Compré un perchero porque no sé dónde dejar los abrigos en invierno. El año pasado lo pasé poniéndolos en el sofá o en los respaldos de sillas. Pero este año me niego a tener los abrigos por ahí, y mucho menos si ha llovido.
Entonces hoy me ha llegado el perchero. Miraba las dimensiones de la caja y sólo pensaba en el rato que me iba a llevar montarlo.
Y sin embargo he disfrutado atornillando.
1 comentario:
El bricolage es tan bueno como los crucigramas. Por cierto ya casi nadie los hace, ¿o sí? Saludos.
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