

Ampollas y recuerdos

Después de las largas caminatas este último fin de semana con unas botas "chúpame la punta" que me venían grandes, sería una suerte que mis pies no hubieran sufrido los efectos desastrosos del desgaste de unas plantas que parecen haber salido de una parrilla con las brasas al rojo vivo.
Si sólo hubiera ocurrido en un pie sería comprensible, pero ¡los dos! Ayer tenía sendas ampollas dolorosas en medio de los dos pies y se me hacía costoso caminar.
Después de recurrir a la aguja e hilo cual costurera (sin dedal, siempre sin dedal), conseguí que el pie derecho no sufriera mucho más. ¡Ay del otro!
Llevo todo el lunes coja porque no puedo apoyar el pie. He cosido el pie varias veces, pero la ampolla se vuelve a formar. Podría estar pecando de masoca si dijera que mis pies se han visto embutidos hoy en zapatos de tacón...
Y he recordado la primera vez que me pusieron un hilo en el pie. Fue en Pirineos, en Benasque concretamente. Después de la primera caminata, todos teníamos los pies hechos polvo. Recuerdo que me quería escapar de someter las ampollas al "quirófano" improvisado por Txemi. Imponía más su delantal de carnicero que la aguja en sí misma. Recuerdo mirarle de reojo y que intenté huir a su escrutinio, pero me cogió por el pescuezo y me pidió que le enseñara mis pies. Aquella primera vez fue horrible. Varios años después soy yo la que mete agujas e hilos en alcohol y punza las ampollas. Aún es más horrible que exploten mientras vas caminando, así que...
Considero que hoy en día explotamos los pies terriblemente. Aunque, bien mirado, mañana estoy segura de que volveré a llevar tacón.

lunes, abril 20, 2009

El cuento mil y dos de Scheherazade

El protagonista ha encontrado un libro de corte oriental, el Tellmenow Isitsöornot, donde se cuenta el terrible final de la narradora de Las Mil y Una Noches, la reina Scheherazade.
Pasaron las mil y una noches y el califa ya había abolido la pena de muerte cuando Sheherazade contó el cuento siguiente, en el que se hablaba de la vida final de Simbad el Marino que, después de muchos años de tranquilidad, retirado de su vida viajera, volvió a sentirse atraído por los viajes.
Entonces fueron a la orilla del mar en busca de un barco que les llevara lejos, pero no fue un barco lo que encontraron, sino una especie de pez gigante con el que recorrieron unos mundos extraños, llenos de animales y plantas mágicos. 
Poe hace un repaso, en este relato, de muchos de los descubrimientos e inventos de su época.
El califa interrumpe a menudo a su esposa, que sigue dándole rienda suelta a su portentosa imaginación, pero su marido cree que no son más que un cúmulo de mentiras y la envía, al amanecer, a que la estrangulen.
Finalmente, Scheherazade no escapó a su destino (según Poe).

domingo, abril 19, 2009

Terrat Pack

Anoche a las nueve teníamos cita en el Palacio de los Deportes de Logroño. Con una capacidad para 10.000 asistentes, las filas para ver el magnífico espectáculo eran larguísimas. Nunca antes había estado dentro del Palacio de los Deportes (que se inauguró hace pocos años).
Terrat Pack es el nombre de la gira por toda España que dan José Corbacho, Berto Romero, el Follonero, con el Buenafuente como maestro de ceremonias. "El paquete de Terrat" parece tener varios significados, que elija el público mismo, que ellos no lo explican.
La actuación contaba con actuaciones a solas de cada uno de ellos, monólogos que inducían a una panzada de risas continuadas que parecían no tener fin. "Disfrutar" es una palabra que se queda corta con estos cuatro, porque en el directo llegan a sorprender en gran manera.
En principio salieron todos menos el Follonero; dijeron que lo habían perdido por la Laurel (calle de tapas y vinos). 
José Corbacho fue el que comenzó. Fue genial en su monólogo. Aquellos momentos los disfruté enormemente.
El siguiente en aparecer fue Berto Romero, pero su gracia es más por su imagen grotesca ya de por sí, aunque también tuvo momentos únicos y desternillantes.
Andreu Buenafuente iba a comenzar su monólogo cuando se oyeron gritos en una de las puertas y apareció gritando Jordi Évole, más conocido como "el Follonero".
Dejó bien claro que él no era de monólogos, pero los otros le incitaron a comenzar uno. Empezó explicando que iba por la calle y que todo el mundo usaba diminutivos para llamarse entre sí y que a él, afortunada o desafortunadamente, le había tocado el de "Follo".
Y finalmente salió Buenafuente. Te das cuenta de lo bien que controla las pausas y las palabras. Es un genio. Entre las muchas cosas que contó en su monólogo dijo que hacer reír es un trabajo como otro cualquiera, pero que todo el mundo espera que haga reír siempre. Así, a nada que dice los que le rodean siempre se están riendo. Contó la anécdota de un entierro, donde el cura, cuando hablaba del difunto, reparó en él y entonces saltó: "Que lo cuente Buenafuente, que tiene más gracia".
Al final, Buenafuente nos brindó un espectáculo sorpresa con magia. Pero si lo contara ya no tendría gracia. No es lo mismo verlo allí, que contarlo por aquí.
El espectáculo es incalificable, sublime. 
Siento la mala calidad de las fotos, donde el escenario apenas se ve, pero genial salen en las pantallas gigantes.

"Gran Torino"

Aún sigo en Logroño y como mi hermano también adora el cine tiene un gran surtido de películas que no he visto. Hoy ha tocado "Gran Torino", que tenía muchas ganas de ver (respecto al espectáculo de anoche, luego me explayaré sobre el mismo).
"Gran Torino" está genial. Merece la pena verla.

Walt Kowalski (Clint Eastwood) se acaba de quedar viudo y toda su familia le ve como un viejo desvalido a las puertas de la muerte. Sin embargo, Walt ha vivido mucho; estuvo en la guerra de Korea y se vio obligado a matar a personas indefensas.
Su vida solitaria cambia cuando empieza a relacionarse con la familia vecina, que son de una etnia del sudeste asiático, los hmong. Thao (Bee Vang) y su hermana Sue (Ahney Her) se ven amenazados por una banda asiática de su familia, jóvenes que desean que Thao entre a formar parte de su grupo y, para ello, en su bautismo de fuego tiene que robar el Gran Torino del 72 que tiene Walt en su garaje. Por otro lado, Sue es salvada de un grupo de negros que no tienen buenas intenciones para con ella.
Los asiáticos empiezan a hacerle regalos de agradecimiento a ese vecino anciano con tan mala leche. Y cuando Thao le confiesa que fue él quien intentó robarle el coche se ve obligado por su familia a trabajar para Walt.
Walt enseña al joven a ser un verdadero hombre, a trabajar honradamente y a lanzarse a la chica que le gusta. Thao se aleja de su primo y la banda que éste lidera, lo que resulta un problema, pues Sue será violada y Walt irá a vengarse, impidiendo que los dos hermanos se manchen las manos de sangre.

sábado, abril 18, 2009

El café de las doce

El primer día no presté mucha atención a la gente. Son contadas las ocasiones en que bajo al café una hora antes. Pero a la segunda semana comprendí que siempre estaban "aquellos cuatro" en el mismo interludio que yo. Y así es la cosa que hay uno que me llamó la atención: pelo largo, perilla... El tipo de tío que siempre me ha atraído. Si viniera solo quizás ya a estas alturas sabría cómo se llama, pero siempre va acompañado por los otros tres. Así que desistí y seguí a mi bola.
Lo que ocurrió justo antes de irme a Salamanca fue que un día, al entrar, me clavó una mirada penetrante, insistente, fija. Tuve que desviar la mirada. Y ahora no me pasan desapercibidas las miradas que me lanza desde el otro lado de la barra. Ahora no puedo mirar sin libertad, porque es él quien mira en mi dirección.
Me pregunto si me habrá echado de menos esta semana, porque yo sí eché de menos ese cruce de miradas.
Ayer saludé. Sólo iban tres y los tres me saludaron al marchar. Él salió el último y se me quedó mirando más de lo necesario. Me pregunto si algún día las miradas darán paso a las palabras. Necesito saber su nombre. No voy a hablar cada vez de él como "el pelos de la mirada penetrante". Estoy segura de que la oportunidad de una conversación se dará cuando menos lo esperemos.
Así que ahora he tomado por rutina bajar a las doce y 'encontrarme' con él.

Si B. lee esto le picará la curiosidad. Doy demasiados datos para que ella misma se dé cuenta de quién hablo.

Un "sinparar"

Si pudiera describir los últimos tres días en una palabra, sería "intensidad". Intenso es el tiempo que paso aquí. De repente, los días pasan rápido, disfruto de lo que hago y es un "sin parar" continuo que no me deja ni sentarme siquiera cinco minutos en la silla. Y cuando me siento sólo toco internet para mirar las páginas amarillas o las páginas web de empresas que necesitemos. 
Se me hace raro no poder sacar ni cinco minutos diarios para actualizar el blog. Hasta hoy, aunque en una hora iré a Logroño. Cenaremos e iremos a ver al Follonero e imagino que luego nos montaremos la fiesta por la Mayor (siglos ha que no voy allí de marcha). Tengo intención de regresar mañana a primera hora.
Hacía siglos también que no echaba unas partidas de futbolín, que don Felixuco nos ha puesto uno trucado donde no hay que pagar.
Llueve.

viernes, abril 17, 2009

Von Kempelen y su descubrimiento

Cuando se descubrieron las falsificaciones de la casa Gunsmuth y Co. uno de los principales sospechosos fue Von Kempelen, un científico con la casa llena de productos químicos y crisoles. Lo que más sorprendió a los policías que registraron su vivienda fue el pesado baúl que había debajo de una cama, con lo que parecían monedas de bronce de diferentes tamaños. Pero a nadie se le ocurrió pensar que podría ser oro. Porque Von Kempelen había descubierto la manera de conseguir oro a través de una aleación de plomo.

jueves, abril 16, 2009

Cuatro horas

He dormido mal durante cuatro horas interrumpidas sin cesar. Faltan menos de cuatro horas para que vengan a recoger todo. Inmensa pena me da. En las paredes sólo queda un póster de la Alhambra y los murmullos silenciosos del pasado. Es como si estuviera observando un cadáver, un esqueleto sin carne, lleno de telarañas. 
Y, finalmente, sólo queda el silencio.

Los sueños indomables

Se repite una y otra vez la misma imagen en los sueños. Tengo pánico de dormir y volver a soñar con lo mismo de los últimos días. La tranquilidad de esfuma para dar paso a la alerta permanente, a los instantes incontrolables e incontrolados.
Hace mucho tomé una decisión, pero me pregunto: ¿Seré capaz de llevarla a la práctica? ¿Seré consecuente con mis pensamientos?