jueves, enero 14, 2016

Seda


Seda es una historia de amor, pero ese amor aparece implícito. Es un amor que va más allá. Y es curioso, porque el libro en sí mismo no tiene apenas escenas de amor. Sólo al final nos damos cuenta que la persona que ya no está amaba mucho más aún, que le hubiera gustado ser la receptora de ese amor que había descubierto en una tercera persona. Porque la esposa amaba tanto que sólo tenía intuiciones y se fue sin reproche alguno. Sólo cuando ya no estaba él comprendió que el verdadero amor lo tenía en casa y la había perdido. Entonces era demasiado tarde.
Sin haber leído el libro, que me ha durado en las manos menos de dos horas, hace algunos años ya vi la película, que me encantó. Pero la novela me ha gustado mucho más. En la novela escuchamos las campanitas del palanquín, las campanitas que implícitamente nos llevan a ese amor que parece encubierto y misterioso, pero para aquella que ve con los ojos del corazón (esposa) es demasiado obvio y sabe esconder su verdadero sentimiento.
Este libro es un regalo en las manos. Inesperadamente nos encontramos con una historia magnífica, una pequeña obra de arte que no pasa desapercibida, pese a su brevedad. Son capítulos cortos, de fácil lectura, que nos llevan en varios viajes al Japón de mediados del siglo XIX, un país que durante siglos había mantenido sus fronteras a todo extranjero que pisara sus tierras, y que en la época de la novela han abierto las fronteras cautelosamente. 
En ese marco espacial, nos encontramos una pequeña ciudad francesa que vive del dinero que aportan las múltiples fábricas de hilanderos que fabrican la seda procedente de los gusanos de seda. Nunca habían tenido que salir de Europa a buscarlos, pero una enfermedad les obliga a que uno de los parroquianos tenga que hacer un viaje larguísimo hasta el Japón, hasta el fin del mundo, para conseguir gusanos de seda. ¿Por qué tan lejos? Porque al haber estado cerradas las fronteras durante tantos siglos las enfermedades de los países occidentales no se habían adentrado allí. Será Hervé Joncour el que tenga que hacer varios viajes al Japón en busca de tan preciados gusanos de seda. Allí llegará hasta el corazón de las montañas, Shirakawa, donde estará en contacto con el señor de la ciudad, Hara Kei, que siempre se encuentra acompañado de una mujer que no tiene rasgos orientales. Esta mujer se convertirá en el motivo de que Hervé siga acudiendo al Japón en los últimos viajes, pese a que al final el país se encuentre en el fragor de una violenta guerra. Esa mujer le volverá loco, sobre todo cuando le entregue la nota en japonés donde le pide que regrese. Él regresará, pero mientras se olvida de lo que tiene en casa, su esposa Hélène comprende que su marido se ha enamorado de una mujer en Japón.

Es una novela exquisita, muy bien escrita. Es una novela que enamora...

EL AUTOR: 

Alessandro Baricco (Turín, 1958), además de numerosos ensayos y artículos, es autor de las novelas Tierras de cristal (Premio Selezione Campiello y Prix Médicis Étranger), Océano mar (Premio Viareggio), Seda, City, Sin sangre, Esta historia, Emaús, Mr Gwyn, así como Tres veces al amanecer, al igual que la majestuosa reescritura de Homero, Ilíada, el monólogo teatral Novecento, los ensayos de Next. Sobre la globalización y el mundo que viene y Los bárbaros. Ensayo sobre la mutación.

EL LIBRO:

Título original: Seta
Autor: Alessandro Baricco
Traductores: Xavier González Rovira y Carlos Gumpert
Editorial: Anagrama (3ª edición, mayo de 2015)
Colección: Compactos número 557
Número de páginas: 125
ISBN: 978-84-339-7659-8

Valoración: 10/10

RETOS:

3 comentarios:

mar dijo...

He pillado un mareo mirando los retos en los que encaja este libro ¡ Y luego me quejo de que yo me apunto a muchos!. Suerte con todos ellos y que los disfrutes. Besinos.

Dyhego dijo...

Me gustó mucho, K.

K dijo...

Y a mí. Al pensar en su lectura escucho las campanillas al viento. Se disfruta mucho de la lectura, ciertamente.