Llevo demasiado tiempo sin cruzarme con él y los días son cada vez más grises. Daría un mundo por encontrarme con él mañana. A veces es inevitable que me pregunte dónde estará, qué estará haciendo, si seguirá tan dulce como siempre (seguro que sí). Le echo demasiado de menos. Y con su ausencia recuerdo que le sigo queriendo muchísimo.
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