No hace mucho que descubrí la nueva colección "Singular" publicada por la editorial Austral. Se trata de una reedición de diversos clásicos en tapa dura y rugosa con una serie de dibujos que tienen que ver con la trama y que se repiten por toda la portada, generalmente con colores vistosos. Aunque he revisado varias veces la colección, algunos ya los tengo, pero otros que tengo pendientes desde hace tiempo vendrán a engrosar las estanterías de mi casa. Y he empezado por las hermanas Brontë.
Anne Brontë era la tercera hermana que me quedaba por conocer, y a propósito de encontrar este título entre las recomendaciones de una lectora, decidí que bien podía leerlo. Y lo cierto es que es rápido de leer, no es muy largo, y aunque es un poco previsible, sigo pensando que las Brontë tenían un magnífico don para la escritura, un don parecido pero con estilos diferentes, que se parecen cuando hablan de los parajes de la campiña inglesa, su propia educación y las costumbres de la sociedad inglesa de mediados del siglo XIX. Además, este libro tiene mucho de autobiográfico pues la misma autora fue institutriz y, como la protagonista de la novela, era hija de un vicario inglés.
"Qué delicioso que sería convertirme en institutriz, salir al mundo, empezar una nueva vida, tomar mis propias decisiones, probar las capacidades que tengo y que no conozco, ganarme mi propio salario. No importaba lo que dijeran los demás, yo me veía perfectamente capacitada para la tarea".
Agnes Grey es una dócil muchacha sobreprotegida por su familia. Su madre, proveniente de una familia acomodada, decidió abandonar sus privilegios y riquezas para casarse por amor con el vicario de una parroquia rural. Su familia nunca se lo perdonó, pero ella vivía feliz y enamorada, cuidando de su marido y de sus dos hijas, Mary y Agnes. Mientras Mary ayuda en la casa, sobre todo cuando su padre invierte en un negocio donde lo pierde todo, a Agnes no le dejan hacer nada. Así que la pequeña se dedica a la ociosidad hasta que un buen día les dice a sus padres que desea ser institutriz. Sus padres se oponen al principio, pero como no tienen mucho dinero, terminan accediendo y preguntando en casas donde pueda educar a niños pequeños.
Por recomendación, pasa un año en la familia Bloomfield, que tienen dos niños pequeños (chico y chica) maleducados y que le hacen la vida imposible. Pero a Agnes no se le permite castigar a los pequeños ni mostrar su autoridad, así que ellos se vuelven cada vez más incontrolables, mientras ella intenta darles pequeños premios a cambio de que terminen sus tareas. Los niños no sólo son intratables, sino que además son crueles: disfrutan matando a pequeños animales. Cuando pasa un año, la señora Bloomfield decide prescindir de sus servicios, lo que supone un pequeño desahogo para Agnes Grey, aunque tiene decidido buscar otra familia donde ejercer de institutriz. Y no tarda en encontrarla, aunque esta vez tiene que educar a chicos más mayores.
La familia Murray, bastante lejos de su casa, vive en Horton Lodge. Aunque los padres son más campechanos, también se desentienden de sus hijos: dos varones que pronto irán a la escuela, y dos chicas que se tienen que presentar en sociedad para casarse. Los cuatro juntos le hacen pequeñas travesuras, pero cuando se marchan los chicos, Agnes comienza a tratar más a Rosalie, una bella joven, aunque vanidosa, que quiere enamorar a todos los solteros del pueblo sin preocuparse de romperles el corazón, mientras su madre tiene puestos los ojos en el baronet Ashby, un joven no muy agraciado ni inteligente, pero con una de las mayores fortunas. Agnes le avisa de que no se case si no le ama, mientras ella misma empieza a enamorarse de Edward Weston, el ayudando del párroco, que busca cualquier excusa para hacerse el encontradizo con ella. Cuando Rosalie se casa, Agnes tiene que educar a Matilda, una joven que prefiere la compañía de los hombres y los animales que la presentación en sociedad, aunque al faltar sus hermanos su madre presta más atención para que la desgarbada muchacha empiece a acicalarse.
Sin embargo, el padre de Agnes muere y ella tiene que regresar a casa. Su madre decide vender la casa donde han crecido y comprar una casa más pequeña a orillas del mar, un antiguo balneario que reconvertirán en escuela para jóvenes, y donde Agnes puede impartir clases como profesora. Lo que Agnes no espera es que el señor Weston se presente allí porque es el sacerdote de una parroquia cercana a donde ellas viven, y Weston quiere una compañera de vida...
LA AUTORA:
Anne Brontë (Thornton, Yorkshire, 1820-Scarborough, Yorkshire, 1849), la menor de las hermanas Brontë, escribió bajo el pseudónimo de Acton Bell. Trabajó durante cuatro años como institutriz para la familia de un reverendo y, en 1846, publicó, junto con sus hermanas Charlotte y Emily, un poemario al que había contribuido con veintiún poemas. Un año más tarde apareció su primera novela, Agnes Grey, de marcado carácter autobiográfico, y en 1848 publicó La inquilina de Wildfell Hall. Murió de tuberculosis en 1849.
EL LIBRO:
Título original: Agnes Grey
Autora: Anne Brontë
Traductor: Javier Blanco Urgoiti
Editorial: Austral (1ª edición, en febrero de 2020)
Colección: Singular
Número de páginas: 305
ISBN: 9788408223467
Valoración: 8/10
RETOS:
* Bingo de libros pendientes: A ciegas: Libro elegido al azar.
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* Reto "Nos gustan los clásicos".
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