No quisiera que terminara agosto, porque el siguiente mes me traerá recuerdos incandescentes, recuerdos de una tristeza infinita que aún cargo a mis espaldas, recuerdos del que ya no está... Pero el tiempo pasa lentamente y ya casi ha pasado un año. En las fiestas me acordé en numerosas ocasiones del que falta: al ir a su casa, el día de las patatas, al ver los postigos de sus ventanas echados... Me traje para encuadernar las revistas de mi pueblo y, de vez en cuando, al leer algún ejemplar pasado, mi tío aparece en una foto, sonriente, siempre sonriente.
Agosto acaba y yo no quiero que acabe porque entonces acontecerá el primer aniversario y no quiero revivir todo aquello... Que hace un año exacto... mi tío todavía respiraba y me duele pensar en ello.
No hay comentarios:
Publicar un comentario