jueves, noviembre 27, 2014

Reto 30 fotos de libros: Día 4

Hoy he tenido reunión de mi comunidad y se ha alargado tanto que pensaba que no acabaría nunca. Como no he tenido tiempo para hacer una foto al libro que tengo en mente. Por tanto, debo indicar que la imagen que he escogido está sacada de internet, aunque mi libro tiene la misma portada.
En el día 4 del Reto 30 fotos de libros hay que poner una foto de un libro que me regalaron, quién y cuándo.

Yo tenía quince años, por lo que hace ya unas dos décadas desde entonces, y el libro en concreto era de la editorial S.M., de esa colección juvenil que se llamaba Gran Angular (o se llama, creo que siguen editando libros para jóvenes).
El libro me lo regaló mi hermano R., que quizás es la persona que más libros me ha regalado nunca (y yo a él). La cuestión es que a pesar de que me ha regalado un sinfín de libros a lo largo de los años, recuerdo a la perfección cuando me regaló Pupila de águila, de Alfredo Gómez Cerdá.
He escogido ese libro porque significó un cambio en el aspecto literario. En aquella época yo me encontraba interna en un colegio mixto, e ir a la biblioteca del colegio en detrimento de unos minutos de estudio obligado se convirtió en una rutina. Todas las semanas había nuevos libros de Gran Angular, enfocados a un público joven, y en mi caso para captarme como lectora. Porque también he de decir que, hasta que no cogí ese libro, no comencé a leer por placer, y es que hasta entonces yo había pisado muchas bibliotecas, pero ni siquiera pasaba del primer capítulo -y a veces de la primera página- y devolvía los libros tal cual los había cogido. Entonces leí Pupila de águila, me gustó tanto que comencé a leer los libros de esa colección. 
Dos o tres años después, cuando abandonaba el colegio para seguir mi andadura en la universidad, ya había comenzado a crear una pequeña biblioteca, me había leído tantos clásicos libros en tan poco tiempo que parece mentira. Y es que de la noche a la mañana me había convertido en un ratón de biblioteca. Y ahí sigo, apilando libros y leyendo siempre que tengo un momento libre. 
Cuando mi hermano me escuchó hablar de un libro que había cogido en la biblioteca y que me había gustado tanto le faltó tiempo para regalármelo... 

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