Ayer pusieron las luces navideñas. Y hoy con este sol hay una sensación extraña, sobre todo porque queda más de un mes para la Navidad.
Bienvenidos los días azules.
martes, noviembre 14, 2017
lunes, noviembre 13, 2017
Días de sol y libros en el Retiro
Intento dejarme caer en el Retiro todos los años a finales de mayo o principios de junio con motivo de la Feria del Libro de Madrid. Suelo incluso describir mis percepciones por aquí, pero este año, entre unas cosas y otras, no he dicho nada de la Feria. Eso es porque, en el momento en que dejé la maleta, me puse a diseñar el álbum digital sobre mis peripecias en Madrid. Y es que he estado innumerables veces en Madrid pero nunca había hecho un álbum digital. Este año lo hice, y todo fue porque saboreé con deleite el Barrio de las Letras de Madrid, donde nunca había estado. En realidad sí que había estado en la Calle Huertas, ya que es una zona de fiesta nocturna, pero nunca durante el día disfrutando de las citas en el suelo de nuestros grandes literatos, o visitando las casas donde ellos vivieron hace algunos siglos ahí en el Madrid de los Austrias.
Recuerdo haber hablado de mis sensaciones cuando pisé la casa de Lope de Vega, cuando un amigo me dijo algo como que tenía pasión por la literatura, que nunca perdiera esa pasión. Y es que es cierto, cuando hay pasión por lo que hacemos vemos las cosas de otro color. Al final sé que soy una apasionada sobre todo en literatura, pero también en el trabajo, con la gente, con los viajes y quizás en cualquier cosa que me propongo hacer. Supongo que todo depende del color del cristal con el que miramos el mundo, nuestro mundo.
Hoy han confluido dos situaciones que me han guiado hasta Madrid. Una cuando me han hecho recordar el Museo del Prado, y la otra, cuando estaba leyendo el Premio Planeta por las insinuaciones al Parque del Retiro. Dos situaciones que, si bien han venido separadas, me han llevado a recordar ese viaje a Madrid.
La Feria del Libro se celebra en el Parque del Retiro y curiosamente hoy la última novela me ha dado motivos para que me fije en otras cosas del Parque aparte de los puestos de libros para la próxima vez que vaya. Y es que el Retiro es gigante, pero tiene lugares ocultos que son dignos de visitar. Así que, el año que viene, cuando vuelva a la Feria del Libro de Madrid, tendré al menos que visitar la Montaña Artificial.
En cuanto al Museo del Prado, tengo que decir que lo he visitado en ocasiones varias, no este año, aunque estuve en la entrada (porque había ido con intenciones de entrar) pero había una larguísima fila bajo un sol que derretía, por lo que decidí otros destinos. Visité el Museo de Cera, que sólo lo había visto una vez en una excursión, y fui a verlo porque como hace unos veinticinco años que no lo visitaba tenía que estar muy cambiado.
Y sobre todo visité el Reina Sofía. El Museo de Arte Contemporáneo Reina Sofía tiene una atracción en mí que resulta peculiar. Es raro que vaya a Madrid y no suba en sus ascensores de cristal hasta la segunda planta de esa pinacoteca para quedarme sin palabras ante el Guernica. Seguiré visitándolo y seguiré quedándome sorprendida con el gigante lienzo de Picasso. Nunca he visto el Museo entero. La primera vez que fui visité mucho, pero después sólo he ido a mi cita anual con el Guernica.
Estación de Atocha desde los ascensores del Reina Sofía
Es que el año pasado también fui a verlo. Es uno de los pocos cuadros que me dejan sin palabras, que me ponen la piel de gallina, que siento que me "cuenta" cosas que no se pueden describir. Este año, sin ir más lejos, mi hermano me llamó justo cuando el lienzo aparecía ante mis ojos. Cuando le dije dónde estaba se quedó perplejo. Y es que cuando mi hermano vio por primera vez el Guernica estaba conmigo y se quedó hechizado ante la pintura picassiana. Es una de esas obras de arte que despierta mi pasión de una manera extraordinaria.
Cuando visité concienzudamente el Barrio de las Letras fue un paseo literario muy ameno. Comencé en la Plaza de las Cortes, lo que me llevó a hacerme fotos en el Congreso de los Diputados, y es que allí mismo, frente a los leones, hay una magnífica estatua del señor Cervantes.
Lo que me puso la piel de gallina fue entrar en la casa de Lope de Vega. Para mí, Lope fue uno de los mejores dramaturgos del Siglo de Oro de las letras españolas. Leí mucho de él, pero le recuerdo como mujeriego, sacerdote, con una mente afilada -y la lengua más aún- y capaz de escribir una obra de teatro en una sola noche. Así que cuando entré en su casa me sentí muy extraña paseando por el huerto por donde pudo haberse inspirado alguna vez El Fénix de los Ingenios, tocando la misma balaustrada de las escaleras, pisando el mismo suelo, entrando en las mismas habitaciones.
De ahí me dejé caer junto a la casa que compró Quevedo y que cuando se quedó sin parné su acérrimo enemigo, Góngora, quiso comprársela para fastidiarle. Y justo ahí se encuentra el Convento de las Trinitarias, el lugar donde se supone que estuvieron enterrados -hasta hace bien poco- los restos de nuestro literato más insigne.
Ni que decir tiene que el Siglo de Oro de la literatura española es una de las épocas literarias que más me gustan. No sólo era Lope, también Cervantes o Quevedo, incluso Góngora. No en vano el subtítulo de este blog hace alusión a una obra de Calderón de la Barca ("Que toda la vida es sueño y los sueños, sueños son"). Eran plumas extraordinarias. En el pasado, cuando los leía, me hubiera gustado conocer Madrid en su época, me hubiera gustado conocerlos en persona.
Esa tarde de letras terminé en la Plaza de Santa Ana junto a una estatua de Federico García Lorca -y donde también está Calderón- y llegué a la Plaza Mayor, que he visitado también en innumerables ocasiones. Y después del último libro me pregunto por qué diablos aún no conozco la chocolatería de San Ginés, que se encuentra justo ahí mismo. Debió ser un viaje muy literario, porque también descubrí una estatua de Valle-Inclán en el Paseo de Recoletos.
En mi viaje terminé visitando el último día el Parque Warner, ya que no sólo no lo conocía, sino que hacía mucho tiempo que no descargaba adrenalina en las montañas rusas. Mis sobrinas se han aprendido de lujo que su tía se sube a montañas rusas que dan vueltas y que te dejan la cabeza al revés y sólo quieren cogerme el móvil para que les enseñe las de Batman y Supermán. Pero no quieren venir conmigo, dicen, porque no quieren subirse a unas montañas rusas que te dejan con la cabeza al revés.
El fuego invisible
Ayer estuve a punto de abandonar esta novela. Se me ha hecho pesadísima, y quizás sea -a mi gusto- la peor novela que ha escrito el autor, y hablo con razón de causa, que he leído casi todas las novelas de Javier Sierra (tengo una pendiente de él). Después de esta introducción, queda claro que desde mi humilde opinión el Premio Planeta no es merecido, porque la obra no está a la altura de tan prestigioso galardón. Y lo peor de todo es que la novela finalista debe ser aún peor, cuando generalmente las finalistas suelen disfrutarse casi más que la propia novela que ha sido premiada.
Cuando ya había superado el ecuador del libro, pensé en que no podía abandonar, y no lo he hecho, eso sí, lo he leído de un tirón hasta el final. Siento mucha decepción. Es que para que yo piense en abandonar un libro -cuando en toda mi vida de lectora habré abandonado dos a lo sumo- cuando siempre decido tirar adelante, cuando he leído clásicos que se le atragantan a todo el mundo, cuando me leí la primera novela del anterior Papa e incluso una parte de la Biblia... Siempre cierro los ojos e intento dar una segunda oportunidad, pero creo que ésta podría ser la última vez que leo algo de Javier Sierra.
Como no me ha gustado no tengo ninguna gana de hacer una reseña al respecto. Pero lo voy a intentar.
David Salas vive en una zona acomodada del centro de Dublín. Acaba de terminar su tesis sobre Parménides y entre su jefa Susan Peacock y su madre Gloria urden un plan para que David vaya a Madrid, de donde procede su familia. David recuerda a su abuelo escritor con mucho cariño y a lo largo del libro tiene numerosos recuerdos y sueños sobre las enseñanzas del anciano. Pero lo que desconoce David es que su viaje a Madrid es una trampa para que se una a un extraño grupo literario, la Montaña Artificial, cuya mentora es la célebre escritora Victoria Goodman, una mujer muy querida en su familia. En ese extraño grupo conoce a Pau Esteve, Luis Bello, Ches y Salazar, cuatro estudiosos que sobresalen en sus materias: una historiadora rebelde, un director de orquesta, una musa y un genio informático, que junto al don de David crearán el grupo perfecto para seguir los pasos del Santo Grial, y no lo buscan como el objeto sagrado que tantos han buscado a lo largo de la Historia, sino como un portal para acceder del mundo tangible a lo trascendente. Porque hay creadores que escuchan sus voces interiores, su fuego invisible, sus daimons.
Así nos adentramos en el mundo de Parsifal, un caballero que llegó a ver el Santo Grial y enloqueció, cuya historia se cuenta por primera vez en El cuento del Grial, de Chrétien de Troyes, obra inacabada, y que se encargó de acabar un bávaro, Wolfram von Eschenbach, en su Parsifal, obra que inspiró también a Richard Wagner para crear su obra homónima (Parsifal -Prelude-, Richard Wagner).
No solamente habla y enumera un sinfín de novelas dignas de mención. También es relevante todo el arte que aparece en la novela: desde los tímpanos que reflejan Pantocrátor hieráticos sin sentimientos en los rostros, figuras mayestáticas cuya rigidez puede demudar el semblante a quienes observen, los simbólicos crismones repartidos en los pórticos de tantas iglesias románicas del Pirineo y un sinfín de símbolos que nos pasan desapercibidos. Por no decir que este libro que ha recordado que los nazis también estuvieron buscando el Santo Grial en los Pirineos.
Mientras comento estas particularidades del libro estoy escuchando el Parsifal de Richard Wagner, que es un buen acompañamiento también para la novela.
EL AUTOR:

Javier Sierra (Teruel, 1971) es un apasionado contador de historias. Su mirada se detiene siempre en los detalles ocultos, en los misterios que no hemos sido capaces de resolver, y los comparte tanto en su trabajo literario como en radio y televisión. Es autor de diez obras, seis de ellas novelas de gran éxito internacional. Sus títulos La cena secreta, La dama azul, El ángel perdido, El maestro del Prado o La pirámide inmortal se han publicado en más de cuarenta países y es uno de los pocos escritores españoles que han visto sus obras en lo más alto de las listas de libros más vendidos de Estados Unidos.
La clave de su éxito pasa por investigar a fondo los arcanos que aborda y aplicarles la dosis justa de sentido común, imaginación y "visión trascendente". "Esa que nos convirtió en humanos de la noche de los tiempos y nos llevó a inventar el arte", asegura.
EL LIBRO:
Título original: El fuego invisible
Autor: Javier Sierra
Editorial: Planeta (1ª edición, noviembre de 2017)
Número de páginas: 467
ISBN: 9788408178941
Esta novela ganó el Premio Planeta 2017.
Valoración: 6/10
RETOS:
domingo, noviembre 12, 2017
El gran Rossi, imagina si no lo hubiera intentado...
Llevo mucho tiempo que no veo la Moto GP y en realidad estoy algo fuera de onda. Recuerdo cuando madrugaba sólo para ver la carrera y para ver a Valentino Rossi. Mucha gente me ha preguntado de dónde sale mi gusto por las motos en general y por Valentino Rossi en particular. Como no podía ser de otra manera, fue por un libro.
Hace ya casi una década me leí La autobiografía de Valentino Rossi y empecé a ver las carreras. Antes de eso, yo sabía que Rossi era una leyenda, pero leer ese libro me llevó a pensar en lo importante que es perseguir los sueños, como pone claramente en el subtítulo.
Hoy ha sido la carrera final en Cheste (Valencia) y ha ganado Marc Márquez. Yo ya no veo las motos, pero es cierto que si hago 'zapping' y aparecen me quedo hechizada viendo al que yo considero "el dios de la velocidad". Hoy sabía que ganaría Márquez, era muy difícil que no quedara entre los once primeros puestos. Hasta ahí, todo correcto.
Como no podía ser de otra manera, desde hace bastante tiempo frecuento un foro de seguidores del 46. No suelo comentar mucho porque hay personas verdaderamente fanáticas, y sobre todo cuando vienen a fastidiar. Pero hoy ha entrado uno diciendo que Márquez es toda una leyenda, y le he respondido educadamente que por qué venía a un grupo de Valentino Rossi a chinchar de esa manera. Después he optado por no volver al grupo, porque en realidad el mejor desprecio es no hacer aprecio, y porque si le contestamos él conseguirá lo que ha venido a hacer. Estoy casi segura que el administrador del foro le echará en menos de dos horas. Porque algo así termina derivando en insultos de todo tipo.
Por mi parte, no tengo claro si Rossi a sus 38 -edad bastante avanzada para el motociclismo- conseguirá ganar el décimo título, porque sigue ahí por eso.
Estoy pensando que debería ver más carreras de motos. Estoy algo oxidada últimamente con la Moto GP.
Nubes de tormenta
Si fuera por las nubes que surcan el cielo se puede vaticinar que va a caer una tormenta terrible esta tarde. Aunque detrás de las nubes se percibe un cielo muy azul.
Menos mal que esta ciudad nos brinda paisajes hermosos para la vista, lo que atenúa el malestar por la carencia de agua.
Menos mal que esta ciudad nos brinda paisajes hermosos para la vista, lo que atenúa el malestar por la carencia de agua.
Agua, queremos agua
Lo de esta ciudad y las restricciones de agua viene a agravarse cada domingo, cuando vas a la ducha y no cae ni una triste gota de agua.
Creo recordar que es el tercer domingo que me levanto y no hay agua, igual que el 1 de noviembre, y varias madrugadas de las últimas semanas. Es que ya ni avisan. Como no llueva más...
Aunque aquí el problema es que está toda la red de saneamiento llena de fugas y se pierde más agua por el camino de la que llega a las casas.
Creo recordar que es el tercer domingo que me levanto y no hay agua, igual que el 1 de noviembre, y varias madrugadas de las últimas semanas. Es que ya ni avisan. Como no llueva más...
Aunque aquí el problema es que está toda la red de saneamiento llena de fugas y se pierde más agua por el camino de la que llega a las casas.
Un globo en el horizonte
Hoy he visto un globo a lo lejos. Me ha sorprendido porque pensaba que en esta época no surcaban el cielo. Y si hubiera estado más cerca le hubiera hecho una foto, pero se veía como una pequeña lágrima oscura a lo lejos, y entre nubarrones oscuros. Porque, aunque haya salido el sol, el globo se encontraba entre nubes de tormenta.
Subir a un globo es una de las cosas pendientes que tengo. Lo decidí desde que, hace unos años, le regalé un viaje en globo a mi hermano por su cumpleaños. Y, como no era cuestión de que subiera solo, tuve que ampliar el regalo a mi cuñada. Mi hermano me dijo que era uno de los mejores regalos de cumpleaños que le habían hecho nunca y que las sensaciones son extraordinarias. Me guardé el teléfono del que contrata viajes en globo de esta zona. Y si todavía no he montado en globo es porque me da un poco de vértigo.
Así que desde primavera hasta ahora los contemplo surcar el cielo y cualquier día subiré a uno. Supongo que tiene que ser una experiencia única, aunque el aterrizaje debe ser también algo aparatoso.
sábado, noviembre 11, 2017
Los pegotes de la tarde
Sábado por la tarde, estaba tirada en el sofá leyendo antes de quedar con mis amigas y recibo un mensaje privado vía Instagram, algo como "ven a ver tu coche que tiene unos pegotes de algo que parece yeso". En ese momento me entra una llamada y desde la ventana veo el coche con unas manchas blancas indescifrables. Pero estoy muy arriba y la llamada no termina.
Quien me ha avisado conoce mi coche. Es que cualquiera conoce mi coche, sobre todo desde que lo convertí en vehículo histórico y lleva la chapa VH. Los municipales van a buscarme a Correos para que lo aparque bien y así no ponerme multas. Los moros me lo quieren comprar. Y mi padre quiere que compre una plaza de garaje cuanto antes, aunque sabe que lo aparco siempre en un lugar donde pueda verlo desde las ventanas. Si se entera de lo del yeso...
He ido a lavarlo y el yeso se ha quitado, pero tenía toda pinta de que habían tirado el yeso por la ventana. ¿Quién hace cosas así?
Quien me ha avisado conoce mi coche. Es que cualquiera conoce mi coche, sobre todo desde que lo convertí en vehículo histórico y lleva la chapa VH. Los municipales van a buscarme a Correos para que lo aparque bien y así no ponerme multas. Los moros me lo quieren comprar. Y mi padre quiere que compre una plaza de garaje cuanto antes, aunque sabe que lo aparco siempre en un lugar donde pueda verlo desde las ventanas. Si se entera de lo del yeso...
He ido a lavarlo y el yeso se ha quitado, pero tenía toda pinta de que habían tirado el yeso por la ventana. ¿Quién hace cosas así?
Colegiala
Hace varios meses que tengo este libro en casa. Lo adquirí porque me siento especialmente atraída por autores japoneses. En los últimos años, ya no sólo he leído a Murakami, sino que he variado y lo cierto es que siempre me dejan con una sensación de nostalgia.
He estado a punto de comenzar este libro varias veces, pero lo he ido relegando en cuanto comprobé que era un libro de relatos. Y es que yo los relatos los suelo coger cuando tengo un libro intenso en las manos y necesito algo más ligero para leer entre medias.
Lo cierto es que ahora, cuando he leído las tendencias suicidas del autor, el libro me quema en las manos y necesito leer más de él. En principio, debo decir que Osamu Dazai es todo un clásico en Japón, que se le conoce como "el Dostoievski nipón" y que es uno de los pioneros del género watakushi shosetsu o "las novelas del yo", un género japonés caracterizado por hablar en primera persona y por ser semi-autobiográficas.
El denominador común de todos los relatos de este libro es que todos hablan sobre mujeres y sobre la femineidad, por lo que el autor sigue utilizando una primera persona, pero narra y piensa como si fuera la mujer protagonista del relato, con toda la complejidad que ello conlleva.

Sandalias geta
Linterna habla de una joven proveniente de una familia empobrecida que se dedica a la fabricación de geta (calzado tradicional japonés). Todo el barrio considera que la joven es una demente. Un día en el médico conoce a Mizuno, un joven cinco años menor, y se enamora de él. Mizuno es huérfano y su familia es adinerada, pero lleva una vida muy triste, no tiene ilusión por nada. Está preocupado por ir a la playa con varios amigos y a ella sólo se le ocurre robar un bañador para él en unos grandes almacenes. Ella roba por amor, pero a partir de ese momento la gente sólo entiende que ha cometido un delito.
En el relato Colegiala, que a la vez da el título a esta antología, nos encontramos a una adolescente que acaba de perder a su padre y que cuenta su día a día y su relación con su madre tras la muerte de su padre, lo que le cuesta hacer todo, desde levantarse de la cama hasta que termina el día. Nos enfrentamos a la pérdida de un ser querido, y en realidad la muchacha lo está pasando verdaderamente mal.

Sakura (cerezo) en flor
El árbol de cerezo y el silbido mágico es un relato demasiado tierno. Habla de dos hermanas que perdieron a su madre cuando eran muy pequeñas. La más joven de ellas era muy débil y sin entrar en la mayoría de edad ya le habían diagnosticado tuberculosis incurable en los dos riñones. El padre y su hermana mayor cuidan de ella y le ocultan que el médico le ha dicho que le quedan unos cien días de vida. La hermana mayor un día encuentra un lote de cartas "indecorosas" de un joven enamorado que cuando se entera de que su hermana se encuentra enferma la abandona. Es entonces cuando aparece la última carta en la que el joven le pide perdón. ¿Pero quién escribió esa carta y las cartas anteriores? Entonces empieza a sonar un silbido a las seis de la tarde bajo la ventana, tal cual se había descrito en las cartas.
En Piel y corazón nos encontramos con una mujer a la que comienza a salirle un terrible sarpullido por todo el cuerpo. No quiere que su marido lo vea, ya que una de las cosas que más ha odiado siempre es cualquier infección en la piel. Finalmente el marido la convence para ir al dermatólogo, que le dice que es una simple intoxicación.

Wagashi, dulce típico japonés
En Nadie sabe, una mujer entrada en años cuenta que cuando era una adolescente tuvo envidia de su mejor amiga, Serikawa, la hija de la tienda de wasaghi que se encontraba cerca de su casa. Serikawa estaba apuntada a revistas literarias donde conoció a un joven guapísimo aspirante a escritor. Una noche, el hermano de Serikawa llama a la puerta de la protagonista para decirle que su hermana ha desaparecido con el guapo escritor, y entonces ella sale detrás porque se siente fuertemente atraída por el hermano de Serikawa.
Un grillo habla de una mujer que está a punto de dejar a su marido, un artista de éxito que ya sólo piensa en él. Cuando se casaron, hace cinco años, eran pobres y se apañaban con poco, pero poco a poco, él ha ido olvidando las cosas importantes de la vida y se ha convertido en una persona superficial, a quien le gusta todo lo que antes criticaba.
En Chiyojo, la joven protagonista se llama Kazuko y cuenta cómo cuando estaba en el instituto su tío envió un relato suyo a la revista literaria Pájaro Azul. El relato trataba sobre un recado que hacía la chica para comprar tabaco. Con ese relato Kazuko gana un premio literario y todo en su vida empieza a empeorar. A partir de entonces comienza a odiar la literatura, aunque tiene a su tío y varios profesores que la animan a continuar.

Kakemono, rollo gigante que suele tener caligrafías o poesías y se cuelgan en las paredes de las casas japonesas
Vergüenza habla de una adolescente que se pone en contacto con el escritor Toda, a quien le escribe dos cartas criticando sus vicios, descritos hábilmente en sus libros. La muchacha decide ir a visitarle porque el escritor es pobre, y llevarle una manta para una enfermedad de las articulaciones. Pero cuando llega a casa del señor Toda comprende que ni él es tan pobre ni tan feo ni tan viejo, y el propio escritor le confiesa que toda su obra es ficción.
En Esperando, una joven comienza a ir a un banco de una estación a esperar desde que comenzó la guerra. No sabe lo que espera, si un amor, si una amiga, si algún momento... Lo único que sabe es que tiene una ligera sensación que la impulsa a seguir esperando en esa pequeña estación.
En el relato Ocho de diciembre, una ama de casa esposa de un escritor muy vago y con un recién nacido en los brazos cuenta cómo vivió la jornada del 8 de Diciembre de 1941 desde el momento en que escuchó en la radio que el Imperio había declarado la guerra a Estados Unidos e Inglaterra atacando sus bases navales en el Pacífico.
En Cuento de una noche de nieve, una muchacha que vive con su hermano y su cuñada, recorre Tokio bajo la nieve y recuerda un cuento que le contó su hermano sobre un momento feliz de una familia que se queda grabado en las retinas, por lo que decide darse varias vueltas por el paisaje nevado para decirle después a su cuñada que mire lo que se ha grabado en sus retinas.

Ryokan, alojamiento tradicional japonés
El relato Dinero habla de un billete de 100 yenes que cuenta su propia vida desde el momento en que sale del banco y va a parar a manos de un carpintero hasta que termina junto a la espalda del bebé de una prostituta. Entre tanto, el billete nos cuenta el tipo de manos -y personas- que ha conocido en su vida.
Osan es un relato en el que una mujer que tiene tres hijos pequeños descubre un día un chupetón en el cuello de su marido y comprende que, en los meses que se ha tenido que ir fuera de Tokio cuando la ciudad ha sido bombardeada, su marido se ha echado una amante con la que aún se sigue viendo. Un tiempo después, su marido aparece en las noticias de los periódicos por un suicidio junto a su amante (lo que predice además la manera en que se suicidó el autor).
Una señora encantadora es el relato de una mujer cuyo marido escritor es un desaparecido de guerra. Vive en una casa acomodada con su sirvienta y no sabe decir que no. Es cuando empieza a tener invitados, sobre todo al doctor Sasajima, que comienza a venir a la casa con amigos y se comporta como un verdadero sinvergüenza que hace servir a la señora y a su criada las mejores viandas de la casa.
He estado a punto de comenzar este libro varias veces, pero lo he ido relegando en cuanto comprobé que era un libro de relatos. Y es que yo los relatos los suelo coger cuando tengo un libro intenso en las manos y necesito algo más ligero para leer entre medias.
Lo cierto es que ahora, cuando he leído las tendencias suicidas del autor, el libro me quema en las manos y necesito leer más de él. En principio, debo decir que Osamu Dazai es todo un clásico en Japón, que se le conoce como "el Dostoievski nipón" y que es uno de los pioneros del género watakushi shosetsu o "las novelas del yo", un género japonés caracterizado por hablar en primera persona y por ser semi-autobiográficas.
El denominador común de todos los relatos de este libro es que todos hablan sobre mujeres y sobre la femineidad, por lo que el autor sigue utilizando una primera persona, pero narra y piensa como si fuera la mujer protagonista del relato, con toda la complejidad que ello conlleva.

Sandalias geta
Linterna habla de una joven proveniente de una familia empobrecida que se dedica a la fabricación de geta (calzado tradicional japonés). Todo el barrio considera que la joven es una demente. Un día en el médico conoce a Mizuno, un joven cinco años menor, y se enamora de él. Mizuno es huérfano y su familia es adinerada, pero lleva una vida muy triste, no tiene ilusión por nada. Está preocupado por ir a la playa con varios amigos y a ella sólo se le ocurre robar un bañador para él en unos grandes almacenes. Ella roba por amor, pero a partir de ese momento la gente sólo entiende que ha cometido un delito.
En el relato Colegiala, que a la vez da el título a esta antología, nos encontramos a una adolescente que acaba de perder a su padre y que cuenta su día a día y su relación con su madre tras la muerte de su padre, lo que le cuesta hacer todo, desde levantarse de la cama hasta que termina el día. Nos enfrentamos a la pérdida de un ser querido, y en realidad la muchacha lo está pasando verdaderamente mal.

Sakura (cerezo) en flor
El árbol de cerezo y el silbido mágico es un relato demasiado tierno. Habla de dos hermanas que perdieron a su madre cuando eran muy pequeñas. La más joven de ellas era muy débil y sin entrar en la mayoría de edad ya le habían diagnosticado tuberculosis incurable en los dos riñones. El padre y su hermana mayor cuidan de ella y le ocultan que el médico le ha dicho que le quedan unos cien días de vida. La hermana mayor un día encuentra un lote de cartas "indecorosas" de un joven enamorado que cuando se entera de que su hermana se encuentra enferma la abandona. Es entonces cuando aparece la última carta en la que el joven le pide perdón. ¿Pero quién escribió esa carta y las cartas anteriores? Entonces empieza a sonar un silbido a las seis de la tarde bajo la ventana, tal cual se había descrito en las cartas.
En Piel y corazón nos encontramos con una mujer a la que comienza a salirle un terrible sarpullido por todo el cuerpo. No quiere que su marido lo vea, ya que una de las cosas que más ha odiado siempre es cualquier infección en la piel. Finalmente el marido la convence para ir al dermatólogo, que le dice que es una simple intoxicación.
Wagashi, dulce típico japonés
En Nadie sabe, una mujer entrada en años cuenta que cuando era una adolescente tuvo envidia de su mejor amiga, Serikawa, la hija de la tienda de wasaghi que se encontraba cerca de su casa. Serikawa estaba apuntada a revistas literarias donde conoció a un joven guapísimo aspirante a escritor. Una noche, el hermano de Serikawa llama a la puerta de la protagonista para decirle que su hermana ha desaparecido con el guapo escritor, y entonces ella sale detrás porque se siente fuertemente atraída por el hermano de Serikawa.
Un grillo habla de una mujer que está a punto de dejar a su marido, un artista de éxito que ya sólo piensa en él. Cuando se casaron, hace cinco años, eran pobres y se apañaban con poco, pero poco a poco, él ha ido olvidando las cosas importantes de la vida y se ha convertido en una persona superficial, a quien le gusta todo lo que antes criticaba.
En Chiyojo, la joven protagonista se llama Kazuko y cuenta cómo cuando estaba en el instituto su tío envió un relato suyo a la revista literaria Pájaro Azul. El relato trataba sobre un recado que hacía la chica para comprar tabaco. Con ese relato Kazuko gana un premio literario y todo en su vida empieza a empeorar. A partir de entonces comienza a odiar la literatura, aunque tiene a su tío y varios profesores que la animan a continuar.

Kakemono, rollo gigante que suele tener caligrafías o poesías y se cuelgan en las paredes de las casas japonesas
Vergüenza habla de una adolescente que se pone en contacto con el escritor Toda, a quien le escribe dos cartas criticando sus vicios, descritos hábilmente en sus libros. La muchacha decide ir a visitarle porque el escritor es pobre, y llevarle una manta para una enfermedad de las articulaciones. Pero cuando llega a casa del señor Toda comprende que ni él es tan pobre ni tan feo ni tan viejo, y el propio escritor le confiesa que toda su obra es ficción.
En Esperando, una joven comienza a ir a un banco de una estación a esperar desde que comenzó la guerra. No sabe lo que espera, si un amor, si una amiga, si algún momento... Lo único que sabe es que tiene una ligera sensación que la impulsa a seguir esperando en esa pequeña estación.
En el relato Ocho de diciembre, una ama de casa esposa de un escritor muy vago y con un recién nacido en los brazos cuenta cómo vivió la jornada del 8 de Diciembre de 1941 desde el momento en que escuchó en la radio que el Imperio había declarado la guerra a Estados Unidos e Inglaterra atacando sus bases navales en el Pacífico.
En Cuento de una noche de nieve, una muchacha que vive con su hermano y su cuñada, recorre Tokio bajo la nieve y recuerda un cuento que le contó su hermano sobre un momento feliz de una familia que se queda grabado en las retinas, por lo que decide darse varias vueltas por el paisaje nevado para decirle después a su cuñada que mire lo que se ha grabado en sus retinas.

Ryokan, alojamiento tradicional japonés
El relato Dinero habla de un billete de 100 yenes que cuenta su propia vida desde el momento en que sale del banco y va a parar a manos de un carpintero hasta que termina junto a la espalda del bebé de una prostituta. Entre tanto, el billete nos cuenta el tipo de manos -y personas- que ha conocido en su vida.
Osan es un relato en el que una mujer que tiene tres hijos pequeños descubre un día un chupetón en el cuello de su marido y comprende que, en los meses que se ha tenido que ir fuera de Tokio cuando la ciudad ha sido bombardeada, su marido se ha echado una amante con la que aún se sigue viendo. Un tiempo después, su marido aparece en las noticias de los periódicos por un suicidio junto a su amante (lo que predice además la manera en que se suicidó el autor).
Una señora encantadora es el relato de una mujer cuyo marido escritor es un desaparecido de guerra. Vive en una casa acomodada con su sirvienta y no sabe decir que no. Es cuando empieza a tener invitados, sobre todo al doctor Sasajima, que comienza a venir a la casa con amigos y se comporta como un verdadero sinvergüenza que hace servir a la señora y a su criada las mejores viandas de la casa.
EL AUTOR:

Osamu Dazai, seudónimo de Shuji Tsushima, nació en 1909 en Kanagi, en la prefectura de Aomori. Fue el octavo hijo superviviente de un rico terrateniente y de una mujer de salud frágil, por lo que fue criado por los sirvientes. Aficionado a la vida licenciosa, en 1927 intentó suicidarse por primera vez ingiriendo barbitúricos. En octubre de 1930 se escapó de casa con Hatsuyo Oyama, una geisha de bajo rango, lo que motivó su expulsión formal de la familia. Diez días después intentaría suicidarse de nuevo, arrojándose al mar junto a una chica de 19 años a quien acababa de conocer. Ella moriría, pero él sobreviviría. Tras ser readmitido por su familia, se casó con Oyama. Comenzó entonces a sentar la cabeza y se las arregló para obtener el patrocinio del escritor Masuji Ibuse, gracias al cual pudo empezar a publicar sus obras. Su primera obra, Tren (1933), aparecida ya bajo seudónimo, constituiría también su primera experiencia con el género del watakushi shosetsu, estilo autobiográfico en primera persona en el que se reveló como un maestro. Tras ser rechazado por un periódico tokiota en el que quería trabajar, el 19 de marzo de 1935 intentó ahorcarse sin éxito. Pero lo peor estaba por venir. Menos de tres semanas después, Dazai enfermó de apendicitis e ingresó en una clínica, donde se haría adicto al Pabinal, un analgésico a base de morfina. En octubre de 1936 fue trasladado a una institución mental. Durante su "tratamiento", que duró un mes, su mujer estuvo engañándolo con su mejor amigo. Cuando Dazai se enteró, intentó cometer suicidio doble con su propia esposa, tomando pastillas. Pero ninguno de los dos murió y Dazai rápidamente solicitó el divorcio. Volvió a casarse muy poco después, esta vez con una maestra de secundaria, Michiko Ishihara, que le daría tres hijos. Sería tras la guerra, en la que Dazai no participó a causa de una tuberculosis, cuando llegaría a la cima de su popularidad. En 1947 publicó su obra más conocida, Ocaso, basada en el diario de una de sus seguidoras, Shizuko Ota, con la que intimó hasta el punto de dejarla embarazada de una niña. A esas alturas, Dazai ya era un alcohólico y su salud se deterioraba a toda velocidad. Conocería entonces a Tomie Yamazaki, una esteticista y viuda de guerra con quien huiría. Junto a ella escribió la novela parcialmente autobiográfica Indigno de ser humano (1948). El 13 de junio de 1948, Dazai por fin tuvo éxito en sus planes suicidas y se ahogó junto a Tomie en las aguas del canal de Tamagawa, que venía especialmente crecido por las últimas lluvias. Sus cuerpos no fueron hallados hasta el día 19 de junio. Curiosamente, ese día Dazai habría cumplido treinta y nueve años.
EL LIBRO:
Título original: 女生徒
Autor: Osamu Dazai
Traductores: Ryoko Shiba y Juan Fandiño
Editorial: Impedimenta (1ª edición, septiembre de 2013)
Número de páginas: 260
ISBN: 978-84-15578-93-2
Valoración: 9/10
RETOS:
viernes, noviembre 10, 2017
La nostalgia de los momentos de lluvia

Cada vez que llueve es inevitable recordar el pavimento mojado de la Plaza Mayor de Salamanca. Cada vez que llueve vuelvo a recordarme muchas veces paseando por esa plaza y disfrutar del momento. De hecho, a mí me gusta salir después de que ha llovido porque me embriagan los olores a tierra mojada, a frescura, a... vida. Pero también es cierto que me recuerda a Salamanca, a muchos instantes en que yo caminé por esa plaza y era consciente de que la lluvia me mojaba, escuchaba el crepitar de mis pasos sobre el suelo y no me importaba regresar calada hasta los huesos. Creo que desde entonces evito los paraguas. Y es que si no los pierdo me terminan estorbando, y es que no me importa mojarme cuando llueve.
La lluvia me recuerda también a 2010, cuando viajé a Japón. Era el mes de junio y yo, sin saberlo, aterricé en el País del Sol Naciente en temporada de lluvias. A los pocos días ya sabía si llovería o no, y es que cuando visité Japón llovía en días alternos. La última semana, cuando me encontraba en Tokio, me dio por comprar un paraguas transparente que en unas horas se me había olvidado en una ajetreada estación de tren.
La lluvia me recuerda siempre los lugares a los que quiero regresar. Y es curioso, porque desde que me fui de Salamanca, a la que durante un tiempo consideré mi segunda ciudad, no he regresado. Y es una ciudad que me encanta. Quizás a veces prefiero rememorarla desde mis recuerdos, porque soy consciente de que lo que viví allí es parte del recuerdo, y el recuerdo se embellece con el paso del tiempo. Quizás pospongo ese viaje de regreso porque la veré con otros ojos y con otra perspectiva, aunque si regreso espero que llueva un día con el único fin de chapotear por esa impresionante Plaza Mayor.
Y Japón... algún día volveré, lo tengo clarísimo. No llevaré paraguas, pero sí me gustaría que lloviera algún día. Porque en Tokio me quejaba yo de la lluvia después de haber hecho un crucero por el río Sumida cuando alguien me dijo -en un castellano colombiano-: "El tiempo siempre es el que tiene que ser". No me importó que lloviera hasta ese momento, cuando vas a disfrutar de un crucero por el río y no para de llover y no puedes ver el perfil de Tokio desde el agua. Motivo de sobra para regresar...
Si hablo hoy de la lluvia es porque me hace atesorar momentos. Porque hoy también ha llovido, y ayer. Y que no pare.
Viernes y tranquilidad
Cuando llega el viernes sólo pienso en lo tranquilizador que es el fin de semana, siempre que no tenga algo de trabajo. Y ése es el caso de este fin de semana. Como no tengo reuniones este fin de semana, podré dedicarlo a recuperar fuerzas. Eso quiere decir que me voy a tomar todo con tranquilidad. Lo que toca es un buen libro, ermita en mi pueblo, cerveza con amigas, paseos al sol anaranjado del atardecer y no pensar en nada más. Es decir, que este fin de semana desconectaré.
Como cualquier viernes por la tarde estoy cansada porque llevo sobre la espalda todo el ajetreo de la semana. Y este viernes estoy todavía más cansada porque me he levantado una hora y media antes de lo habitual. Es lo que toca cuando tienes que hacerte análisis. Me miraba el enfermero y me decía que no me encontraba las venas y yo le miraba y sólo pensaba en el colosal desayuno que iba a tomar después. Al final me ha pinchado en la mano y tengo un moratón interesante.
El hecho de haber madrugado tanto me ha llevado a arrastrar los pies a lo largo del día. Hemos estado de celebración y tengo que decir que me encanta la gente que siempre está sonriendo, que nos brinda energía positiva. Y hoy ha sido un día positivo, pese a mi cansancio. Hoy sé que estaré durmiendo antes de la medianoche.
En general, tengo que decir que esta semana he recibido muchas vibraciones positivas. He decidido tomarme las cosas con tanta calma que incluso yo misma me encuentro demasiado relajada.
jueves, noviembre 09, 2017
En el camino
Cuando empecé este libro no sabía lo que me esperaba. Creo que a alguien que no le guste viajar no disfrutaría con él. Porque, tal cual nos dice el título del libro, lo que importa en esta novela no es el destino final, sino moverse de un lado a otro todo el tiempo. On the road o En el camino es una novela donde nos recorremos varias veces Estados Unidos de Este a Oeste y de Oeste a Este junto a los protagonistas, e incluso habrá un momento en que lleguemos al Mágico Sur, hasta Ciudad de México, para regresar de nuevo a Estados Unidos.

Esta novela es considerada como la Biblia de la generación beat, y en Norteamérica es novela de culto. A mí no me ha parecido tanto, básicamente porque no comprendo ese "vivir al día sin un centavo" de los protagonistas. Posiblemente este libro es la base de la moda hipster de la que hoy tanto se habla de nuevo.
También es un libro pseudo-autobiográfico, ya que en la novela Sal Paradise, el acompañante eterno y que también es escritor, sería Jack Kerouac, mientras el mítico hipster, el héroe de todos los beatniks, Dean Moriarty sería el amigo loco del escritor, Neal Cassady.
En realidad, Dean Moriarty es el líder indiscutible de un grupo de jóvenes que deciden romper con las ideas tradicionales y familiares, lo que vendría a ser seguir a rajatabla la idea de "sexo, drogas y rock n'roll", pero van tan a lo loco que incluso nos brindan cierto desasosiego. Y es que no se puede estar tan loco como Dean Moriarty.
El escritor, Sal, acaba de separarse de su mujer y vive con su tía en Long Island. Es entonces cuando conoce a Dean Moriarty, que le impulsa a viajar a San Francisco, es decir, cruzar el país de punta a punta. En la novela San Francisco -Frisco- es la Tierra Prometida. Corre el año 1947 cuando Sal decide salir de la casa de su tía para reunirse con Dean en Frisco, escuchar bop (un tipo de jazz), pero cuando Sal se queda sin dinero y hace autostop conocerá a una serie de variopintos vagabundos que van en su misma dirección.
El siguiente viaje de Sal hacia Frisco lo hace cuando ya ha publicado su primera novela. El último viaje que harán, ya juntos, será a México, donde Sal contraerá disentería y su amigo le abandonará. En este momento nos damos cuenta de lo miserable que es Dean, que su -en un principio- tierna locura le ha terminado convirtiendo en un ser despreciable y vil, en un egocéntrico que no le importa incluso dejar tirados a sus amigos, amén de las mujeres y los hijos que tiene "abandonados" por América. Es decir, el héroe de juventud se termina convirtiendo finalmente en un antihéroe.
Debo decir que una de las cosas que menos me han gustado es la sucesión de ciudades que aparecen en las páginas, casi todas enumeradas junto al Estado en que se encuentran. Y es que a mí me gusta que se me describan las ciudades y lo que ven, no se que se enumeren sin más. En donde se ha detenido el autor a describir es cuando cruza la frontera de México, supongo que debido a los contrastes de un país y otro.
En conjunto, es un libro que he disfrutado mientras leía, pero que ahora que lo he terminado no me dice mucho. Quizás es porque no comparto el ideal de los protagonistas que van trotando por las carreteras americanas.
EL AUTOR:
Jack Kerouac (1922-1969) es el novelista más destacado y emblemático de la generación beat. Sus obras fundamentales son: En el camino, Los subterráneos, Los Vagabundos del Dharma, La vanidad de los Duluoz y En la carretera. El rollo mecanografiado original, además de Cartas, la selección de su correspondencia con Allen Ginsberg, y, con William S. Burroughs, Y los hipopótamos se cocieron en sus tanques.
EL LIBRO:
Título original: On the road
Autor: Jack Kerouac
Traductor: Martín Lendínez
Editorial: Anagrama (37ª, enero de 2017)
Colección: Compactos nº 10
Número de páginas: 396
ISBN: 9788433920140
Valoración: 7/10
RETOS:
- Reto "Nos gustan los clásicos".
- Reto Clásicos.
- Reto Librópatas: Una biografía o autobiografía.
- Reto 100 libros.
- Reto "Libros con química": Ac (Actinio).
- Reto "Los 340 libros de Rory Gilmore".
La soledad de noviembre
Ezcaray es un pueblo que varía según la estación del año en que nos encontremos.
Hoy las calles se encuentran vacías. Está lloviendo, lo que viene bien, que llevamos soportando muchos cortes de agua de madrugada y en festivos.
Hoy Ezcaray es un pueblo que destila tristeza. Pero es cosa de pocos días; en cuanto nieve se llenará de esquiadores y montañeros.
Hoy las calles se encuentran vacías. Está lloviendo, lo que viene bien, que llevamos soportando muchos cortes de agua de madrugada y en festivos.
Hoy Ezcaray es un pueblo que destila tristeza. Pero es cosa de pocos días; en cuanto nieve se llenará de esquiadores y montañeros.
miércoles, noviembre 08, 2017
“Rojo, como a mí me gusta”
Poco a poco, mi piso empieza a verse de otra manera. Hoy ha llegado el sofá. Lo compré hace un mes y ya me avisaron que tardaría ese tiempo en tenerlo en casa. Cuando le enseñé una foto a mi sobrina Paula, lo miró y me dijo: "Rojo, como a mí me gusta".
Lo que toca esta tarde es lectura en el sofá.
Lo que toca esta tarde es lectura en el sofá.
martes, noviembre 07, 2017
Maneras de relajarse
Esta mañana me han dicho que tengo estrés y que me tengo que relajar. Así que hoy me tocaban dos cosas que siempre pueden relajar a corto plazo.
La primera ha sido hablar con la persona que siempre me brinda momentos de calma, que me relaja de una manera extraordinaria. Y, aunque ya lo sabe, le he dicho que hablar con él siempre me relaja. Mejor hubiera sido que hubiéramos quedado, pero él no podía. Por supuesto, le he preguntado si me deja ir a su quintada (la de los 44) y se ríe porque sabe que, en realidad, no voy a ir.
Después de hablar con él es un buen momento para estrenar esa bañera hidromasaje que aún no he estrenado.
Por lo menos a corto plazo me relajaré.
La primera ha sido hablar con la persona que siempre me brinda momentos de calma, que me relaja de una manera extraordinaria. Y, aunque ya lo sabe, le he dicho que hablar con él siempre me relaja. Mejor hubiera sido que hubiéramos quedado, pero él no podía. Por supuesto, le he preguntado si me deja ir a su quintada (la de los 44) y se ríe porque sabe que, en realidad, no voy a ir.
Después de hablar con él es un buen momento para estrenar esa bañera hidromasaje que aún no he estrenado.
Por lo menos a corto plazo me relajaré.
Llover no lloverá...
La lluvia brilla por su ausencia (menos esas cuatro gotas que cayeron los últimos días) pero esta mañana ya ha aparecido la nieve en el horizonte.
La Sierra de la Demanda ya tiene nieve. Así que el jueves en Ezcaray pasaré más frío.
La Sierra de la Demanda ya tiene nieve. Así que el jueves en Ezcaray pasaré más frío.
lunes, noviembre 06, 2017
Cosas de noviembre
Noviembre no ha empezado con buen pie. Después de mi "quintada" de dos horas del sábado y un aluvión de mensajes en el día de hoy, mañana me toca ir al médico. Como dicen que el mejor médico es uno mismo, yo ya sé que lo único que ocurrió el sábado es que estaba baja de defensas y como es cierto que tengo un alto nivel de estrés, mi cuerpo dijo "basta". Así que mañana me volverán a hacer pruebas, me citarán para hacerme análisis y es que estoy bien. Ya me hicieron pruebas el sábado y estaba bien. Es cierto que la tensión estaba al límite, pero dentro de los límites.
Por lo demás, ni que decir tiene que noviembre sigue siendo un mes muy aburrido.
Lo mejor es que está lloviendo.
Como me he quedado con ganas de "quintada", he preguntado si me puedo acoplar a la de los de 44, que sí es verdad que son un poco "carrozas", pero ahí tengo buenos amigos.
Internet me sigue yendo fatal. Hace varios días que solicité la fibra óptica, pero aquí sigo sin que el técnico me haya llamado aún.
domingo, noviembre 05, 2017
Origen
El eminente científico Edmond Kirsch está a punto de revelar a todo el mundo el mayor descubrimiento sobre nuestro origen respondiendo a las dos preguntas clave que siempre han tenido en vilo a la Humanidad: "¿De dónde venimos? ¿Adónde vamos?".
La presentación del científico que mantiene expectante al mundo se va a realizar desde el Museo Guggenheim de Bilbao, adonde han sido invitados influyentes personajes del mundo de la ciencia y la tecnología, entre ellos el profesor estadounidense Robert Langdon, que antes de llegar a la sala de presentación es guiado por el museo a través de los auriculares por Winston, una inteligencia artificial creada por el propio Edmond.
Torre Girona, Barcelona, lugar que alberga la gran súper computadora MareNostrum
La directora del museo es la despampanante Ambra Vidal, la prometida del Príncipe de España, Julián, que ha colaborado en las últimas semanas mano a mano con Kirsch, y que tiene pegados siempre a sus espaldas dos agentes de la Guardia Real.
En el momento en que Kirsch va a hacer público su descubrimiento alguien le dispara. Se trata del Almirante retirado Luis Ávila, perteneciente a la iglesia palmariana desde que hace unos años una explosión en Sevilla se llevara a su familia. Ha conseguido huir.
El profesor Langdon y Ambra Vidal tienen que huir hasta Barcelona, donde vivía Edmond Kirsch, para conseguir publicar el descubrimiento que él no había llevado a cabo. Para ello, tienen que acceder a su apartamento, el ático de la Casa Milà, y encontrar una cita de 47 caracteres para conseguir abrir el servidor que contiene el descubrimiento de Kirsch.

Szimpla Kert, Budapest
Antes de hacer público su descubrimiento, Edmond se había reunido con tres religiosos de las tres religiones monoteístas, para que comprobaran la repercusión que su descubrimiento iba a tener en el mundo religioso. Los religiosos del Islam y del judaísmo son asesinados, por lo que el profesor Langdon tiene claro que hay alguien muy poderoso detrás que no quiere que el descubrimiento de Kirsch salga a la luz.

Szimpla Kert, Budapest
Antes de hacer público su descubrimiento, Edmond se había reunido con tres religiosos de las tres religiones monoteístas, para que comprobaran la repercusión que su descubrimiento iba a tener en el mundo religioso. Los religiosos del Islam y del judaísmo son asesinados, por lo que el profesor Langdon tiene claro que hay alguien muy poderoso detrás que no quiere que el descubrimiento de Kirsch salga a la luz.
No voy a seguir hablando porque odio a Dan Brown. Cada vez que leo un libro suyo son mucho más crítica con él. Entretiene pero no es veraz, no está bien documentado, y a los hechos me remito: lo que habla aquí de la guerra civil, el franquismo y la llegada de una monarquía a nuestro país se trata de unos apuntes mal redactados fruto de una pésima documentación sobre la historia de nuestro país. Amén con la familia real imaginaria que nos pone en este libro, que yo creo que podía haberla obviado.
El Palmar de Troya (Sevilla)
Con respecto a la iglesia palmariana, he descubierto que en efecto existe y que tiene su sede en El Palmar de Troya (Sevilla). El primer papa (antipapa) se autoproclamó papa a sí mismo, anulando todos los preceptos del Vaticano. Curiosamente esta iglesia tiene numerosos adeptos provenientes del franquismo, que han ido otorgando fondos para la perpetuación de esta iglesia. Como curiosidad debo decir que entre las estatuas de santos que hay en su exterior, aparece la imagen de Franco con una aureola de santo. Hace unos años, uno de sus papas proclamó que esta iglesia era una mentira, que sólo la habían creado para conseguir fondos. Hoy está considerada una secta.
EL AUTOR:
Dan Brown ha vendido más de 200 millones de ejemplares de su obra en todo el mundo y sus libros han sido traducidos a 56 idiomas. Ha sido el autor número 1 en The New York Times con las novelas El código Da Vinci, Inferno, El símbolo perdido, Ángeles y demonios, La conspiración y La fortaleza digital.
Vive en Nueva Inglaterra con su esposa y es licenciado del Amherst College y de la Phillips Exeter Academy, donde fue profesor antes de dedicarse por completo a la escritura.
EL LIBRO:
Título original: Origin
Autor: Dan Brown
Traductores: Aleix Montoto y Claudia Conde
Editorial: Planeta (1ª edición, octubre de 2017)
Número de páginas: 637
ISBN: 978-84-08-17708-1
Valoración: 7/10
RETOS:
- Desafío Curioso: Libro con un robot como personaje principal o secundario.
- Bingo Literario "Entre Libros y Tintas": Título o autor que empiece por la letra O.
- Librópatas: Un libro cuyo autor te caiga mal.
- Reto 100 libros.
- 2017 Reading Challenge: Un libro con un narrador poco fiable.
- Reto "Libros con química": Db (Dubnio).
sábado, noviembre 04, 2017
La quintada
El día de mi quintada me encuentro en casa y en realidad no sé muy bien dónde estoy. Ni siquiera sabía si llegaría sana y salva y por la calle la gente se paraba al verme el pañuelo y luego me decían: "Pues sí que estás blanca".
Llevas semanas esperando a disfrutar de la quintada y en el día marcado sientes que no estás bien. Hasta en dos bares me he tenido que sentar porque me mareaba. No sé si era un bajón de tensión o qué, lo cierto es que la segunda vez he optado por venir a casa. Lo que más miedo me ha dado es el sudor frío de la espalda.
Así que, sintiéndolo mucho, para estar de fiesta hay que estar bien, y como yo no lo estoy he regresado a casa a tumbarme.
Ya llegarán otras quintadas.
Llevas semanas esperando a disfrutar de la quintada y en el día marcado sientes que no estás bien. Hasta en dos bares me he tenido que sentar porque me mareaba. No sé si era un bajón de tensión o qué, lo cierto es que la segunda vez he optado por venir a casa. Lo que más miedo me ha dado es el sudor frío de la espalda.
Así que, sintiéndolo mucho, para estar de fiesta hay que estar bien, y como yo no lo estoy he regresado a casa a tumbarme.
Ya llegarán otras quintadas.
viernes, noviembre 03, 2017
Columpios
Echo de menos los columpios y es que mis sobrinas "me engañan" cada domingo para que las lleve conmigo si voy a tomar un café -Cola Cao para ellas- porque después saben que nos pasaremos por los columpios.
Y es que la urbanización donde se encuentran mis padres está rodeada de columpios.
Mis sobrinas lo saben bien y tienen su zona de juego preferida.
Lo que no sé es qué cuerpo tendré yo el domingo y si no tendré que posponer la cita con los columpios.
De momento, disfrutaré de la quintada mañana y el domingo ya se verá.
Y es que la urbanización donde se encuentran mis padres está rodeada de columpios.
Mis sobrinas lo saben bien y tienen su zona de juego preferida.
Lo que no sé es qué cuerpo tendré yo el domingo y si no tendré que posponer la cita con los columpios.
De momento, disfrutaré de la quintada mañana y el domingo ya se verá.
jueves, noviembre 02, 2017
Otoño en Ezcaray
En Ezcaray no se ve un alma. Quizás en el café aún hay personas. Esto es lo que menos me gusta de noviembre, un mes en el que entro de puntillas porque es posiblemente el mes del año que menos me gusta. Al menos pasa rápido. Es que me parece un mes aburridísimo y es que no hay nada.
Porque luego en diciembre hace frío pero las calles se ven más animadas.
De todas formas, Ezcaray no me disgusta en ninguna época del año. Lo único que puedo decir es que mientras en Santo Domingo había niebla cerrada, al venir aquí el cielo está despejado y no hay niebla.
miércoles, noviembre 01, 2017
Adiós a los viejos billetes de papel
Hoy en el metro de Madrid han desaparecido los billetes de papel. El ahorro serán miles de toneladas de papel (y de paso más árboles sin talar).
Pero he de decir que en momentos así me da cierta penilla. Pena por lo que ya no será. Pena por lo que ya no volverá. Supongo que por lo efímero de ciertas cosas, aunque efímeros no es que hayan sido, que el metro de Madrid tiene 98 años.
Me pregunto dónde gastaría yo 10 viajes el año pasado, aunque no es difícil por la fecha: Avenida de América - Retiro (Feria del Libro) - Gran Vía - Sol. No recuerdo si estuve en más sitios; creo que no, ya que sólo permanecí en Madrid tres días.
He aquí mi tierna despedida para los billetes de metro de papel.
Pero he de decir que en momentos así me da cierta penilla. Pena por lo que ya no será. Pena por lo que ya no volverá. Supongo que por lo efímero de ciertas cosas, aunque efímeros no es que hayan sido, que el metro de Madrid tiene 98 años.
Me pregunto dónde gastaría yo 10 viajes el año pasado, aunque no es difícil por la fecha: Avenida de América - Retiro (Feria del Libro) - Gran Vía - Sol. No recuerdo si estuve en más sitios; creo que no, ya que sólo permanecí en Madrid tres días.
He aquí mi tierna despedida para los billetes de metro de papel.
Arte conceptual en el Museo Guggenheim Bilbao

Museo Guggenheim, Bilbao
Visité el Museo Guggenheim hace muchos años, poco tiempo después de que abriera sus puertas. Fui con visita guiada y si bien me impactó mucho la estructura exterior, por dentro no me llamó especialmente la atención, y terminé pasando de largo por la exposición temporal sobre arte chino. Yo había estudiado Historia del Arte en COU y en la Universidad, pero desconocía absolutamente todo del arte chino y, por tanto, las obras expuestas no me decían nada. Así que terminé la exposición media hora antes que el grupo mientras esperaba en la calle, extasiándome con el perfil del museo. Miraba a Puppy, el perro hecho de decoración floral y tampoco me llamaba la atención. En aquella época aún no habían colocado la escultura de la Viuda Negra, llamada Mamá, una gigante araña cargada de huevos que ha sido fotografiada y expuesta por doquier.

Escultura Mamá, frente al Museo Guggenheim de Bilbao
Lo cierto es que no hace mucho que visité Bilbao con motivo de una despedida. De hecho, el restaurante donde cenamos se encontraba frente al Museo y, cuando salimos, ya entrada la noche, era impactante la figura del Museo y sus colores reflejados en las aguas del Nervión. Es lo único que vi en esa última visita a Bilbao y no procedía hacer una nueva visita al Museo.
Pero hoy, a medida que voy leyendo otra novela donde aparece, estoy disfrutando nuevamente del arte contemporáneo y, como siempre me ocurre, la curiosidad me lleva a buscar todo aquello con que deleitan mis sentidos para comprobarlo. Y efectivamente casi todas las obras que se nombran en esta novela se encuentran en el Museo Guggenheim Bilbao.
Por cierto, hace cuatro años, cuando estuve en Nueva York, pasé junto al Museo Guggenheim de Nueva York. No entré porque llevaba toda la mañana visitando el Metropolitan y estaba saturada de museos, pero sí me hice una foto junto a la imponente estructura blanca haciendo una espiral en el de Nueva York. Hay que tener en cuenta que en Nueva York se encuentra la llamada Milla de los Museos y hay tantos museos por metro cuadrado en una misma calle que es imposible visitarlos todos. Yo me quedé con el Met, que en realidad es el más gigante y el que más obras de arte guarda en su interior.
En la novela habla de autores contemporáneos, del arte conceptual. Y el protagonista lleva un audífono donde un guía virtual le explica cada obra de arte junto a la que pasa. Ni que decir tiene que como yo adoro el arte tenía que verlo con mis propios ojos. Y eso me lleva a planear otra visita a Bilbao para verlo "in situ".

La piscina, de Yves Klein, Guggenheim Bilbao
Yves Klein era un artista algo estrambótico, no sólo creó obras de arte, sino que incluso compuso también obras musicales que podrían acusarle de extremadamente excéntrico.
En el suelo del Guggenheim hay un gigante cuadro que representa una piscina con un azul de una tonalidad que incluso Klein patentó con su nombre: IKB (International Klein Blue).
Salto al vacío (1960), Yves Klein
Aparte de sus obras en azul, me ha llamado la atención de la fotografía Salto al vacío, aunque ésta no se encuentra en el Guggenheim. El autor modificó la imagen cuando aún no había aplicaciones como el Photoshop para poder retocarla.
La foto fue realizada en una calle estrecha de las afueras de París. Harry Shunk fotografió a Yves Klein arrojándose (figuradamente) al vacío para un proyecto que el artista originariamente llamó El hombre en el espacio. El pintor del espacio se arroja al vacío, con el que pretendía escenificar un autorretrato de su universo artístico. La imagen se convirtió en un icono del siglo XX.
A mí personalmente la foto me produce inquietud y desasosiego.

Escultura de niebla, Bilbao
Otro icono del arte conceptual que se encuentra en el exterior del Museo Guggenheim es la Escultura de Niebla (F.O.G.) -recordamos que "fog" en inglés significa "niebla". Lo primero que he pensado es que esta "escultura" depende de las inclemencias meteorológicas para producirse, y que no siempre es posible verla.
Fujiko Nakaya es la primera artista que trabajó con niebla como medio escultórico. Lo que hace es colaborar sutilmente con la atmósfera, las corrientes de aire, el agua y el tiempo, lo que convierte la ubicación del Museo Guggenheim en un marco idóneo para este tipo de esculturas al encontrarse la mayor parte de estos elementos en el paisaje. Obviamente son esculturas de naturaleza efímera, como efímero es el tiempo. La artista considera la niebla como un medio de transmisión de luz y sombra, y surge de su interés por la "descomposición" o "desintegración" artísticas.

La materia del tiempo (1994-2005), Richard Serra
Finalmente, he tenido que revisar otra de las obras gigantes que hay en el Guggenheim que se llama La materia del tiempo, de Richard Serra. Son composiciones variables de diferentes formas, cuyas espirales puede recorrer el visitante.
Reconozco que a mí me entraría un poco de claustrofobia recorrer estas espirales hacia el interior. El artista crea un campo de esculturas de diferentes tamaños y formas de tal forma que parece jugar con el espacio.
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