Lleva varias horas nevando. No lo soporto, y más cuando ya habíamos dejado atrás el duro invierno. De repente, ha empezado a nevar. Y es que no me gusta nada la nieve.
Eso me ha recordado al perrito. ¿Dónde estará con este tiempo? Sigo teniendo esperanzas de que aparezca, y más después de hablar ayer con el veterinario.
Mañana amanecerá blanco.
2 comentarios:
Ahh pues a mí me encanta :))
Qué suerte, a mí no me importe ver la nieve si no tengo que salir, pero si tengo que conducir... me resulta un incordio. En fin, dejó de nevar, aunque esta mañana los tejados han amanecido blancos, pero la carretera estaba más limpia que una patena,
Besos!!
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