Desde hace unos días no paran de anunciar que hay que adaptar las televisiones. Por mi trabajo sé todo lo que hay que hacer. Pero la publicidad que se le está dando en los medios de comunicación está haciendo que cunda el pánico.
En 2015 hubo que adaptar el doble que ahora y todo fue como la seda porque no se le dio publicidad.
La cantidad de gente que pregunta preocupada... Incluso he puesto un cartel diciendo que nadie se quedará sin televisión.
Entre los antenistas y electricistas que pelean como buitres por conseguir una antena más, y la gente que pregunta desesperada porque piensa que su pantalla se va a quedar en negro... no me queda más remedio que echarme a reír.
Lo dice alguien que no ve la televisión.
Y nos quedan unos meses para que se vaya asentando la cosa, porque la Unión Europea ha puesto esa fecha límite: 30 de junio. Pero esto es España. Llegará el plazo y lo tendrán que ampliar, porque... se acabarán las piezas, alguien no se pondrá de acuerdo para cambiar los repetidores, no habrá suficiente dinero para pagar las subvenciones...
En serio, que en los años 80 teníamos sólo dos canales y no pasaba nada...
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