miércoles, julio 18, 2018

Noches de verano

Adoro caminar por las calles en las noches de verano. Con las terrazas llenas de gente y con un clima tan agradable. Hoy es uno de esos días en que me encuentro contenta, además tengo unos días de respiro hasta la próxima semana, ya que a partir de las tres estaré libre. Eso quiere decir que si el tiempo acompaña tiraré mucho de piscina, libro y amigas.

Recuerdo las noches de verano en mi pueblo. Cuando era una chiquilla y leía libros de Julio Verne y Emilio Salgari, bajo la luz de la farola de la calle. Eran pocas las novelas que leía entonces, cuando no me había aficionado a la lectura aún.
Mi madre se sentaba en una silla como hacía tanta gente en los pueblos, mientras que otros paseaban y saludaban.
Después en la adolescencia solíamos perdernos en el bosque, en el cementerio o incluso subíamos una montaña que está cerca, un icono característico de mi pueblo. Porque estar a oscuras en esos lugares era justo lo que se nos prohibía. Y por eso lo hacíamos. Pero recuerdo todo como muy sano.
En las calles había mucha gente y escapábamos de los lugares con gente.
Había veranos donde nos pasábamos horas jugando al macarra y llegábamos a casa con los brazos rojos.
Era otro mundo. Hoy se ven muy pocos niños por las calles y hay que ir a lugares céntricos a buscar gente. En las puertas de las casas sigue habiendo gente "tomando la fresca" y otros pasean por el pueblo.
Pero apenas hay niños. En mi época, los niños venían a pasar el verano con tíos y abuelos los dos meses de verano, y ahora sólo pasan en mi pueblo las últimas dos semanas de agosto.
Ha cambiado todo tanto...

1 comentario:

Dyhego dijo...

Disfruta del fresco.