No llevo dos días aquí y ya me encuentro agotada. Son gajes del oficio.
No quería más que llegar a casa y pegarme una buena ducha de agua fría, y es que necesito que el agua fría alivie mi espalda, que está ocurriendo lo que más temía: se me está pelando la espalda y el escozor es terrible. Nada que el agua fría y la crema hidratante o el áloe vera no puedan aliviar.

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