Generalmente suelo ser una persona con suerte, pero hoy me ha mirado un tuerto.
Desde el primer momento en que he visto la multa en el parabrisas sabía que el día iba a ser torcido. Acostumbrada a que me multen porque mi coche es histórico y tiene dos matrículas, me he presentado en la comisaría y es que tenía la ITV caducada. Allí el informe ha salido desfavorable y he tenido que llevar el coche al taller. Mi móvil se ha caído y menos mal que sólo se ha roto el protector de pantalla, en la oficina he roto dos grapadoras y un sinfín de cosas más.
Al final del día llego a casa con cien euros menos y un rato de pinchos agradable.
Lo bueno es que en la ITV no he tenido que esperar mucho y quien me ha atendido es una persona agradable. Y que la novia de mi hermano ha dado negativo en Covid19.
Pero hoy me ha mirado un tuerto. Al menos por la tarde me ha sonreído la buena fortuna.

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