jueves, marzo 13, 2014

Novelas del pasado: Flush: una biografía

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Sólo he leído un libro de Virginia Woolf y ése fue Flush: una biografía. Fue hace muchos años, por los albores de 2002 cuando Salamanca compartía la capitalidad europea de la cultura con la ciudad belga de Brujas. De hecho, la autora me sorprendió gratamente y si no he leído más libros de ella es porque no se ha dado la ocasión, no porque no esté deseando hacerlo.
El argumento de esta novela es original, se trata de una biografía atípica, porque se nos cuentan las experiencias del cocker spaniel de Elizabeth Barrett Browning (poetisa que existió realmente).
El libro fue publicado en 1933 y es una mezcla entre el género de ficción y el de no ficción.
Popularmente se lee esta novela como una visión modernista de la vida de la ciudad a través de los ojos de un perro. Flush le sirve a la autora para hacer una dura crítica de las formas antinaturales de la vida de la ciudad.
Elizabeth Barrett Browning viene a ser el personaje que representa a las mujeres intelectuales de la época, Virginia Woolf incluida, que sufre una enfermedad como parte de su condición de mujer escritora.
Más profundos y experimentales son las ideas filosóficas y las emociones de la autora, verbalizados a través de Flush. A medida que pasa más tiempo con Barrett Browning, Flush se vuelve más emocional y se siente más conectado espiritualmente con la poetisa, por lo que llega un momento en que los dos se entienden perfectamente. Para Flush, el olor es poesía, pero para Barrett Browning, la poesía es imposible sin palabras. En la novela, Woolf examina los obstáculos que existen entre la mujer y el animal, creados por el lenguaje.
La autora se basó para escribir la novela en dos poemas sobre el perro de Barrett Browning u en la correspondencia enviada entre la poetisa y su marido, Robert Browning. Con esta documentación, Woolf crea una biografía que funciona en tres niveles. En primer lugar, es una biografía de la vida de un perro. Como quiera que el perro es de interés para su propietario, es asimismo una biografía impresionista de Elizabeth Barrett en los años más dramáticos de su vida. En esta parte, Flush nos habla de la leyenda romántica de la vida de Barrett Browning: el temprano confinamiento por una misteriosa enfermedad y la existencia de un padre cariñoso, pero rígido, el apasionado romance con un poeta de talento similar, que lleva a la mujer a fugarse con él, lo que la aleja definitivamente del padre, pero que hace que la poetisa encuentre la felicidad y la salud en Italia. En un tercer nivel, el libro da a la autora la oportunidad para volver a tocar algunos de sus temas predilectos: la gloria y la miseria de Londres, la mentalidad victoriana, las diferencias de clase y las diferentes formas en que las mujeres oprimidas por los hombres (padres o esposos) encuentran para llegar a la libertad.

La historia comienza aludiendo a la genealogía de Flush, y su nacimiento en la casa de una amiga indigente de Barrett Browning, la señorita Maria Russell Mitford. La autora hace hincapié en la conformidad del perro con las directrices del “Club de la perrera”, ya que en estas directrices se enfatiza toda la diferencia de clases que se repite a lo largo de toda la novela. Como el hermano de Maria rechaza el cachorro, se lo termina entregando a Elizabeth, que se encuentra convaleciente en el cuarto trasero de la casa de la familia en la londinense Wimpole Street.
Flush lleva una vida sobria, pero feliz con la poetisa, hasta que se encuentra con Robert Browning. El amor en la vida de Barrett Browning mejora la salud de la joven, pero el perro queda olvidado y con el corazón roto.
Mientras se va de compras con su dueña, es apresado por un ladrón, que lo lleva a la colonia de St. Giles. Este episodio acaba cuando la poetisa, pese a las objeciones de su familia, paga seis guineas para que le devuelvan al perro. Después del rescate, Flush se reconcilia con el marido de su dueña y los termina acompañando a Pisa y Florencia.
Con la muerte del padre de Barrett Browning vuelven a Londres y la propia muerte del perro se describe como algo victoriano.

Es un libro del que guardo buenos recuerdos, incluso recuerdo momentos jocosos sobre algunas descripciones críticas que hace el perro a los humanos. Seguramente leeré otros libros de Virginia Woolf.

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