Lo primero que he hecho hoy, antes incluso de venir a la oficina, ha sido personarme en el cuartel a poner la denuncia de la desaparición del perro. Según la cartilla, debía hacerse a los cuatro días y hoy se cumplían. Yo aún sigo pensando que el perro puede aparecer en cualquier momento, pero no lo sé. Me duele pensar que no sea así, que el perro no aparezca cualquier día de estos.
Creo que poner la denuncia sobre la desaparición del perro ha sido una de las cosas que más me ha costado hacer últimamente.
Es que al tontorrón este se le echa de menos. Echo mucho de menos llegar a casa y que no me espere, que no me empiece a chupar por las mañanas para despertarme... Pero si incluso el sábado le llevé muñecos como le gustan a él...
Qué difícil es acostumbrarse a que no esté. Yo ya no puedo estar sin perro...
2 comentarios:
Vaya, espero que aparezca pronto, pobre perrín!
Yo también tengo la esperanza de que aparezca cualquier día.
Se le echa de menos...
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