Recuerdo otros 6 de enero, cuando a mi madre venían a felicitarle a casa y el café se alargaba hasta la hora de cenar. Un año ella dijo que bastaba, que siendo su cumpleaños no tenía por qué estar sirviendo cafés ni sacando pastas durante toda la tarde y fue cuando comenzamos a irnos la familia de restaurante.
Hoy ni siquiera le hemos podido dar los regalos, hemos comido por tandas y mis sobrinas no paraban de juguetear. Sólo quedan sin abrir los regalos de mi madre, aunque le han llevado un pastel y varios paquetes al hospital.
Espero que lleguen mejores 6 de enero en el futuro.
Enviado desde mi dispositivo Samsung

1 comentario:
Espero que los Reyes traigan salud y bienestar, K.
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