Estaba deseando escribir unas palabras sobre ese momento. Ese momento tan especial de él. Cuando me ha dado los buenos días después de haberle dicho "Felicidades". Siempre me cuesta colgar el teléfono, porque cuando le escucho me encuentro como si estuviera flotando. Y hoy me ha dado también la sensación de que a él también le cuesta colgar el teléfono. Al final, nunca sabemos cuándo será la próxima vez.
Pero escucharle me relaja. Y, sin embargo, soy consciente del cambio. No sé cuándo se produjo, pero ni me palpita el corazón como lo hacía hace unas semanas ni me pongo nerviosa ante la situación de saber de él. Supongo que es desinterés. Ahora no lo tengo muy claro, porque ni siquiera me he parado a pensarlo.
En fin... Debería ir a dormir.
Adorable... Sigue siendo tan adorable... Aún resuena en mis oídos su risa al otro lado del teléfono. Adoro escucharle sonreír.
En fin... Debería ir a dormir.
Adorable... Sigue siendo tan adorable... Aún resuena en mis oídos su risa al otro lado del teléfono. Adoro escucharle sonreír.
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