sábado, junio 09, 2007

Y después de la tormenta...

Salir ahora por las calles, con esa mezcla de colores y olores, es muy gratificante. Las ventanas abiertas perfuman con esa esencia refrescante y dulzona todas las habitaciones. Se respira la frescura tras la tormenta.
Se agradecen estas tormentas para paliar el bochornoso calor que inunda todos nuestros sentidos llegando a mecerlos en un profundo sopor.
La tormenta se ha llevado todo eso y ha dado paso a una tarde luminosa y fresca.

... siempre llega la calma.

"Star Wars Episodio III: La venganza de los Sith"

Apoteósico final, cruce de sensaciones y sentimientos, gran carga de emotividad, equilibrio entre las fuerzas y una nueva esperanza... Tantas cosas que decir...
Con diferencia es la película de la trilogía que más me ha gustado.

Un personaje tan arrogante y con tanta ansia de poder como Anakin Skywalker (Hayden Christensen) solo podía terminar en el Lado Oscuro. Era previsible.
El Canciller Palpatine ha sido secuestrado por el general Grievous y por el conde Dooku. Los Jedis Anakin y Obi-Wan (Ewan McGregor) siguen a Grievous hasta encontrar al Canciller. Saben que es una trampa pero deben seguir adelante.
Anakin mata al conde Dooku y saca al Canciller junto a su Maestro, que está malherido. Pero el general Grievous se le ha escapado.
Durante toda la película, Anakin se encuentra en la cuerda floja, se tambalea entre dos fuerzas que tiran de él hacia diferentes lados. En un extremo está su lealtad a la Comunidad Jedi, a su Maestro y el cariño a todos aquéllos que le han enseñado todo lo que sabe. En el lado opuesto está su deseo de tener más poder, un poder que va más allá de la Muerte, pues ese poder podría burlar a la Muerte. Es el Lado Oscuro, pero entre sus dudas hay una persona, Padme (Natalie Portman); su amor por ella y su miedo a perderla hacen que se dirija irreversiblemente hacia un mundo desconocido para él. Una fuerza extraña tira de él, engañándole respecto a la muerte de su esposa, que está embarazada. Si él se pasa al Lado Oscuro, será capaz de evitar la muerte de Padme.

El Canciller y Anakin se hacen amigos. Poco a poco, Palpatine delicadamente le va guiando por una senda que Anakin desconoce. Será Palpatine quien le hable de otro poder que no enseñan los Jedi, el poder del Lado Oscuro. Será Palpatine quien le enseñe una fuerza y un poder superiores con el objetivo de burlar a la Muerte. Será Palpatine el que se descubra ante él como el Sith más tenebroso de todos los tiempos: Lord Sirius. Y será Palpatine, un monstruo degradante, quien ponga a todo el Senado en contra de los Jedi, quien convierta a Anakin en alguien más poderoso incluso que él mismo: Lord Vader.

La guerra terminará, pero qué precio deben pagar. La mayoría de los Jedi son exterminados. Los clones que formaban su ejército se vuelven contra ellos según las órdenes de Lord Sirius. Asesinan a todos los Maestros Jedi. Los Jedis supervivientes deben huir. Obi-Wan se tiene que enfrentar a su padawan, ahora Lord Vader, al que termina venciendo en una batalla a muerte. Pero desgraciadamente el joven revivirá de sus cenizas (casi parecido a un Ave Fénix). Su cuerpo y su piel dañados son tapados por las piezas de un robot invencible.

En el horizonte se perfila un leve hilo de luz. Padme ha tenido gemelos, y ha muerto en el parto. El niño será criado por la familia de Anakin, la niña estará bajo los cuidados de uno de los pocos senadores que se ha mantenido fiel a los Jedi, pues su esposa no ha conseguido concebir.

Los Jedi deben esconderse. El Maestro Yoda no ha podido acabar con el ahora Emperador de toda la galaxia. Y cuando llegue el momento volverán a reunirse...

viernes, junio 08, 2007

Crónicas de la Dragonlance II: La tumba de Huma

Sturm Brightblade y el enano Flint, seguidos por el resto de los compañeros, atravesando una montaña helada
Uno en el corazón del honor, formado por la espada,

por los siglos de vuelo del martín pescador sobre las tierras,
por Solamnia arruinada y ascendente, surgiendo de nuevo
cuando el corazón se alza hacia el deber.
Mientras danza, la espada es una herencia eterna.

Eran nueve, nueve bajo las tres lunas,
bajo la luz del atardecer de otoño.
Mientras el mundo caía, ellos se alzaban
hacia el corazón de la historia.
(Fragmento de la Canción de los nueve héroes, dedicado a Sturm Brightblade)

Sturm Brighblade en una de sus aventuras por los fangosos bosques de Krynn
Benditos aquellos libros que nos hacen estremecer, bien sea con la máxima felicidad de algo que se materializa a través de sus páginas terminando en una historia íntegra y feliz, en la consecución de un amor inquebrantable que nadie ha podido destruir o en la realización de la "búsqueda" marcada en el principio.
Benditos aquellos libros que exaltan nuestros sentimientos más allá de la realidad, en una clara manifestación de orgullo, satisfacción o tranquilidad, que nos hacen ver a través de nuestros ojos de lector que ha merecido la pena el "viaje" a esos mundos desconocidos.

Y benditos aquellos libros que nos hacen llorar por el dolor inmerso en ellos, que nos hacen compartir el sentimiento de pérdida. Benditos porque nos anuncian la llegada de la muerte, una muerte que cuando acontece no consigues aceptar como tal, pero siendo conscientes de que esa muerte convierte a la víctima en héroe, ya que ha fallecido por una causa concreta.

Bendito sea Sturm Brightblade pues al derramar su sangre, dando su vida ante un enemigo imponente, ha hecho renacer la esperanza, ha hecho brillar la luz allá donde la Oscuridad y sus salvajes y terribles ejércitos la han ennegrecido. La muerte de Sturm era necesaria, sin siquiera darnos cuenta de que su alma ha avivado la llama, esa llama que da fortaleza y pureza de espíritu para aquéllos que deben luchar contra las hordas malignas de la Reina de la Oscuridad. La muerte de Sturm no es en vano, no nos deja vacíos ni insensibles, pero gracias a dar la vida en batalla contra un enemigo superior nos pone sobre la senda de una nueva esperanza, la esperanza de que un día lejano puede renacer el Bien en el mundo.


Continente de Ansalon, mapa necesario en este segundo libro
Los compañeros se dirigen a Tarsis la Bella. Han pasado mucho tiempo en Thorbardin, con los Enanos de las Montañas. Éstos les han dado alojamiento mientras nuestros héroes han ido a buscar el Mazo de Kharas, el mazo para forjar armas de una fuerza inaudita, semejante a la fuerza de Thor. Recuperar el Mazo significa para los Enanos la reconciliación de todos sus clanes, divididos hace muchos siglos por disputas internas.
Llega un momento en que los compañeros junto a los humanos que salieron de Pax Tharkas deben partir. Eligen como destino la belleza de la célebre ciudad portuaria, Tarsis. Pero cuando llegan a los alrededores descubren que la ciudad ya no tiene mar, que fue asolada durante el Cataclismo y los navíos de alas blancas se encuentran embarrancados en lo que en la Antigüedad fue el gran puerto comercial de la bella Tarsis.
Los caballeros de Solamnia no son bienvenidos a la ciudad porque no ayudaron a los habitantes en épocas anteriores. A la entrada de la ciudad, un guarda ve por el rabillo del ojo la armadura de Sturm y les sigue hasta la posada de El Dragón Rojo, donde nuestros compañeros se acomodan. Éste es el inicio de su pronta separación.
Goblins avisados, ya que la ciudad todavía no está bajo los poderes del ejército draconiano ni ha sido asolada por los dragones, llegan a la posada a arrestar a los viajeros. Se llevan a Tanis, a Sturm, a Ghiltanas, a Tasslehoff y a Flint para juzgarles, quedándose los demás en la posada protegidos por la magia de Raistlin y la fuerza de Caramon.
Por el camino secuestran al kender, que es irremediablemente separado de sus compañeros, aunque todos creen que se ha perdido, como acostumbra a hacer.
Cuando son presentados ante el Señor de la Ciudad llevan también ante él a una elfa de Silvanesti, a la princesa Alhana Starbreeze, que es maltratada por los soldados. Sturm, como honorable caballero de Solamnia, se acerca a ella para ofrecerle su ayuda y mantener alejados a los soldados. La princesa elfa, que había odiado hasta entonces a los humanos, se queda extasiada contemplando a Sturm y le pide que le guarde una Joya Estrella, pieza fundamental que unirá sus almas para siempre.
Cuando son llevados a las mazmorras por oscuros callejones, tres hombres se interponen en el camino para salvar a los prisioneros. Esos tres hombres son caballeros de Solamnia y, uno de ellos, el que pertenece a la Orden de la Rosa y por tanto el que tiene más poder, Derek Crownguard, descubre ante todos que Sturm no ha sido todavía investido caballero y, por eso, debe obedecer sus órdenes.
Los compañeros y la princesa Alhana son escoltados hasta las afueras de la ciudad de Tarsis, en cuyas profundidades enterrada se encuentra la famosa Biblioteca. (Entre la Biblioteca, el puerto que tuvo mejores épocas donde era principal en las rutas comerciales, especialmente de sedas y especias, y su posición estratégica es inevitable no pensar en la dorada Alejandría).
En las oscuras profundidades del sótano donde se ubicaba la Biblioteca, apenas afectada por el Cataclismo, un personaje se encuentra encorvado ante los inmensos tomos cuyas hojas se convierten en polvo una vez que las ha leído. Es Tasslehoff que, nadie sabe de dónde los ha sacado, posee unos anteojos de visión verdadera, que tienen la característica de leer todos los idiomas y todos los hechizos del mundo.
Mientras están hablando escuchan a lo lejos los silbidos de los dragones y los ruidos del ejército de draconianos que se acercan a la ciudad. Y corren hacia la posada donde se encuentran sus amigos.
Por el camino se pierden de sus compañeros. Alhana se pierde con Sturm, y entre las puertas, único refugio posible ante el fuego que sale de las fauces de los Dragones Rojos que cubren el cielo de Tarsis, Alhana se despide tristemente del caballero de Solamnia, dejando en su poder la Joya Estrella sin que él llegue a descubrir nunca el verdadero poder que entraña el pequeño obsequio de la elfa. Ella debe volver con los suyos.
Todos se dirigen a la posada. Ghiltanas es herido y no puede seguir caminando. El enano se encuentra con el kender que ha sido aprisionado por una viga que le ha caído encima.
Tarsis, asolada por los Dragones Rojos
Tanis consigue entrar por la puerta de atrás de la posada y en ese momento un inmenso Dragón Rojo echa su aliento de fuego destructor sobre el edificio, mientras que el mago consigue hacer un último encantamiento que les salvará la vida.
El resto de compañeros ven, desde fuera, cómo cae el techo de la posada, y de los escombros sólo consiguen sacar al clérigo Elistan junto a Laurana, que se estremece de dolor ante el sino de sus compañeros y sobre todo ante la desafortunada muerte de Tanis. Deciden huir. En este grupo están Flint el enano, Tasslehoff, los caballeros de Solamnia, la princesa Laurana, su hermano Ghiltanas y el clérigo de Paladine, Elistan. Se supone que el resto están muertos.
En el sótano de la posada comienzan a escucharse las entrecortadas respiraciones de los supervivientes. Escuchan que alguien está quitando las piedras que les ocultan, oyen hablar a los goblin encima de ellos. De repente el batir de unas alas más ágiles que las de los dragones están acabando con los goblins. Son grifos al mando de Alhana, y gracias a ella, volando sobre sus grifos, saldrán de la ciudad de Tarsis, mientras son perseguidos por Dragones Azules.
Aparece por primera vez Kitiara. Es comandante y Señor del Dragón y tiene bajo sus órdenes a un numeroso grupo de Dragones Azules. Conocida como la Dama Oscura siempre ha ambicionado el poder, igual que su hermano Raistlin. No se ha concretado a estas alturas por qué se ha pasado al bando de los malos, pero es cierto que tiene un inmenso poder sobre los dragones. Su otro lado está ocupado ambiciosamente por el amor que profesa a Tanis, al que hace años que no ve. Es Kitiara al mando de sus Dragones Azules la que persigue a los grifos, sin saber que realmente está persiguiendo a su amado.
Kitiara, junto a su Dragón Azul y junto a Tasslehoff
Alhana, Tanis y el resto de los compañeros consiguen despistar a los dragones guarneciéndose en una oscura caverna. Alhana necesita su ayuda. Cuando el mago y la princesa de Silvanesti cuentan lo que saben sobre los Orbes de los Dragones, los compañeros se estremecen. En Silvanesti hay uno y alguien con pocos conocimientos de magia podría terminar destruido por la inmensa esfera que tiene tanto poder. Tan vasto es el poder de los Orbes, construidos por los mejores hechiceros de la Antigüedad, que incluso se puede dominar a los dragones, pues los Orbes contienen la esencia de los dragones. Sabiendo que el Orador de las Estrellas, padre de Alhana, está en peligro, deciden ir a Silvanesti.
Huyendo de Tarsis, volando con los grifos
Los grifos se niegan a ir hasta la Torre de las Estrellas pues sienten el Mal al acecho y les dejan al principio de un bosque. Raistlin les anima a seguir la senda hasta la Torre, pero les advierte que van a entrar en un sueño, que todo lo que verán a partir de ahora es un horrible sueño, que no pertenece a ellos sino al que ha activado el Orbe de los Dragones que no es otro que el padre de Alhana.
Dentro del sueño en el bosque de Silvanesti, enfrentándose a elfos muertos
Los compañeros son atacados por espíritus de elfos, son aprisionados por las raíces de los árboles, y aunque luchan con ellos parece que sus mandobles no causan efectos en esas almas malignas, mientras que las heridas de los elfos muertos sí que se hacen reales en sus cuerpos vivos.
Raistlin coge de los brazos a Caramon. Habla con un árbol del bosque y consigue mantener alejados a cierta distancia a los espíritus de los elfos, que parecen respetarle. Pero su trato con el árbol milenario del bosque ha sido convertirse en un Túnica Negra y su túnica se ha teñido de negro. A medida que avanzan, Raistlin se va haciendo más poderoso y más fuerte, en detrimento del humilde Caramon que se va convirtiendo en un ser debilucho que muere en la entrada de la Torre.
Casi todos mueren en el sueño, incluso los compañeros que están lejos, en la otra parte del continente de Ansalon, que también aparecen en el sueño, incluso Kitiara. Finalmente encuentran al Orador de las Estrellas abrazado al Orbe de los Dragones y envuelto en un profundo sueño. Pero antes de que se despierte deben enfrentarse a un enorme Dragón Verde.
Lorac, Orador de las Estrellas, sosteniendo en Orbe de los Dragones y sumido en un profundo sueño
Cuando Raistlin acaba con el dragón, termina la pesadilla y descubren que todo había sido un sueño, aunque un sueño muy real.
Lorac, el Orador de las Estrellas muere y Alhana se tiene que quedar a enterrarle para ir después en busca de su pueblo que se había exiliado en Ergoth del Sur. Los compañeros salen de Silvanesti con el Orbe en su posesión, con idea de llevarlo a la isla de Santcrist, último bastión de los caballeros de Solamnia.
En un lugar muy lejos de allí, en los límites del sur, un grupo de viajeros acaban de luchar en el Muro de Hielo para conseguir otro de los Orbes de los Dragones que allí se encuentran. Van siguiendo a Derek Crownguard.
Una helada mañana todos los compañeros se despiertan de una terrible pesadilla. Incluso Tasslehoff, y los kenders nunca sueñan, ha formado parte del sueño de aquéllos que se encuentran en Silvanesti.
Con el Orbe de los Dragones en su poder, los viajeros siguen su camino. Descubren algo sorprendente: un inmenso dragón de plata incrustado entre el hielo de una montaña. Aunque varios lo intentan, sólo Sturm podrá coger la astillada Dragonlance que el caballero montado sobre el dragón sostiene. De hecho, no la coge sino que el jinete se la da.
Cuando llegan a la costa se enrolan en un barco que les llevará hasta Sancrist, pero perseguidos y atacados por un Dragón Blanco, que en vez de echar fuego por sus fauces, sus bocanadas son gélidas, y que carece de inteligencia, naufragan en las costas de Ergoth del Sur.
Perseguidos por el Dragón Blanco
Aquellas tierras son las que han elegido los elfos de Qualinesti y Silvanesti para exiliarse, convirtiendo a los salvajes elfos habitantes del lugar, los Kalanesti, en meros esclavos. Los elfos han trazado una línea imaginaria dividiendo la isla en dos. Laurana controlará la situación pidiendo que, como hija del Orador de los Soles y princesa de los Qualinesti, le permitan a ella y a su hermano herido ver a su padre. Ghiltanas será curado por una esclava Kalanesti, Silvara, y entre ellos surge el amor.
Los Silvanesti acceden. Cuando Laurana se presenta ante su padre, él cree haber recuperado a su hija perdida, pero los elfos sólo piensan en que el Orbe debe permanecer allí.
Encarcelados los demás compañeros, Theros Ironfield, el famoso herrero de Solace que había perdido el brazo y que ahora contaba con uno de plata forjado por él mismo, que se había ido de Qualinesti con los elfos, decide ayudar a los prisioneros por orden de la princesa Laurana.
Una noche deciden escapar del campamento de los Qualinesti, guiados por Silvara, aunque Laurana no se termina de fiar de ella, puesto que apenas la conoce. Elistan, el clérigo de Paladine, ha optado por quedarse con los elfos.
Guiados por la Kalanesti, atraviesan un río de plata (el Río de los Muertos), siguen sendas escondidas y los Qualinesti les persiguen atrozmente, sólo con la intención de recuperar el Orbe de los Dragones. Derek cree que deben luchar contra ellos, pero Sturm se opone a él. Silvara toma una decisión: la de separar al grupo. Los caballeros deberán embarcar y llevar al Orbe a Santcrist, mientras que el resto se internará en la espesura de los bosques de Ergoth del Sur.
Al final de la travesía llegan a un valle oculto por la neblina, una neblina causada por las aguas termales del fondo. Hay un puente de mármol con forma de arco que deben cruzar, pero no hasta que salga la luna plateada de Solinari. Cuando esta luna se alza en el cielo, descubren en la montaña del otro lado un enorme dragón plateado, así como las imágenes de sus compañeros de viaje, incluso los que no están allí. Aprovechando los rayos de luz plateada atraviesan el puente. Están contemplando el exterior de la tumba de Huma.
Pero el cuerpo del héroe legendario no está dentro de su tumba, sólo quedan sus armas. Cuando llegan al altar, Silvara pronuncia un encantamiento para dormir a todos. Sólo Tasslehoff que, al escuchar las palabras mágicas se esconde bajo el escudo de Huma, se libra de ser hechizado. Y escapa de la elfa del pelo de plata por un agujero, una especie de pozo donde las corrientes le hacen subir y bajar. Y llega a una sala ovalada, está en la cabeza del dragón, y frente a él hay una pintura en la pared, una pintura ante la que el kender se queda maravillado. Y empieza a gritar de alegría porque para él la pintura es como un mapa.
En el fondo oye una voz que se queja de que ya no se puede dormir tranquilamente. Y cuando Tasslehoff se da la vuelta descubre a ¡¡Fizban!!
El viejo mago no aparece tan despistado como la anterior vez. Hay momentos concretos en los que se descubre una lucidez brillante. Es evidente que es algo más que un mago y que disimula haciéndose el despistado.
Tasslehoff le cuenta todas sus aventuras y, al pronunciar el nombre de Silvara, el mago le dice que deben darse prisa. A través de las corrientes de aire, llegan al altar donde Silvara solloza por haber roto su promesa, mientras los demás compañeros van despertándose se su sopor encantado. Fizban y el kender deben hacer algo y salen de allí precipitadamente.
Theros debe forjar las Dragonlance para el Día de la Carestía, en que se reunirá el Consejo de la Piedra Blanca en Santcrist. Y el resto deben ayudarlos. Silvara cuenta su secreto. Al ponerse junto a la pared reflejada por las tenues luces de una antorcha su sombra semeja la de un dragón, y es que los dragones, aunque se transformen mágicamente en humanos, siempre serán acompañados por su sombra verdadera.
Sturm y Derek han llegado a Santcrist. Sturm es juzgado por desobediencia y cobardía, aunque la voz dirigente de los caballeros de las Órdenes de Solamnia, Lord Gunthar Uth Wistan, no cree a Derek, sabiendo que exagera todos los acontecimientos porque quiere convertirse en Gran Maestre. Sturm piensa lo mismo, pero es despojado de los símbolos de Solamnia aunque es nombrado caballero de la Orden más baja, la Orden de la Corona.
en aquPoco después los caballeros parten hacia Palanthas, al norte, para combatir contra un enorme ejército de draconianos que quieren hacerse con la ciudad. Los caballeros luchan desde la Torre del Sumo Sacerdote. Si les vencen en aquel lugar, los draconianos llegarán a la ciudad.
Sturm Brightblade como caballero de Solamnia
Cuando Gunthar llega a su castillo una tarde recibe una visita inesperada: un mago y un kender, que le exigen que les diga el lugar donde esconden el Orbe de los Dragones que han traído Sturm y Derek. La pareja deberá ir al Monte Noimporta, lleno de los ingeniosos inventos de los gnomos. Al entrar Fizban en la sala donde se encuentra la esfera mágica, ésta se vuelve negra. Se llevan el Orbe y se presentan con él ante el Consejo de la Piedra Blanca.
El Orador de los Soles de Qualinesti exige que se les devuelva el Orbe. Ante la negativa de Lord Gunthar, los elfos declaran la guerra a los humanos. Nadie parece darse cuenta de lo que acaba de estallar, excepto un pequeño kender que, al ver que nadie hace nada, se levanta, coge el Orbe y lo estrella contra la Piedra Blanca, haciéndolo añicos. Es Fizban el que acude en su ayuda y les explica lo que están haciendo enfrentándose entre sí, cuando tienen un enemigo común que se está apoderando de Ansalon. Cuando termina su discurso aparecen Laurana, Flint y Theros, blandiendo Dragonlances de plata. Ghiltanas se ha quedado con su amada Silvara, a pesar de que ella sea un dragón.
Laurana se presenta ante los caballeros de Solamnia donde explica lo que pasó en Ergoth del Sur entre Sturm y Derek, y quitan todos los cargos que culpaban a Sturm, permitiéndole que vuelva a vestir su antigua armadura como caballero de Solamnia. Gunther envía a Laurana a la Torre del Sumo Sacerdote, explicándole que la situación es delicada. Además de darle la buena noticia a Sturm también debe llevarles las Dragonlance.
Lejos de allí, en la costa este, en una ciudad llamada Balifor, se encuentra el resto del grupo en una posada. Necesitan dinero que conseguirán en una serie de actuaciones mágicas, cantando, bailando, con demostraciones de fuerza... que llenarán el local. Cuando han conseguido el dinero suficiente compran una carreta y van a Flotsam, donde cualquier extraño es interrogado, pero allí pueden comprar los pasajes del barco que les llevará a Santcrist. Tanis y Caramon se hacen con unos uniformes de draconianos para poder caminar por las calles sin ser descubiertos. Un día, Tanis es atacado y aparece ante él su supuesto comandante, el Señor del Dragón. Cuando se miran a los ojos se reconocen. Ella es Kitiara y cree que Tanis es de los suyos. Él no se molesta en explicarle la verdad pues es consciente del peligro que corre. La pasión surge nuevamente.
Tasslehoff, la princesa elfa Laurana y la Dama Oscura, Kitiara
En la Torre del Sumo Sacerdote, Derek saca a sus tropas para enfrentarse al numeroso ejército draconiano. Son rodeados y mueren. Derek ha caído en la locura tras enterarse de la noticia de que Sturm ha sido investido como caballero de Solamnia.
El kender ha dejado su camino junto a Fizban pues cree que debe estar con sus amigos. Y ha llegado a la Torre del Sumo Sacerdote con Flint y Laurana. Decide investigar en el interior del monumento y descubre otro Orbe de los Dragones, así como trampas para dragones. Cuenta su hallazgo a Laurana y ella decide utilizar el Orbe para acabar con los Dragones Azules que se ven en el horizonte.
Los Dragones Azules destruyendo la Torre del Sumo Sacerdote
Para ganar tiempo, Sturm sale a enfrentarse con el Dragón que está al mando. Se despide de sus amigos porque sabe que su andadura terminará ahí. Efectivamente el Señor del Dragón le traspasa con su lanza causándole la muerte.
Laurana llega hasta el Orbe y cae en una especie de trance mientras los dragones expulsan fuego mortal contra la Torre y las murallas. De repente un poder les atrae hacia la fortaleza sin que los jinetes que les montan puedan dominarlos. De los tres dragones, dos caen en la trampa, sesgándoles la cabeza.
Laurana, Tasslehoff y Flint huyen hacia el patio. La princesa elfa no puede dejar sobre la nieve a Sturm. Cuando llega hasta él, el Señor del Dragón también descabalga. Es el primer encuentro entre Laurana y Kitiara. La Dama Oscura le da tres días para enterrar honorablemente a Sturm.
Laurana junto al cadáver de Sturm
Los draconianos también han sentido la llamada del Orbe y se han desperdigado por la llanura.
En Silvanesti, la Joya Estrella comienza a apagarse. Alhana sabe que Sturm se ha ido y decide morir con él. Pero cuando va a enterrar la Joya ve que la luz sigue parpadeando, símbolo de que no puede quedarse allí sino que debe estar junto a su pueblo.

"Star Wars Episodio II: El ataque de los clones"

¿Quién alguna vez no desear
un Maestro como Yoda tener?
¿Quién ante su magia no caer?
Yo querer
mi Maestro Yoda ser.

Reconozco que su manera de hablar es pegadiza, sobre todo cuando no se limita a breves frases como en el Episodio I. Pero además era imposible imaginar que ese ser verde que invita a la paz y a la tranquilidad, que parece tan senil, sea capaz de saltar de esa manera tan enfebrecida. Además es mago y usa su magia para hacer el Bien.

Han pasado 10 años. Anakin Spywalker (Hayden Christensen) es un jovenzuelo orgulloso y prepotente capaz de comerse el mundo. Es el joven padawan que aprende las lecciones de su Maestro Jedi Obi-Wan Kenobi (Ewan McGregor), aunque cree que le sobrepasa en muchos aspectos y por eso se rebela a menudo contra el caballero Jedi.
La senadora Amidala (Natalie Portman) viene desde Naboo porque su vida se ve amenazada: intentan asesinarla, y esto se pone de relieve en el momento en que aterriza en Coruscant, la capital de la República, donde su señuelo muere en un atentado. Inmediatamente es puesta bajo la protección de dos Jedi, Obi-Wan y Anakin. El joven padawan no la ha visto desde que era un niño y desde entonces no la ha olvidado. Sus nervios y sudores son evidentes.
En el siguiente intento de asesinato de Amidala los dos Jedi consiguen llegar hasta el que ha intentado matarla, pero cuando va a confesarles el nombre del cazarrecompensas para el que trabaja es asesinado con un dardo mortífero.
El Consejo Jedi decide que Anakin proteja a la senadora, que desea volver a su planeta Naboo, y que Obi-Wan inicie una investigación hasta descubrir la identidad del que intenta asesinar a Amidala y el motivo. Así pues maestro y aprendiz se separan por primera vez.
Amidala, Padme para Anakin, decide refugiarse en los lagos de su planeta, donde el paisaje y el clima acompañan e incitan al amor entre los dos jóvenes ardorosos, que tienen que torturarse sin poder ir más allá por temor a destruir sus vidas. Escogen el deber antes que el amor.
Obi-Wan investiga el dardo mortífero y llega a un planeta que no aparece en los Archivos; se llama Camino. Allí se lleva a cabo la mayor producción de clones de toda la Galaxia y se le informa que su Maestro, antes de morir, había encomendado fabricar un ejército inmenso de clones, clones que servirán a los buenos.
También allí se esconde el cazarrecompensas, con un clon cuyos genes no han sido alterados. Ese clon es todavía un niño. Obi-Wan tiene que llevarlo a Coruscant pero se le escapan padre e hijo y les sigue hasta un planeta lejano. Allí descubre a un poderoso caballero Jedi que ahora forma parte del Lado Oscuro. Se trata del conde Dooku (Christopher Lee) que pretende exterminar a los Jedi. Obi-Wan descubre sus planes y desesperado por falta de energía envía una transmisión a la nave de Anakin.
No muy lejos, en el planeta originario del padawan, Tatooine, se encuentran Anakin y Padme. Anakin ha sentido la llamada de su madre, sabe que está sufriendo y han volado hasta allí a liberarla, donde muere en sus brazos. R2D2 le informa de la transmisión recibida y él se la envía a Yoda y al emperador. Recibe órdenes de proteger a la senadora, pero ella decide arriesgar su vida para salvar a Obi-Wan, que ha sido apresado según se deja entender en el final de la transmisión. Ellos se encuentran más cerca que los Jedi.
También son apresados. Y los tres se podrían haber convertido en carnaza de leones, en un espectáculo circense propio de los mismísimos romanos, mientras luchan por liberarse de los monstruos que les persiguen, llegan todos los caballeros Jedi, al mando del Maestro Windu (Samuel L. Jackson), que son rodeados por un enorme ejército de clones del Lado Oscuro. Cuando el conde les da la opción de rendirse, aparece el salvador, Yoda (Frank Oz), al mando del inmenso ejército de clones que estaban preparados en el planeta Camino.

La guerra ha comenzado...

jueves, junio 07, 2007

Bochorno

Recuerdo que hace muchos años, cuando hacía ese calor del que es imposible huir, decía: "Qué soborno hace", hasta que me escuchó mi padre y me dijo: "Será bochorno". Tenía razón, como casi siempre.
Ciertamente es inevitable que no me acuerde de aquel día cada vez que hace ese calor. Aquí es horrible, es un calor demasiado pegajoso y se hace imposible huir. Bueno, sí se puede huir, con duchas frías cada 10 minutos.
Hoy hay bochorno, y el cielo está despejado. Me sentiría a gusto si hubiera nubes negras que descargaran su furia contra la ciudad para liberarnos del bochorno, pero no caerá esa breva.

"Star Wars Episodio I: La amenaza fantasma"

Quizás tengo delito por no ponerme a ver La Guerra de las Galaxias antes, pero sinceramente nunca me han atraído este tipo de películas, pero esta tarde, indecisa, pasaba los dvd´s y finalmente me he decidido a verla sin pararme a pensar.
El resultado es que me ha gustado. Y me ha dado mucha pena cuando uno de los personajes muere.
Yoda me parece un muñeco entrañable que, si se encontrara delante de mí, no podría reprimir mis ganas de abrazarle.

Los protagonistas son el caballero Jedi Qui-Gon Jinn (Liam Neeson) y su aprendiz Obi-Wan Kenobi (Ewan McGregor). Son enviados como embajadores a la Federación de Comercio para una reunión que jamás se celebrará. Salen huyendo del planeta con el conocimiento de que los miembros de la Federación pretenden crear un Imperio, perteneciente al Lado Oscuro.
El planeta Naboo, sede y residencia de la reina Amidala (Natalie Portman), es invadido por un inmenso ejército de droides comandados desde el espacio. La reina huye con su fiel séquito junto a los guerreros Jedi. En el camino deben parar a repostar y a cambiar algunas piezas de la nave. Y llegan a Tatooine, un planeta marginal donde se esconden todos aquellos seres que no quieren ser encontrados. Conocen a Anakin, un niño que vive con su madre en un régimen de esclavitud. El caballero Jedi romperá sus cadenas y se lo llevará con él, pues ha sentido la fuerza del niño, cree que debe ser entrenado como Jedi y tiene total seguridad de que es El Elegido para preservar el equilibro en el Universo.
Pero al llegar a su planeta el Consejo Jedi no acepta que Qui-Gon tome al niño como aprendiz. Aun así pretende quebrantar la prohibición de su Maestro y enseñar a Anakin.
Al final vuelven todos al planeta Naboo donde se alían con los Gungan, unos seres estrambóticos con ciudades ocultas bajo las aguas, que lucharán contra el ejército de droides de los invasores.
Aparece un Sith, personaje cuya raza se creía extinguida hace mucho tiempo. Pero no hay uno sin dos (maestro y aprendiz) como dice Yoda con su peculiar manera de hablar. Uno de los Sith mata a Qui-Gon y Obi-Wan acaba con él.

El calor de la gente

Lo sentimos a nuestro alrededor siempre pero nunca nos paramos a pensar en él, excepto cuando nos sentimos realmente mal.
Porque cuando todo está bien, cuando recibimos algún premio, cuando nos condecoran, cuando terminamos una etapa de nuestra vida todo el mundo dice que está a tu lado. Cuando miras a los ojos de todas esas personas te das cuenta de que no es así. Solo unos pocos están realmente a tu lado. Y esos se descubren en los peores momentos, cuando no va todo bien. Son aquellos que te hacen dar la cara, afrontar las cosas tal y como llegan y te aconsejan que busques una solución.
A pesar de que tienes tus propios escudos siempre hay quien te decepciona. Y eso duele. En estos momentos estoy decepcionada. Como contrapartida siento el calor de mi gente, ahora los tengo cerca, muy cerca, ahora sé de ellos a diario y hablo con todo el mundo más. Ellos siempre estarán ahí.
Hace dos días tenía miedo. Entonces leí que siempre hay quienes tienen más miedo que nosotros. Tenía miedo hacia las semanas venideras. Porque dudo, porque casi es inevitable no sentir pánico. Es eso que llaman amor. Prefiero temerlo.
El mundo está lleno de dudas. Y dudar es de sabios. Pero hay dudas infundadas. Quizás ése fue el fundamento de mi decepción. Se va diluyendo porque tengo cerca a ciertas personas que me abrazan con sus palabras, con susurros que llegan directos al corazón.

miércoles, junio 06, 2007

Crónicas de la Dragonlance I: El retorno de los dragones

En las lejanas tierras de Krynn grandes ejércitos se preparan para la batalla. Pero son unos ejércitos peculiares pues están formados por draconianos, hobgoblins y ¡¡dragones!! La jefa suprema que está al mando de todos esos seres mágicos es la Reina de la Oscuridad, constelación que ha desaparecido del firmamento para luchar en la tierra de los vivos.
Pero también ha desaparecido de las estrellas el Guerrero Valiente, perteneciente a la constelación del dios Paladine, quien luchará por el Bien en Krynn con ayuda de un nutrido grupo de personajes.
Al norte de la región de Krynn existe un lugar llamado Solace. Las casas cuelgan de los árboles y todas están comunicadas entre sí por multitud de puentes. Allí se encuentra la taberna llamada El Último Hogar, donde casualmente coincidirán nuestros protagonistas. Realmente no es mera casualidad puesto que habían acordado reunirse allí cada cinco años. El dueño de la taberna se llama Otik y para él trabaja Tika, una joven adorable con un futuro incierto.
Tanis el semielfo y Flint el enano
El día marcado se reúnen allí los viejos amigos: Tanis el semielfo, el kender Tasslehoff, Caramon el guerrero y su hermano Raistlin que es mago y se encuentra debilitado, Sturm el caballero y Flint el enano. Pero falta alguien. Solo una persona no aparece en la taberna aquella noche: Kitiara. Que la joven guerrera no haya venido es símbolo de mal augurio.
Tanis, Goldmoon y Sturm
En una mesa cercana se encuentran un hombre y una mujer provenientes de las tierras del este, son esbeltos y rubios y visten prendas de abrigo adornadas con plumas, características de los bárbaros de Que-shu. Ella porta una vara que en cierto momento se enciende cambiando de color, brillando con una gran intensidad azulada. Cerca se encuentra el jefe de los hobgoblins. Sus hombres están buscando la Vara de Cristal Azul y Fewmaster quiere arrebatársela.
Con ayuda de Tika, los amigos huyen precipitadamente en compañía de los bárbaros desconocidos.
Solace y los vallenwood
Aquí empieza un viaje que parece interminable, una odisea cargada de las más increíbles aventuras.
Tanis se erige como líder indiscutible del grupo y, preguntando a cada uno la dirección que deben tomar, terminan cogiendo el camino hacia el sur, hacia Haven, donde los Buscadores podrían darles información sobre la Vara que lleva la Mujer de las Llanuras.
El enano Flint luchando contra un draconiano
Después de encontrarse con los horribles draconianos, Sturm recibe un golpe que le deja alicaído. Entonces ve un ciervo blanco y se propone seguirlo. Nadie más lo ve pero el héroe legendario, de nombre Huma, también siguió, según la tradición, a un ciervo blanco que le guió cuando estaba perdido. El ciervo se adentra en el Bosque Oscuro, de donde nadie ha salido vivo. Allí se tendrán que enfrentar a los protectores del bosque, que son las almas de caballeros que no pueden descansar en paz manteniéndose vigilando el bosque ante la llegada de extraños. Cuando se dan cuenta de que Goldmoon es la portadora de la Vara de Cristal Azul, aparecen centauros que les conducirán hasta el corazón del bosque para que hablen con el Señor del Bosque.
El Señor del Bosque es un unicornio hembra de extrema belleza que les dice lo que deben hacer después de salir del bosque. Así que gracias a los pegasos que el unicornio ha puesto a su disposición se acercan a Xak Tsaroth, la gran ciudad que tras haber sido destruida por el Cataclismo no volvió a ser ocupada ni reconstruida.
Goldmoon, con la Vara de Cristal Azul, sobre un pegaso a punto de abandonar el Bosque Oscuro
Pero los pegasos temen a las inmensas columnas de humo que se ven a lo lejos y les dejan al otro lado de las montañas que rodean Xak Tsaroth. El humo significa que la Reina de la Oscuridad está reorganizando sus ejércitos para asolar Krynn.
Allí ven por primera vez un dragón. Hay diferentes tipos de dragones; éste es negro y ataca a Riverwind, el compañero de Goldmoon, mientras ella entra en el único edificio que todavía se conserva en pie, el templo a la antigua diosa Mishakal.
Una ciudad se ha conservando en el subsuelo. Grupos de draconianos viven como reyes esclavizando a los enanos gullys y atienden al gran dragón negro, cuya cualidad principal es la magia, en cuyos alrededores la magia de otros magos como Raistlin languidece.
Enfrentándose al dragón negro que tiene a Raistlin bajo sus garras
Será Goldmoon con la Vara de Cristal Azul la que acabe con el dragón a la vez que la ciudad se derrumba hundiéndose en el mar.
Tras recuperar los discos de Mishakal salen huyendo de la ciudad. Goldmoon ha sacrificado su vida para salvar a sus compañeros, pero aparecerá junto a la diosa convertida en sacerdotisa, con el don de la curación.

Raistlin el mago. Sus ojos tienen forma de reloj de arena
Solace ha sido asolada por dragones rojos, inmensamente grandes y con una gran fuerza. Todas las ciudades van siendo arrasadas y sus habitantes son automáticamente convertidos en esclavos que llevan a las minas de Pax Tharkas, al sur.
Cuando el grupo regresa a El Último Hogar se encuentran con una taberna que ya no cuelga de un árbol, con sus casas incendiadas y con unos pocos habitantes que no se han llevado porque los draconianos los necesitan allí, como a Tika, que la necesitan en la taberna para que siga sirviendo cervezas.
En ese momento llegan Tanis y su grupo de amigos. En el fondo de la taberna un encapuchado les observa de lejos. Cuando se acerca a la mesa de Tanis un draconiano le pone la zancadilla y descubre que es un elfo. Según las normas de los draconianos debían acabar con toda la raza de elfos. Comienzan a luchar contra los draconianos pero son apresados y metidos en una carreta que les llevará a las minas del sur. El elfo es familia de Tanis, Ghiltanas.
Al cruzar el territorio de los elfos, Qualinost, empiezan a llover flechas hasta que la caravana se descompone y todos salen huyendo hacia los bosques. Gilthanas y sus compañeros conducen a Tanis, Goldmoon y el resto de amigos hasta la bella ciudad en la que jamás ha entrado un humano. Allí deben elegir: los elfos se marcharán hacia el oeste mientras el grupo encabezado por Tanis y guiado por Ghiltanas se dirigirá al sur para liberar a los esclavos de Pax Tharkas.
Tanis comienza a revivir su pasado y recuerda por qué salió huyendo. Entonces la vuelve a ver... Laurana. Ella sigue enamorada de él, pero Tanis tiene pensamientos para otra mujer, una humana, Kitiara. En el camino salvan un humano que, milagrosamente, se había salvado de un ataque de draconianos. Casualmente conoce a Ghiltanas y habla de él como traidor. Eben pone en duda las decisiones de Tanis y hace dudar al resto. Cuando llegan al camino oculto que les conducirá a la fortaleza de Pax Tharkas descubren que Laurana les ha seguido. Allí se enfrentan con todo tipo de magia. También les acompaña un viejo y despistado mago, Fizban, que se hace muy amigo de Tasslehoff, sobre todo cuando se pierden del grupo.
Entre ellos hay un traidor. Tasslehoff y Fizban descubren quién es cuando le ven hablar con el inmenso dragón rojo.
Verminaard sobre su dragón rojo
La tarea del grupo es liberar a los esclavos que no se fían hasta que ven cómo Goldmoon cura a uno de los enfermos. Y llegan al patio. Allí se crea un caos. En el aire está Verminaard sobre su indigesto dragón rojo, pero aparece una vieja dragona, la que había protegido a los niños, que seguirá protegiéndolos aunque tenga que enfrentarse a otro dragón, como es el caso. En la confrontación entre los dragones, Verminaard cae al suelo y utiliza magia negra para detener a Tanis, Sturm, Caramon y Raistlin, usa magia invocando a la Reina Oscura que de repente aparece allí. Pero también aparece Paladine y la Reina Oscura huye despavorida mientras Verminaard se encuentra de frente con Goldmoon, contra quien no puede utilizar la magia.
A lo lejos Eben huye con el Hombre de la Joya Verde, pero cuando luchan contra él porque se dan cuenta de que les ha traicionado cae de la fortaleza y muere.
Fizban haciendo su célebre conjuro de la bola de fuego junto a un asombrado Tasslehoff
La fortaleza se está destruyendo porque en la sala de la cadena Tasslehoff y Fizban han hecho volver a funcionar el mecanismo. Al salir huyendo Fizban cae y muere, no sin antes pronunciar un último hechizo por el que Tasslehoff se salva cayendo a un mullido lecho de plumas.

Caramon, Tika y Raistlin
Salen hacia los bosques, ya en territorio de los enanos. Allí Goldmoon y Riverwind deciden casarse y se celebra una solemne unión que tiene como público a todos los liberados de Pax Tharkas. En el banquete Sturm y Tanis descubren al Hombre de la Joya Verde pero luego desaparece.
En el bosque: Raistlin, Caramon, Tanis, Tasslehoff, Flint (detrás), Goldmoon, Riverwind (detrás), Sturm, Tika, Laurana (detrás)
El final es una llamada a la esperanza, un diálogo entre Tanis y Raistlin donde hablan de que tendrán que afrontar más calamidades puesto que la Reina Oscura no ha sido vencida todavía, pero el carácter optimista del semielfo confronta con el del mago. Entre las zarzas una pequeña figura les está escuchando y se arrepiente de haberlo hecho. Mientras mira al cielo cae sobre él una pequeña pluma y se acuerda de su compañero Fizban mientras piensa en la esperanza.
Tanis y Kitiara

martes, junio 05, 2007

"The Queen"

No me esperaba esta película así, de hecho imaginaba que sería una especie de resumen sobre la vida de la reina de Inglaterra. En cambio solo trata de una parte minúscula de su vida, enmarcada en un año clave: 1997. Ese año es crucial en Inglaterra: en mayo Tony Blair se convirtió en Primer Ministro, en agosto se produjo la muerte de Lady Di.
Desde mi punto de vista, la película viene a ser una especie de lavado de imagen sobre la familia real inglesa, donde la figura principal es la reina Isabel II, interpretada por Helen Mirren que ganó el Oscar por esta interpretación, en mi opinión bien merecido pues borda el papel, ya no solo en parecido físico sino que además pone sobre la mesa con gran exactitud el carácter frío de la reina.

El argumento no es necesario contarlo puesto que es archiconocido. Me resulta extraño el tratamiento del tiempo a lo largo de la película: empieza en mayo con la investidura del Primer Ministro y una recepción del joven matrimonio donde por primera vez hablan con la reina, una reina que se mofa del político, y que incluso llega a ridiculizarle. Después han pasado varios meses. La familia real pasa sus vacaciones en su vasta residencia de verano, Valmoral, donde básicamente las horas de ocio son dedicadas a la caza del ciervo. Y allí se enteran de la triste noticia del accidente de Diana. Ante la pasividad de la familia real ante los trágicos acontecimientos, Tony Blair se hace cargo del asunto comunicándose por teléfono con Isabel para que ésta dé la cara y le haga un homenaje a la que en el pasado fuera su nuera. A partir de este momento el tiempo transcurre lentamente, día a día y con una intensidad increíble. Los Windsor llegan a Londres de urgencia para encontrarse con un pueblo enardecido de dolor que se agolpa en las puertas del Palacio Buckingham.

lunes, junio 04, 2007

Dragonlance

El mundo de Dragonlance tiene su origen en un juego de rol de los años 70 llamado Advanced Dungeons & Dragons. Dragonlance es uno de los escenarios de campaña del juego.
Los autores de la inmensa saga de libros, Tracy Hickman y Margaret Weis, comenzaron a escribirlos basándose en el juego.
Los dragones han vuelto al mundo. Y un grupo de personajes tienen que enfrentarse a ellos:

Tanis, un semielfo que vive en el pueblo de Solace, donde las casas (vallenwood) cuelgan de los árboles, será el líder indiscutible del grupo. Posee cualidades humanas y cualidades élficas lo que le hace tomar las mejores decisiones incluso en las circunstancias más adversas.
Tasslehoff es un kender, un hombrecillo pequeñísimo cuyas cortas dimensiones hacen que pase desapercibido en muchas ocasiones, y gracias a esto consigue grandes tesoros de bolsillos ajenos. Es dicharachero y gracioso y siente debilidad por los mapas.
Sturm pertenece a una orden de caballería antiquísima. Todo lo que hace se rige por el honor. Porta armadura, espada y escudo de gran valor, heredados de su padre, que también fue caballero.
Flint es un enano, como la mayoría de su raza posee una gran tozudez, pero mucha fuerza. Tiene miedo al agua y siente que ya es viejo para buscar aventuras.
Raistlin es un mago enfermo. Desde que se enfrentó a los poderes de la Torre de la Alta Hechicería goza de una salud pésima, tanto que a veces parece estar a punto de morir. Es el precio que tuvo que pagar para ser mago. Cada vez que hace un hechizo su salud empeora, pero muchas otras veces acude a trucos y engaños que aterrorizan a la gente. Siempre va acompañado de su hermano gemelo Caramon y la fuerza de los dos juntos es inmensa.
Caramon en un forzudo guerrero que siempre protege y defiente a su hermano el mago, aunque éste no necesite tanta ayuda como aparenta. Caramon tiene una gran bondad y es corto de entendederas. Todo lo arreglaría con la espada.
Goldmoon es una forastera venida de las llanuras que porta la Vara de Cristal Azul que todo el mundo busca. Ella ha sido elegida por una antigua diosa. Es princesa de su territorio desde el momento en que su padre enfermó.
Riverwind es el alto compañero de Goldmoon, su amado, el que se fue lejos para traer algo proveniente de los dioses (la Vara de Cristal Azul) y poder así conseguir la mano de su amada. Juntos escapan de las llanuras para ir en dirección a Haven a preguntar a los sabios sobre los poderes de la Vara. Pero antes paran en Solace, que les queda de camino.Según los autores, todos los juegos de rol comienzan en una posada. El grupo se reúne en El Último Hogar, una posada de Solace, regentada por Otik y Tika, donde parece ser que solo se sirve cerveza.

Estoy en el primer libro de la primera trilogía, y seguro que todo lo que he contado sobre los personajes a más de uno le ha podido traer recuerdos.

Más o menos los libros principales vienen a ser los siguientes (los autores no siempre son los mismos). Tampoco sé el orden exacto, sobre todo de los que van al final.

1) Crónicas de la Dragonlance:
-
El retorno de los dragones
- La tumba de Huma
- La reina de la oscuridad
2) Leyendas de la Dragonlance:
- El templo de Istar
- La guerra de los enanos
- El umbral de poder
3) La segunda generación (Se debe completar con la primera trilogía de los Cuentos de la Dragonlance, ya que en España se publicaron antes los cuentos, y a la hora de publicar La Segunda Generación suprimieron las partes que ya estaban incluidas en los Cuentos).
4) El ocaso de los dragones:
- Los caballeros de Takhisis
- La guerra de los dioses
5) Quinta era:
- El amanecer de una nueva era
- El Dragón Azul
- Conjuro de Dragones
6) La guerra de los espíritus:
- Los caballeros de Neraka
- El río de los muertos
- El nombre del Único
7) El muro de hielo:
- El mensajero
- El Orbe Dorado
- Winterheim
8) Héroes de la Dragonlance I:
- La leyenda de Huma
- Espada de Reyes
- El caballero de Solamnia
9) Héroes de la Dragonlance II:
- Kaz el Minotauro
- Las puertas de Thorbardin
- El caballero Galen
10) Defensores de la magia:
- La noche del ojo
- La Plaga de la Medusa
- El séptimo centinela
11) Los compañeros de la Dragonlance:
- Qualinart
- El incorregible Tas
- Kitiara Uth Matar
- El Código y la Medida
- Pedernal y Acero
- Mithas y Karthay
12) La forja de un Túnica Negra:
- Raistlin, el aprendiz de mago
- Raistlin, crisol de la magia
- Raistlin, mago guerrero
- Raistlin, el Túnica Roja
13) Preludios I:
- Guardián de Lunitari
- El país de los Kenders
- Los hermanos Majere: Caramon y Raistlin
14) Preludios II:
- La misión de Riverwind
- Flint, rey de los Gullys
- Tanis el semielfo
15) Cuentos de la Dragonlance I:
- La magia de Krynn
- Kenders, enanos y gnomos
- Historias de Ansalon
16) Cuentos de la Dragonlance II:
- El Reino de Istar
- El Cataclismo
- La Guerra de la Lanza
17) La Guerra de Caos:
- Gilthas, orador de los soles
- Enanos y draconianos
- La conquista del monte Noimporta
- Las lágrimas de Paladine
- El último Thane
- Monstruos del Mar Sangriento
18) Interregno:
- El asedio de Kendermore
- El legado de Steel
- La escalera de plata
- La rosa y la calavera
- La misión de Dezra
19) La saga de Dhamon:
- El héroe caído
- Traición
- Rendición
20) Encrucijada:
- El círculo clandestino
- El gremio de los ladrones
21) La discípula oscura:
- Ámbar y cenizas
- Ámbar y hierro
22) La trilogía de Linsha:
- La ciudad de lo perdido
- El éxodo de los vencidos
- El regreso del exilio
23) Libros especiales:
- El gran libro de la Dragonlance
- Atlas de la Dragonlance
- Apéndices de la Dragonlance

Me he agenciado las primeras trilogías para pulírmelas este verano. Lo que he leído hasta ahora me ha encandilado. En la lista faltan algunos títulos que son secundarios.
Seguiré informando.

domingo, junio 03, 2007

"Scoop"

No es de lo mejor de Woody Allen y es bastante previsible, pero es una película entretenida y divertida.

Sondra Pransky (Scarlett Johansson) es una estudiante de periodismo americana que está de visita en Gran Bretaña.
Sid Waterman (Woody Allen) es un prestidigitador estadounidense que está presentando su función de magia en Londres.
Joe Strombel (Ian McShane) es un magnífico reportero que acaba de fallecer y se encuentra en la barca que transporta a los muertos de un mundo al otro. Allí se entera de una gran exclusiva, le dicen la verdadera identidad de un asesino en serie que lleva años actuando en Gran Bretaña, el conocido como "asesino del tarot" pues deja una carta de esta baraja junto a sus víctimas.

Sondra va a ver el espectáculo del mago y éste pide un voluntario. Será la joven la que salga al escenario donde tiene que entrar en una caja para, supuestamente, desaparecer. Pero dentro de la caja ocurre algo extraño: aparece junto a ella Joe Strombel dándole la exclusiva y pidiéndole que investigue y consiga pruebas, porque el verdadero asesino es el hijo de un lord inglés que podría hacerla desaparecer. Se llama Peter Lyman (Hugh Jackman).
Eso unirá al mago y a la estudiante que, haciéndose pasar por padre e hija, conseguirán llamar la atención del joven. Pero hay algo en contra: Sondra y Peter se enamoran.

Llama la atención ver a la Muerte con su capa negra y la guadaña como si fuera un personaje normal, un personaje más que entra dentro del juego de los humanos. Las constantes apariciones de un fallecido en el mundo de los vivos crea además una conexión entre los dos mundos. Realmente Woody Allen le quita la importancia que tiene realmente para ponerla a un nivel inferior, como si fuera algo cotidiano y sin importancia, casi sin trascendencia.

"El ilusionista"

"Todo lo que habéis visto es un truco, una ilusión".

Iba a tachar de mediocre la película hasta que he visto el final, un final tan inesperado que nos pilla desprevenidos. No, no es mediocre pues llegando al final se da toda la vuelta a la historia. Y nada es como parece, algo similar a "The Game", aunque en otro estilo.
Además de la magia y de todo el ambiente enigmático que rodea al ilusionista ésta es una historia de amor, basada en un amor imposible donde una dama aristócrata se enamora de un hombre de una clase social más baja que la suya.

Edward y Sophie viven en Viena. Ella es duquesa a pesar de ser demasiado joven. Él es el hijo del ebanista que construye los muebles para la familia de Sophie. Un día en el campo se encuentra con un mago itinerante que le llama y le hace trucos de magia, desapareciendo después junto al árbol sobre el que se apoyaba, ante los atónicos ojos de Edward. Desde entonces tiene un don, puede hacer aparecer y desaparecer cosas y sabe numerosos trucos de magia. Así es como conoce a Sophie.
Pero su amor es un amor prohibido y no pueden verse. Ella es encerrada mientras mira la foto de su amado en un colgante con un entramado complejo para quien no sabe abrirlo. Él huye de Viena en busca de otros mundos, esperando ver a Sophie al torcer en cualquier esquina.
Pasan los años y Edward vuelve a Viena a presentar su espectáculo de magia, pero con el nombre cambiado, ahora es Herr Einsenheim (Edward Norton). Desde el primer momento goza de un público numeroso, llena los teatros y sus trucos sorprenden a la población, convirtiéndole en una celebridad.
Un día aparece el príncipe imperial Leopold (Rufus Sewell), con su prometida Sophie (Jessica Biel), que se presenta en el escenario como voluntaria por consejo del príncipe. Einsenheim la reconoce enseguida.
A partir de ahí preparan un plan en el que harán creer las cosas al revés de como son realmente. Solo el inspector Uhl (Paul Giamatti) se dará cuenta del truco y descubrirá la verdad.

Abrázame

Quiero que tu calor traspase mi piel.
Abrázame, rodea mi cuerpo con tus brazos.
Quiero que mi frenesí inunde tus sentidos.
Abrázame como si se me escapara la vida.
Cubre mi cuerpo con tus besos, de caricias, de susurros.
Y mírame, déjame hundirme en las profundidades de tus ojos,
unámonos en el océano de los míos.
Abrázame, déjame ser poseedora de tu abrazo,
abrázame como si fuera la última vez.

Ven y abrázame.

"300"

No sé cómo he esperado tanto para verla. Supongo que porque lo dejé pasar... hasta hoy. "Magnífica" es un adjetivo que se queda pequeño en esta ocasión para calificar la película, quizás sea incalificable. Descripciones sublimes de un narrador en off que paralelamente es el único de los 300 que se ha salvado porque cuenta con una misión: la de contar la batalla de Leónidas de Esparta, acompañado de 300 de sus más valientes hombres, contra las innumerables hordas de ejércitos asiáticos, comandados por el amanerado Jerjes de Persia, una batalla por la libertad, para no esclavizar a un pueblo ni arrodillarse ante nadie.
La batalla es sublime por parte del bando espartano, hombres que lucen bíceps a cámara lenta, sudorosos y sedientos de sangre, luchando por sus mujeres y por sus hijos, luchando para que su pueblo no sea sometido ni esclavizado por un hombre que se cree un dios.

"Inmortales... no han superado la prueba de nuestro rey. Y un hombre que se cree un dios siente cómo un escalofrío muy humano recorre su espalda".

Como en todas las narraciones históricas siempre hay traidores, siempre mediante sobornos de cualquier tipo. Y aquí no iba a ser menos.
Trescientos hombres y su rey dieron gloriosamente su vida en el paso de las Termópilas luchando por su libertad, trescientos hombres hicieron que el pueblo griego se levantara contra el ejército de Jerjes.

Hay ciertos momentos en que me ha venido a la mente "Gladiator", esos momentos en que aparecen vastos campos de trigo. No es casualidad puesto que la espiga tiene mucha simbología, ya que representa la vida, la fecundidad y la prosperidad. Y aunque en la película la muerte está muy presente, esa muerte no es más que un paso intermedio para la consecución de la vida, de una vida en libertad, de la vida de un pueblo, de los hijos y mujeres de Esparta, de los herederos de Hércules.

Conmovedoras son las palabras de la reina ante el Consejo:

"Consejeros, comparezco ante vosotros no solo como reina, comparezco como madre y como esposa y también como espartana; comparezco con total humildad. No estoy aquí para representar a Leónidas; sus actos hablan más y mejor de él que yo. Represento a todas esas voces que no podéis oír: madres, hijas, padres, hijos... Trescientas familias que sufren por nuestros derechos y por los mismos principios que rigen esta sala.
Estamos en guerra, consejeros. Debemos enviar al ejército para que ayude a nuestro rey a defendernos, no solo a nosotros sino a nuestros hijos. Enviemos al ejército para preservar la libertad, la justicia, el orden y la razón, pero sobre todo enviemos a nuestro ejército para que reine la esperanza, esperanza en que un rey y sus hombres no desaparezcan de la historia, en que su coraje nos una, en que sus acciones nos hagan más fuertes y en que lo que decidáis hoy aquí refleje la valentía de esos hombres".

Al final enviaron al ejército, pero a qué precio...

sábado, junio 02, 2007

Semana criminal

Solo quiero terminar ya los exámenes pues otra semana como ésta y me da algo. No tengo apenas tiempo de nada más que para dedicarme a los apuntes, pasearme hasta la facultad y escribir mecánicamente unas respuestas, algunas teóricas que caerán en el olvido con el paso del tiempo.
La noche me acompaña, ese silencio que se materializa a medida que pasan las horas de oscuridad.
He sacado tiempo para quedar con mi amiga Eva antes de que llegue el verano. Echo de menos el calor que otros años en esta época es casi inaguantable. Ni siquiera tengo tiempo para oGame donde básicamente me dedico a atacar a inactivos.
Lo peor es el momento en que voy a la cama, habiendo entrado los primeros rayos de luz del día por la ventana. Me tapo hasta arriba y me cuesta grandes esfuerzos pegar ojo. Lo peor de todo es que la imaginación empiece a dar vueltas sin parar a medida que tú vas dando vueltas en la cama. Uno de los peores momentos que he pasado fue pensar en el entierro de mi tío. Y lloré, lloré lágrimas infinitas hasta quedar exhausta. Intentaba quitarme ese pensamiento de la mente porque me resultaba insoportable, pero no pude.
Siento que me falta algo. Recuerdo las palabras de mi padre cuando no hace ni una semana dijo: "Quedarme sin mi hermano..." y me estremezco con solo pensar en ello, me duele porque peor que mi sufrimiento es el dolor de mi padre.
De repente quieres acabar con todo. Parece un pozo sin fondo donde es imposible ver el final.

No quería empezar un libro, pero tras esos siniestros pensamientos que no me dejan dormir opté por dejar en la mesilla la primera trilogía de la Dragonlance: las Crónicas. Y vuelo a mundos imaginarios hasta que los párpados me pesan demasiado para seguir.

Vendrán épocas mejores.

Planeta finito

Pensaba que ya no se volvería a emitir, pero hoy he visto Budapest de la mano de Javier Martín. Estuve hace unos años en la ciudad del Danubio. Volverla a ver a través de televisión me ha traído recuerdos.
Incluso he estado mirando el blog del programa.

Mis mejores recuerdos de Budapest son los rescoldos de su pasado comunista y el paseo en barco por el río al anochecer, bajo las notas del Danubio Azul de Strauss y brindando con champán.