No será la primera vez que la
portada de un libro me induce a comprarlo. Me gustó ese relieve con siluetas de
color blanco sobre fondo rojo. Cuando leí la trama del libro y que había tenido
una buena crítica en Inglaterra, pensé que sería un buen libro. Pero a veces
algo no siempre es como esperamos que sea. Y eso no quiere decir que me haya
desagradado por completo, porque no es así. En realidad, he disfrutado del
libro a partir de la mitad. Hasta llegar a ese momento, el nudo o la clave, se
me ha hecho tan extenso y tan lento que me ha aburrido en numerosos momentos.
La novela se desarrolla en dos
tiempos, uno que es el momento presente de la persona narradora, que a su vez
es la protagonista, Harriet Baxter, y estamos hablando del año 1933 y de una
anciana que está escribiendo sus memorias; mientras que el otro es su pasado,
en forma de recuerdos escritos, de una experiencia ‘non grata’ y que necesita desvelar al lector, ocurrida entre los
años 1888 y 1890.
Harriet es una treintañera que se
encuentra de visita en Glasgow y que, casualmente, conoce a la madre y esposa
de un pintor de la ciudad: Ned Gillespie. Concretamente, salva la vida a su
madre, lo que forja una gran amistad entre la joven solitaria y los Gillespie.
Harriet comienza a visitar el apartamento donde vive la familia del pintor y le
anima a pintar. Sus visitas frecuentes son bien recibidas al principio, aunque
en cierto momento la soltera parece que quiere usurpar el lugar de Annie. Los Gillespie
tienen dos hijas pequeñas: Sybil y Rose. Sybil es una niña violenta con cierto
trastorno que todos parecen ignorar. Pero un día se produce el secuestro de la
pequeña Rose y todo se tuerce. Ned deja de pintar y Annie sale día tras día en
busca de su hija pequeña, mientras Sybil, que se siente culpable por la
desaparición de su hermana, intenta quitarse varias veces la vida, e incluso
prende fuego en su pequeño cuerpo, por lo que le quedarán unas terribles
cicatrices en el cuerpo. El matrimonio Gillespie comprende que ha llegado la
hora de internar a la niña en un sanatorio mental.
Harriet ha ocupado la casa de su
padrastro en las afueras de Glasgow cuando un día la detienen porque han
encontrado al matrimonio que secuestró y mató a Rose y han dicho su nombre.
A partir de ahí se suceden largas
semanas en la prisión de mujeres hasta el juicio, donde todos los hombres y
mujeres cercanos a los tres imputados se sientan en el banquillo a declarar, e
incluso la pequeña Sybil es llamada a hacer su declaración.
En el momento del juicio, cualquiera
puede llegar a dudar de la moralidad de Harriet, cuyo acercamiento a los
Gillespie parece un tanto extraño.
En 1933, Harriet es una
octogenaria que ha decidido escribir sus memorias, sus encuentros con los
Gillespie y el desarrollo de un juicio del que se hicieron eco todos los
periódicos escoceses e ingleses de la época, justificando unas acciones y
explicando otras. Ha solicitado una mujer de compañía en su casa –debido a su
edad avanzada- y empieza a sospechar de esa mujer, que siempre va tapada, pese
al calor del verano. Harriet cree que es Sybil.
Hasta el momento del secuestro y posterior crimen de la niña, el libro es muy lento, tanto como que he estado a punto de abandonar. Después, el libro se sucede rápidamente. Sin embargo e incluso con esa pesadez de la primera mitad del libro, la narradora es fantástica. Aun a riesgo de caer en la repetición, en ningún momento cae en ella. Las descripciones son meticulosas y cuidadas. Los personajes están correctamente perfilados y nos deja intuir que quizás Harriet tiene una parte de su personalidad un tanto siniestra. Porque al final hasta el lector duda si Harriet tenía una segunda intención y fue ella la que secuestró a la pequeña.
Hasta el momento del secuestro y posterior crimen de la niña, el libro es muy lento, tanto como que he estado a punto de abandonar. Después, el libro se sucede rápidamente. Sin embargo e incluso con esa pesadez de la primera mitad del libro, la narradora es fantástica. Aun a riesgo de caer en la repetición, en ningún momento cae en ella. Las descripciones son meticulosas y cuidadas. Los personajes están correctamente perfilados y nos deja intuir que quizás Harriet tiene una parte de su personalidad un tanto siniestra. Porque al final hasta el lector duda si Harriet tenía una segunda intención y fue ella la que secuestró a la pequeña.
LA AUTORA:

Jane Harris nació en Belfast en
1961, si bien se educó en Glasgow. Su primera novela, Observaciones, fue
seleccionada para el Orange Prize en 2007 y traducida a más de veinte idiomas.
La verdad sobre la señorita Harriet entró en la lista de libros que en 2011
compitieron por el National Book Award. Actualmente la autora vive en Londres
con su esposo.
EL LIBRO:
Título original: Gillespie and I
Autora: Jane Harris
Traductora: Aurora Echevarría
Editorial: Lumen (1ª edición,
febrero de 2013)
Número de páginas: 620
ISBN: 978-84-264-2134-0
Valoración: 7/10
RETOS:
-Reto “Autores de la A a la Z”,
ocupando la H.
-Desafío “En femenino”.
-IIº Reto “Negro y Criminal”.
-Reto Genérico: podría colocarse
en varios géneros, pero creo que en el que mejor encaja es en novela familiar.
-Reto 14.000 páginas, con 620.
-Reto “Sumando 2014”, con 27
caracteres.
2 comentarios:
Pues sí que es una pena que esa primera mitad sea tan lentísima, porque es verdad que el libro llama la atención aunque solo sea por su portada.
Eso es lo que me llamó la atención a mí, pero la primera mitad es tan lenta que parece que no avanzas, aunque luego mejora. Está bien escrito pero el ritmo es lento.
Un saludo!!
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