Desde que empecé este libro no he podido parar de leerlo. Y ahora espero, con impaciencia, que traduzcan y publiquen en español los otros cuatro que hay ya publicados en Italia. Es una novela magnífica, del más puro estilo del giallo italiano.
Nos encontramos en la comisaría de la policía del barrio romano de Monteverde. Es una comisaría tranquila hasta que el comisario Ansaldi, un hombre con sobrepeso y ansiedad, recibe el encargo de investigar sobre un asesinato brutal acaecido en el Parque de Villa Sciarra. Un profesor de física ha sido torturado y empalado en un árbol, mientras que sus extremidades forman, muy cerca, la teoría de la relatividad de Einstein. Todos la conocen, pero necesitan que un experto la desarrolle. Junto a Ansaldi trabaja una joven gótica, Eugénie, una muchacha que es subinspectora pero que parece tener un trauma personal importante y parece que no tiene sentimientos; Caldara, un agente meticuloso que ha pensado en dejar la policía y abrir una tienda de antigüedades, ya que no disfruta del tiempo que le gustaría con su mujer Sofia y sus dos hijos; Di Chiara y Leoncini se conocen desde la infancia, entraron juntos en la policía y siempre van juntos. Leoncini es un joven de color, que disfruta mucho de la noche y de las mujeres, por eso es muy difícil encontrarle levantado un fin de semana antes del mediodía.
Pero cuando aparece el cadáver mutilado de una profesora de matemáticas en un trastero, con el teorema de Pitágoras al lado, se ponen manos a la obra, ya que saben que las torturas y muertes de estos profesores se están grabando, convirtiendo en snuff movies y compartiendo en la Dark Web. Para ello, Eugénie pide ayuda al jefe de delitos informáticos, que le da el contacto de un extraño joven que le muestra todo lo que ofrece la Dark Web.
El tercer asesinato ocurre en Córcega, donde viajan Ansaldi y Eugénie, y donde descubren que hay células desperdigadas por el mundo y que en Córcega sólo actuaban dos. Pero cuando vuelven descubren que Caldara ha desaparecido. Caldara estaba llegando a casa por la noche cuando vio una furgoneta extraña en las inmediaciones, oyó ruidos y se acercó a ver, lo que le lleva a que le asesinen a sangre fría. Gracias a los descubrimientos de Caldara, consiguen llegar a la célula que actúa en Roma, y gracias a un hombre que decide probar su dron en un pueblo abandonado, llegan a una iglesia donde van a sacrificar a un profesor de literatura experto en Dante. Los cuatro, con la adrenalina que tienen tras haber descubierto lo que ha ocurrido con Caldara, rodean la iglesia para poner fin a este tipo de torturas y asesinatos.
Pero sólo han acabado con los peones. El grupo que está haciendo esto ha hecho un llamamiento a los alfiles y a los caballos para proseguir con su tarea "celestial".
¿Por qué el resto del mundo la llama novela negra y los italianos giallo? La respuesta es sencilla: todo comenzó en 1929, cuando la editorial Mondadori lanzó su primera colección de novelas de misterio, bautizándola como "I libri gialli de Mondadori" debido al color amarillo distintivo de sus portadas. Este color no sólo marcó la identidad de la colección, sino que, con el tiempo, el giallo se convirtió en un género de culto italiano que cautivó a lectores de todo el mundo. A partir de la Segunda Guerra Mundial, la influencia de las novelas americanas empezó a oscurecer el estilo, agregando mayor violencia y tensión. El resultado: un giallo contemporáneo con una mezcla de intriga y cultura única, ¡lo mejor de los dos mundos!
En la novela aparece un buen misterio. En la página 170, François Morlupi nos lanza uno. Cuando la subinspectora sale de la casa del hacker, se pregunta qué famoso matemático tenía el mismo TOC con los múltiplos de tres: "Todo encajaba. No recordaba cuál era el famoso matemático que tenía la misma rareza, pero esa fragilidad acrecentó la simpatía que sentía por él". Podría ser Nikola Tesla. El genio matemático que habría dicho que el 3, 6 y 9 escondían las claves del universo, tenía rituales de lo más peculiares como lavarse las manos tres veces seguidas religiosamente.
En muchas novelas, los policías son héroes infalibles que empuñan un arma sin pestañear. Pero Morlupi va más allá del estereotipo, mostrándonos lo que ocurre cuando nadie los ve. A través de la mirilla de los pisos de los Cinco de Monteverde, descubrimos su día a día: ansiedad, fútbol, peleas matrimoniales, cine coreano, cintas de Tinder... Y es ahí donde emerge la verdadera humanidad de esta unidad y la conexión con el lector. Como curiosidad, al autor le gusta dar una de sus pasiones a cada personaje: a Ansaldi, el arte; a Leoncini, la historia; Di Chiara, el cine coreano y el fútbol y Eugénie, los autores franceses.
En el siguiente libro la unidad policial se trasladará a Bulgaria en su próxima aventura, pero habrá que esperar a que lo publiquen...
EL AUTOR:
François Morlupi es un escritor italo-francés, nacido en Roma en 1983 que trabaja en el ámbito informático en una escuela francesa de la Ciudad Eterna. Sus obras, entre las que se incluyen Come delfini tra pescecani (2021) y Nel nero degli abissi (2022), han logrado el aplauso de la crítica y el público, y han sido galardonadas con diversos premios. Fórmulas mortales ha sido merecedora de los Premios Garfagnana y Ceresio a la mejor novela negra, y fue finalista del Premio Fedeli junto a Cristina Cassar Scalia.
EL LIBRO:
Título original: Formule mortali
Autor: François Morlupi
Traductora: Patricia Orts
Editorial: Duomo (1ª edición, en marzo de 2025)
Número de páginas: 376
ISBN: 9788419834904
Valoración: 9/10
RETOS:
* Reto "Thriller Holics": De Duomo Ediciones.
* PopSugar Reading Challenge: Libro sobre una secta.



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