viernes, enero 29, 2016

Terminando enero

Es curioso cómo ha ido pasando la semana, e incluso el mes. Otros meses de enero se me han hecho larguísimos, pero no éste. Se me ha pasado casi sin enterarme. Y ha habido cambios. Hago más reuniones, pero entro y salgo de la oficina con mayor flexibilidad. Ayer también tuvimos una noticia que, al menos a mí, me puso la piel de gallina.
En cosa de un mes, quizás nos tengamos que ir a Santander. Ayer la doctora de mi madre nos explicó que había donante de médula, pero que la intervención se hace en Santander. Nos dijo que estuviéramos preparados, por lo que mi padre y yo nos trasladaremos a la capital cántabra. No sabemos cuánto tiempo. Yo trabajaré desde allí, pero tengo que trasladar mis enseñanzas a otras personas. Cogeré una excedencia, claro, pero no sé si será cosa de un mes o de tres o de seis, por lo que me llena de incertidumbre.
Por lo demás... pues que hemos dado con enero. Ha habido cambios, grandes cambios. 

Aún no sé de dónde he sacado el tiempo para leer. Ayer miré el reloj pensando que era la una de la madrugada y marcaba las 2.20h. Sólo pensé: "¿Es posible que haya estado leyendo tanto tiempo?". Entonces quité la luz y me obligué a dormir.

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