domingo, enero 17, 2016

El jinete de bronce


Una persona muy cercana a mí me recomendó hace varios meses la trilogía de Paullina Simons, de la que El jinete de bronce es la primera parte. He estado enganchadísima a este libro y, por lo que veo y he podido leer en diversos foros literarios, el libro que sigue a éste es aún mucho mejor.
¿Qué puedo decir? Si tengo que enmarcarlo como historia romántica, podría decir que en realidad es un amor inmenso el que mueve las páginas del libro, pero para mí es más un libro histórico que transcurre durante la IIª Guerra Mundial, en el momento en que los alemanes sitiaron Leningrado (actual San Petersburgo), a fin de que los soviéticos que vivían en la ciudad murieran de hambre y frío. Pero, como había que sobrevivir a toda costa, los soviéticos abrieron un túnel en el helado lago Ladoga que suministraría alimentos y otros productos de primera necesidad a la ciudad, de tal forma que terminarían burlando el cerco germano.
La autora nos pone en las manos a una familia que vive en un apartamento del estado, un lugar con dos habitaciones donde se hacinan todos (abuelos, padres y tres hijos). Cuando Hitler rompe el pacto que tiene con la U.R.S.S. y comienza a apoderarse de ciudades soviéticas hasta llegar a Leningrado, los rusos comprenden que acaban en entrar en la IIª Guerra Mundial, una guerra que lleva asolando casi toda Europa desde el año anterior. Es junio de 1941 y la mayor parte de las familias rusas deciden enviar a sus hijos varones a campamentos con el fin de evitar que sean llamados a filas para engrosar las colas del ejército ruso.
Nevski Prospekt, Leningrado

Tatiana (Tania, Tatia, Taneshka) Metanova vive en un apartamento del Quinto Soviet en Nevski Prospekt (Avenida Nevski) con su hermana mayor Dasha y su hermano mellizo Pasha, con sus padres y sus abuelos. Cuando Hitler rompe el pacto que mantiene con Stalin, Pasha es enviado a un campamento para jóvenes al sur del país, a fin de que no se le llame a filas, mientras que el resto intenta sobrevivir en su apartamento compartido.
Dasha está contenta porque ha conocido a un soldado del Ejército Rojo del que dice sentirse muy enamorada, mientras Tatiana le dice que todas las semanas tiene un amor nuevo. Los padres de Tatiana le piden que vaya a comprar alimentos, porque se prevén unos meses duros. Tatiana, que está contenta porque al día siguiente va a cumplir 17 años, sale a la calle y se encuentra con que en muchas tiendas no quedan productos. Decide coger un autobús para ir a la parte de Leningrado donde vive su prima Marina, pero ve un puesto de helados y prefiere comer un helado antes de coger el autobús. Entonces le ve. En la acera de enfrente hay un soldado que no le quita ojo. Es un joven guapo que se sube en el mismo autobús que ella sin decir palabra y sin dejar de observarla. Ella no se baja en su parada y cuando llegan a final de trayecto comienzan a hablar y ella le explica que está buscando comida en algún lugar. El joven teniente Alexandr Berlov le dice que en el almacén del cuartel podrá adquirir alimentos y que la ayudará a llevarlo todo a casa. Cuando cargan los suministros aparece el soldado Dimitri, amigo de Alexandr, que les acompaña a la casa de la muchacha. Allí, Dasha le dice a su hermana que Alexandr es el soldado del que le habló.
A partir de ese momento, todos los días al salir de la fábrica Kirov donde trabaja, Tania se encuentra con Alexandr esperándola. El día de su cumpleaños le regala un ejemplar de El jinete de bronce de Pushkin y un diccionario de inglés y ruso. Después le confesará que es hijo de unos idealistas norteamericanos que profesaban el comunismo y marcharon a la U.R.S.S., pero el comunismo acabó con sus ideas, ya que fueron acusados de espías extranjeros y, más tarde, fusilados. Alexandr le confiesa que su verdadero nombre es Alexander Barrington, pero que si el Estado se entera de su secreto es hombre muerto. Sólo una persona sabe ese secreto, es Dimitri Chernenko, ya que cuando eran niños, el padre de Dimitri era carcelero en la prisión donde estaba su padre y le tuvo que confesar todo para poder 'despedirse' de su padre antes de que le fusilaran. Desde entonces, Dimitri no se ha separado nunca de Alexandr, pidiéndole privilegios o usando ese poder que tiene sobre Alexandr para conseguir sus metas. Sin embargo, Alexandr consigue superar barreras en el ejército, consigue medallas al honor y al heroísmo, sobresale, mientras Dimitri va quedándose atrás, porque en realidad es un cobarde.
Cuando Alexandr le aclara cuál es su relación con Dimitri, Tania comprende que no pueden seguir viéndose, que Dimitri ansía todo lo que tiene Alexandr, y si se entera que ansía a Tatiana y no a su hermana, Dimitri le pedirá que le deje el camino libre con Tatiana. Comprenden que están enamorados pero se ven obligados a disimularlo. Por lo que Alexandr intentará acercarse a Dasha e ignorar a Tania, mientras que Tania le dará largas a un Dimitri al que considera un hombre violento.
Los alemanes cercan Leningrado y cada vez es más difícil sobrevivir en una ciudad bajo el bombardeo constante de los cazas alemanes, una ciudad que apenas tiene alimentos. Cuando no llegan noticias de los campamentos, Tania decide escapar al sur en busca de su hermano mellizo. Allí irá de un lado a otro, hasta descubrir que su hermano iba en un tren que fue bombardeado, del que no sobrevivió nadie. Dasha irá a buscar a Alexandr para explicarle que su hermana ha ido a buscar a Pasha y Alexandr la encontrará bajo los escombros de una estación. La salvará la vida y tendrán sus primeros momentos íntimos, pero Tania vuelve a distanciarse de él.
La familia de Tania sobrevivirá gracias a los alimentos que les trae Alexandr, y cuando Tania vuelve herida no puede irse con sus abuelos a Lazarevo, que han solicitado el traslado allí, donde tienen familia, lejos del cerco de Leningrado. Los abuelos marcharán, pero los demás se quedarán. Tania no volverá a trabajar en la fábrica Kirov, pero solicitará un trabajo en el hospital.
Sin embargo, el cerco cada vez es más cruel, y la joven verá morir a sus padres y a su prima Marina, una de las pocas personas que ha descubierto que Tania y Alexandr están enamorados, y le ha reprochado a Dasha su ceguera ante la evidencia.
Alexandr irá a buscarlas cuando se construya un túnel en el lago Ladoga por el que empezarán a entrar los suministros a la ciudad, pero que servirá también para que muchos habitantes consigan escapar del cerco. Es por ahí por donde Alexandr las acompañará para salir de Leningrado. Si bien, Dasha terminará falleciendo pocos días después de tuberculosis, y justo en el lugar donde fallece pide ayuda a un recién reencontrado Dimitri, que la ignora.
Tania seguirá su camino hasta Lazarevo donde se convertirá en la dulce criada de cuatro ancianas. Allí esperará a Alexandr, que regresará del frente seis meses después. Al principio se encuentran muy enfadados, pero cuando arreglan las cosas, y sin Dasha y Dimitri, deciden casarse. Un día marcharán a una iglesia de Mólotov y se casarán. Tania y Alexandr vivirán unos magníficos días de amor en la cabaña de los abuelos fallecidos de la muchacha. Cuando termina el largo permiso del capitán, Tania le promete que no regresará a Leningrado, pero en el primer momento en que deja de tener noticias de él, ella consigue llegar a Leningrado donde se pondrá a trabajar de enfermera y se hará amiga de un médico americano de la Cruz Roja Internacional, el doctor Matthew Sayers, con el que marchará al frente el mismo día en que los rusos consiguen romper el cerco alemán. Está muy cerca de donde se encuentra su marido, ascendido ya a comandante, y ve cómo Alexandr salva del hielo al médico y cómo la metralla le alcanza, pero ella misma, aunque todos le dan por muerto, salva la vida a su marido.
En el hospital de campaña, Dimitri descubre que son marido y mujer. Sabe que están tramando algo con el médico americano para escapar de la U.R.S.S. a través de la frontera con Finlandia y él quiere también formar parte de su plan, pero en el momento en que amenaza a Alexandr y éste le deja inconsciente en el suelo, Alexandr sabe que es hombre muerto, sobre todo cuando unos hombres del N.K.V.D. aparecen al día siguiente a buscarle. Sabe que en cuanto pueda levantarse y caminar por su propio pie tendrá que enfrentarse a ellos. Así que le hace prometer al médico que salvará a una Tatiana que está embarazada y que tiene que sacar a Dimitri del país, porque "un americano cumple siempre su palabra". El médico tendrá que mentir a Tania sobre un inventado fallecimiento de Alexandr y ella va a preguntar al superior de su marido, que le confirma la muerte.
Así que ella, pese a su dolor, sale del país en un furgón de la Cruz Roja, con Dimitri y el doctor Sayers. En la frontera hay un fuego cruzado y Tania consigue salvar la vida. Llega a Helsinki, pero sabe que allí no está a salvo. Sabe que como esposa de un hombre encarcelado por motivos políticos en la prisión de la N.K.V.D. ella también será encerrada. El brazo de los servicios secretos rusos es muy amplio, así que decide marchar hasta Estocolmo. No tiene más que un documento que acredita un nombre falso, Jane Barrington. Alexandr le enseñó a hablar el inglés, aunque su acento es muy marcado. En Inglaterra le piden el pasaporte, pero soborna a un marinero para que la deje en un camarote que llegará hasta Nueva York. En el hospital de la isla de Ellis, donde llegan todos los inmigrantes, Tania da a luz a un varón, al que pondrá el nombre de su padre. Al menos su hijo ha nacido en suelo norteamericano, por lo que es norteamericano, como sus antepasados, antes de que los padres de Alexandr marcharan a la U.R.S.S. y perdieran su nacionalidad americana.

El jinete de bronce, estatua ecuestre de Pedro el Grande, San Petersburgo

Sin embargo, los padres de Alexandr no le abandonaron totalmente. Su madre tenía 10.000 dólares y 4.000 rublos para casos de necesidad. Los billetes se encontraban escondidos en las tapas del libro El jinete de bronce, de Pushkin, que Alexandr regala a Tania el día de su cumpleaños, al día siguiente de conocerla. Ése es el dinero que la salvará a ella, y el libro lo ha mantenido oculto Alexandr durante todos esos años, hasta que al regalárselo a ella comprende que ella, ignorando su verdadero contenido, lo pondrá a salvo al ser un regalo de él. De hecho, la novela de Pushkin es también la que da nombre a la novela. Además, hace referencia a la estatua ecuestre de Pedro el Grande, creador de la ciudad de San Petersburgo, realizada en bronce, que además recibe también el nombre de El jinete de bronce, por el libro homónimo de Pushkin.

Leningrado en la IIª Guerra Mundial

La novela tiene los ingredientes exactos para que enganche desde el primer momento: un amor tan grande que sobrepasa las páginas de la novela, una mujer que parece débil y termina convirtiéndose en la verdadera heroína de la trama, un amigo que no es tan amigo y que no pierde oportunidad para chantajear a uno o incluso a los dos protagonistas, los parientes cercanos que pierden la vida y que se tendrán que dejar en el camino, una guerra cruenta a la que hay que sobrevivir a toda costa, el deseo de huida del país, el acecho del N.K.V.D. (policía secreta rusa, predecesor del K.G.B.), un sistema político que se cae por su propio peso, una persona que tiene un secreto que, de saberse, se convertirá en traidor político, el terror ruso de aquellos años, etc. Aparte de eso, es una historia muy bien escrita, un argumento magistralmente documentado. Una historia que fascina de principio a fin.

EL SITIO DE LENINGRADO (1941-1944): 

Piezas antiaéreas vigilan el cielo de Leningrado frente a la catedral de San Isaac

Más de la mitad de las páginas de esta novela transcurren durante el sitio de Leningrado. Lo que se conoce como el sitio o bloqueo de Leningrado fue una acción militar alemana, que ocurrió durante la IIª Guerra Mundial, encabezada por Von Leeb, que en su origen se encaminaba a apoderarse de la ciudad de Leningrado (hoy San Petersburgo). Los soviéticos construyeron una intrincada defensa alrededor de la ciudad, camuflaron edificaciones históricas con redes que impedían determinar su perfil y llegaron a colocar explosivos por todo el subsuelo para volar la ciudad si era tomada, incluyendo no sólo a los enemigos, sino también a la población civil que quedaba en la ciudad. 
Habitantes de Leningrado haciendo cola para el agua

Hitler, ante la perspectiva de tener que mantener a una población enemiga de más de tres millones de habitantes, instruyó que se sitiara y se dejara morir a la población de hambre y frío. El sitio duró casi 900 días (desde 1941 a 1944). La población rusa sitiada fue sometida a la más increíble lucha por la supervivencia, donde el agotamiento de los alimentos llevó a parte de la población a realizar actos de antropofagia y mercadeo de cadáveres. 
Cartilla de racionamiento durante el sitio de Leningrado

Cientos de miles de familias murieron de frío y hambre en sus hogares. Los orgullosos habitantes de esta ciudad cultural dieron cuenta desde palomas y gatos hasta ratas. Los casos de canibalismo fueron frecuentes. La ciudad estuvo a punto de perecer si no hubiera sido que se estableció un corredor a través del helado lago Ladoga, por donde llegaba una escuálida ayuda a los sitiados. Los muertos, hasta ser liberada la ciudad, superaron la cifra de 1.200.000.

LA AUTORA:

Paullina Simons nació y se crió en Leningrado. Emigró a Estados Unidos junto a su familia en los años setenta. Es autora de novelas de éxito internacional como El sueño imposible y la trilogía compuesta por El jinete de bronce, Tatiana y Alexander y El jardín de verano. Sus libros han cautivado el corazón de miles de lectores en todo el mundo.


EL LIBRO:

Título original: The Bronze Horseman
Autora: Paullina Simons
Traductor: Alberto Coscarelli
Editorial: De Bolsillo (1ª edición, noviembre de 2011)
Colección: Best-Seller nº 921
Número de páginas: 780
ISBN: 978-84-9989-261-0

Valoración: 10/10

RETOS:

1 comentario:

mar dijo...

No he leído nada de la autora, pero la primera guerra mundial me gusta mucho y está bastante menos novelada que la otra. Besinos.