Hay libros que comenzamos a leer y no podemos dejar, y estamos deseando cogerlos de nuevo para seguir, porque, pese a todo, somos incapaces de descubrir por dónde continuará o quién es el verdadero villano. Tenía ganas de leer este libro y el resultado ha sido muy positivo, incluso me ha recordado en ciertos momentos a Stephen King, con cierto guiño a las ferias de los pueblos americanos o la manera de crear intriga, y eso que no es un libro de terror sino una novela negra.
La trama de la novela se divide en dos historias paralelas, en dos espacios temporales que se complementan a la perfección: 1986, cuando nuestros protagonistas son unos chavales de doce años y hacen las típicas travesuras de adolescentes, y 2016, cuando ya se han convertido en unos adultos pero que aún se sienten perseguidos por su pasado.
Eddie es quien cuenta la historia y uno de los jóvenes, el que explica que conoció al Hombre de Tiza en una feria, el señor Halloran, un profesor de cursos superiores que le "salvará" de algunas situaciones incómodas. Eddie nos describe a su grupo de amigos: Nicky, la hija del reverendo Martin; Gav el Gordo, el líder del grupo; Michael, el personaje irónico que les hace sentirse incómodos a todos; y Hoppo, el chico más callado.
Eddie se encuentra junto a la atracción de feria La Ola, observando a dos chicas, cuando ocurre un accidente y la más bella pierde parte del rostro. El Hombre de Tiza corre a socorrerlas junto a Eddie. Tiempo después, cuando Lisa se ha recuperado, Eddie y sus amigos se la encuentran asesinada en el bosque, pero las partes de su cuerpo han sido cercenadas y enterradas en diversos lugares, señalados con pintadas de tiza. Aparece todo menos la cabeza.
Desde entonces todo el pueblo se vuelca para descubrir al asesino y todo apunta al profesor Halloran, con quien la joven Lisa mantenía una relación.
Poco después aparece en el río el cadáver de Sean, el hermano de Michael, y es el momento en que el grupo de amigos empieza a separarse. Además, alguien atacará al reverendo Martin, dejándole inconsciente, por lo que Nicky se irá a vivir con su madre.
En 2016, Gav se encuentra en una silla de ruedas regentando el bar de sus padres, y odia a Michael, ya que tuvieron un accidente de coche cuando Michael conducía borracho; Michael se recuperó, pero Gav se quedó paralítico. Michael trabaja en la publicidad y ha regresado al pueblo: quiere entrevistarse con Eddie para proponerle escribir conjuntamente un libro sobre el Hombre de Tiza, pero entonces aparece otro cadáver en el río...
Mantiene la intriga hasta el final. Lo que menos me ha gustado son los dramas familiares que rodean a cada uno de ellos, es decir, que cuando son adultos todos tienen padres que han perdido la cabeza, con Alzheimer o han muerto drásticamente. Creo que sobran estas menciones tan repetitivas de los familiares de los protagonistas.
LA AUTORA:
C.J. Tudor vive con su familia en Nottingham, Gran Bretaña. Ha desempeñado diversos trabajos a lo largo de su vida: presentadora de televisión, redactora o paseadora de perros. Ahora es feliz dedicándose a escribir libros.
EL LIBRO:
Título original: The Chalk Man
Autora: C.J. Tudor
Traductor: Carlos Abreu Fetter
Editorial: Penguin Random House para eBook (1ª edición, en mayo de 2018)
Número de páginas: 352
ISBN: 9788401020476
Valoración 9/10
RETOS:
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