jueves, septiembre 19, 2019

Olga

No había leído El lector, aunque sí he visto la película. Por tanto, no sabía cómo era la narrativa de Bernhard Schlink. Tengo que decir que me ha enamorado, que me parece una pequeña joya literaria que invita a seguir leyéndole. El libro no es que esté bien escrito, es mucho más que eso... Es magistral. Me he enamorado de la manera de escribir del autor.
El título del libro ya nos invita a conocer a la protagonista, Olga Rinke, una mujer especial que vivió los más importantes acontecimientos históricos y conflictos bélicos del siglo XX, una luchadora que amó mucho y supo esperar a un amor que no volvió, que se centró en ser buena en cualquier cosa que hiciera y que fue una luchadora innata.
El libro se divide en tres partes claramente diferenciadas: la primera la cuenta un narrador en tercera persona, supuestamente ajeno a la vida de Olga; en la segunda parte conocemos a ese narrador, Ferdinard, que termina siendo parte de la historia y que narra en primera persona; la tercera parte es la correspondencia entre Olga y Herbert, cartas llenas de no pocas sorpresas.
Olga es una huérfana que ha ido a vivir a un pequeño pueblo alemán con su abuela. Esta mujer no sólo no la da cariño sino que además la maltrata, por lo que Olga intenta evadirse de la casa donde vive con su abuela. Considerada una chica rara, trabará amistad con dos hermanos de una clase social adinerada, Herbert y Viktoria, y cuando Viktoria marche al internado de señoritas, surgirá un intenso amor entre Olga y Herbert, que para que no haya habladurías siguen viéndose y amándose a escondidas, mientras Olga se prepara para acceder al examen para ser maestra. Olga aprobará ese examen, estudiará y su primera escuela será la del pueblo de su abuela. Mientras, Herbert es enviado al Regimiento de Infantería y, poco después, a las colonias alemanas en África del Sudoeste, a luchar contra los hereros. En esta época, los amantes se escriben a menudo, pese a la distancia. Cuando Herbert vuelve, sigue viéndose con Olga, pero han ocurrido varias cosas: Viktoria la ha repudiado como amiga, la familia de Herbert ha encontrado una rica heredera para que se case con él y Olga ha sido enviada a una escuela de Silesia. Allí trabajará amistad con una mujer y, especialmente, con su hijo pequeño Eik.
Cuando Herbert se enfrenta a su familia para casarse con Olga y su familia se opone, la única vía que encuentra Herbert es marcharse por Sudamérica y al Polo Norte en una especie de afán aventurero, siguiendo la ruta de Amundsen. Aquí se pierde el rastro de Herbert y Olga comienza a vivir de la esperanza.
Olga se queda sorda y es expulsada del claustro de profesores porque ya no puede ejercer como maestra. Como cose bien comienza a frecuentar una casa donde se ocupa de la ropa de la familia, y allí la conoce Ferdinard, el pequeño de los hijos, que se encariña con ella.

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Tromsö, Noruega

Ferdinard cuenta la historia de Olga como costurera en su casa, así como el cariño que la toma con el paso de los años, e incluso las asiduas visitas que le hace, incluso le asiste en su muerte en un hospital, donde un policía le dice que ha sido pillada por una bomba que explotó junto a la estatua de Bismarck. Cuando Olga muere, Ferdinard comprende que no conoce nada de esa mujer más que algo de su historia de amor con el aventurero Herbert, del que no se ha vuelto a saber nada. 
En un puesto callejero encuentra correspondencia de Tromsö, y decide viajar allí para comprobar si tienen las cartas que Olga envió a la oficina postal de esa localidad y que nunca recibió Herbert en su aventura por el Polo. Se pone en contacto con un anticuario, que le explica que la oficina de correos de la localidad envió mucha correspondencia a un almacén, en vez de enviarla de vuelta, así que Ferdinard le explica cuáles son las cartas que le interesan.

La tercera parte está formada íntegramente por las cartas que Olga envió a Herbert y que éste no recibió, donde cuenta algunos secretos inesperados. Pero sobre todo hablan de una mujer con mucha paciencia y mayor esperanza, que no se hace a la idea de que su gran amor haya podido morir en el hielo. Hasta que al final acepta la situación de que Herbert en realidad no va a regresar.

EL AUTOR:

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Bernhard Schlink (Bielefeld, 1944) ejerce de juez y vive entre Bonn y Berlín. Es autor de cuatro galardonadas novelas policíacas que tuvieron un gran éxito de público, tres de las cuales han aparecido en esta colección: La justicia de Selb (en colaboración con Walter Popp), El engaño de Selb y El fin de Selb. Anagrama también ha publicado El lector, que fue saludada como un gran acontecimiento literario, traducida a 39 idiomas y llevada al cine, y que se convirtió en un extraordinario bestseller internacional, un clásico moderno. Fue galardonada con diversos premios, como el Hans Fallada, el Welt o el Ehrengabe de la Sociedad Heinrich Heine, así como el Grinzane Cavour en Italia y el Laure Bataillon en Francia. Sus títulos posteriores, Amores en fuga, El regreso, El fin de semana, Mentiras de verano y Mujer bajando la escalera, han confirmado su extraordinario talento.

EL LIBRO:

Título original: Olga
Autor: Bernhard Schlink
Traductor: Carles Andreu
Editorial: Anagrama (1ª edición, en junio de 2019)
Colección: Panorama de Narrativas nº 1.006
Número de páginas: 254
ISBN: 9788433980397

Valoración: 8/10

RETOS:

* Mega-Reto 100 portadas: Isla o islote.
* Reto "La oca literaria": Que la persona protagonista tenga una enfermedad física.

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