sábado, mayo 17, 2025
La vuelta a casa
viernes, mayo 16, 2025
Despidiéndonos de Dublín
jueves, mayo 15, 2025
Acantilados de Moher
Empezamos por el final
miércoles, mayo 14, 2025
Love Lane
martes, mayo 13, 2025
Guinness Storehouse
lunes, mayo 12, 2025
La Calzada de los Gigantes
domingo, mayo 11, 2025
Old Library
En Dublín
viernes, mayo 09, 2025
jueves, mayo 08, 2025
¡Habemus Papam!
Mirando al cielo irlandés
miércoles, mayo 07, 2025
Un paseo por Vitoria
Decidimos visitar Vitoria por cercanía. He estado en numerosas ocasiones y tengo familia y amigos allí. Así que el Viernes Santo mi novio y yo nos marchamos a Vitoria. Aparcamos en un parking junto a la Catedral Nueva y el Parque de la Florida, donde yo le decía a mi novio que hace unos siete u ocho años todos los de mi pueblo marchamos de boda a Vitoria y nos alojamos en el NH Canciller Ayala, que está frente al Parque de la Florida.
Nosotros aparcamos y salimos al parque de la Catedral Nueva, donde nos llamó la atención la estatua de bronce de un cocodrilo. No sé por qué motivo Vitoria tiene dos catedrales, pero no dudamos en entrar en la Catedral Nueva, consagrada a María Inmaculada, gigante y de estilo gótico. Entramos porque estaban dando misa y estaban cantando una música celestial. Parece ser que esta última Semana Santa, sin querer queriendo, hemos escuchado varias misas.
Cuando salimos de la catedral, nos tomamos un café en una taberna irlandesa. Mi novio y yo nos vamos en unos días a Dublín y seguramente entraremos en muchas tabernas de este estilo. Así que, para ir entrando en el ambiente dublinés, nos adentramos a disfrutar del ambiente, a esas horas casi vacío.
De ahí fuimos caminando, sorteando el tranvía verde, hasta la Plaza de la Virgen Blanca. Allí mismo le pregunté a mi novio dónde se imaginaba que, en la novela, vivía Kraken (El silencio de la ciudad blanca). Yo me lo imaginaba tras las cristaleras blancas muy cerca de la iglesia que preside la plaza (iglesia de San Miguel Arcángel). Es curioso porque subimos los escalones para encontrarnos con una visita guiada donde justamente estaban hablando de los libros de Eva García Sáenz de Urturi. Y es que hay recorridos por la ciudad basados en las novelas de Kraken.
Nos hicimos una foto en el seto que está en una esquina de la plaza, donde pone Vitoria-Gasteiz y nos adentramos en el Casco Viejo, lleno de bares y restaurantes, y como hacía buen día había mucha gente en las terrazas. Cruzamos por la calle desde donde se puede ver la altura de la Catedral Vieja, la de Santa María, justo donde se casó mi amiga.
Y bajo un sol que no perdonaba, seguimos caminando, porque yo buscaba a alguien, buscaba a Ken Follett. Hace unos años se colocó cerca de la Catedral Vieja una estatua en bronce del famoso novelista internacional, donde él salió posando también junto a su efigie, porque parece ser que se inspiró bastante en la Catedral Vieja de Vitoria para escribir Los pilares de la Tierra.
Allí había varios restaurantes para comer productos típicos de la región, así que entramos en uno donde, en un principio, sólo íbamos a tomar un pincho, y terminamos sentándonos en una mesa a comer. Al tulipán de oro se llamaba. La decoración era muy rústica, y lo típico era el ciervo, pero no quedaba.
Pedimos una botella de vino Marqués de Vitoria, pedimos morcilla de Beasain (con verdura) y oreja rebozada. Nos avisaron sobre las alegrías riojanas, y nos echamos a reír, porque justamente nosotros las conocemos bien. Para postre pedí un Goxua.
Allí nos planteamos visitar el Museo del Naipe, pero era el día que era y a las cinco de la tarde cerraba, así que estuvimos paseando hasta tomar un café en Starbucks, con unas vistas preciosas de la Plaza de la Virgen Blanca, mientras el cielo se iba oscureciendo y tenía pinta de que iba a caer la tormenta del siglo. Me traje una estatuilla del Celedón para la estantería y decidimos marcharnos antes de que comenzara a llover.
Recorrimos un poco del Parque de la Florida mientras se levantaba aire y el tiempo se iba poniendo cada vez más feo. Y entonces vimos un rinoceronte de bronce, mientras echábamos a correr hacia el parking porque empezaba a jarrear.
Volveremos, que Vitoria es una ciudad preciosa y nos pilla muy cerca.
martes, mayo 06, 2025
Un paseo tranquilo por Logroño
El Domingo de Resurrección decidimos pasar el día por Logroño. En principio íbamos a ir a un spa que se encuentra en el Hotel Áurea Palacio de Correos, que se ubica en el edificio de la antigua oficina central de Correos. Pero sólo entramos en el Hotel a preguntar y seguramente nos dejaremos caer por allí cualquier día.
Cuando salimos de la concatedral decidimos tomar un vermout y ya era tarde para entrar en el Museo de La Rioja, que se encuentra en la misma plaza que el Hotel. Nos recorrimos la Calle Portales para llegar a la antigua Fábrica de Tabacos, hoy convertida en sala de exposiciones.
Conocida por los logroñeses como la "antigua Tabacalera", la Fábrica de Tabacos se inauguró en 1890 y se transformó en uno de los símbolos industriales de la ciudad. En aquella época fue la única factoría de este tipo instalada en el interior de la Península, lo que seguramente influyó en la presencia en los gobiernos de Madrid de Práxedes Mateo Sagasta y Amós Salvador, ambos riojanos de nacimiento e ingenieros de caminos como profesión. Se ubicó en las dependencias del antiguo Convento de la Merced.
Durante muchos años el ritmo de la Tabacalera marcó el ritmo de la ciudad hasta su cierre y traslado al Polígono Industrial del Sequero en el año 1978. Hoy alberga la Biblioteca Pública, la sala de exposiciones que lleva el nombre de Amós Salvador y el Parlamento de La Rioja. La chimenea recuerda el pasado fabril del conjunto. Y mi novio me decía que para qué sacaba una foto de la chimenea...
En la sala de exposiciones nos encontramos con una exposición de fotografía dedicada a las víctimas de minas antipersonas, con los testimonios presentes de esas personas a lo largo y ancho del planeta donde su vida se vio truncada en cuestión de unos segundos. La exposición era brutal: gente que había perdido las piernas, chicas abandonadas y violadas, cuerpos llenos de metralla... Y los testimonios eran muy duros.
Cruzamos el río Ebro por el Puente de Hierro y nos dimos una vuelta por la otra orilla, disfrutando de las vistas. El Ebro es un río que impone. Yo recordaba que en mi primera excursión fuimos a Logroño y nos hicimos una foto en la antigua playa del Ebro, en esa orilla, donde tuvimos que identificar las cuatro torres que entonces se veían perfectamente. Torres de iglesias que hoy los árboles tapan.
De allí regresaríamos a la concatedral de La Redonda, donde disfrutaríamos de la obra de Miguel Ángel. A veces es necesario dedicar un día a pasear por lo que ya conocemos, haciéndolo despacio, disfrutando de lo nuestro y parándose a observar lo que nos rodea.
Michelangelo tan cerca de casa
Tantas veces hemos entrado en la concatedral de La Redonda de Logroño... Tantas veces...
Todo comienza hace unos meses, cuando yo estaba viendo en la televisión Un país mágico. Debo reconocer que suelo llegar a casa para ver Saber y ganar, pero antes de que comience suele haber programas sobre viajes, gastronomía, y en este caso el mago Miguelillo iba por España visitando a sus gentes y haciendo magia por las calles de nuestras ciudades. Entonces llegó a Logroño y ahí es cuando descubrí que la concatedral de La Redonda tiene un tesoro inimaginable, un tesoro para el que tuvieron que pasar más de cuarenta y tantos años para que lo descubriera. Lo mejor de todo es que pregunté a todo el mundo si sabían que había una tabla de Miguel Ángel Buonarotti en La Redonda, y todo el mundo lo desconocía...
Es que he visitado dos veces la Capilla Sixtina, me he leído biografías de Miguel Ángel, he absorbido sus obras, hemos tenido paciencia con una fila de tres horas para ver el David y nos hemos escapado de la muchedumbre del Coliseo para ir a ver el Moisés. Incluso hemos visitado su tumba en la Basílica de la Santa Croce en Florencia. Hemos visto otras pinturas de él en los Uffizi de Florencia... sin saber que una de sus obras más desconocidas la teníamos al lado de casa.
Adoro el arte desde mi más tierna edad, y el primer contacto con Miguel Ángel fue a través de un libro que nos mandaron leer en 6º de E.G.B. en el colegio. Se titulaba El terrible florentino y hasta hace poco estaba descatalogado, pero me gustaría volver a leerlo sólo para disfrutar de Miguel Ángel con lo que ahora sé de él y de su obra. No lo tengo porque entonces mi clase tenía que leer otro libro y luego los intercambiábamos con la otra clase. Y éste era el de la otra clase, así que lo tuve que devolver, pero me dejó marcada, y ni siquiera sabía nada de Miguel Ángel.
Luego he tenido la suerte de compartir mi vida con una persona que ama también la literatura, el arte y los viajes, así que no perdemos la oportunidad si tenemos que ir a ver una obra de arte. Y allá que fuimos, en pleno Domingo de Resurrección.
Lo que no sabíamos es que estaría cerrado al público mientras están diciendo misa, así que a las 12,15h entramos en la Redonda, en plena misa, y con una afluencia muy grande de gente, supongo que al ser Domingo de Resurrección, pero también porque es el principal templo cristiano de Logroño. Sin embargo, decidimos recorrer el lateral de la iglesia para encontrarnos con una pequeña capilla vacía en el ábside, junto detrás del altar. Y allí estaba el cuadro, pero había un cartel donde claramente se decía que se mantendría cerrado mientras se celebraban las celebraciones litúrgicas. Nosotros nos quedamos esperando hasta la una...
Pero a la una comenzaba otra misa, y de esto me enteré porque al ver que nadie abría las tapas del cuadro, hablé con un anciano sacerdote que se encontraba en un confesionario, me dio el horario de misas (a la una y a las ocho de la tarde), y no nos íbamos a quedar a otra misa. Pero el horario al público comenzaba a las cinco, así que volveríamos por la tarde.
El Calvario de Miguel Ángel que se expone en la concatedral de La Redonda es una tabla que se pintó para Vittoria Colonna, viuda del riojano Francisco de Ávalos, que era amiga de la infancia de Miguel Ángel. El marqués perdió la vida en la Batalla de Pavía.
Como siempre hacía Miguel Ángel y muchos artistas de su época, la realización de este cuadro estuvo precedida de un sinfín de bocetos, muchos de ellos conservados en el Louvre de París y en el British Museum de Londres.
Acerca de esta pintura, se conserva correspondencia entre Vittoria "la Divina" y el artista. En una de esas misivas, Vittoria le recomienda "rezar a este dulce Cristo que tan bien y tan perfectamente habéis pintado". A la muerte de Vittoria, Miguel Ángel se hizo con el cuadro para retratar a la Magdalena, que es en realidad el retrato de Vittoria, y que representa el arrepentimiento posando su mano sobre el brazo de la Virgen.
La posición del brazo de la Virgen también fue modificada, dejando como testimonio la mano superpuesta a la altura del codo. Finalmente pintó una inscripción en hebreo sobre el cuello del crucificado: Gibor (héroe divino).
Se desconoce cómo, 50 años después de la muerte de Miguel Ángel, llegó esta tabla a la colección de Don Pedro González del Castillo, obispo de la Diócesis de Logroño y confidente de Felipe III y su esposa Margarita de Austria. Fue Don Pedro quien lo donó a la capilla de la Redonda como adorno de su sepulcro.
Es reseñable el valor que el obispo concedía a la obra, que mandó guardar en un arcón de tres llaves hasta que se terminara la construcción del sepulcro. Sólo cuando se colocó la reja de la capilla se expuso la pintura.
lunes, mayo 05, 2025
Malos tragos
Las casas de los impíos
domingo, mayo 04, 2025
Día de la Madre
sábado, mayo 03, 2025
Fórmulas mortales
Desde que empecé este libro no he podido parar de leerlo. Y ahora espero, con impaciencia, que traduzcan y publiquen en español los otros cuatro que hay ya publicados en Italia. Es una novela magnífica, del más puro estilo del giallo italiano.
Nos encontramos en la comisaría de la policía del barrio romano de Monteverde. Es una comisaría tranquila hasta que el comisario Ansaldi, un hombre con sobrepeso y ansiedad, recibe el encargo de investigar sobre un asesinato brutal acaecido en el Parque de Villa Sciarra. Un profesor de física ha sido torturado y empalado en un árbol, mientras que sus extremidades forman, muy cerca, la teoría de la relatividad de Einstein. Todos la conocen, pero necesitan que un experto la desarrolle. Junto a Ansaldi trabaja una joven gótica, Eugénie, una muchacha que es subinspectora pero que parece tener un trauma personal importante y parece que no tiene sentimientos; Caldara, un agente meticuloso que ha pensado en dejar la policía y abrir una tienda de antigüedades, ya que no disfruta del tiempo que le gustaría con su mujer Sofia y sus dos hijos; Di Chiara y Leoncini se conocen desde la infancia, entraron juntos en la policía y siempre van juntos. Leoncini es un joven de color, que disfruta mucho de la noche y de las mujeres, por eso es muy difícil encontrarle levantado un fin de semana antes del mediodía.
Pero cuando aparece el cadáver mutilado de una profesora de matemáticas en un trastero, con el teorema de Pitágoras al lado, se ponen manos a la obra, ya que saben que las torturas y muertes de estos profesores se están grabando, convirtiendo en snuff movies y compartiendo en la Dark Web. Para ello, Eugénie pide ayuda al jefe de delitos informáticos, que le da el contacto de un extraño joven que le muestra todo lo que ofrece la Dark Web.
El tercer asesinato ocurre en Córcega, donde viajan Ansaldi y Eugénie, y donde descubren que hay células desperdigadas por el mundo y que en Córcega sólo actuaban dos. Pero cuando vuelven descubren que Caldara ha desaparecido. Caldara estaba llegando a casa por la noche cuando vio una furgoneta extraña en las inmediaciones, oyó ruidos y se acercó a ver, lo que le lleva a que le asesinen a sangre fría. Gracias a los descubrimientos de Caldara, consiguen llegar a la célula que actúa en Roma, y gracias a un hombre que decide probar su dron en un pueblo abandonado, llegan a una iglesia donde van a sacrificar a un profesor de literatura experto en Dante. Los cuatro, con la adrenalina que tienen tras haber descubierto lo que ha ocurrido con Caldara, rodean la iglesia para poner fin a este tipo de torturas y asesinatos.
Pero sólo han acabado con los peones. El grupo que está haciendo esto ha hecho un llamamiento a los alfiles y a los caballos para proseguir con su tarea "celestial".
¿Por qué el resto del mundo la llama novela negra y los italianos giallo? La respuesta es sencilla: todo comenzó en 1929, cuando la editorial Mondadori lanzó su primera colección de novelas de misterio, bautizándola como "I libri gialli de Mondadori" debido al color amarillo distintivo de sus portadas. Este color no sólo marcó la identidad de la colección, sino que, con el tiempo, el giallo se convirtió en un género de culto italiano que cautivó a lectores de todo el mundo. A partir de la Segunda Guerra Mundial, la influencia de las novelas americanas empezó a oscurecer el estilo, agregando mayor violencia y tensión. El resultado: un giallo contemporáneo con una mezcla de intriga y cultura única, ¡lo mejor de los dos mundos!
En la novela aparece un buen misterio. En la página 170, François Morlupi nos lanza uno. Cuando la subinspectora sale de la casa del hacker, se pregunta qué famoso matemático tenía el mismo TOC con los múltiplos de tres: "Todo encajaba. No recordaba cuál era el famoso matemático que tenía la misma rareza, pero esa fragilidad acrecentó la simpatía que sentía por él". Podría ser Nikola Tesla. El genio matemático que habría dicho que el 3, 6 y 9 escondían las claves del universo, tenía rituales de lo más peculiares como lavarse las manos tres veces seguidas religiosamente.
En muchas novelas, los policías son héroes infalibles que empuñan un arma sin pestañear. Pero Morlupi va más allá del estereotipo, mostrándonos lo que ocurre cuando nadie los ve. A través de la mirilla de los pisos de los Cinco de Monteverde, descubrimos su día a día: ansiedad, fútbol, peleas matrimoniales, cine coreano, cintas de Tinder... Y es ahí donde emerge la verdadera humanidad de esta unidad y la conexión con el lector. Como curiosidad, al autor le gusta dar una de sus pasiones a cada personaje: a Ansaldi, el arte; a Leoncini, la historia; Di Chiara, el cine coreano y el fútbol y Eugénie, los autores franceses.
En el siguiente libro la unidad policial se trasladará a Bulgaria en su próxima aventura, pero habrá que esperar a que lo publiquen...
EL AUTOR:
François Morlupi es un escritor italo-francés, nacido en Roma en 1983 que trabaja en el ámbito informático en una escuela francesa de la Ciudad Eterna. Sus obras, entre las que se incluyen Come delfini tra pescecani (2021) y Nel nero degli abissi (2022), han logrado el aplauso de la crítica y el público, y han sido galardonadas con diversos premios. Fórmulas mortales ha sido merecedora de los Premios Garfagnana y Ceresio a la mejor novela negra, y fue finalista del Premio Fedeli junto a Cristina Cassar Scalia.
EL LIBRO:
Título original: Formule mortali
Autor: François Morlupi
Traductora: Patricia Orts
Editorial: Duomo (1ª edición, en marzo de 2025)
Número de páginas: 376
ISBN: 9788419834904
Valoración: 9/10
RETOS:
* Reto "Thriller Holics": De Duomo Ediciones.
* PopSugar Reading Challenge: Libro sobre una secta.
viernes, mayo 02, 2025
Puntadas invisibles
Esta novela gráfica viene a ser una especie de estudio sociológico sobre las mujeres en las zonas rurales de Soria, en la España vaciada, donde no tienen reconocimiento social y donde se intenta explicar su forma de vivir, su dependencia para todo (coche, servicios) y, sobre todo, su ayuda a todos sus vecinos.
Mujeres que tienen que ir al hospital de Soria a hacer fisioterapia porque es un servicio que no lo tienen en su pueblo, mujeres que acercan medicinas de la farmacia a los más ancianos, mujeres que quieren convertirse en emprendedoras y nadie da un duro por ellas, mujeres que se resignan a las tareas domésticas. Unas supervivientes. Esta novela es, en realidad, un experimento social.
LOS AUTORES:
Eduardo Esteban es pintor e ilustrador. Ha realizado varias exposiciones y recibido premios por su obra pictórica y sus ilustraciones. Ha colaborado en diversas obras literarias de carácter educativo.
Susana Gómez Redondo es profesora de Pedagogía en la Universidad de Valladolid. Es una reconocida escritora de obras infantiles. Ha sido nominada a los premios de la Asociación Jane Addams Peace en Estados Unidos. Algunas de sus obras han sido traducidas al inglés, alemán, portugués, chino y catalán.
Lidia Sanz Molina es profesora de Sociología en la Universidad de Valladolid. En sus trabajos aborda la cooperación y desarrollo local, la participación ciudadana y las relaciones intergeneracionales, desde la metodología del aprendizaje-servicio, para superar barreras y estereotipos.
Juan R. Coca es profesor de Sociología en la Universidad de Valladolid. Redactor jefe de la sección de cómic de la revista Culturamas, colaborador de la revista Tempos Novos y responsable del medio digital revistadecomic.com. Además, ha escrito en revistas como Librújula y Replicante.
EL LIBRO:
Título original: Puntadas invisibles
Autores: Eduardo Esteban (ilustraciones), Susana Gómez Redondo (textos), Lidia Sanz Molina (textos), Juan R. Coca (coordinador)
Editorial: Dib Buks (1ª edición, en 2024)
Número de páginas: 95
ISBN: 9788418266126
Valoración: 8/10
RETOS:
* PopSugar Reading Challenge: Un libro que presenta a un personaje que está pasando la menopausia.






























