He leído todas las novelas de Eloy Moreno, excepto los relatos cortos que tiene escritos. Desde mi punto de vista, sus novelas son pequeñas obras de arte que nos sorprenden cada vez. Con El Regalo me ha vuelto a sorprender. No sólo tenemos el regalo del que el autor habla en sus páginas, sino que la propia novela es un regalo para el autor.
Antes de nada, debo comentar que la mayoría de la gente seguimos haciendo cosas en nuestra vida que se van alejando de nuestros sueños. Inevitablemente nos compramos una casa y un coche, comprometemos nuestra vida y nuestro tiempo para pagar una hipoteca, y cada vez trabajamos más sin darnos cuenta de que la vida se nos va, que cuando llegamos a casa estamos demasiado cansados para hacer lo que nos guste. Este modo de vida nos va agotando el tiempo y el tiempo que nos queda no nos permite perseguir nuestros sueños.
Porque las responsabilidades de esa vida que se nos viene impuesta por las obligaciones nos aleja de nuestros sueños. Y cuanto más nos alejamos de esos sueños que hemos tenido desde siempre más lejos nos encontramos de la felicidad. Siempre queremos más. Ese dinero, que mueve el mundo, que mueve nuestras vidas... A veces no nos damos cuenta de que viviendo con lo justo podríamos ser más felices.
Como muchas de las personas que aparecen en el libro, yo también tengo un sueño incumplido. Siempre he querido escribir novelas, siempre he querido emular a Ken Follett, uno de mis narradores vivos favoritos, escribir novelas del estilo de él. Pero el exceso de un trabajo que desgasta y la falta de tiempo me impiden sentarme cada tarde (o cada mañana) en el ordenador para ordenar todo ese popurri de ideas e imaginación. Así que, inevitablemente, me siento identificada con la novela.
Un hombre que monta programas de contabilidad tiene una cita con un cliente en un remoto lugar llamado La Isla. Allí para en un bar de carretera donde le roban su valioso coche nuevo. En La Isla perderá su coche, su trabajo, su dinero y su casa, pero ganará algo mejor, ganará tiempo y aprenderá a perseguir su sueño: crear una bodega y vender vino.
En el bar de carretera, un hombre que mendiga en la puerta será el único que le acerque a La Isla para poner una denuncia. Pero en la propia comisaría los agentes se encargan de robarle sus claves bancarias, conseguirán su firma para vender el coche y le timarán. El protagonista se encuentra atrapado en ese extraño lugar donde, más tarde comprenderá, todos cumplen sus sueños.
Pero una imagen del castillo le llevará a pensar que su padre, fallecido unos meses atrás, también estuvo allí. Le entregan una carta de él, donde dice que siempre quiso dirigir una película, y que ya ha fallecido pero ha dirigido la película de la vida de su hijo en La Isla. Para grabar esa película dejó una deuda muy grande que ha sido sufragada con todo lo que tenía su hijo en vida. Esa película se llama El Regalo y no se ha hecho con cámaras. Pero el verdadero regalo es que su hijo va a recuperar a su familia y el tiempo para estar con ellos.
Antes de nada, debo comentar que la mayoría de la gente seguimos haciendo cosas en nuestra vida que se van alejando de nuestros sueños. Inevitablemente nos compramos una casa y un coche, comprometemos nuestra vida y nuestro tiempo para pagar una hipoteca, y cada vez trabajamos más sin darnos cuenta de que la vida se nos va, que cuando llegamos a casa estamos demasiado cansados para hacer lo que nos guste. Este modo de vida nos va agotando el tiempo y el tiempo que nos queda no nos permite perseguir nuestros sueños.
Porque las responsabilidades de esa vida que se nos viene impuesta por las obligaciones nos aleja de nuestros sueños. Y cuanto más nos alejamos de esos sueños que hemos tenido desde siempre más lejos nos encontramos de la felicidad. Siempre queremos más. Ese dinero, que mueve el mundo, que mueve nuestras vidas... A veces no nos damos cuenta de que viviendo con lo justo podríamos ser más felices.
Como muchas de las personas que aparecen en el libro, yo también tengo un sueño incumplido. Siempre he querido escribir novelas, siempre he querido emular a Ken Follett, uno de mis narradores vivos favoritos, escribir novelas del estilo de él. Pero el exceso de un trabajo que desgasta y la falta de tiempo me impiden sentarme cada tarde (o cada mañana) en el ordenador para ordenar todo ese popurri de ideas e imaginación. Así que, inevitablemente, me siento identificada con la novela.
Un hombre que monta programas de contabilidad tiene una cita con un cliente en un remoto lugar llamado La Isla. Allí para en un bar de carretera donde le roban su valioso coche nuevo. En La Isla perderá su coche, su trabajo, su dinero y su casa, pero ganará algo mejor, ganará tiempo y aprenderá a perseguir su sueño: crear una bodega y vender vino.
En el bar de carretera, un hombre que mendiga en la puerta será el único que le acerque a La Isla para poner una denuncia. Pero en la propia comisaría los agentes se encargan de robarle sus claves bancarias, conseguirán su firma para vender el coche y le timarán. El protagonista se encuentra atrapado en ese extraño lugar donde, más tarde comprenderá, todos cumplen sus sueños.
Pero una imagen del castillo le llevará a pensar que su padre, fallecido unos meses atrás, también estuvo allí. Le entregan una carta de él, donde dice que siempre quiso dirigir una película, y que ya ha fallecido pero ha dirigido la película de la vida de su hijo en La Isla. Para grabar esa película dejó una deuda muy grande que ha sido sufragada con todo lo que tenía su hijo en vida. Esa película se llama El Regalo y no se ha hecho con cámaras. Pero el verdadero regalo es que su hijo va a recuperar a su familia y el tiempo para estar con ellos.
EL AUTOR:

Eloy Moreno (Castellón de la Plana, 1976) es conocido por la autoedición de su primera novela, El bolígrafo de gel verde. Estudió en el Colegio Público de Lidón y en el Instituto Francisco Ribalta, de Castellón de la Plana, donde más tarde se licenciaría en Ingeniería Técnica en Informática de Gestión por la Universidad Jaume I. Al salir de la universidad, comenzó a trabajar en una empresa de informática, hasta que aprobó las oposiciones a informático en el Ayuntamiento de Castellón de la Plana, donde continúa trabajando en la actualidad.
El bolígrafo de gel verde fue su primera novela que autoeditó y le supuso un éxito al vender más de 3.000 ejemplares. Poco después, Espasa reeditó la novela.
Su segunda novela fue Lo que encontré bajo el sofá. También ha escrito cuentos y relatos cortos.
EL LIBRO:
Título original: El regalo
Autor: Eloy Moreno
Editorial: Eciciones B (1ª edición, en octubre de 2015)
Número de páginas: 439
ISBN: 978-84-666-5789-1
Valoración: 8/10
RETOS:
- Desafío de Lectura: Una escena en la playa.
- Reto 100 libros.
- Reto 25 españoles.
- Reto "Un libro por cada provincia": Castellón.
1 comentario:
Un libro muy especial, para entretenerse y para reflexionar
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